Todos los populistas hacen grandes promesas a la clase trabajadora, pero Donald Trump vaticinó una edad de oro. Justo antes de las elecciones del 2024, aseguró a los votantes que faltaban solo unos días para disfrutar “de los mejores empleos, los sueldos más altos y el futuro económico más prometedor que el mundo haya conocido”. Según él, su peculiar combinación de aranceles, bajadas de impuestos y deportaciones abarataría el coste de la vida, devolvería el esplendor al corazón industrial de Estados Unidos y restauraría la prosperidad de la clase media.