El Barcelona celebró por todo lo alto el partido número 100 de Caroline Graham Hansen en la Liga de Campeones femenina. El conjunto azulgrana goleó al Koge (0-8) en Dinamarca y firmó su tercera victoria consecutiva para afianzarse como líder en solitario de la fase de liga de la competición europea.
Ninguno quiere el premio, o así lo parece. Como si se hubieran contagiado. Lo tiene a tiro Nikoloz Basilashvili hasta cuatro veces, pero el georgiano se adorna —ese exceso de confianza en la volea no tocaba— y termina pagándolo caro, muy caro. Tanto que le cuesta el set (o sea, el partido) después de que Carlos Alcaraz, igualmente errático, haya desperdiciado tres opciones de cerrar el duelo; una de ellas con toda la pista para él, clamorosa. Al final no lo lamentará. El murciano vence en un episodio de contrastes (6-1 y 7-6(11), después de 1h 41m) y progresa en Viena, donde se las verá este viernes en los cuartos de final (no antes de las 15.00, Movistar+) con un rival sobradamente conocido para él: será el décimo pulso con Tommy Paul, con un balance favorable de 7-2.
Jódar, primerizo en la élite, continúa en pleno crecimiento y descubriendo los entresijos del máximo nivel. En este proceso de aprendizaje, uno de los aspectos a mejorar es su rendimiento en los tie-breaks, en los que la experiencia resulta fundamental.
Este curso, el madrileño ha tenido que dilucidar 24, de los cuales ha ganado 11 y perdido 13. Empezó con fuerza —ganó siete de los diez primeros que jugó—, pero últimamente ha menguado; en concreto, se ha hecho solo con dos de los diez últimos.
Precisamente, si alguien domina esa zona terminal es Djokovic (39), que empezó bien contra Struf y al final se diluyó. Conforme transcurrió el partido fue perdiendo vigor y el tenista alemán, que se había inclinado en los ocho precedentes entre ambos, lo apeó. Dejó, pues, escapar una magnífica oportunidad.
Quien no lo hizo fue Alexander Zverev, que el próximo lunes abrirá oficialmente su reinado al derrotar en Viena a Tallon Griekspoor (6-4 y 7-5). El triunfo anticipa su ascenso a la cima. Allí también, el italiano Flavio Cobolli abandonó lesionado y entre lágrimas ante su compatriota Matteo Berrettini.
Cabe recordar que actualmente es sexto tanto en el ranking como en la carrera anual, así como que debería ser el referente de su país en las Finales de la Copa Davis. Se resintió de unos problemas arrastraba desde la semana previa en Lyon.
Por otra parte, Elena Rybakina confirmó que finalizará el año en lo más alto. Su triunfo contra Yulia Putintseva en Tokio (6-2 y 6-3) le garantiza la posición, que obtuvo tras el US Open. La kazaja, de 27 años, ha ganado este año en Australia y Nueva York.
Su padre es arquitecto; su madre, diseñadora de interiores. Él, entrenador de fútbol. Y es el mejor de todos: Pere Romeu (Barcelona, 34 años) se quedó con el premio Johan Cruyff al mejor entrenador de un equipo femenino en la gala del Balón de Oro, el primer español en lograrlo en esa categoría. Y eso que, de niño, sus padres creían que seguiría sus pasos: “‘Tirará para arquitecto’, me decían. Me fijaba en las cosas, porque me habían educado así: fijarme en los detalles, ver cómo están estructuradas y organizadas las cosas. Tenía buen ojo”. Ese ojo lo utilizó para construir equipos de fútbol. Y construyó el mejor de todos: el Barcelona femenino.