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El Rey, después de visitar a los heridos: "Hay que adoptar medidas para que esto no vuelva a suceder"

Los Reyes Felipe VI y Letizia se han trasladado este jueves al Hospital Universitario de Toledo para visitar a los heridos del accidente ferroviario ocurrido en la localidad de Urda. Los monarcas se han reunido con el equipo sanitario y, posteriormente, han hablado con varios de los pasajeros ingresados. Sobre las 17.30 horas y una vez finalizada la visita, el Rey ha protagonizado una breve intervención frente a las puertas del centro hospitalario en la que ha asegurado que "hay una investigación en marcha que debe determinar cómo y por qué" ocurrió el siniestro. Además ha concretado que se deben "adoptar medidas para que esto no vuelva a suceder".

Ante más de un centenar de medios de comunicación, el monarca ha insistido en la necesidad de la sociedad española de "seguir adelante" sin olvidar a los fallecidos, "todos juntos, unidos, con dignidad y honor". El jefe del Estado ha agradecido "inmensamente" su labor a los equipos de emergencia, que "siguen trabajando para rescatar a las personas", y a los sanitarios, "que continúan atendiendo a los heridos, tanto física como emocionalmente".

La llegada de los Reyes, programada a las 15.00 horas, se ha retrasado unos 30 minutos para no interferir en el cambio de turno de los profesionales sanitarios, según han explicado fuentes de la Casa Real. En representación del Gobierno, iban acompañados por la ministra de Educación, Milagros Tolón, y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.

"Como sociedad volvemos a sufrir un durísimo golpe pero hay que seguir avanzando con este dolor sin olvidar la herida que dejan tantas personas que han perdido la vida", ha afirmado Felipe VI junto a la reina Letizia, visiblemente afectada y de un riguroso negro. Ambos han sido recibidos a su llegada con aplausos y algunos "Viva España" y "Viva el Rey", que también han sido coreados al terminar la visita.

Tras más de una hora y media en el interior del centro hospitalario, Felipe VI ha excusado su retraso para hacer la declaración ante los medios: "Queríamos dedicar un tiempo razonable a las familias que hemos podido saludar y a los heridos que están aquí atendidos".

El accidente ferroviario se ha cobrado la vida de decenas de personas y la cifra podría aumentar cuando se realice el cotejo de ADN de los restos hallados en la zona cero. "Queremos expresar nuestro respeto, nuestro pesar, hacia las personas que han perdido la vida y hacia sus familias. En este momento lo más importante es acompañar y dar cariño a los heridos", ha concluido el monarca.

Tras visitar el hospital toledano, los Reyes han acudido a la Casa Diocesana de Ejercicios 'El Buen Pastor', donde han podido hablar con los psicólogos y los equipos de apoyo que están ayudando a los familiares de los desaparecidos y fallecidos en el siniestro. Este centro, en el que también hay voluntarios colaborando, se ha habilitado como una especie de cuartel de la Guardia Civil dedicado a la atención del entorno de las víctimas. Desde la noche de este miércoles, se encuentran alojadas unas 60 familias que han mostrado su incertidumbre por no saber aún si sus allegados están entre las víctimas mortales o los heridos ingresados.

Los monarcas suspendieron su agenda oficial justo después de conocerse el accidente de trenes que afectó al AVE 2080 de Renfe, que había salido de Madrid con destino Sevilla y al Iryo 6076, situado en la misma vía. El Rey, que se encontraba en el municipio valenciano de Bétera asistiendo a unas maniobras militares cuando ocurrieron los hechos, lamentó el "terrible accidente" y expresó el pésame a los familiares de las personas fallecidas, así como su "tristeza, apoyo y cariño" en un momento "tan duro".

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Reconstrucción minuto a minuto del accidente de Toledo: esta es la secuencia que relatan los audios del Centro de Mando

La Alta Velocidad Española (AVE) vuelve a situarse en el punto de mira tras el accidente ferroviario ocurrido la mañana de este miércoles en la localidad toledana de Urda. Menos de media hora, 23 minutos para ser exactos, fueron suficientes para costarle la vida a decenas de personas. La colisión se produjo a las 8.53 horas entre el AVE 2080 de Renfe, que había salido de Madrid con destino Sevilla y el Iryo 6076, situado en la misma vía.

Los servicios de emergencias han confirmado el fallecimiento de más de 60 personas, según ha informado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El balance de atendidos en hospitales es 183 personas hospitalizadas, más de una decena de ellas en estado crítico. Este siniestro ferroviario es el más grave de la historia en España desde el descarrilamiento de un Alvia en Angrois (Santiago de Compostela), que causó 80 víctimas mortales en julio de 2013.

Además, este accidente ferroviario es el segundo registrado en la alta velocidad en apenas nueve meses. Al respecto, el presidente del Gobierno ha reconocido en su primera comparecencia a los medios tras el siniestro que "no es asumible para un país como España tener dos accidentes de la alta velocidad en un mismo año" y ha asegurado que trabajarán para "reconstruir la confianza en el sistema ferroviario español".

La cronología de la tragedia

El incidente comenzó antes de que los trenes colisionaran. A las 8.30 horas falló el sistema de control y seguridad LZB en un tramo que abarca 63 kilómetros. Este mecanismo produjo la detención de los convoyes que operaban en la zona afectada. Según el ministro de Transportes y Movilidad, Óscar Puente, se cree que fueron seis trenes los que paralizaron su recorrido al caerse el sistema.

A partir de este punto, el protocolo es claro. Si se produce un fallo en este mecanismo de protección ferroviaria los trenes se detienen automáticamente y es el centro de control de Adif quien tiene que autorizar que se reanude la marcha. Sin embargo, Puente no detalló en sus declaraciones a los medios este miércoles a cuántos o a cuáles se le ordenó la reanudación de la circulación.

A las 8.36 horas es cuando un operador de Adif, desde la estación madrileña de trenes de Atocha, autoriza a que los convoyes continúen su recorrido con normalidad. El primer fallo se produjo en este momento, Puente ha calificado la instrucción emitida por el operador como "errónea". El ministro explicó que esa instrucción se efectuó "en contra de la normativa", ya que el propio sistema del centro de control estaba advirtiendo en rojo que el tramo estaba ocupado por el tren de Iryo.

Como consecuencia de este error, el tren operado por Renfe recorre unos 25 kilómetros entre las 8.36 horas y las 8.53 horas, según el ministro, que explica que durante ese tramo podría haber alcanzado una velocidad 200 kilómetros/hora. A su vez, el tren accidentado de Iryo no reanudó la marcha a las 8.36 horas porque aún no había recibido dicha orden del centro de control. El AVE de Renfe, que circulaba por detrás y en la misma vía que el de Iryo, sí que la había reanudado a la hora indicada.

Además, se produjo otra irregularidad. En caso de que el controlador considere que la marcha se puede reanudar, en ningún caso se ordena que se reanude con normalidad, como según la declaración del ministro de Transportes ocurrió en este caso. La instrucción debería haber sido circular a una velocidad baja, concretamente a unos de 40 kilómetros por hora como máximo.

De hecho, esta orden se emitió a otro maquinista de esos seis trenes paralizados —sin que se haya concretado a cuál— quien identificó el error y manifestó al centro de control que la reanudación de la marcha no se ajustaba a la normativa puesto que no se podría seguir con "marcha normal". En este caso, el controlador debería haber trasladado al maquinista "marcha a la vista", lo que significa que se puede continuar el recorrido con restricciones de velocidad y de forma prudente.

A las 8.41 horas se produjo la primera llamada entre el operador de Adif y la maquinista de Iryo, según los audios a los que ha tenido acceso 20minutos. "He tenido una pérdida de transmisión circulando en BZL. No he cogido transmisión. Estoy detenida. A la entrada de la señal de entrada de Urda", informó la maquinista. La respuesta del controlador fue la misma que le proporcionó al maquinista de Renfe cuatro minutos antes: "Reanude la marcha, al amparo del BFL, con marcha normal".

A las 8.48 horas, cinco minutos antes de la colisión, la maquinista de Iryo vuelve a mantener una llamada con el centro de control y avisa de que el tren no le permite "reiniciar el sistema" y que "está detenida", según se recoge en la citada grabación. En ese tiempo, nadie paralizó el tren de Renfe.

Finalmente, a las 8.53 horas se produjo la colisión. Durante 17 minutos el AVE de Renfe estuvo recortando la distancia que lo separa del Iryo paralizado, exactamente 25 kilómetros, sin que nadie en el centro de control diera el aviso de que un tren con 397 pasajeros iba a chocar brutalmente contra un convoy de Iryo con 147 pasajeros y un bebé. Unos hechos que tendrán que ser investigados por las autoridades competentes.

Puente ha calificado las decisiones en el centro de control como "inexplicables". "Lo que ha pasado en los 17 minutos entre que se da la orden de salida al AVE de Renfe y la colisión, no lo sabemos con precisión. Es verdaderamente... en fin, no quiero entrar en calificativos", ha resumido el ministro de Transportes.

Por su parte, la Guardia Civil ha interrogado este miércoles al operario del centro de control de Adif implicado en este caso. Los agentes están colaborando con los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), encargados de esclarecer las causas del siniestro. El ministro de Transportes ha asegurado que el trabajador está identificado, advirtiendo de la gravedad de los hechos y de las posibles responsabilidades que puedan derivarse de lo ocurrido.

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