¿Se puede prevenir la depresión posparto antes de que nazca el bebé? La ciencia explora una nueva vía
La preparación para la maternidad suele centrarse en el parto, la lactancia y los cuidados del recién nacido, aunque hay otro aspecto que merece atención desde el embarazo: la salud mental. La depresión posparto afecta a un gran porcentaje de mujeres y puede repercutir tanto en su bienestar como en el vínculo con el bebé. ¿Y si parte de la prevención pudiera comenzar antes del nacimiento?
Esta es la pregunta que explora un ensayo clínico publicado en 2026 en European Neuropsychopharmacology. El equipo investigador estudió el programa PACT, un entrenamiento cognitivo-afectivo prenatal diseñado para ayudar a las futuras madres a interpretar las señales emocionales de los bebés y afrontar mejor determinadas situaciones relacionadas con la maternidad.
La intervención combina ejercicios informatizados y realidad virtual con sesiones individuales durante el embarazo. Su objetivo es entrenar habilidades emocionales y cognitivas que podrían resultar útiles en la adaptación a la llegada del bebé.
Un resultado prometedor, pero no definitivo
En el ensayo participaron 147 embarazadas con mayor riesgo de depresión posparto, distribuidas entre el grupo que recibió el entrenamiento y otro que siguió la atención habitual. Los resultados aportaron un matiz importante: en el conjunto de las participantes, el programa no redujo significativamente la incidencia de depresión posparto.
Sin embargo, al analizar los resultados según la experiencia previa de maternidad, los investigadores observaron una diferencia llamativa entre las mujeres que ya habían tenido hijos. En este grupo, la incidencia fue del 5 % entre quienes realizaron el entrenamiento, frente al 35 % en el grupo de atención habitual.
El estudio también observó mejoras en la interpretación de las emociones de los bebés, una habilidad que podría ser relevante para la relación entre madre e hijo.
La importancia de cuidar la salud mental desde el embarazo
La investigación se suma a una línea de trabajo que ya había sido explorada en un estudio piloto anterior, publicado en 2023. Estos primeros resultados contribuyen a investigar si el entrenamiento de determinadas habilidades emocionales durante la gestación puede ayudar a reducir la vulnerabilidad psicológica después del parto.
Por ahora no puede afirmarse que este método prevenga la depresión posparto ni que sustituya a las medidas de prevención y atención psicológica existentes, aunque sí plantea una posibilidad de incorporar la preparación emocional a los cuidados prenatales y estudiar qué mujeres podrían beneficiarse más de ella.
Prepararse para la maternidad también significa cuidar de quien va a cuidar, y prestar atención al bienestar psicológico durante el embarazo puede ser una parte esencial de ese acompañamiento.

