Venezuela mueve fichas en la cancillería



“Hay veces que conviene estoquear en Buenos Aires o en el productor y esperar a generar un volumen, para que después ese movimiento impacte menos en el costo”. Así resume Leo una lógica que atraviesa toda la cadena: proveedores repartidos por el país, materias primas atadas a la estacionalidad y una mirada de mediano y largo plazo que también define cómo se encara el camino hacia los mercados internacionales.
Todo lo que refiere a logística es clave. Es clave porque hay productores primarios en diferentes zonas, y las producciones van de la mano del lugar geográfico: el tomate en San Juan, el ajo en Mendoza, las hierbas y especias de Córdoba, el vinagre de Neuquén.
Entonces no se trata solamente de los protocolos que se apuntan a desarrollar con los proveedores. En esa estructura la parte logística influye, e influye un montón. Por eso, cuando se desarrollan proveedores, hace falta tener una mirada global y, sobre todo, de mediano y largo plazo.
No se piensa tanto en un contexto de uno o dos años, sino en una proyección sobre muchas características de producto que se necesitan: calidad, volumen, etcétera. Y eso se lleva con un horizonte de mediano a largo plazo.
Con los proveedores se trabaja mucho, justamente por esto de pensar en el mediano plazo. No es lo mismo deshidratar en la época del tomate, donde hay un mejor costo, un mejor rendimiento y un montón de variables a favor, que estar deshidratando en noviembre o diciembre.
Esa proyección de volumen y capacidad productiva se trabaja con el productor. Hay que ser bastante obsesivo con medir muchas variables, y por las características productivas de la actividad, necesariamente están muy mensuradas.
Toda la materia prima tiene un estimativo anual de lo que se va a consumir, y también un estimado del crecimiento potencial que se puede llegar a tener. Eso se cruza con los tiempos productivos: si el tomate es de verano, conviene deshidratar en verano y después estoquear.

Se aplica la misma lógica. Hay veces que conviene estoquear en Buenos Aires o en el productor y esperar a generar un volumen, para que después ese movimiento impacte menos en el costo. O sea, ahí se planifica mucho con el productor, tanto lo productivo como lo logístico.
Una de las cosas más difíciles para una pyme es internacionalizarse. Definitivamente está siendo el mayor desafío. Hace cuatro o cinco años que se empezó este camino y hoy hay una presencia fuerte en Estados Unidos, con el ingreso a una gran cadena de supermercados junto a un hub de empresas.
Ahí se encontró un trabajo en conjunto que permite amortizar costos. Pero parte de esto también viene de una buena planificación, de una buena estrategia en cuanto a las diferenciaciones que tenga el producto y de entender el mercado al que uno va.
Mucho. Hay que tener la dinámica de poder ajustar productos. Por darte un ejemplo, al argentino no le gusta tanto el picante como le puede gustar a otros mercados. Un picante para nosotros puede ser picante y en otro mercado te dicen “esto no es picante”. Esos ajustes se hacen, y en esa dinámica uno se va adaptando.
Hay que ir construyendo desde el punto de vista financiero y también logístico, para que la envergadura del proyecto vaya de la mano de la capacidad de la empresa. Es muy difícil acelerar de 1 a 1000 rápidamente, entonces lo ideal es ir paso a paso. El contenedor completo llegó al tercer año, no al primero, y por suerte fue así. En esa construcción también es importante tener una pata en cada uno de los países donde uno está presente.



“El tema es poder avalar esa autocertificación para poder defenderla en un futuro”. Agustín lo advierte pensando en los exportadores que hoy certifican el origen de su mercadería sin guardar documentación que lo respalde. A partir de esa preocupación, explica qué cambia con los acuerdos que negocia el Mercosur y por qué el despachante de aduanas tiene que estar al día con cada norma.
Yo arranqué en 2004 en Mendoza, como empleado en relación de dependencia de un despachante de aduana. En 2011 me vine a Buenos Aires, también en relación de dependencia, y en 2015 empecé a trabajar de manera independiente. En todo ese recorrido, el cambio más brusco lo noté entre 2008 y 2009, con la informatización.
Hasta ese momento todo se pagaba en el Banco Nación. Ahí llegó el volante electrónico de pago, el VEP, que hoy pagan todos los importadores y exportadores. Después vinieron los registros informáticos: el SENASA se informatizó y se sumó una gran cantidad de procesos digitales.
Uno de los más importantes fue el MOA, Mis Operaciones Aduaneras, un servicio de ARCA que le da al importador y al exportador una herramienta para ingresar al sistema y controlar sus propias operaciones. Fue un boom. Con el tiempo esa informatización se mantuvo y empezó la modernización, que cada vez viene más profunda.
Todo tiende a una simplificación, y desde el punto de vista personal entiendo que favorece. No estoy en contra de la facilitación del comercio ni de la agilización: es importantísimo, porque en definitiva termina reduciendo los costos de las importaciones y el valor de la mercadería, y eso tiene un impacto muy positivo en el producto final.
Pero el control siempre tiene que existir. Si uno lo descuida, se puede incurrir en diferentes tipos de infracciones tributarias o en problemas para la salud pública. Por eso hay que darles las herramientas a la Aduana y a los organismos técnicos para que controlen cualquier régimen de importación o exportación, siempre y cuando la mercadería lo requiera.

Hay productos en los que hubo una simplificación y la Aduana hoy no tiene un control al momento de la verificación de la mercadería, sino a posteriori. Ahí el Estado tiene que ver la forma de asegurarse, por ejemplo, de que un juguete importado no tenga asbesto o algo que afecte la salud pública.
Hoy el Mercosur está negociando con diferentes bloques y todos los convenios internacionales tienden a la autocertificación. Simplifica la certificación del origen del producto: ya no la emite una cámara, sino el propio exportador. Eso va a tener un impacto negativo para las cámaras de comercio exterior, pero también tiene una letra chica que los exportadores no están teniendo en cuenta.
Que se simplifique no significa que no vaya a haber control por parte de la Secretaría de Industria y Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa. El exportador termina siendo el responsable de certificar el producto que va a exportar, y noto que no se está justificando ni registrando documentación en función de lo que se certifica.
Certificar un producto hoy lo puede hacer cualquiera. El tema es poder avalar esa auto certificación para poder defenderla en un futuro. Si no, con ese criterio cualquiera podría exportar un producto y certificarlo como si fuera de origen argentino. Por eso hay que saber distinguir que la simplificación también tiene un control en el fondo.
El despachante de aduanas argentino es un superhéroe, directamente. En 2022 salía normativa todos los días, del Boletín Oficial y del Banco Central, por la cantidad de cambios cambiarios. Hoy el volumen es menor, pero los cambios siguen, y el despachante de aduanas tiene que estar 100% actualizado, porque si no, se termina quedando afuera de todo lo que ocurre en la cadena de comercio exterior y logística.
Yo soy partícipe de estar muy actualizado. A diario se hace una descarga de las normativas que tienen impacto directo e indirecto en el comercio exterior, y después se arma un compilado y se publica un informe mensual con todas las que salieron. Es una materia muy técnica la del despachante de aduana, y está bueno poder bajarla al ABC de un importador o exportador que está empezando.
Yo vengo desde cero y me costó mucho involucrarme en el comercio exterior, por eso me gusta abrirle las puertas a quien empieza a estudiar con entusiasmo y pasión. Estuve dos años dando clases en una cámara empresaria y fue una experiencia muy agradable, aunque veo que el aprendizaje de algunos alumnos viene bastante en decadencia. Por cuestiones de tiempo decidí dejarlo para focalizarme en el trabajo.
El comercio exterior es muy importante, porque si mirás cualquier ambiente, una gran cantidad de productos son importados, así que tiene un impacto en la vida cotidiana de todos. Pero también es muy amplio. Por eso es importante asesorarse con un despachante de aduana, depositar toda la confianza en ese especialista y hacerle caso en todo lo que indique.


Un helicóptero militar italiano adscrito a la Fuerza Operativa Rápida Europea (EUFOR) se ha estrellado este jueves por la tarde —en torno a las 16.00 hora local— en Gorice, próximo a Brcko, en el noreste de Bosnia y Herzegovina, según avanzaron varias agencias internacionales. Posteriormente, el mando de la misión en Sarajevo confirmó que “varios miembros del personal de EUFOR han perdido trágicamente la vida y otros han resultado gravemente heridos” a consecuencia del impacto.




La inteligencia artificial está pasando factura al negocio que ha convertido a Google en un gigante tecnológico. Las acciones de su matriz, Alphabet, se desplomaron ayer un 12,29% al cierre de los mercados tras presentar unas ventas y unos beneficios inferiores a las expectativas. El retroceso, que alcanzó el 13% en las primeras horas, borró más de 500.000 millones de dólares de capitalización, la mayor pérdida de valor bursátil de su historia y la segunda mayor pérdida diaria de capitalización en la historia de Wall Street.



Carlos III ha protagonizado algunas de las imágenes más llamativas de su visita oficial a Bahamas, donde ha alternado los compromisos institucionales con escenas más distendidas. Desde sus intentos de seguir el ritmo de un desfile tradicional hasta las carcajadas que le ha provocado verse retratado como un campeón de boxeo, el monarca ha dejado varias instantáneas curiosas durante la segunda etapa de su gira por el Caribe, que culminará con la reunión de jefes de Gobierno de la Commonwealth.


El siniestro ferroviario en la alta velocidad ha dado alas al personal de conducción de Renfe de cara a futuras reivindicaciones. Este jueves tenían convocada una jornada de huelga que se mantuvo pese a todo y que en Rodalies se saldó con un 30% menos de pasaje. El consejero delegado de Rodalies de Catalunya, Òscar Playà, ha asegurado por la mañana que los servicios mínimos establecidos se estaban prestando “prácticamente con normalidad”.

Fátima Báñez (Huelva, 1967), exministra de Empleo y Seguridad Social y presidenta de la Fundación CEOE, es una de las personas fallecidas en el accidente ferroviario que ha tenido lugar entre Urda y Los Yébenes (Toledo) en la línea de alta velocidad desde Madrid a Sevilla. Durante el miércoles, familiares de la exministra estuvieron en Urda esperando recibir noticias hasta confirmarse hoy oficialmente su fallecimiento.


Los fallos y las averías se han convertido en una constante de la red ferroviaria española, aún en estado de shock por el choque de dos trenes en Toledo el pasado miércoles que dejó al menos 69 muertos. Este jueves, un tren de Ouigo que realizaba el trayecto entre Murcia y Valladolid sufrió un enganchón de catenaria en un túnel a la altura de Aranjuez (Madrid), donde se encuentra detenido, provocando retrasos en la línea de alta velocidad en el servicio que conecta la capital con la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia.


El Centro de Integración de Datos (CID) ha informado de que familiares de las posibles víctimas mortales del accidente ferroviario de Urda están recibiendo mensajes vía SMS falsos en los que supuestamente la Guardia Civil informaría de la identificación de los cuerpos de sus familiares.


La caída del sistema de señalización ferroviaria en Toledo provocó una situación poco frecuente, pero nada excepcional. El propio ministro de Transportes, Óscar Puente, lo reconoció en su comparecencia horas después de la trágica colisión al hablar del sistema LZB que supervisa continuamente la velocidad de los trenes. El plan de actuación posterior falló y derivó en el accidente que ha costado la vida a al menos 69 personas y ha dejado a más de un centenar de heridos.


La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha presentado este jueves su dimisión y dejará el cargo el 7 de febrero, ocho meses antes de que caduque su mandato y tras siete años al mando, ha informado el BCE en un comunicado. Desde hace meses se rumorea con su salida al Foro Económico Mundial, organizador del Foro de Davos, o para tener un rol en las futuras presidenciales francesas, en abril y mayo, si bien no se ha especificado el destino de la banquera francesa.
