El gesto se produce en medio del debate político sobre el voto postal, cuestionado por Donald Trump y defendido por los demócratas, que lo consideran una herramienta para facilitar la participación electoral.
Alaska es uno de los estados a los que el Partido Demócrata se confía para dar al traste con el control republicano del Senado, pero esa podría ser una apuesta fallida, luego de que la Administración Trump enfilara toda la artillería del Departamento de Justicia para bloquear la certificación de resultados si resulta ganadora la candidata Mary Peltola. En el centro de la disputa están dos postulados con el mismo nombre y un artículo del ‘New York Times’ que sugiere que esto podría no ser casual.