La policía investiga si Andrés y Epstein violaron a mujeres en la casa favorita de Ia reina Isabel II
La Justicia británica estrecha el cerco sobre el expríncipe Andrés y su presunta implicación en la trama de abusos de Jeffrey Epstein, quien fuera su íntimo amigo. La policía escocesa ha confirmado este viernes 30 de octubre que se encuentra investigando las visitas del pederasta estadounidense al castillo de Balmoral, una de las residencias privadas de la familia real, en compañía del otrora duque de York.
En este sentido, las autoridades han reconocido haber recibido “informaciones” que han desencadenado “investigaciones activas”, aunque todavía consideran “inapropiado” ofrecer más detalles porque, ante todo, priman “las necesidades de las víctimas sobrevivientes” y su privacidad.
Horas antes de que la policía confirmara que hay una investigación en marcha, el diario birtánico “Daily Express” ya había publicado que Epstein y Andrés, junto a Ghislaine Maxwell -quien cumple condena en EE UU por tráfico sexual de menores- habían utilizado el castillo de Balmoral como escenario de sus infames encuentros, trasladado allí a mujeres jóvenes para, supuestamente, abusar sexualmente de ellas.
Para la opinión pública británica resulta especialmente escandaloso que una de las residencias más conocidas de la familia real pueda convertirse en una escena del crimen si la investigación concluye que, efectivamente, Andrés y Epstein abusaron allí de mujeres.
Se trata, además, de la residencia favorita de la fallecida reina Isabel II. Allí pasaba parte de sus vacaciones de verano y algunos fines de semana en los que su agenda le permitía programar una escapada. De hecho, poco antes de morir, la monarca se marchó a Balmoral para pasar allí sus últimos días y morir en uno de los espacios que mejores recuerdos y más paz le transmitían. Hoy, el significado que adquiere el castillo escocés es muy distinto.
Andrés, apartado de la vida pública -o no-
Andrés Mountatten-Windsor fue despojado por su hermano el rey Carlos III de sus títulos en octubre de 2025 a consecuencia de sus relaciones con Epstein. Meses después, en febrero de 2026, fue detenido durante unas horas para ser interrogado por supuesta filtración de “información sensible” al magnate estadounidense.
Aunque Andrés siempre ha negado tener relación con abusos sexuales a menores, decidió adoptar un perfil bajo cuando su nombre salió a la palestra y desde entonces se encuentra desaparecido del foco público.
Sin embargo, “Daily Express” también ha informado este viernes de que Andrés ya no pasa tantas horas recluido en su jaula dorada, y por lo visto ha comenzado a socializar de nuevo con sus más allegados, con quienes se va de caza los fines de semana o disfruta de cenas y cócteles por las tardes.
Según el mismo diario, los amigos que aún no le han dado la espalda reclaman que se le aplique el principio de que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario, aunque la opinión pública ya ha emitido un veredicto.


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