La Comisión Europea exigió a España en 2023 renovar la línea de AVE Madrid-Sevilla tras calificarla como "obsoleta"
España ha sido testigo de cómo, en solo nueve meses, ha habido dos tragedias ferroviarias: Adamuz, en enero, y ahora Urda, en octubre. Dos tramos diferentes de la misma línea de alta velocidad, entre Madrid y Sevilla, que reflejan que algo está mucho peor de lo que se pensaba en la vía. Para la Comisión Europea ya estaba "obsoleta" hace tres años, cuando exigió a España renovar la línea de AVE Madrid-Sevilla.
Bruselas consideraba ya desde 2023 que esta línea de la red ferroviaria española se había quedado "atrás" desde su construcción y puesta en marcha en el siglo pasado, en especial en comparación con el resto de la infraestructura. Documentos de la UE reflejan que ya en 2023, se había detectado la "obsolescencia de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla", e inyectó a España con 111 millones de euros de fondos europeos para modernizarla.
Una de las líneas clave de la red ferroviaria española
La Comisión Europea reconocía que la línea Madrid-Sevilla ha operado siempre a pleno rendimiento, aunque en los últimos años, se había quedado "atrás tecnológicamente a otras LAV españolas". Una de las líneas clave de toda la red ferroviaria española y con seis grandes nodos (Madrid. Ciudad Real, Puertollano, Córdoba, Écija y Sevilla), así como alimentando conexiones con Toledo, Málaga y Granada o permitiendo enlazar con otras zonas de España como Cádiz, Huelva y Algeciras.
La Unión Europea apuntaba entonces que la red, con 32 puentes y 17 túneles y un eje importante en el suroeste de Europa, se debía "modernizar", justificando así la inversión de 111 millones de euros en fondos europeos en "interoperatividad y sostenibilidad" para poder "reforzar las conexiones con el resto del bloque, impulsar la actividad económica y contribuir a la reducción de emisiones, al fomentar el traslado de viajeros desde carretera y aire hacia el ferrocarril".
Europa ya conocía el estado de la línea Madrid-Sevilla "rezagada" desde 2023
El informe de la UE calificaba expresamente la línea Madríd-Sevilla, inaugurada en 1992, funciona "a velocidades de hasta 300 kilómetros por hora y mantiene altos niveles de seguridad", aunque se encontraba "obsoleta, en comparación con el resto de la red de alta velocidad española", de acuerdo al texto fechado en diciembre de 2023, momento en el que la Comisión Europea avisó al Gobierno de España.
A pesar de que el informe detallaba que había habido "avances tecnológicos" en la red ferroviaria española, la línea Madrid-Sevilla se encontraba "rezagada, resultando imprescindible una modernización integral para cumplir con las normas europeas". Tres años después del aviso de Europa, España lamenta dos trágicos accidentes de tren (Adamuz y Urda), con tan solo nueve meses de diferencia y con un balance de más de cien muertos entre ambos.
Proyecto de la Unión Europea para financiar la línea Madrid-Sevilla
Meses más tarde, en junio de 2024, la Comisión Europea aprobó una subvención de 111,6 millones de euros, dirigidos para un proyecto al que llamaron como "Corredor Mediterráneo – Tramo de alta velocidad Madrid-Sevilla: mejora/adaptación al estándar TEN-T – infraestructura y vía". Una inversión que ascendió a 801,6 millones de euros, de los que 110 millones procedían de la Unión Europea gracias al Programa Operativo Plurirregional 2014‑2020.
"Las mejoras garantizarán una mayor calidad, fiabilidad y frecuencia de los servicios, permitiendo que nuevos operadores utilicen el corredor y optimizando aún más el rendimiento", explicaba Bruselas, tal y como se recoge en el informe.
Según las previsiones, se contemplaba la mejora de 435,2 kilómetros de los 471 km totales de la vía. Entre las obras que figuraban en la inversión, estaba la sustitución de raíles y traviesas, la mejora estructural de puentes y túneles, la estabilización de terraplenes y la adaptación del sistema de drenaje.
Además, también se incluía la renovación de edificios e instalaciones necesarias para el funcionamiento de la línea, la mejora de vías de servicio y acceso, y la instalación o refuerzo de vallas perimetrales.


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