Alba Carrillo, sesión de descontrol: “Rufián me ilusiona mental y sexualmente”

“Permítame decirle que la tele no le hace justicia”, le dice un camarero. “¿Verdad? En persona soy bastante más lista”, replica rápidamente ella. “Eso no lo sé. Me refería a que es usted más guapa en persona. Muchísimo más guapa”, apunta el empleado del bar, un poco desconcertado por la reacción de su interlocutora. “Ah, gracias. Eso me lo dicen mucho”, reconoce ella con un deje de resignación. Alba Carrillo (Madrid, 40 años) lleva toda su vida lidiando con hombres que solo la quieren ver como “la cara bonita”, “el pibón”, “la tía buena”. Siempre ha sido más que eso. No fue la maniquí dócil de Supermodelo, el reality show con el que debutó hace casi dos décadas. Tampoco fue la novia trofeo del piloto Fonsi Nieto, ni la mujer sumisa y silenciosa del tenista Feliciano López.
