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La NASA anuncia un nuevo hito de Artemis III, la misión que probará las naves para que la humanidad vuelva a la Luna

30 October 2026 at 07:37

El programa Artemis de la NASA busca hacer posible el regreso de los seres humanos a la Luna más de 50 años después de las últimas misiones del programa Apolo. Tras el éxito de Artemis II, la siguiente misión llevará a cuatro astronautas a la órbita terrestre para probar las maniobras de encuentro y acoplamiento entre la cápsula Orion y los módulos lunares comerciales de SpaceX y Blue Origin, siendo necesarias para el alunizaje en 2028 con Artemis IV.

Mientras la NASA avanza en los preparativos, los equipos técnicos continúan trabajando en el cohete Space Launch System (SLS, por sus siglas en inglés), han probado el prototipo de cabina de Blue Origin, han anunciado los nombres de la tripulación y, recientemente, han integrado la etapa central de SLS con los dos cohetes propulsores sólidos en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos en el Centro Espacial Kennedy de la NASA (Florida, Estados Unidos).

Tal y como ha dado a conocer la agencia en un comunicado oficial, los técnicos izaron la etapa del cohete de 65 metros desde la plataforma de lanzamiento High Bay 2 de las instalaciones utilizando una viga de elevación para colocar la etapa en la plataforma móvil. Así pues, cuando finalizaron las pruebas y verificaciones, los equipos trasladaron la etapa central y el conjunto de propulsores a la plataforma de lanzamiento 39B para realizar una prueba de llenado de combustible, donde se cargará hidrógeno líquido y oxígeno líquido únicamente en la etapa central y los equipos de lanzamiento practicarán los procedimientos y cronogramas de cuenta regresiva.

Según la NASA, la prueba se realizará con la configuración denominada short stack, que incluye la etapa central del cohete y los dos propulsores laterales. Además, durante el ensayo, los equipos cargarán hidrógeno y oxígeno líquidos en la etapa central y practicarán las operaciones que se llevarían a cabo el día del lanzamiento de Artemis III. Después, una vez finalizada la prueba, el trabajo continuará con la preparación del resto de los componentes de la misión, incluida la nave Orion y los elementos estructurales que completarán el conjunto del cohete.

Así será misión Artemis III de la NASA

Con su lanzamiento previsto para 2027, Artemis III llevará a la órbita terrestre a los astronautas de la NASA Randy Bresnik, Frank Rubio y Andre Douglas, junto al astronauta Luca Parmitano, de la Agencia Espacial Europea, a bordo de la cápsula Orion.

La misión tendrá una duración aproximada de 14 días, durante los cuales los astronautas y los equipos de control en tierra ensayarán maniobras de encuentro y acoplamiento, además de comprobar los sistemas de habitabilidad y los procedimientos operativos.

Estas pruebas servirán para preparar las futuras misiones tripuladas que tienen previsto llevar astronautas a la superficie lunar, cerca del polo sur, en 2028. Así pues, se reducen los riesgos, se validan las tecnologías y se adquiere experiencia antes de intentar un nuevo alunizaje tripulado.

Con Artemis III también se proporcionará experiencia al gestionar complejas operaciones de encuentro y acoplamiento que involucran tres naves espaciales diferentes, teniendo en cuenta que los ingenieros adquirirán conocimientos sobre la interoperabilidad de las naves espaciales, la coordinación del centro de control de la misión, la arquitectura de comunicaciones, las operaciones de la tripulación y el rendimiento del hardware.

Google y la NASA prueban un robot para asistir a los astronautas en futuros viajes a Marte

30 October 2026 at 04:00

El programa Artemis de la NASA avanza con el objetivo de devolver a los astronautas a la superficie lunar en 2028 y establecer una presencia humana permanente mediante la construcción de una base. Más de 50 años después de las últimas misiones tripuladas que aterrizaron en el satélite de la Tierra, la agencia espacial estadounidense busca dar un nuevo impulso a la exploración lunar y sentar las bases para las primeras expediciones tripuladas a Marte.

En estos futuros viajes, la seguridad de los astronautas y su capacidad para desenvolverse de forma autónoma serán fundamentales, teniendo en cuenta que las misiones marcianas plantean importantes desafíos operativos, especialmente en el ámbito sanitario. Tal y como ha dado a conocer Google en una publicación de su blog oficial, el tiempo que tardarían las comunicaciones en completar un viaje de ida y vuelta podría alcanzar los 44 minutos, lo que dificultaría ofrecer asistencia médica en tiempo real a la tripulación.

Ante dicho escenario, el año pasado, Google Public Sector compartió los avances en el desarrollo del 'Asistente Digital del Oficial Médico de la Tripulación' (CMO-DA), un sistema automatizado de apoyo a la toma de decisiones clínicas diseñado para brindar orientación médica en tiempo real a los astronautas en entornos remotos y aislados. Ahora, el proyecto da un paso más con un prototipo de sistema robótico que busca reforzar las misiones en el espacio profundo para asistir a los astronautas.

Así el sistema robótico de la NASA y Google

El Programa de Investigación Humana de la NASA, el Equipo de Robótica del Centro Espacial Johnson y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) colaboraron con Google Public Sector para desarrollar dicho sistema robótico.

Acorde a la información compartida, la innovación está diseñada como un manipulador de carga versátil, capaz de gestionar la carga, la logística y el equipo. Además, en el momento que no se necesite para tareas de mantenimiento rutinarias, como organizar herramientas o asegurar compartimentos, puede proporcionar asistencia médica.

Por otro lado, a diferencia de los robots de fábrica en entornos fijos y sin presencia humana, este sistema robótico utiliza superinteligencia para adaptarse de forma segura a espacios reducidos, emplea instancias de Google Cloud G4 para entrenar rápidamente los modelos subyacentes y operar localmente en dispositivos perimetrales compactos y de bajo consumo, e incluso está adoptando herramientas de inteligencia para el conocimiento de la situación satelital y ayudar al sistema robótico a navegar y comprender su entorno 3D. De esta manera, puede practicar movimientos complejos en un entorno virtual de alta precisión antes de interactuar con el hardware real.

Futuras pruebas

Google informa que, durante los últimos años, el equipo ha probado aproximadamente 15 dispositivos de computación perimetral para encontrar aquellos que funcionaran de manera eficiente en el hardware ligero y de bajo consumo necesario para futuras misiones a Marte.

De cara a un futuro, el objetivo final consiste en construir un sistema robótico capaz de ejecutar diversas tareas mediante sencillas instrucciones de voz, bajo la supervisión y el mando directo de los astronautas. Por ejemplo, el robot podría recibir instrucciones para ayudar con el control rutinario de la salud —como la toma de constantes vitales básicas o ecografías sencillas— bajo la estricta supervisión de un médico de la tripulación. Así pues, se garantiza que los astronautas reciban la asistencia física que no podrían realizar por sí mismos, sin que ello suponga en ningún caso la toma de decisiones humanas.

Samsung prepara un control parental que bloqueará por defecto las 'apps' en los móviles de los menores

29 October 2026 at 19:22

Cuando los menores empiezan a utilizar un teléfono móvil, una de las principales preocupaciones de sus familias es cómo garantizar que hagan un uso seguro y responsable. Para facilitar esta tarea, los controles parentales permiten establecer límites de tiempo y restringir el acceso a determinadas aplicaciones o contenidos que no son adecuados para su edad. Además, estas herramientas ofrecen a los padres más opciones para supervisar la actividad digital de sus hijos y gestionar el uso que hacen de los dispositivos.

En esta línea, Samsung prepara una nueva función para reforzar el control parental en sus dispositivos Galaxy. Tal y como ha dado a conocer el fabricante en un comunicado oficial, con una futura actualización de One UI, algunas aplicaciones aparecerán bloqueadas por defecto y sus iconos se mostrarán en gris hasta que un adulto autorice su uso. De esta manera, se facilitará la supervisión del uso que los menores hacen de los teléfonos.

Aunque los controles parentales actuales permiten restringir el acceso a determinadas aplicaciones, Samsung quiere ir un paso más allá con un sistema que requerirá la aprobación de los padres. Así, podrán decidir qué aplicaciones pueden utilizar sus hijos antes de que accedan a ellas, sin tener que bloquearlas manualmente después.

Cómo funcionará

Para utilizar esta función, Samsung recomienda que las familias configuren previamente un grupo familiar y activen los controles parentales. Los menores de 13 años deberán tener una cuenta infantil de Samsung, mientras que los que tengan esa edad o sean mayores podrán unirse al grupo familiar de sus padres. De esta forma, los adultos serán capaces de gestionar los permisos de las aplicaciones de sus hijos desde sus propios dispositivos Galaxy.

Por ahora, Samsung no ha aclarado qué aplicaciones requerirán autorización ni qué criterios determinarán cuáles aparecerán bloqueadas, teniendo en cuenta que tampoco ha confirmado qué dispositivos serán compatibles con esta novedad. Habrá que esperar a que la compañía ofrezca más detalles para conocer cómo se aplicará el sistema y hasta qué punto permitirá a las familias controlar el uso que los menores hacen de sus móviles.

Disponibilidad

La medida afectará tanto a las aplicaciones preinstaladas como a las que los menores hayan descargado previamente, por lo que tenerlas en el teléfono no garantizará que puedan utilizarlas.

Además, la novedad llegará en 2027, aunque Samsung todavía no ha confirmado una fecha concreta ni ha detallado qué dispositivos recibirán la actualización.

La NASA apaga el telescopio Swift antes de su caída sin control a la Tierra "en las próximas semanas"

29 October 2026 at 07:44

El telescopio espacial Swift de la NASA va a reingresar en la atmósfera de la Tierra después de que el aumento de la actividad solar acelerase el deterioro de su órbita en 2025.

Ante el riesgo de perder este observatorio, la agencia espacial estadounidense decidió interrumpir sus operaciones científicas y poner en marcha una misión de rescate. Para llevarla a cabo, la compañía Katalyst Space lanzó la sonda robótica LINK, diseñada para aproximarse al telescopio, capturarlo de manera autónoma y elevar su órbita para prolongar su permanencia en el espacio. Sin embargo, aunque el lanzamiento se desarrolló con éxito y la NASA consiguió establecer comunicación con la sonda, la misión comenzó a complicarse meses después.

A finales de julio, la agencia informó en una publicación de su blog oficial que LINK había experimentado problemas con el control de actitud, el sistema encargado de regular la orientación de la nave. Este fallo provocó que comenzara a girar sobre sí misma y que las comunicaciones se interrumpieran de forma intermitente, teniendo en cuenta que, desde entonces, la NASA y Katalyst Space trabajaron conjuntamente para estudiar distintas alternativas que permitieran detener la rotación de LINK, actualizar su sistema de navegación y recuperar la estabilidad de la nave.

El objetivo era restablecer el control de la sonda y determinar si todavía existía alguna posibilidad de aproximarse a Swift y completar su captura, sin embargo, los esfuerzos no dieron el resultado esperado.

Finalmente, debido a un problema persistente con el control de actitud, la NASA decidió cancelar definitivamente la misión de rescate porque no podía llevar a cabo la maniobra prevista para elevar la órbita del telescopio, que continuará perdiendo altura hasta su reentrada en la atmósfera terrestre. Ahora, como consecuencia, se espera que el telescopio espacial Swift reingrese de forma incontrolada en la atmósfera a finales de 2026, siendo un desenlace que supone el final de una misión científica que ha contribuido durante años al estudio de los fenómenos más energéticos del universo.

El telescopio Swift reentrará a la Tierra en noviembre

La NASA ha dado a conocer en un comunicado oficial que Swift "ha concluido sus operaciones, dejando tras de sí un legado de innovación y un valioso tesoro de observaciones científicas", por lo que se espera que "reingrese a la atmósfera en las próximas semanas, alrededor de noviembre".

Según la información compartida, el telescopio alcanzó los 275 kilómetros el pasado 20 de octubre y, en ese momento, el telescopio ya no pudo compensar los efectos del aumento de la resistencia aerodinámica y entró en modo seguro, por lo que el equipo de operaciones de Penn State en University Park (Texas, Estados Unidos) envió una orden al telescopio para poner fin a las operaciones antes de preparar su reentrada.

Cabe mencionar que el evento de reentrada no controlada de Swift ofrece una oportunidad natural para experimentar y poner a prueba las capacidades de la comunidad científica en la predicción de la densidad de masa de la termosfera, teniendo en cuenta que el objetivo de este desafío consiste en evaluar las fuentes de error en las predicciones orbitales, que abarcan desde las entradas del modelo, la predicción de los factores solares y geomagnéticos, la precisión del modelo, el proceso de corrección de sesgos/ajuste del coeficiente de resistencia y la propagación orbital.

Excel añade una IA para ordenar tus datos y corregir errores: qué puede hacer y cómo usarla

29 October 2026 at 12:47

Microsoft lleva tiempo incorporando inteligencia artificial a sus aplicaciones de Microsoft 365 con el objetivo de automatizar tareas y simplificar el trabajo diario, teniendo en cuenta que Excel es uno de los programas en los que esta apuesta tiene un mayor impacto, ya que trabajar con grandes cantidades de datos suele exigir tiempo, conocimientos técnicos y numerosos pasos para importar información, corregir errores y prepararla para su análisis.

Ahora, con la integración de Copilot, la compañía de Redmond busca reducir estas dificultades y permitir que los usuarios realicen operaciones complejas mediante instrucciones escritas en lenguaje natural, sin necesidad de dominar todas las herramientas de la aplicación. Por lo tanto, Microsoft quiere ir un paso más allá con nuevas funciones capaces de obtener, transformar y limpiar datos de forma automatizada.

¿Cuáles son las novedades y qué pueden hacer?

En primer lugar, Microsoft está preparando una nueva función para obtener y limpiar datos automáticamente en Excel mediante Copilot. De esta manera, los usuarios solo tendrán que escribir sus instrucciones en lenguaje natural y el asistente se encargará de reducir el trabajo manual que requiere este proceso, simplificando así una de las tareas más laboriosas para quienes trabajan con grandes volúmenes de información.

La herramienta, denominada Get Data, aparece en la hoja de ruta oficial de Microsoft y llegará primero a Excel para la web. Según explica la compañía, permitirá obtener, transformar y cargar datos a partir de una instrucción o prompt. Además, el usuario solo tendrá que indicar qué información necesita y cómo quiere procesarla para que Copilot se encargue de recopilarla y prepararla antes de incorporarla a una hoja de cálculo.

En segundo lugar, Microsoft también ha lanzado Clean Data, una función que utiliza inteligencia artificial para detectar y corregir problemas habituales en las hojas de cálculo. Esta herramienta identifica errores —como formatos inconsistentes, espacios de más, valores duplicados y datos almacenados con tipos incorrectos— y, a partir de ahí, muestra los problemas detectados y propone posibles correcciones para que el usuario decida si quiere aplicarlas.

Y, por último, Excel también ha añadido herramientas para automatizar tareas y crear informes. Entre ellas se encuentran Skill Builder, que permite crear habilidades reutilizables a partir de instrucciones, ejemplos o flujos de trabajo definidos por el usuario, y Skill Recorder, que convierte las tareas realizadas en automatizaciones. Por su parte, Interactive Canvas transforma los datos de una hoja de cálculo en informes interactivos que se actualizan automáticamente cuando cambia la información de origen.

La NASA valida el escudo térmico de Orion: resistió 2.204 grados al volver de la Luna

29 October 2026 at 04:00

Los astronautas de la NASA Victor Glover, Reid Wiseman y Christina Koch, junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), marcaron un antes y después en abril al completar la primera misión tripulada del programa Artemis.

Durante el viaje, los cuatro realizaron un sobrevuelo alrededor de la Luna para comprobar el funcionamiento de los sistemas de soporte vital y las tecnologías de navegación de la nave Orion, siendo un paso necesario para preparar los futuros alunizajes previstos del programa Artemis. Además, tras regresar a la Tierra, los astronautas compartieron sus experiencias después de completar una misión de diez días, teniendo en cuenta que destacaron la complicidad que desarrollaron durante el viaje, la importancia de la colaboración y la emoción de observar nuestro planeta y el satélite desde una perspectiva reservada a muy pocos seres humanos.

Casi siete meses después de la misión, la NASA ha seguido analizando los datos recopilados durante el viaje. Además de compartir las observaciones y fotografías que los astronautas obtuvieron durante su viaje alrededor de la Luna, la agencia ha realizado un análisis adicional del escudo térmico de la nave Orion para dar a conocer que funcionó según lo previsto durante el regreso a la Tierra.

El escudo térmico de Orion no sufrió daños durante Artemis II

Concretamente, la NASA ha evaluado si el sistema de protección térmica salvaguardaba eficazmente a la tripulación y los sistemas de Orion durante la reentrada de la nave espacial en la atmósfera terrestre, ya que Orion alcanzó una velocidad máxima de 39 veces la velocidad del sonido y experimentó temperaturas externas que superaron los 2.204 grados Celsius en su punto máximo.

Acorde a la información compartida en el análisis, el rendimiento aerodinámico y aerotérmico de Orion coincidía con las predicciones de ingeniería basadas en análisis previos al vuelo y pruebas en tierra, el escudo térmico mantuvo la "coherencia" en el rendimiento, e incluso la capa protectora en los laterales inclinados del módulo de tripulación mostró un desempeño "óptimo" en toda la superficie del módulo. También, el equipo de la NASA realizó escaneos láser de la superficie del escudo térmico después del vuelo y, actualmente, está comparando estos datos con las mediciones previas al vuelo para determinar la erosión del material.

Como resultado, el rendimiento de Orion y el análisis del equipo en Artemis II reflejan la robustez del sistema, su capacidad para dar soporte a la tripulación y los conocimientos cruciales recopilados que mejorarán las próximas misiones del programa Artemis.

Los próximos pasos en Artemis III

Tras investigar exhaustivamente los problemas detectados en el escudo térmico de Artemis I, la NASA introdujo cambios en su diseño para garantizar una mayor uniformidad y una permeabilidad constante en los bloques de Avcoat, el material que protege la nave de las altas temperaturas durante la reentrada atmosférica.

Como parte de estos preparativos, los técnicos instalaron a principios de julio de este año el escudo térmico de la cápsula Orion de Artemis III en el Centro Espacial Kennedy y, a finales de ese mes, los módulos de tripulación y servicio quedaron unidos. Desde entonces, la nave ha completado su primer encendido, una prueba que ha permitido a los ingenieros comprobar que las conexiones entre ambos módulos funcionan correctamente.

Por ahora, la NASA continúa preparando Orion para Artemis III, una misión prevista para el próximo año que se desarrollará en órbita terrestre baja. Durante el vuelo, el cohete SLS transportará la nave con los astronautas de la NASA Randy Bresnik, Frank Rubio y Andre Douglas, junto con Luca Parmitano, de la Agencia Espacial Europea. Además, la tripulación probará las operaciones y los sistemas necesarios para acoplarse con los módulos de aterrizaje tripulados de Blue Origin y SpaceX, un paso clave para preparar los futuros alunizajes, cuyo inicio está previsto con Artemis IV en 2028.

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