Los controladores del centro de coordinación de Atocha (Madrid) ordenaron al AVE 2080 que siguiera un protocolo equivocado antes de que el miércoles embistiera al Iryo 6076 en la localidad toledana de Urda, causando al menos 69 muertos y 58 heridos. Así se desprende del libro de normas del maquinista de Renfe y de los testimonios recabados por este diario de tres expertos con experiencia en el manejo de la línea de alta velocidad que une Madrid y Sevilla.
Isabel Díaz Ayuso quiere lanzar una especie de maldición. Es una decisión premeditada. Fría. Mira a Manuela Bergerot, la portavoz de Más Madrid en la Asamblea regional, que no encabezará la lista electoral de su partido en las próximas elecciones. Luego, a Mar Espinar, su homóloga del PSOE, en la misma situación. Y lanza su profecía: “Este, desde luego, es el último debate de toda su vida política como portavoces”. Son las palabras de una superviviente que ha visto caer a casi todos sus rivales. Solo la presidenta regional ha conseguido cabalgar la silla eléctrica de la política madrileña —siempre entrecruzada con la nacional— desde que accedió al poder por primera vez, allá por agosto de 2019. La lista de caídos, a la que se acaba de sumar el delegado del Gobierno, Francisco Martín, dimitido por no entrar en las listas electorales socialistas para las generales, es larga y multifactorial. Hay políticos de PSOE, Más Madrid, Podemos, Vox o Cs. Y también del propio PP. A la espera de las elecciones autonómicas de 2027, lo único seguro es que en el Madrid de Ayuso, por ahora, solo resiste la propia Ayuso.
La maquinista que dirigía el tren 6076 de Iryo, que este miércoles fue embestido por un AVE de Renfe a la altura de la localidad toledana de Urda, en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, intentó desbloquear el sistema de seguridad para reanudar la marcha, tal y como le había indicado el operador del tráfico de Adif, y lo hizo sin éxito hasta en dos ocasiones. Según ha podido saber EL PAÍS de fuentes cercanas a Iryo, la conductora efectuó sendos intentos de reinicio del sistema de seguridad LZB para desbloquear el arranque del convoy, en lo que invirtió unos ocho minutos. Sin embargo, el tren, un ETR 1.000 de Hitachi de nueva construcción y puesto en operación en 2022, fue incapaz de establecer comunicación con el sistema que protege la circulación. Cada uno de los intentos llevó entre tres y cuatro minutos de un tiempo que se agotaba. Desde 25 kilómetros atrás y también en dirección Sevilla, avanzaba el tren de Renfe a una velocidad que de momento se desconoce, pero que, según dijo este miércoles el ministro de Transportes, Óscar Puente, en ese tramo puede “llegar a ser hasta de 200 km/h”.
Trabajos de desescombro y retirada de los trenes siniestrados en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, a la altura de Urda (Toledo), este jueves.
Empleados de Iryo muestran su emoción tras el minuto de silencio celebrado en la estación de Madrid-Atocha en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo), este jueves.
Vecinos de Sevilla guardan cinco minutos de silencio en la estación de Santa Justa en memoria de las víctimas de la colisión entre dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo), este jueves.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (c) y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (d) y el consejero de Sanidad castellanomanchego, Jesús Fernández Sanz, informan a la prensa tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), este jueves en Toledo.
Familiares y amigos de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo) aguardan noticias sobre sus seres queridos en el centro Corazón de Jesús de Toledo, habilitado para la atención a los afectados, este jueves.
Personal de emergencias y agentes de la Guardia Civil participan en las labores de búsqueda de desaparecidos tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), este jueves.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (centro); el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (segundo por la derecha); la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones (segunda por la izquierda), y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), este jueves en Toledo.
Trabajos de desescombro y retirada de los trenes siniestrados en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, a la altura de Urda (Toledo), este jueves.
Un cartel informativo dirigido a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo) situado en la estación de Madrid-Atocha, este jueves.
―He visto que te vas a gastar 25 o 35 millones de euros... Viene en el periódico. Menos mal que tenéis dinero, qué suerte tenéis. Nosotros no tenemos ni un puto duro.