“Setenta y cuatro compatriotas han muerto y otros tanto han sido heridos en un accidente ferroviario injusto y evitable”, ha comenzado su mitin en Ávila este jueves por la tarde el líder de Vox, Santiago Abascal. En el momento en que hablaba, la cifra oficial de fallecidos se mantenía en 69 y, a falta de determinar sus nacionalidades, se sabe que hay algún extranjero, pero Abascal se ha preguntado por qué no han dimitido todavía el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, “Oscar Muerte”, como le ha llamado, después de que “120 españoles” hayan fallecido en accidentes ferroviarios este año.
El presidente de Vox y candidato a la presidencia del Gobierno, Santiago Abascal, durante un acto público de la formación celebrado este jueves en Ávila.
El tren AVE que chocó este miércoles contra un Iryo parado en las vías de alta velocidad en Urda (Toledo) impactó cuando circulaba a una velocidad de entre 160 a 200 kilómetros por hora, según estima la Autoridad Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes (AITAT), que analiza desde un punto de vista técnico los hechos. El dato aparece recogido en una nota difundida un día después del grave accidente que ha causado la muerte a 69 personas, balance aún provisional.
Los dos se encontraban dentro de la cabina de un modelo de tren que amaban desde pequeños, el AVE. Uno era el maquinista principal y el otro todavía se encontraba en prácticas, pero solo se llevaban cinco años de diferencia. Sus biografías eran muy coincidentes. Se criaron en ciudades del sur de Madrid, eran de familias trabajadoras, y en algún punto de sus vidas habían vivido y disfrutado Barcelona. Soñaban con hacerse viejos sobre raíles, pero la muerte les esperó el miércoles durante 17 minutos, el tiempo que pasó entre que recibieron una llamada de control de Atocha y se estrellaron contra un tren parado en medio de la vía en Urda.
La investigación sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo) que el pasado miércoles les costó la vida a, al menos, 69 personas está aún en una fase muy inicial. Aunque los indicios apuntan a un supuesto error humano ―recalcado por el ministro de Transportes, Óscar Puente, en su primera comparecencia a la prensa horas después del siniestro―, la Guardia Civil aún considera que quedan numerosos interrogantes por despejar para determinar qué ocurrió y por qué. Entre ellos, las circunstancias en que se produjo, precisamente, ese fallo “inverosímil”, como lo tildó Puente, que llevó a un operario del Centro de Regulación y Control (CRC) de Adif en Madrid-Puerta de Atocha a autorizar al tren AVE de Renfe continuar la marcha “con normalidad” pese a que había otro convoy parado en la misma vía unos kilómetros más adelante y contra el que terminó chocando.
Previo a comenzar su entrenamiento. el club azulgrana se reunió en el centro del campo para guardar un minuto de silenció por las víctima del trágico suceso.
Cómo, por qué y que no vuelva a suceder. Este ha sido el mensaje que Felipe VI ha querido transmitir tras el choque de trenes de ayer en Urda (Toledo) que ha causado al menos 69 fallecidos.
La víspera del accidente de Urda (Toledo) el Consejo de Ministros aprobó una ampliación del contrato de mantenimiento de las instalaciones de control de tráfico y sistemas de la línea de alta velocidad con Andalucía. El acuerdo suponía incrementar en 11,5 millones de euros el contrato vigente concedido a la unión temporal de empresas GTS y que incluía cuestiones como el mantenimiento de elementos de señalización y los sistemas de control de los trenes como el LZB, cuya caída inició la cadena de fallos que llevó al fatal desenlace en el siniestro de este miércoles. El pliego de condiciones especifica que este contrato debe mantener, entre otras, las instalaciones de control del tráfico del centro de Urda.
Ana Ciprés ayer fue una de las protagonistas tras el accidente de los trenes en Urda. La imagen del Seprona devolviéndole a Trece, su perro bichón maltés, que iba con su marido José San Emeterio, de 58 años (aún desaparecido) en el Ave accidentado en Urda lo han visto millones de personas. Ella estaba ayer en el polideportivo del colegio público de Urda que se improvisó como lugar para acoger a los familiares de las personas que iban en el Iryo y el Ave. Busca sin cesar a su marido junto a sus cuñados Esther y Manuel San Emeterio. “Pepé” decía Ana entre lágrimas. No sabe nada de él desde que ayer recibió la llamada de su cuñado Manuel pasadas las nueve de la mañana. Manuel es un loco de la tecnología y se entera porque le salta un aviso en su reloj inteligente que lleva en su muñeca. Recibió un mensaje automático a su teléfono, configurado como contacto de emergencia. Era su hermano José. Al consultar la ubicación, vio que la señal estaba en medio del campo. “Amplié el mapa y vi que estaba sobre las vías del tren”, explica Manolo. Manuel llama a su hermana Esther. Ponen las noticias y no ven nada raro. Es en la llamada que hacen posteriormente a su mujer Ana, que estaba en Madrid cuando confirman que que José iba en el tren: El vagón ocho del Ave que hacía la ruta Madrid-Sevilla.
Alberto Núñez Feijóo eleva el tono y exige “responsabilidades políticas” por el accidente ferroviario de Urda, que deja de momento 69 fallecidos y alrededor de 200 personas que resultaron heridas, tan solo nueve meses después de la tragedia de Adamuz (46 víctimas mortales y 292 heridos). El líder de la oposición no ha pedido explícitamente la dimisión o cese de Óscar Puente como ministro de Transportes, pero ha recalcado que la asunción de responsabilidades no puede demorarse. “Yo sé lo que haría si fuera el presidente del Gobierno. Las responsabilidades políticas no son opcionales, son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral”, ha aseverado en el municipio de Urda después de su visita al Puesto de Mando Avanzado levantado en la zona cero de la catástrofe, que se encuentra a unos 12 kilómetros de la localidad de 2.500 habitantes gobernada por el PP.
La campaña electoral discurría por los derroteros de la frivolidad, hasta que otra tragedia nos recordó para qué sirve votar. Mientras algunos se dedicaban a la virtualización política, hablándonos de partidos útiles, de jugadas maestras o de cómo sacar más escaños fusionándose en una misma candidatura electoral, la realidad llamó a la puerta. Una setentena de españoles perdió la vida en el choque de trenes en Toledo. Sin embargo, no esperen que el poder político asuma tampoco esta vez ninguna responsabilidad.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este jueves tras la reunión que el Cecopi ha mantenido esta mañana en la sede del 112 en Toledo, junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, donde se ha comprometido a esclarecer los motivos de la tragedia ferroviaria que deja al menos 69 fallecidos tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en la altura del municipio de Urda, en Toledo. “Estamos trabajando día y noche para no solamente dar una respuesta a los familiares de las víctimas, sino, por supuesto, también para esclarecer hasta el último detalle de esta tragedia y, por supuesto, reforzar la seguridad para que esto no vuelva a suceder”, ha afirmado. Ya por la tarde, el Congreso ha confirmado que el ministro de Transportes, Óscar Puente, comparecerá a petición propia en la Diputación Permanente el próximo martes 3 de noviembre. ERC, Podemos y Sumar habían pedido por la mañana que acudiera a la Cámara baja para dar explicaciones sobre lo sucedido.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (tercero por la derecha), el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (segundo por la derecha), y los ministros de Transportes, Óscar Puente (izquierda) e Interior, Fernando Grande Marlaska (segundo por la izquierda), durante la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) este jueves en Toledo, en una imagen de La Moncloa.
El consejero delegado de Iryo, Fabrizio Favara, advirtió en el Senado hace tres semanas de los problemas que provocaban las desconexiones del sistema de señalización LZB en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla. “Cada vez que la señal del tren se desconecta de la señal de tierra, el tren se para. No se puede mover y lleva bastante tiempo reconectarse y empezar nuevamente el servicio”, explicó el 5 de octubre ante la comisión de investigación sobre los accidentes ferroviarios de Adamuz y Gelida. Veintitrés días después, una caída de ese mismo sistema precedió al accidente de Urda (Toledo), que hasta el momento se ha saldado con 69 personas fallecidas y más de 200 heridos.
Fátima Báñez (San Juan del Puerto, Huelva, 1967) se encuentra entre las víctimas que han fallecido en el accidente ferroviario de Toledo, según han confirmado este jueves tanto el PP como CEOE. La exministra de Trabajo con el Partido Popular habría cumplido 60 años el próximo 6 de enero. Una fecha que, durante los siete años que fue responsable de Empleo y Seguridad Social (2011-2018), le gustaba celebrar con su equipo y con los periodistas que seguían la información laboral, invitando a roscón de Reyes en el ministerio. Ese día, y otros muchos —porque era una persona cercana y jovial— salía la Fátima que siempre tenía una anécdota que contar de sus hijos o de algún adversario político. Lo hacía con humor, que para eso presumía constantemente de su origen onubense.
Políticos, empresarios y sindicalistas lamentan la muerte de Báñez
La confirmación de la muerte de Fátima Báñez ha causado impacto tanto en la política española como en los agentes sociales. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha dicho en X que era "una mujer incansable, leal amiga y siempre comprometida con mejorar la vida de los españoles". "Todo el PP llora su pérdida junto con su marido, sus hijos y todas las personas que la queríamos", ha agregado el líder popular. Otras voces de peso en el partido del que formaba parte han lamentado su fallecimiento, como el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno: "Era una persona extraordinaria. Una mujer brillante, líder, capaz, buena gente y siempre comprometida con Andalucía y con España. Me duele mucho su pérdida. Me duele el horror que están viviendo las familias de las 115 personas que han fallecido en las vías del tren que une a Andalucía con Madrid en estos nueve meses". La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha comentado: "Qué pena tremenda nos causa la muerte de Fátima Báñez en el accidente de tren. Tan buena gente, alegre, dispuesta, solvente… La vamos a echar mucho de menos. España pierde a una gran mujer política".
Las reacciones también se han sucedido en CEOE, patronal a la que estaba ligada desde 2020. "CEOE y todas las personas que forman parte de ella, así como todo el equipo de la Fundación, quieren expresar su más profundo dolor por esta pérdida y trasladar su cariño, apoyo y más sinceras condolencias, no solo a su familia, sino también a sus amigos y seres queridos en estos momentos tan complicados", dice la asociación empresarial en un comunicado. Varios miembros destacados de la patronal también han expresado su pesar, como el líder de la asociación de autónomos ATA, Lorenzo Amor: "Que el cielo te abrace, amiga Fátima. Me has dejado esperándote en Santa Justa. Teníamos previsto comer y luego coger el avión de regreso a Madrid. Subir a un tren no puede ser un acto de fe ni cuestión de suerte llegar a tu destino". El presidente de la patronal madrileña CEIM, Miguel Garrido, ha dicho: "En estos últimos 8 años he aprendido a conocerla, a respetarla, a admirarla y a quererla. Lloro y rezo por ella".
También se ha pronunciado desde el Gobierno la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz: "Profundamente consternada por el fallecimiento de Fátima Báñez en el accidente de tren de Urda. Ministra de Trabajo durante siete años, dedicó su vida al servicio público. Mi abrazo más sentido a toda su familia y a sus compañeros y compañeras del PP y de la Fundación CEOE que presidía".
Las condolencias también se han trasladado desde los principales sindicatos. Pepe Álvarez, líder de UGT, ha dicho: "No tengo palabras para expresar el pesar y el dolor que me produce la muerte en el accidente de tren de Fátima Báñez. Todas las vidas tienen el mismo valor pero cuando has compartido negociaciones y diálogo tocan especialmente". CC OO ha publicado un tuit con el siguiente mensaje: "Toda la organización de CC OO envía sus condolencias a la familia y compañeros/as de Fátima Báñez, exministra de Trabajo, presidenta de la Fundación CEOE, una de las 69 víctimas mortales del accidente ferroviario en Urda". También ha reaccionado el sindicato de funcionarios CSIF: "Es una triste noticia el fallecimiento de Fátima Báñez. Desde CSIF queremos destacar su constante talante, la capacidad de interlocución que siempre demostró y su compromiso clave para sacar adelante reformas como jubilación anticipada de la Policía Local".
También el mundo empresarial ha recordado la exministra. El presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Galán, ha trasladado este jueves en su nombre y en el de toda la compañía sus condolencias a la familia de Fatima Bañez, y a las de todos los demás fallecidos. “Fátima Báñez será siempre un referente por su enorme valía profesional, pero sobre todo por sus valores: la cercanía, el orgullo por sus raíces, la capacidad para tender puentes y esa pasión tan suya por servir a la sociedad".
De izquierda a derecha, Pepe Álvarez (UGT), Unai Sordo (CC OO), Fátima Báñez, el expresidente de la CEOE, Joan Rosell, y el presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, durante una reunión con los agentes sociales en Madrid, en 2020.
La maquinista que dirigía el tren 6076 de Iryo, que este miércoles fue embestido por un AVE de Renfe a la altura de la localidad toledana de Urda, en el kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, intentó desbloquear el sistema de seguridad para reanudar la marcha, tal y como le había indicado el operador del tráfico de Adif, y lo hizo sin éxito hasta en dos ocasiones. Según ha podido saber EL PAÍS de fuentes cercanas a Iryo, la conductora efectuó sendos intentos de reinicio del sistema de seguridad LZB para desbloquear el arranque del convoy, en lo que invirtió unos ocho minutos. Sin embargo, el tren, un ETR 1.000 de Hitachi de nueva construcción y puesto en operación en 2022, fue incapaz de establecer comunicación con el sistema que protege la circulación. Cada uno de los intentos llevó entre tres y cuatro minutos de un tiempo que se agotaba. Desde 25 kilómetros atrás y también en dirección Sevilla, avanzaba el tren de Renfe a una velocidad que de momento se desconoce, pero que, según dijo este miércoles el ministro de Transportes, Óscar Puente, en ese tramo puede “llegar a ser hasta de 200 km/h”.
Trabajos de desescombro y retirada de los trenes siniestrados en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, a la altura de Urda (Toledo), este jueves.
Empleados de Iryo muestran su emoción tras el minuto de silencio celebrado en la estación de Madrid-Atocha en recuerdo de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo), este jueves.
Vecinos de Sevilla guardan cinco minutos de silencio en la estación de Santa Justa en memoria de las víctimas de la colisión entre dos trenes de alta velocidad en Urda (Toledo), este jueves.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (c) y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (d) y el consejero de Sanidad castellanomanchego, Jesús Fernández Sanz, informan a la prensa tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), este jueves en Toledo.
Familiares y amigos de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo) aguardan noticias sobre sus seres queridos en el centro Corazón de Jesús de Toledo, habilitado para la atención a los afectados, este jueves.
Personal de emergencias y agentes de la Guardia Civil participan en las labores de búsqueda de desaparecidos tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo), este jueves.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (centro); el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page (segundo por la derecha); la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones (segunda por la izquierda), y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI), este jueves en Toledo.
Trabajos de desescombro y retirada de los trenes siniestrados en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, a la altura de Urda (Toledo), este jueves.
Un cartel informativo dirigido a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de Urda (Toledo) situado en la estación de Madrid-Atocha, este jueves.
Tras vivir una tragedia como el accidente de trenes de Toledo, el mundo de las víctimas se derrumba. Cae la sensación de invulnerabilidad, la convicción de que el mundo es un lugar seguro que podemos controlar. De que, siempre que uno actúe como debe, no ocurrirá nada malo. Esta idea, explican los psicólogos, surge en los primeros años de vida. Es entonces cuando el niño desarrolla un sentido de confianza básica: la percepción de que el mundo es un lugar predecible donde, si uno se comporta bien, todo irá bien. El mundo no funciona así, pero a veces es necesario pensar que sí para poder llevar una vida funcional. Poder coger el coche, el tren o salir a pasear sin pensar que podemos morir en cualquier momento. La recuperación psicológica de las víctimas, en gran medida, pasa por reconstruir dichas suposiciones. Dejar de ver el mundo como un lugar eternamente peligroso y volver a confiar.
La presidenta de la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), Ana de la Herrán, ha denunciado este jueves el “abandono y la desidia” que, a su juicio, afectan a las Administraciones públicas de España y contribuyen a su deterioro. Lo ha hecho durante la inauguración del XXXVI Congreso de Inspectores de Hacienda, que se celebra en la ciudad de Toledo precisamente un día después del trágico accidente ferroviario de Urda, que ha dejado al menos 69 fallecidos. Entre las víctimas mortales, a las que se suman decenas de heridos, se encuentra Antonio Montero, inspector de Hacienda con una larga y reconocida trayectoria en el cuerpo, cuya muerte ha marcado un encuentro al que también ha asistido Jesús Gascón, secretario de Estado de Hacienda, en representación del Gobierno.
Madrid, 29 oct (Prensa Latina) Rostros ensangrentados con marcas leves y otros ilesos, ofrecen hoy el perfil amable parcial de 530 personas, en medio de la odisea de un accidente ferroviario en España, que costó la vida a 69 personas, con 15 heridos graves hospitalizados.