❌

Normal view

El OPPO Find X10 Ultra podría llegar con un procesador diferente al esperado

By: Sergio · Agudo
30 October 2026 at 17:00

El OPPO Find X10 Ultra podría cambiar Qualcomm por MediaTek en su próxima generación. El fabricante chino estaría probando una versión de su futuro móvil de gama alta con el Dimensity 9600 Pro, aunque también tendría otra con Snapdragon en desarrollo. Y, por lo que parece, esta última sigue siendo la que tiene más posibilidades de llegar al mercado.

Según recogen en GSMArena, un filtrador chino ha publicado en Weibo que OPPO está probando el Dimensity 9600 Pro con algoritmos de imagen personalizados, presumiblemente adaptados a su sistema LUMO True Image Engine. No obstante, el propio filtrador ha señalado después que Qualcomm sigue siendo la opción más probable. Así que, de momento, no podemos dar el cambio por hecho.

OPPO podría romper con Qualcomm después de varias generaciones

El nuevo OPPO Find X9 Ultra con los OPPO Watch X3 y Enco Clip2 El nuevo OPPO Find X9 Ultra con los OPPO Watch X3 y Enco Clip2

El Find X9 Ultra, presentado el pasado mes de abril, llegó con el Snapdragon 8 Elite Gen 5, siguiendo la línea de sus antecesores. Hasta ahora, todos los modelos Ultra de la familia Find X han utilizado procesadores Qualcomm, de manera que un salto a MediaTek supondría una novedad para unos teléfonos que tradicionalmente han reservado sus mejores cámaras para la gama más alta.

Por otra parte, los procesadores de los nuevos Find X10 ya son de MediaTek. El modelo estándar utiliza un Dimensity 9600M, mientras que el Pro Max monta el Dimensity 9600 Pro. Si OPPO se decantase por este último, el Ultra compartiría procesador con el Pro Max, por lo que las diferencias entre ambos tendrían que buscarse en otros apartados.

La alternativa sería el Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6, uno de los procesadores de 2 nanómetros que Qualcomm presentó en septiembre. Esta sería la opción favorita para el Find X10 Ultra, aunque el modelo concreto del chip todavía es una suposición. Tampoco tenemos resultados de las pruebas internas que permitan saber qué diferencias de rendimiento, autonomía o fotografía está encontrando OPPO entre ambas versiones.

Las cámaras podrían ser la principal diferencia con el Pro Max

Hace unos días también aparecieron las primeras filtraciones sobre las cámaras del Find X10 Ultra. El teléfono tendría un sensor principal de 200 megapíxeles y tamaño de 1/1,12 pulgadas, con tecnología LOFIC para mejorar las fotografías cuando hay zonas muy iluminadas y otras bastante oscuras. Una característica que podría resultar especialmente útil al fotografiar escenas con grandes diferencias de luz.

A este sensor se sumarían dos teleobjetivos de 200 y 50 megapíxeles, el segundo con zoom óptico de 10 aumentos. La cámara frontal, por su parte, utilizaría un sensor cuadrado de 100 megapíxeles. Si estas especificaciones se cumplen, OPPO seguiría dando una importancia considerable a la fotografía en su modelo más caro, aunque todavía desconocemos cómo rendirían estas cámaras.

Y aquí entra también el precio. El Find X9 Ultra llegó oficialmente a España por 1.699 euros, mientras que el Find X10 Pro Max cuesta 1.799 euros. Si ambos modelos de la nueva generación terminan utilizando el mismo procesador, las diferencias fotográficas tendrán que justificar la elección del Ultra, especialmente si acaba siendo más caro que su hermano pequeño.

Conviene recordar que el Find X9 Ultra fue el primer Ultra de OPPO vendido oficialmente en Europa, después de varias generaciones reservadas al mercado chino. Por ahora no sabemos si su sucesor también llegará a España, ni cuándo se presentará. Y aunque ya estén apareciendo sus primeras especificaciones, OPPO todavía no ha anunciado qué procesador utilizará finalmente.

 

© Difoosion

oppo-find-x9-ultra-color-tundra-umber-orange-canyon

Disfrazarse de agente en Halloween: cuando la "gracia" de una noche se convierte en infracción

30 October 2026 at 15:00

El guion de Halloween suele repetirse año tras año ya que acabamos comprando un disfraz improvisado a última hora. Por lo general, esta. muy de moda improvisar con una pistola de juguete, una gorra de policía o unos pantalones militares que tengas por casa...

Sin embargo, este tipo de disfraces se considera un gran inconveniente para las fuerzas y cuerpo de seguridad del estado. Lo que para un ciudadano se ve como una manera de divertirse o una simple broma, para el marco legal constitute una infracción clara.

La delgada línea del "agente de ficción"

La Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, conocida popularmente como "Ley Mordaza", dedica un apartado específico de su articulado a frenar estas conductas en la vía pública.

En concreto, su artículo 37 sanciona "el uso público e indebido de uniformes, condecoraciones o piezas de uniformidad oficiales, insignias o elementos que puedan generar confusión sobre la pertenencia a las Fuerzas Armadas o a los Cuerpos de Seguridad". En la práctica, la ley no exige una suplantación de identidad deliberada para aplicar la sanción; basta con que el atuendo induzca a error. Si un ciudadano camina por una zona concurrida a altas horas de la madrugada y los transeúntes o una patrulla real albergan dudas, aunque sea de forma efímera, sobre la autenticidad del uniforme, la infracción queda consumada.

El coste económico de una mala elección

Si la fiesta deriva en una intervención policial, el perjuicio económico puede llegar a superar con creces los costes habituales de un disfraz. Las sanciones por lucir piezas oficiales o elementos confusos oscilan entre los 100 y los 600 euros.

La gravedad del asunto aumenta cuando el disfraz no recurre a imitaciones de atrezo, sino a piezas reales como camisas reglamentarias procedentes de antiguos empleos, gorras de dotación o placas originales adquiridas en canales no oficiales. A mayor fidelidad del uniforme, mayor es la probabilidad de sanción.

Asimismo, si el uso de estas prendas se acompaña de conductas incívicas, como alterar el orden, simular restricciones de tráfico o acceder de manera irregular a recintos privados, el caso trasciende el ámbito administrativo. El Código Penal tipifica la usurpación de funciones públicas como un delito grave, cuyas penas pueden incluir la privación de libertad.

Para evitar estas sanciones

Los expertos en seguridad recuerdan una serie de recomendaciones básicas para celebrar la festividad sin sobresaltos legales:

Descartar elementos reglamentarios:

Deben evitarse camisas corporativas, emblemas originales o insignias reales. Todo lo que no sea estrictamente un juguete o atrezo de broma debe permanecer fuera del disfraz.

Tirar más a lo ficticio

Si la temática elegida es policial o militar, el diseño debe evidenciar de forma inequívoca su carácter ficticio mediante elementos exagerados, accesorios fluorescentes o una estética claramente inspirada en el cine o los videojuegos que evite parecer lo más "real" posible.

Precaución con las réplicas de armas:

Las armas de fuego simuladas o de aire comprimido que carecen de los elementos identificativos reglamentarios (como la punta roja) pueden desencadenar situaciones de riesgo innecesarias con los agentes reales.

En definitiva, la celebración de Halloween es compatible con el cumplimiento de la ley. Prescindir de los emblemas oficiales y optar por la creatividad fantástica es la vía más segura para evitar que la noche termine con una sanción administrativa.

© La Razón

Disfrazarse de agente en Halloween: cuando la "gracia" de una noche se convierte en infracción

Navantia diseña una nueva F110 de 7.000 toneladas para la Armada con armas láser y 64 celdas de misiles, cuatro veces más que la versión actual

By: Sergio · Agudo
30 October 2026 at 11:00

Navantia está trabajando en una nueva fragata F110 con cuatro veces más celdas de lanzamiento de misiles que la versión actual. Se llama F110 Flight II y, además de ser más grande que las cinco unidades que ya se están construyendo en Ferrol, podría utilizar misiles Patriot desde el mar e incorporar armas láser y sistemas para combatir drones.

Según recoge InfoDefensa, la compañía española ha presentado los detalles del proyecto durante un encuentro con periodistas celebrado tras la botadura de la Roger de Lauria, la segunda F110 de la Armada. La intención es construir dos fragatas adicionales con mayor capacidad de defensa aérea y antimisiles, aunque todavía falta que el Ministerio de Defensa autorice su desarrollo.

Cuatro veces más celdas para misiles y armas láser

Las F110 que Navantia está construyendo actualmente tienen 16 celdas de lanzamiento vertical, desde las que pueden dispararse misiles sin necesidad de utilizar lanzadores exteriores. La nueva versión pasaría a tener 64, con lo que cuadruplicaría su capacidad de lanzamiento vertical. Eso no significa necesariamente que transportase 64 misiles, ya que el número dependería del tipo de armamento instalado.

Además de los misiles ESSM y de la familia Standard, Navantia contempla la posibilidad de utilizar variantes navales de los Patriot PAC-3, diseñados para interceptar amenazas aéreas y misiles balísticos. La F110 Flight II también emplearía el sistema de combate Aegis, que ya utilizan otras fragatas españolas, acompañado de un nuevo radar SPY-7 (V)2.

A todo esto se añadirían armas de energía dirigida y sistemas de defensa contra drones. Entre las primeras están los láseres, que permiten atacar determinados objetivos mediante energía concentrada en lugar de proyectiles convencionales. También se contempla incorporar defensas para amenazas cercanas y munición merodeadora, es decir, drones armados capaces de permanecer en vuelo mientras localizan un objetivo.

El Ministerio de Defensa ya incluye el desarrollo de armas de energía dirigida entre sus líneas de investigación militar, por lo que la propuesta de Navantia encajaría con esos planes. Eso sí, todavía no se ha especificado qué arma láser llevaría la nueva fragata, ni su potencia o los tipos de amenazas contra los que podría utilizarse.

Una fragata más grande que todavía necesita la aprobación de Defensa

Para instalar todo este equipamiento, Navantia también tendría que modificar el casco. La nueva F110 mediría 149,8 metros de eslora, casi cinco más que las actuales, y tendría un desplazamiento de unas 7.000 toneladas frente a las 6.200 de la primera serie. Mantendría el cañón de 127 milímetros, los misiles antibuque NSM y buena parte de sus capacidades de guerra antisubmarina.

La fragata también podría transportar dos helicópteros y tendría una bahía preparada para operar drones aéreos, de superficie y submarinos. Estos vehículos se integrarían mediante Naiad, un sistema desarrollado por Navantia para gestionar las operaciones de vehículos no tripulados desde el barco, tanto en misiones de vigilancia como de reconocimiento.

Eduardo Dobarro, director del astillero de Navantia Ferrol, asegura que "ninguna fragata ofrece estas características hoy por hoy en el mercado". No obstante, la F110 Flight II todavía no tiene un contrato de construcción, y tampoco se conoce cuánto costarían las dos unidades previstas. Las condiciones económicas se negociarían durante la siguiente fase del proyecto.

Navantia espera firmar la fase de diseño final entre diciembre de 2026 y enero de 2027, un proceso que duraría aproximadamente nueve meses. Si se cumplen los plazos, la orden de construcción podría llegar a finales de 2027, aunque desde el astillero reconocen que "todo depende del escenario político".

Con ese calendario, Navantia calcula que necesitaría unos cinco años desde la formalización del pedido para entregar el primer buque. Por tanto, la primera F110 Flight II podría entrar en servicio entre 2032 y 2033, siempre que el Ministerio de Defensa termine aprobando la construcción de las dos unidades previstas.

 

© Navantia

Arte conceptual de la Fragata F-110 desarrollada por Navantia
❌