México bate un récord Guinness por el Día de Muertos con la Catrina más alta del mundo, de más de 30 metros
Una Catrina de 33,4 metros de altura preside estos días la plaza del Zócalo, en Ciudad de México, donde se ha instalado con motivo de las celebraciones del Día de Muertos. La figura, que alcanza aproximadamente la altura de un edificio de once plantas, acaba de conseguir un récord Guinness al superar los 28,15 metros de la que hasta ahora era la más alta del mundo, situada en Puerto Vallarta.
La escultura se inauguró el jueves 29 de octubre como parte de una gran ofrenda dedicada a los difuntos y permanecerá expuesta hasta el próximo 2 de noviembre. Durante la presentación, un representante de Guinness World Records certificó oficialmente sus dimensiones y, desde entonces, los visitantes pueden acercarse a contemplarla de forma gratuita.
En su construcción participaron alrededor de 140 personas del Taller Xibalbá, entre escultores, pintores, herreros y otros especialistas, que necesitaron grúas y una estructura metálica para levantar la figura. Su vestido, de más de 27 metros de largo, es otro de los detalles que permiten hacerse una idea de sus dimensiones.
Una Catrina gigante rodeada de miles de flores
La escultura representa a la Catrina, una figura muy conocida en México que muestra a un esqueleto femenino vestido con ropa elegante y un gran sombrero adornado con plumas. Su origen está relacionado con el grabador José Guadalupe Posada, que a principios del siglo XX creó una ilustración conocida como La Calavera Garbancera, de la que surgió el personaje que hoy se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles del Día de Muertos.
La Catrina ocupa el centro de una gran ofrenda rodeada de unas 70.000 flores de cempasúchil procedentes de Xochimilco, una planta de color naranja que tiene un significado especial durante estas fechas. Según la tradición mexicana, su aroma y su intenso color sirven para guiar a los espíritus de los difuntos de regreso a sus hogares, por lo que es habitual encontrarla tanto en los altares como en los cementerios.
Además de las flores, la instalación incluye alfombras de serrín de colores y figuras de ajolotes, unos anfibios originarios de México, y alebrijes, criaturas fantásticas de colores llamativos que forman parte de la artesanía tradicional del país.
Una tradición mexicana que recuerda a los fallecidos
El Día de Muertos es una de las celebraciones más importantes de México y se celebra cada año el 1 y el 2 de noviembre. Durante estas fechas, las familias recuerdan a sus seres queridos fallecidos preparando altares con fotografías, velas, flores y algunos de sus platos favoritos, siguiendo una tradición que se ha transmitido de generación en generación.
Aunque muchas de estas ofrendas se preparan en los hogares, también es habitual encontrarlas en plazas y otros espacios públicos, como ocurre en Ciudad de México, donde cada año se organizan actividades relacionadas con esta festividad. En esta ocasión, la Catrina gigante preside la ofrenda instalada en el Zócalo, que podrá visitarse hasta el lunes 2 de noviembre.


© EFE