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De Ben-Gurion a Netanyahu: los dirigentes israelíes vienen de Polonia

27 October 2026 at 23:02
David Ben-Gurion (centro), durante su visita a Płońsk en 1932, junto a miembros de la Liga por Eretz Israel.

En el siglo X los judíos atravesaron tierras polacas como mercaderes. En el Museo Polin de Varsovia se narran los 1.000 años de historia de los judíos polacos. Esa historia saltó por los aires con el Holocausto cometido por los nazis. Pero ese vínculo con la Polonia actual explica por qué gran parte de los dirigentes de Israel tengan vínculos en estas tierras. El primer jefe de Gobierno de Israel, David Ben-Gurión, nació en Płońsk, a unos 70 kilómetros al norte de la capital polaca. El actual primer ministro es hijo de Benzion Netanyahu, historiador medievalista nacido en Varsovia. También tienen raíces en tierras polacas Menachem Begin, Isaac Shamir, Shimon Peres, Isaac Rabin, Ariel Sharon y Chaim Herzog.

De las calles de Płońsk al Estado de Israel

El sueño del Estado judío comenzó en las calles de Płońsk. David Grün lo haría realidad años más tarde ya como David Ben-Gurión. Nació en 1886, hijo de Avigdor Grün, quien le inculcó en el sionismo, entendido como el regreso de los judíos a la tierra de sus antepasados tras casi dos mil años de vida en la diáspora.

En sus memorias, David Ben-Gurión cuenta cómo aprendió de su abuelo, Zvi Arie Grün, sus primeras palabras en hebreo cuando apenas contaba tres años. Zvi Arie Grün, que hablaba también polaco y alemán, daba consejos legales a quienes se peleaban con la administración zarista.

En aquella época, vivían muchos judíos en esta zona de Polonia. Con frecuencia eran mayoría en los pueblos, como sucedía en Płońsk, donde 5.000 de sus 8.000 habitantes eran judíos. Cerca de la que fue su casa, ahora está la Plaza de David Ben-Gurion con un monumento, y un Árbol del Recuerdo. Cuando residía allí había cerca una sinagoga.

En 1900, Ben-Gurión, a quien llamaban entonces Dubcze, fundó en la localidad la organización sionista Ezra, llamada así en honor a Esdras el Escriba, con el fin de estudiar la lengua hebrea y su patrimonio. Hablaban entre ellos en hebreo. Los jóvenes de Ezra se contaron entre los fundadores del partido Poalei Tzion en Polonia. Ben-Gurión fue uno de los creadores de la sección de Płońsk.

A los 20 años, David Ben-Gurión y su amor de juventud, Rachel Nelkin, emigraron a Palestina, entonces bajo el imperio otomano. "Estaban sentados uno al lado del otro con sus amigos, que habían acudido a despedirse de ellos, en el patio de Avigdor Grün, con los brazos cruzados sobre el pecho y expresiones a la vez alegres y serias: ella con un vestido largo con cuello bordado y él con una camisa blanca, una gorra de visera y botas negras. Por encima de los amigos que se habían reunido a su alrededor, Avigdor Grün miraba a la cámara desde la ventana abierta de la casa, y junto a él ondeaba una bandera de Poalei Tzion". Así lo cuenta Michael Bar Zohar en su biografía de Ben-Gurión.

Al parecer no tenía dinero para el viaje en carruaje, pero un cochero accedió a acercarle gratis en la estación. Años más tarde, ya como primer ministro de Israel, decidió saldar simbólicamente su deuda con la ciudad. Envió una moneda que aún se conserva.

Menachem Begin, estudiante en Varsovia

Menachem Begin nació un año antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, el 16 de agosto de 1913, en Brest-Litovsk, una ciudad situada a orillas del río Bug con una población de unos 50.000 habitantes. Tres cuartas partes de sus habitantes eran entonces judíos. Aunque está extendida la creencia de que su nombre original era Mieczysław Biegun, ninguno de sus biógrafos lo certifica. Tampoco lo dice su expediente en la Universidad de Varsovia, donde figura como Menachem Begin.

Le inculcaron el sionismo desde niño. También le influyó la educación en Polonia, donde los sentimientos nacionalistas eran muy fuertes en Polonia. "Los alumnos aprendían cómo Polonia había sufrido invasiones y ocupaciones extranjeras y cómo los polacos habían luchado valientemente por su independencia. En aquel entonces, se respiraba en el ambiente un sentimiento de nacionalismo, amor por la patria, orgullo de pertenencia y fe en la supervivencia eterna de la nación. Esto encajaba perfectamente con lo que Menachem había aprendido de su padre sobre la aspiración de construir un Estado judío en Palestina", relata Ofer Grosbard en su biografía.

En 1931 se trasladó de Brest a Varsovia. Vivió en la calle Sierakowska 7, en el barrio de Praga. En el edificio se conserva una placa en recuerdo del primer ministro israelí (1977-1982) y Nobel de la Paz en 1978 por negociar los Acuerdos de Camp David con el egipcio Anuar el Sadat. En Camp David, durante las conversaciones, Begin pasaba el tiempo jugando al ajedrez con Zbigniew Brzeziński, asesor de Carter, con quien hablaba en polaco.

En 1935, se licenció en Derecho en Varsovia. Activo en el movimiento sionista a lo largo de la década de los 30, se convirtió en 1938 en el líder de la rama polaca del movimiento juvenil Betar, dedicado al establecimiento de un Estado judío a ambos lados del río Jordán. Cuando los alemanes invadieron Varsovia en 1939, huyó a Vilna. Sus padres y un hermano murieron en campos de concentración.

Las autoridades soviéticas deportaron a Begin a Siberia en 1940, pero en 1941 fue puesto en libertad y se alistó en el ejército polaco en el exilio, con el que se trasladó a Palestina en 1942. Ahí empezó su vida, primero como líder de Irgún, organización paramilitar sionista, autora del atentado del Hotel Rey David y la matanza de Deir Yassin. Tras crearse el Estado de Israel, Irgún (o Etzel) se disolvió. Begin creó el partido Herut, más tarde el más importante del Likud.

Benzion Netanyahu, el referente de Bibi

Benzion Netanyahu, padre de Benjamin Netanyahu, fue un sionista intransigente conocido sobre todo por la profunda influencia que ejerció sobre su hijo, el actual primer ministro. Benzion insistía en la necesidad de una vigilancia eterna en defensa de los derechos judíos. Muchos vieron en el enfoque del hijo respecto a Irán un reflejo de la sombría visión del mundo de su padre.

Nacido en Varsovia en 1910, cuando Polonia formaba parte del Imperio ruso, Benzion Mileikowsky tenía 10 años cuando su familia se marchó a la Palestina bajo dominio británico. El padre de Benzion, el rabino Nathan Mileikowsky, de origen lituano, cambió pronto el apellido familiar por el hebreo Netanyahu, que significa "Dios ha dado". Recorrió Europa y América exhortando a los judíos a "regresar a Sión".

Benzion estudió historia medieval en la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde se licenció en 1933. Desde la década de 1950 hasta la de 1970, los Netanyahu se alternaron entre Israel y Estados Unidos, y Benzion impartió clases en el Dropsie College de Filadelfia, en la Universidad de Denver y en la Universidad de Cornell.

Con el paso del tiempo, trabajó en una tesis novedosa sobre los judíos de la España medieval tardía. La opinión predominante sostenía que los "conversos" seguían siendo judíos en secreto y que, por ello, eran perseguidos por la Inquisición. En Los orígenes de la Inquisición en la España del siglo XV (1995), Benzion argumentó que se trataba de una ilusión romántica: la mayoría aceptaba genuinamente el catolicismo y deseaba asimilarse, pero eran perseguidos por tener sangre judía y por despertar la envidia de los cristianos con su éxito. Los críticos afirmaron que se dejaba llevar por su percepción del Holocausto. Su conclusión era que solo un Estado de Israel podía salvar a los judíos de la diáspora.

Lula vence a Bolsonaro en Brasil en una remontada histórica

26 October 2026 at 03:19
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (c), junto a su esposa Rosângela da Silva (i) y el vicepresidente, Geraldo Alckmin (d), celebra la victoria en Sao Paulo.

Lula da Silva es el presidente de las primeras veces. Contra pronóstico, ha protagonizado una remontada histórica frente a Flávio Bolsonaro. Nunca antes el ganador de la primera vuelta había perdido en el balotaje. Lula ha conseguido su cuarto mandato no consecutivo con el 51,78% de los votos. Bolsonaro se quedó en el 48,21%. Más de cuatro millones de votos de diferencia en favor de Lula.

El Exército de Lula, una campaña de movilización sin precedentes, ha hecho posible esta proeza. La abstención (19,2%) y el número de votos blancos y nulos fue mucho menor que en la primera vuelta. El senador Flávio Bolsonaro, como su padre o Donald Trump, se ha negado a aceptar su derrota.

Con la voz muy ronca y visiblemente cansado, Lula, a punto de cumplir los 81 años, ha agradecido a los brasileños, en especial a los jóvenes, su apoyo, con un gesto a André Janones, el diputado de Minas Gerais que ha promovido el Exército de Lula. El canal de WhatsApp, con diez millones de seguidores, ha sido clave en la activación del voto de esta segunda vuelta. "Esta elección es una derrota para el negacionismo", ha dicho en su discurso de victoria, en Sao Paulo. Ha asegurado que cambiará su forma de gobernar para contar con mayor participación popular. "Voy a gobernar para 215 millones de brasileños", ha prometido.

"Queremos ser un país clave en las decisiones políticas, económicas y de paz", ha añadido Lula."Este país tiene una Constitución. Nadie está obligado a que le guste el presidente electo, pero fue elegido para gobernar para todos. Quiero decirles una vez más que, una vez ganadas las elecciones, ya no tendremos adversarios", en un guiño a la oposición, que tiene la mayoría en el Congreso.

Minha gratidão eterna ao povo brasileiro, à juventude que tomou as ruas em defesa da democracia e a cada pessoa que fez um esforço imenso para votar e defender o futuro do nosso país.

Vocês me emocionam e renovam minha esperança. Essa vitória é de um povo que acredita, que luta… pic.twitter.com/bYpKMdFgP0

— Lula (@LulaOficial) October 26, 2026

Un revés para Donald Trump

En alusión velada a Donald Trump, ha puntualizado: "Brasil no es el patio trasero de nadie". Ha añadido que ha vencido "la intromisión" del exterior que vino "a través de las plataformas digitales". Ha anticipado que "regulará" las grandes plataformas digitales. En campaña se apuntó a Meta.

El presidente de Estados Unidos ha apostado claramente por los Bolsonaro. El triunfo de Lula es su primer revés en América Latina y sucede justo a diez días de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. Si los sondeos aciertan, los republicanos perderán la mayoría en la Cámara de los Representantes y posiblemente en el Senado. Trump las afronta con la popularidad bajo mínimos.

"Voy a hacer el mejor mandato que un presidente hizo jamás en este país", ha dicho emocionado, entre aplausos y vítores de los congregados. Será su cuarto y último mandato, que empezará en enero de 2027. Fue jefe del Estado de enero de 2003 a enero de 2011. Y volvió al Palacio de Planalto en 2023 tras vencer a Jair Mesías Bolsonaro, padre del senador Flávio Bolsonaro en 2022. Jair Mesías Bolsonaro está condenado por intento de golpe de estado, pues se negó a aceptar la derrota y promovió una asonada. Por eso eligió a su primogénito para su venganza.

Flávio solicita que se anulen las elecciones

Y de tal palo tal astilla. Flávio Bolsonaro ha dicho que es "imposible reconocer los resultados de las elecciones". Ha anunciado que activará al equipo legal de su campaña para solicitar la anulación de estas elecciones. "Esto nunca había ocurrido antes en la historia de Brasil. Se produjo una ruptura total de la igualdad entre los brasileños de distintas ciudades y estados. No aceptaré que las reglas del juego hayan cambiado, una vez más, por los amigos de Lula en el Tribunal Supremo Federal".

La campaña de Lula pidió que se ampliara el horario de votación debido a que la reducción de las flotas de autobuses en algunas ciudades obstaculizaba el proceso electoral. La campaña del Partido de los Trabajadores, de Lula, solicitó una prórroga en algunas ciudades de varios estados, incluidos Sao Paulo y Bahía. Los más humildes, votantes de Lula, son los que tenían más problemas para acceder a los colegios.

La campaña de Bolsonaro había solicitado una prórroga del periodo de votación en Sao Paulo y algunas ciudades del sur, debido a las fuertes lluvias que azotaron la región. La solicitud de la campaña del Partido de los Trabajadores fue seleccionada al azar por el Tribunal Supremo Federal y recayó en el magistrado Cristiano Zanin, quien se pronunció a favor de la extensión a nivel nacional.

Los presidentes del Senado, Davi Alcolumbre, y de la Cámara de Diputados, Hugo Motta, sí han felicitado a Lula durante una comparecencia conjunta. Los dos han defendido la solidez del proceso electoral.

El problema del senador Bolsonaro es que, si la inmunidad presidencial, antes o después tendrá que vérselas con la justicia. El senador es objeto de dos investigaciones de la policía federal: una, sobre el destino de un préstamo millonario que, según se desprende de una grabación, le pidió a un banquero caído en desgracia y acusado de corrupción para financiar una película biográfica sobre su padre. También afronta un presunto caso de blanqueo de capitales y una posible asociación empresarial con un amigo íntimo, el empresario del sector de las apuestas y abogado Willer Tomaz. Hay quienes anticipan que acabará en Estados Unidos, como su hermano Eduardo, sobre quien pesa una orden de arresto en Brasil.

Como señala Fabio Graner en O Globo, con su discurso el senador Flávio Bolsonaro "confirma el gran temor que rodeaba a su candidatura: su relación con la democracia. El candidato, derrotado en la segunda vuelta por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, tuvo un resultado electoral que superó todas las expectativas, incluso las de sus aliados, y podría haber concluido el proceso mostrando más grandeza que su padre, quien ni siquiera cedió la banda presidencial a su adversario. Optó por rebajarse. Flávio obtuvo más de cuatro millones de votos menos que Lula".

Este martes, Lula celebra su 81 cumpleaños. El más dulce en décadas. Como anticipo, ha conmemorado su victoria en las urnas esta madrugada por la Avenida Paulista.

Meloni aplica su máxima de ley y orden en una prueba de fuego para la derecha ante el desafío de los violentos

21 October 2026 at 23:08
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en la Cámara de Diputados, en Roma.

La ola de violencia en las calles asociada a movimientos de protesta también llegó a Italia el fin de semana pasado. Milán, la capital financiera de Italia, vivió saqueos indiscriminados a manos de jóvenes de la periferia y simples delincuentes. Como en varias ciudades de Francia, la protesta por la carestía de la vida se transformó en una revuelta callejera. Giorgia Meloni ha contestado con ley y orden al desafío al aprobar un decreto exprés que supone de facto una reforma del Código Penal. La primera ministra italiana, del partido ultraconservador Fratelli d'Italia, verá este sábado, cuando hay convocadas más manifestaciones si su fórmula tiene efecto.

El decreto ley del Gobierno que encabeza Meloni entra en vigor inmediatamente, pero debe convertirse en ley dentro del plazo constitucional de 60 días, con posibilidad de modificaciones durante su tramitación parlamentaria. Meloni ha pisado el acelerador, dado que el sábado hay previstas protestas. En Francia, salvo la aplicación de los toques de queda, van mucho más lento. Y también hay anunciadas marchas.

A la vez, los camioneros también se están manifestando en el sur de Italia desde el viernes para protestar contra los elevados precios de los combustibles. El Gobierno les ha prometido 1.000 millones de euros en ayudas para van a mantener sus acciones hasta el martes 27, cuando vuelven a reunirse con las autoridades. ¿Va a actuar Meloni con la misma contundencia contra ellos, cuando son un sector que suele votar por su partido?

Menores culpables y multas a los padres

La medida implica un refuerzo de la seguridad de Milán, donde van a desplegarse 500 soldados más de los destinados a puntos calientes. No tendrán competencias policiales, como pretendía Meloni por haberlo rechazado el presidente Mattarella. También introduce el decreto una presunción de capacidad de culpabilidad para los menores de esa edad, salvo que se demuestre lo contrario. El Gobierno ya había aprobado una norma sobre la capacidad de los menores de 14 a 17 años para comprender sus actos, pero estaba pendiente de tramitación parlamentaria. Y responsabiliza financieramente a quien cause daños, y en caso de ser menor, a sus progenitores.

Manifestare è un diritto, devastare le nostre città no. Ecco le misure che abbiamo approvato per contrastare la violenza e tutelare la sicurezza dei cittadini. pic.twitter.com/kqk51X8YZa

— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) October 20, 2026

"Me parece que las multas a los padres puede ser lo más efectivo. No sé si será efectivo enviar los soldados a Milán porque los saqueos pueden darse en otra ciudad. Sin embargo, es cierto que fue una cuestión muy grave de orden público y no podía quedarse sin hacer nada porque lo que pasó es gravísimo, aunque no llegó al nivel de lo que vimos en Francia. La impunidad no puede ser el mensaje", afirma el italiano Matteo Re, profesor en la Universidad Rey Juan Carlos. Aún así Matteo Re considera muy complicado controlar a estos violentos, ya que las imágenes de fuerzas del orden actuando violentamente contra jóvenes sería contraproducente.

Movimiento 17 de octubre

En las redes sociales se propagaron mensajes que incitaban a saquear los comercios y a recurrir a la violencia, incluso contra sedes universitarias como la Bocconi. En un comunicado en Telegram, el autodenominado Movimiento 17 de octubre se describe a sí mismo como "un movimiento no estructurado que busca concienciar políticamente a los jóvenes italianos que, por lo general, se sienten ajenos al proceso electoral". Acusa al Gobierno de Meloni de reprimir la disidencia y de responder al descontento juvenil con porras y decretos.

"Nadie nos representa. Nos representamos a nosotros mismos. Antes de decidir qué exigir, queremos entender juntos por qué nos lo han quitado todo, quién nos lo ha quitado y cómo podemos recuperarlo", añadía el texto.

Tanto estas protestas juveniles como las que promueven los camioneros reflejan un profundo malestar motivado por la carestía de la vida y la falta de oportunidades para los jóvenes. El Gobierno italiano, formado por tres fuerzas conservadoras, quiere dar relevancia al problema que plantea la inmigración, ya que sufren más aún las carencias del sistema. Hay un componente, pero no se queda ahí.

Problema generacional

El alcalde de Milán, de centroizquierda, ha respaldado las medidas del Gobierno como forma de solucionar el problema de orden público. "Quiero decir sin ambigüedades que, en esta fase crítica, lo primero es el control y represión de estos fenómenos. No quiero que mis palabras se malinterpreten: No estoy en absoluto en contra de que lleguen 500 militares", dijo a los medios tras participar en un encuentro sobre orden público en la delegación del Gobierno, según informa la agencia Efe. Sin embargo, Giuseppe Sala, añadió que había que "abordar un problema generacional evidente".

El alcalde ha reconocido que el sábado será una jornada complicada para Milán. Los alborotadores pueden sentirse tentados de desafiar al gobierno y poner a prueba las medidas que acaba de aprobar. O bien trasladar su movilización a otras ciudades, o posponerla. Meloni, en todo caso, se juega mucho. Ha de demostrar que su forma de encarar un problema de orden público es eficaz.

Quiénes atizan la violencia que amenaza a la democracia en Europa

19 October 2026 at 23:03
Un grupo de vándalos, en su mayoría encapuchados, hace señas en las protestas violentas en París.

"Colère et honte", reza el titular de Le Figaro tras el fin de semana más violento en Francia en décadas. La ira de los que ya no se sienten representados por el Parlamento y solo ven la protesta en la calle como vía para expresar su malestar. La vergüenza de quienes hacen balance de los daños y aún dan gracias por que no hubo víctimas. La oleada de manifestaciones ha recorrido este fin de semana varios países de Europa: desde Francia a Bélgica, Italia, y también Albania. En Portugal y España también hay plantes para denunciar la imposibilidad de acceso a la vivienda. Este sombrío panorama lo aprovechan grupos como Black Block, la ultraizquierda más radical, y los delincuentes, algunos vinculados a las mafias de la droga y otros a la marginalidad. Mientras tanto, se frotan las manos Donald Trump y Vladimir Putin.

En Francia, el presidente Macron ha salido este lunes de viaje a los países del Golfo, a pesar de caos que se vivió el fin de semana. Dio su mensaje a la nación el domingo por la noche y luego rechazó la dimisión del ministro del Interior, Laurent Núñez, a quien reprocha no haber previsto el alcance de las movilizaciones, ni la infiltración de elementos peligrosos. En su alocución, Macron acusó a grupúsculos de ultraizquierda de los disturbios violentos, que se saldaron con más de 2.300 detenidos y casi mil gendarmes y policías heridos.

Tras una reunión con el gabinete este lunes, el primer ministro, Sébastian Lecornu, anunció que se aplicarían toques de queda "parciales y localizados". Se han implantado en París, Marsella, Lyon... Son las primeras medidas junto con el refuerzo de la seguridad con vistas a las protestas convocadas para el próximo sábado 24 de octubre.

De la protesta pacífica al vandalismo

Para evitar que se repita lo sucedido el pasado sábado las autoridades francesas han de repasar a fondo qué pasó en esa jornada aciaga. Durante gran parte del día estudiantes, sindicalistas, agricultores, a los que se unieron los chalecos amarillos, se manifestaron pacíficamente. A medida que avanzó la tarde pasaron a primer plano los llamados Black Bloc, es decir, anarquistas y simpatizantes de la izquierda radical. Enmascarados y vestidos de negro, no llevaban pancartas ni planteaban reivindicaciones. Se movían en pequeños grupos, coordinando a la perfección sus acciones a través de las redes sociales. Esa es una clave a la que tendrán que estar más atentos. El objetivo: llegar a los centros de las ciudades y atacar los símbolos del poder.

En París, cuando no se topaban con unidades policiales bien equipadas en la Avenue de l’Opéra, intentaban asaltar la zona de la Asamblea Nacional, más al sur. O los alrededores del Panteón, al otro lado del Sena. Las fachadas de los hermosos edificios haussmanianos quedaron cubiertas de señales de su presencia. Por un lado, la "A" dentro de un círculo, símbolo de los anarquistas. Por otro, el acrónimo ACAB (Alle Cops Are Bastards, todos los polis son unos cabrones). También usan los números que corresponden a esas letras en el alfabeto: 1-3-1-2.

Los agentes perdieron rápidamente la orientación. No podían estar en todas partes. Unos días antes, debido a que uno de los manifestantes había resultado herido, se les había prohibido el uso de granadas de aturdimiento. No tenían suficiente munición. En general, eran muy pocos. Los alcaldes se han quejado por no contar con suficientes efectivos.

Al caer la noche los Black Bloc ya no estaban solos. Grupos de simples delincuentes observaban cómo se desarrollaban los acontecimientos. Y cuando comprobaban que la policía había perdido el control de alguna calle o barrio, comenzaba el saqueo descarado. Así, ese fin de semana, miles de tiendas y restaurantes fueron víctimas de los ladrones, a menudo todo el patrimonio de una vida de pequeños empresarios. Unos 2.000 comercios en todo el país. Los daños se elevan a cientos de millones de euros. Pero para los ladrones, el botín más valioso eran las tiendas de joyería cara, perfumes de lujo, equipamiento deportivo profesional y teléfonos móviles. Todo aquello que es fácil de vender y por lo que se puede obtener mucho dinero. Este lunes ya aparecían muchos de estos objetos anunciados en diversas plataformas.

Influencers y blogueros apoyados desde el exterior

Fédéric Martel en Radio France también apuntaba que, "según fuentes policiales y de inteligencia territorial, la movilización de los alborotadores también ha sido provocada, acentuada, acelerada o instrumentalizada por influencers y blogueros apoyados o impulsados por potencias extranjeras como Irán, Argelia y Rusia".

En ese sentido, llama la atención con qué atención siguieron en el Kremlin las protestas en Francia. Rybar, una plataforma de propaganda rusa, divulgó un mapa de Europa en el que analizaba la "estación caliente", marcada por diferentes crisis nacionales. Este escenario de caos en Europa le interesa al Kremlin. También Trump apuntó que en el caso francés todo tiene que ver con la inmigración.

Otros recuerdan que solo el papel de la mafia de la DZ puede explicar el carácter increíblemente organizado y extremadamente violento de las manifestaciones. Lo que más desconcierta es cómo el Estado francés fue incapaz de reaccionar porque nadie predijo el asalto.

Italia, esquema similar

El mismo esquema se repitió en la marcha del sábado en Milán, convocada para protestar contra el aumento del coste de la vida. Comenzó de forma pacífica, pero terminó con alborotadores enmascarados lanzando piedras, adoquines y otros objetos contra la policía antidisturbios e incendiando barricadas construidas con mesas de bar. La policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

En línea con Macron, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, dijo que, si bien manifestarse es un derecho, "incendiar nuestras ciudades no lo es". En una publicación en las redes sociales, señaló que los "vándalos" habían aprovechado las protestas "para sembrar el caos, atacar a los responsables de garantizar la seguridad y tomar como rehenes a ciudades enteras". El Ministerio del Interior ha decidido enviar a 500 soldados a Milán para vigilar las calles en los próximos días.

Albania, contra el primer ministro

En Albania, el malestar con el gobierno cristalizó en mayo por el permiso dado al yerno de Trump, Jared Kushner, para construir un proyecto turístico de lujo en un humedal protegido. Es la revolución de los flamencos.

Pero en las última semanas son los estudiantes los que han salido a las calles por el costo de los estudios y el deterioro de los centros escolares, a la vez que denuncian la corrupción del gobierno de Edi Rama. Ahora no se conforman con menos que la dimisión de Rama. Han pasado de manifestarse pacíficamente a quemar edificios gubernamentales. El domingo provocaron un incendio en el Tribunal Supremo.

Cultura del motín

¿Cómo se explica esta violencia desaforada? El politólogo Jérôme Fourquet explica en Le Parisien que se ha instalado "una cultura del motín" en el país. Diferencia dos tipos de alborotadores: los cuasi profesionales, militantes de la ultraizquierda a menudo procedentes del movimiento Black Bloc; y los vándalos, mucho más numerosos, que asisten porque ven la oportunidad de sembrar el caos.

"La calle se convierte en un gigantesco desahogo pulsional, donde la rabia se expresa, pero de manera festiva y lúdica. Para los participantes, estos motines tienen un carácter placentero y totalmente transgresor, ilustrado por la expresión muy común: ¡Vamos a joderlo todo! Se viene a buscar la adrenalina, la gran emoción y la manifestación de su omnipotencia, todo ello por un riesgo mínimo. Porque hay pocas probabilidades de ser detenido y aún menos de recibir una condena severa después. [...] Es un verdadero tema de civilización y es vertiginoso".

La rabia es el elemento que tienen en común. Y el hartazgo con una clase política con la que no se sienten representados, salvo excepciones. La Francia Insumisa de Mélenchon en Francia intenta instrumentalizar esta contestación, aunque en última instancia tendría que justificar la violencia y eso es un bumerán para cualquiera que quiera llegar al poder. La pregunta es si realmente quiere Mélenchon, o su razón de ser es la revolución por la revolución.


Invierno decisivo y sangriento en Ucrania

16 October 2026 at 23:04
Un hombre sostiene una bandera en los restos de un edificio residencial donde ha caído un misil ruso en Kiev.

"Estamos ante la confrontación del bien y del mal. Cualquiera que responsabilice a Ucrania da un regalo al agresor, a Putin. Aquí en Polonia tenemos muy presente la Segunda Guerra Mundial. Los nazis querían convencer al mundo de que era Polonia la culpable. Ahora pasa lo mismo con Ucrania". En el Warsaw Security Forum, esta semana, Donald Tusk, primer ministro polaco, se dirigía, sin nombrarlo, a Donald Trump, quien ahora quiere impedir que Ucrania juegue sus cartas al limitar su acceso a Starshield/Starlink. Su desesperación por los previsibles malos resultados en las elecciones de mitad de mandato le han llevado de nuevo en confiar en Vladimir Putin. El presidente ucraniano se siente traicionado, en vísperas de un invierno decisivo y probablemente sangriento.

El plan de Rusia está claro: ataca las infraestructuras energéticas para dejar a Ucrania a oscuras. Para conseguirlo, Putin ha ofrecido el pacto del diésel a Trump, y el presidente de Estados Unidos, atrapado en las consecuencias de su intervención en Irán, ha querido creer que así bajarán los precios. Por eso presiona a Zelenski para que deje de atacar las refinerías rusas, algo que hace mucho daño al Kremlin. Y también exige al presidente ucraniano que celebre elecciones. En plena guerra. Sin embargo, le parece normal que Putin lleve 26 años en el poder y gane elección tras elección sin permitir que concurran los opositores.

El último gesto de Trump hacia Putin ha sido suspender temporalmente la aplicación de un amplio paquete de sanciones contra Rusia, mediante una orden ejecutiva, según informa la agencia Efe. Había sido aprobada por el Congreso y Trump la habái firmado. Ha argumentado que lo hace en defensa del interés nacional. La decisión afecta a una ley bautizada con el nombre del fallecido senador republicano Lindsey Graham, gran defensor de la causa ucraniana, que buscaba limitar el flujo de recursos financieros que contribuyen a sostener la guerra contra Ucrania. Otra señal más de que Trump está obrando al servicio de Putin. En el Kremlin brindan con vodka.

Escalada por tierra, mar y aire

"Afrontamos uno de los más difíciles inviernos", reconoce Andryi Sybiha, ministro ucraniano de Exteriores, en Varsovia. Y expone la lista de todo lo que necesitan los ucranianos para superarlo. "Necesitamos transformadores, generadores y toda clase de apoyo para superar el invierno. Desafortunadamente esperamos una escalada por tierra, mar y aire. Nuestra prioridad son los sistemas de defensa aérea, por supuesto, interceptores. También cualquier tipo de munición, por ejemplo, de 20 mm, que usan los F-16, muy eficaces contra los nuevos drones rusos". 

A estas carencias se suma la dependencia de Ucrania y Europa de la tecnología estadounidense en materia de comunicaciones por satélite y sistemas de alerta de misiles. La limitación de Starshield, la versión militar de Starlink, desde el miércoles por la mañana hasta el viernes, ha hecho temer lo peor a los ucranianos. Sin esa guía, sus ciudades son más vulnerables a los misiles rusos, y la mayoría de los drones ucranianos quedan inoperativos. Esa decisión solo llevaría a que muchos más ucranianos murieran. Ya estamos viendo ataques con decenas de muertos en las ciudades.

Elon Musk, dueño del sistema de comunicaciones, apuntó a que había sido el Pentágono, que controla Starshield, quien había limitado el acceso. Señaló a Trump en última instancia. Una exclusiva de The Telegraph ha desvelado que la idea fue de Musk, quien no oculta sus simpatías por la extrema derecha global, aliada del Kremlin.

El almirante Giuseppe Calvo Dragone, jefe del Comité Militar de la OTAN, coincide con que estamos ante un momento decisivo. Acaba de estar en Kiev en la primera visita del comité militar aliado desde 2018. "El invierno que viene es un factor clave. Trataremos de aportar el máximo de interceptores y sistemas de defensa aérea. Nunca serán suficientes. Si podemos ayudarles a superar el cuarto invierno, en 2027 se marcará una diferencia. Estos cuatro meses serán cruciales".

Ucrania necesita el apoyo de la OTAN, la ayuda financiera de los Veintisiete, y la presión del Congreso de Estados Unidos, donde hay muchos republicanos proucranianos, para impedir que Rusia provoque una sangría estos meses venideros. Muchos en Ucrania están cansados de tanta sinrazón. Les hierve la sangre cuando escuchan cómo Trump no utiliza su poder en favor de la víctima sino del agresor.

Meloni, entre los aliados más fieles a Kiev

Al menos pueden contar con algunos buenos aliados entre los líderes europeos. Donald Tusk aseguró que iba al Consejo Europeo a pedir más sanciones. Su ministro de Exteriores, Radosław Sikorski, añadió que los europeos no iban a aceptar que los activos rusos estuvieran en un fondo controlado por Washington. "Por encima de nuestros cadáveres", afirmó Sikorski.

También ha sido muy contundente esta semana la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. A diferencia de otros líderes ultraconservadores europeos, Meloni es muy firme contra Putin. Y no tiene reparos en leerle la cartilla a Trump, a quien le ha dicho claramente que su pacto del diésel es, cuando menos, arriesgado. Supone, a su juicio, "una legitimación para Moscú mientras sus bombas siguen cayendo sobre las ciudades ucranianas, nuevos ingresos con los que financiar la guerra, un debilitamiento implícito de las sanciones. Todos son elementos que contradicen lo que hasta ahora han hecho los Estados occidentales, incluidos los Estados Unidos, para presionar a Putin a que se siente a la mesa de negociaciones". Y sigue: "El apoyo a Ucrania no es la alternativa a la paz: es lo que la hace posible. Porque si el agresor puede aspirar a la rendición de su adversario, ¿para qué necesita negociar?" A los filorrusos, les advirtió: "Yo no echo de menos los tanques rusos en Praga".

Sin embargo, los malos augurios también se ciernen sobre el escenario político que nos espera en 2027. Marine Le Pen, favorita en la contienda por la Presidencia de Francia, ha dicho que suprimiría la ayuda a Ucrania en seis meses si llega al Elíseo. Sostiene que la situación financiera de Francia no permite mantenerla. Ignora, o no quiere saber, que si pierde Ucrania, Europa va a tener que gastar mucho más en defenderse de Rusia.

La líder de Alternativa para Alemania, Alice Weidel, oculta su cercanía al Kremlin bajo el paraguas de la equidistancia: ninguno hace nada por la paz. AfD encabeza los sondeos, si bien no habría elecciones federales en Alemania hasta 2029.

Zelenski ante los Veintisiete y con Burnham

Esta semana Zelenski ha tenido una intensa agenda diplomática, con viaje a Londres y a Bruselas, donde ha asistido al Consejo Europeo. Tenía que insistir ante los europeos de la necesidad de mantener las sanciones. También les ha recordado que los ucranianos necesitan más ayuda financiera.

La Comisión Europea va a estudiar cómo facilitarles unos 70.000 millones de euros antes de fin de noviembre. Si hubiera voluntad y coraje político, los Veintisiete tendrían que recurrir a los 210.000 millones de euros en activos congelados rusos. Bélgica, el país donde se encuentran, es el que más se opone por las consecuencias jurídicas posteriores. Cuando hay niños muriendo bajo las bombas rusas, estar dándole vueltas a qué hará Rusia si se utilizan esos activos demuestra que a Europa le faltan agallas.

En Bruselas Zelenski ha escuchado buenas palabras. "No estáis solos", le decía Tusk. Zelenski les ha recordado: "Si Putin gana, todo lo que os mantiene unidos y permite a vuestros pueblos vivir en paz, desaparecerá". A sus interlocutores les ha explicado cómo el invierno ya ha llegado a Ucrania, donde los problemas de suministro de gas, agua y electricidad son cada vez mayores. Mientras Zelenski mantenía reuniones con los líderes europeos, el Kremlin lanzaba otro ataque con drones contra la infraestructura energética ucraniana en la ciudad de Lutsk.

Inseguridad entre los que volvieron

El riesgo ahora es que muchos de los ucranianos que regresaron a sus hogares tras huir de la guerra tengan que volver a desplazarse. Cada vez más viviendas sufren daños y quedan inhabitables. Los cortes de luz y gas son frecuentes, y el coste altísimo.

"Para millones de ucranianos, el reto ya no es simplemente si pueden volver a casa. Se trata de si pueden permanecer allí de forma segura y, en estos momentos, las condiciones lo están dificultando", ha declarado Arthur Erken, director regional de la Organización Internacional para la Migración (OIM) para Europa y Asia Central.

Según los últimos datos de la OIM, la intención de marcharse de nuevo es mayor entre quienes han regresado en los últimos tres meses. Las necesidades de alojamiento son considerables. Se estima que 1,45 millones de repatriados viven actualmente en distritos de primera línea, incluidos 565.000 solo en la región de Járkov.

Quienes se fueron a países vecinos, como Polonia, ven cada vez más difícil regresar. Ahora escuchan también en ciudades como Varsovia las sirenas, pero son medidas preventivas. Nada que ver con lo que sufren sus parientes en Kiev, donde ese sonido significa bombardeo.

A los que teorizan sobre lo que significa vivir en un país libre, el ministro Sybiha les dice contundente: "La idea de libertad se está defendiéndose en las trincheras de Ucrania ahora mismo. Nosotros estamos pagando el precio. Es en Ucrania donde se está defendiendo el liberalismo frente a la tiranía. El futuro de Europa y de la arquitectura de seguridad se decide en Ucrania ahora". 

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