Probamos el nuevo Freelander 8, el SUV chino con diseño inglés y 620 CV que llegará a Europa
En la sede del Grupo Chery, en Wuhu (China), hemos podido subirnos al nuevo Freelander 8, modelo que llegará a Europa, y lo cierto es que nos hemos dado cuenta rápido que no es un coche cualquiera dentro de la oleada de SUV chinos premium: se siente grande, muy grande, con un diseño atractivo y un interior que, de verdad, está a otro nivel. Materiales de primera en casi todos los sitios, ajustes cuidados y una sensación de producto distinto. Nos ha gustado mucho.
La marca Freelander nace de un acuerdo entre JLR (Jaguar Land Rover) y Chery. Jaguar Land Rover es dueña del nombre y dirige el diseño desde un centro específico; Chery pone la tecnología, la industria y la cadena de suministro. El objetivo declarado es no pisar a Range Rover ni Defender, sino ampliar el mercado con algo más ''accesible''. El 8 es la carta de presentación: un SUV de más de 5 metros (5,1 de largo, 2,1 de ancho y 1,9 de alto) pensado para familia, viajes largos y también algo de fuera del asfalto.
La versión que más nos interesa, que es la que llegará a Europa, es la híbrida enchufable. Combina un 2.0 turbo de gasolina con una batería LFP de 34 kWh y tracción total. Son 620 CV y 662 Nm, y el 0 a 100 lo hace en 5,8 segundos. No es de esos coches que te dan una patada y te parten el cuello: la entrega es gradual, al principio casi no parece tan bestia, pero luego sigue empujando y el par se nota. Además, en cuanto a autonomía combinada, el modelo anuncia 886 kilómetros y hasta 110 en eléctrico, y carga en continua del 20 al 80% en menos de 20 minutos en condiciones óptimas.
Nosotros lo probamos en una pista de sus instalaciones y convence. Empuja mucho, su suspensión neumática hace que sobre empedrados o baches sea una alfombra y su puesto de mandos es muy cómodo; con grandes botones y ruletas para los ajustes más comunes. También nos gustó lo que ves cuando lo conduces, porque su postura elevada te muestra un enorme capó cuadrado, como los de los todoterrenos de antaño, y sientes que vas en un tanque. Esto puede parecer una tontería, pero a muchos usuarios les gusta esa sensación, y en este Freelander 8, la obtienes con creces.
Pero es por dentro donde más convence
Hay una pantalla corrida enorme, la Surround View Gallery de 46,3 pulgadas y resolución 8K, que recorre 1,2 metros a lo largo del salpicadero, al estilo de lo que hemos visto en algunos de los últimos lanzamientos de BMW. Se ve muy bien y concentra navegación, ayudas, entorno y funciones off-road. Se complementa con una central de 15,6 pulgadas y, en algunas versiones, una pantalla trasera suspendida de 17,3. Ah, y tiene mandos físicos para lo cotidiano y salidas de aire ocultas, pequeños detalles que nos gustan y que demuestran que se han pensado bien las cosas.
Las plazas de la segunda fila son casi de clase business: reclinables, ventiladas, con calefacción, y el ambiente general es de mucha calidad. Hasta el techo va forrado en Alcantara. Hay nevera, cortinillas eléctricas en las ventanillas y un nivel de acabado que no parece el de un SUV chino genérico. El audio puede llegar a un Harman Kardon de 23 altavoces y, la tercera fila, admite adultos, lo probé en mis propias carnes.
SUV de lujo sin perder de vista su ADN off-road
Fuera del asfalto promete gracias el sistema i-ATS con hasta nueve modos, suspensión neumática de doble cámara y hasta 266 milímetros de altura libre. También hay un buen paquete de asistentes, incluido el aparcamiento inteligente SIVP en algunos mercados.
Pero lo que más nos ha llamado la atención es que se nota la mano británica en el diseño. No parece un coche chino que se ha puesto el nombre Freelander por marketing: se ve y se siente Land Rover, aunque debajo sea bastante más Chery. Esa mezcla, de momento, nos parece que funciona realmente bien. Lo pudimos ver bastante, en distintos colores, aparcado, en movimiento..., y de verdad que convence, se siente un coche premium, bien plantado, con un aspecto robusto, lujoso.
La comercialización en Europa irá por fases: primero Oriente Medio y norte de África, luego volante a la derecha (Australia y Nueva Zelanda) y después Reino Unido y el resto de Europa. No hay fecha ni precios para España, pero si el posicionamiento quieren mantenerlo por debajo de los Land Rover 'de verdad' y el producto llega tal y como el que hemos visto en China, tendrá mucho sentido y puede ser un nuevo elemento a tener en cuenta en el mercado premium. De momento, el 8 deja muy buena impresión: mastodonte por tamaño, refinado por dentro y con un empuje de 620 CV que no asusta de primeras, pero no para de empujar.

