La forma de morir de una persona se puede utilizar por la sociedad y los medios de comunicación como excusa para exprimir el morbo o transformar el relato de un individuo con numerosos logros y vivencias más allá del trágico día. En el caso de Matthew Perry, la sobredosis por ketamina podía servir para borrar su legado artístico y humano. Así que, cuando en Netflix se estrena un proyecto como la serie documental El de Matthew Perry, la primera cuestión que se puede hacer un interesado es: “¿Será un ejercicio frívolo e irrespetuoso con la memoria del actor o una forma de honrarlo?”.
Berta Prieto se colocó en el centro de la conversación cultural con Autodefensa. Cuatro años después de ese retrato valiente y provocador que creó con Belén Barenys y Miguel Ángel Blanca, la artista polifacética regresa con Segunda temporada. La serie es una tragicomedia sobre una escritora en crisis que tiene que escribir un libro para un cantante de trap que sale de prisión. A partir de una idea de Blanca, que ejerce de showrunner, Prieto escribió con Víctor Diago una temporada que ya ha sido reconocida: el sábado los tres ganaron el premio al mejor guion en el festival Serielizados.
A atriz Holland Taylor, 83, revelou o motivo de ter deixado o elenco original da série “Dois Homens e Meio” (2003). Na produção, ela deu vida à personagem Evelyn Harper, mãe dos protagonistas Charlie e Alan Harper, interpretados por Charlie Sheen e Jon Cryer, respectivamente.
Segundo ela, a decisão de deixar a série “Dois Homens e Meio” foi motivada pela falta de aumento de salário. “Nunca me pagaram muito bem. Naquela série, eu recebia o mesmo que ganhava em uma série uns oito anos antes”, disse ao podcast “Alchemy with Anthony Mason”.
“Sabe, eu recebi quatro indicações ao Emmy e eles nunca me deram um aumento”, acrescentou a atriz.
Holland Taylor disse que, por se sentir desvalorizada na produção, resolveu sair do contrato fixo e propôs fazer apenas algumas participações como a mãe de Charlie e Jon.
“Os seis anos terminaram e eu avisei: ‘Não quero mais ficar sob contrato, mas posso visitar o programa ocasionalmente, se vocês quiserem’. Quer dizer, eu interpretei a mãe dos meninos. E eles disseram: ‘Não podemos te pagar mais nada’. Então eu disse: ‘Vocês poderiam me pagar o custo deste prédio, mas não se deem ao trabalho, porque não quero continuar sob contrato. Voltarei como convidada de vez em quando'”, relembrou Taylor.
Ela ainda contou que os produtores da série ficaram surpresas com a decisão, mas não se esforçaram para mantê-la. “Eles estavam apenas tentando se proteger de me dar um aumento significativo”.
Holland Taylor também disse que o tratamento foi diferente com seu colega de elenco, Jon Cryer. “O Jon quadruplicou o salário dele ou algo assim. É isso que eles costumam fazer quando o contrato termina”.
A série “Dois Homens e Meio” (“Two and a Half Men”, originalmente em inglês) estreou em 22 de setembro de 2003 nos Estados Unidos e teve um total de 12 temporadas, encerrando em 19 de fevereiro de 2015.
A atriz deixou o elenco fixo após a 6.ª temporada, mas continuou fazendo participações especiais até o final da produção.
Tras un largo silencio que hizo dudar a muchos sobre el rumbo de la ficción, la cuarta tanda de episodios deLupin ha aterrizado en Netflix con ocho capítulos (su entrega más extensa hasta la fecha). La nueva temporada, estrenada tres años después de la tercera, ha dejado un salto temporal en la historia de cuatro años y un desenlace que se ha metido de lleno en la tragedia familiar.
De la venganza del Louvre a la cárcel: resumen de las temporadas anteriores
La serie nunca buscó calcar los relatos de Maurice Leblanc, autor de los libros en los que se basa, sino usarlos como el manual personal de Assane (Omar Sy). Su cruzada comenzó por justicia. Quería limpiar el nombre de su padre, Babakar, quien se suicidó en prisión tras ser acusado falsamente por el empresario Hubert Pellegrini de robar el collar de María Antonieta.
En las dos primeras partes, Assane jugó al despiste con la policía y el clan Pellegrini hasta lograr desenmascarar al comisario corrupto Dumont. Esa victoria pública le convirtió en el hombre más buscado de Francia y puso en el punto de mira a Claire y a su hijo Raoul.
La tercera temporada complicó la situación con la reaparición de su madre, Mariama, y la irrupción de Jean-Luc Keller, su antiguo instructor de boxeo que buscaba venganza por un atraco fallido cometido 25 años atrás. Tras resolver el caso de la Perla Negra, rescatar a Manon y neutralizar a Keller, Assane dio un paso inesperado. Decidió entregarse a la policía con el inspector Youssef Guédira para liberar a su socio Benjamin y apartar a su familia del acoso mediático.
La calma duró poco. Ya entre rejas, Assane recibió un sobre con una fotografía de su infancia y un ejemplar de La venganza de Cagliostro. Su vecino de celda no era otro que Hubert Pellegrini, quien dejaba la duda de si Mariama pudo haber actuado como su cómplice desde el principio, utilizando el amor de su hijo como trampa.
De qué trata la cuarta temporada: salto de cuatro años, el imitador del ladrón y la fuga
La historia arranca cuatro años después de aquel ingreso en prisión. Assane cumple condena con perfil bajo, decidido a saldar su deuda penal para mudarse definitivamente con los suyos a Senegal y dejar atrás su alter ego.
Ese plan salta por los aires cuando un criminal anuncia asaltos simultáneos en museos de París y Aviñón bajo la firma de Lupin. Los robos se ejecutan con precisión y una cámara de seguridad capta a un individuo idéntico a Assane en el lugar de los hechos, donde además la inspectora Sofia Belkacem resulta gravemente herida. Ante una acusación que pretende mantenerlo entre rejas, el ladrón se ve obligado a fugarse para limpiar su reputación y descubrir quién está suplantando su identidad.
Final explicado de la temporada 4: quién es el impostor y qué pasa con Assane tras el disparo
El imitador resulta ser Adèle (Laïka Blanc-Francard), la hija biológica secreta que Assane tuvo con Juliette Pellegrini. Hubert Pellegrini la apartó de su madre nada más nacer haciéndole creer a Juliette que la pequeña había fallecido, y la envió a un orfanato en Inglaterra.
Al crecer y rastrear su árbol genealógico, Adèle utilizó la tecnología y los métodos de Lupin para llamar la atención de su padre. Su objetivo definitivo fue el asalto a las Joyas de la Corona francesa, un tesoro histórico vigilado en la sombra por cuatro influyentes familias conocidas como "Los Guardianes".
La aparición de Adèle provoca un terremoto emocional en Raoul (Théo Christine). Quemado por años de ausencias, promesas rotas y el temor constante a verse relegado frente a su nueva hermana, el joven cae en la manipulación de Hubert Pellegrini. Raoul finge su propio secuestro junto a Adèle para obligar a Assane a robar las joyas y entregárselas a su enemigo.
El descubrimiento de la verdad desata una confrontación familiar múltiple, especialmente cuando Juliette descubre que su propio padre le arrebató a su hija durante décadas.
El clímax estalla en una pista de aterrizaje. Cuando Raoul y Pellegrini intentan huir en un helicóptero, Assane se lanza para escudar a su hijo con su propio cuerpo y recibe un disparo en el pecho por parte de la policía. La aeronave despega con Raoul en shock mientras Claire, Benjamin, Juliette y Adèle corren desesperadas a ayudarle. El capítulo corta a negro sin mostrar si Assane sobrevive o si recurrió a algún truco de protección, cerrando la temporada con el mayor cliffhanger (final en suspenso) de la serie.
Omar Sy al mando: reparto y novedades en el equipo tras las cámaras
Omar Sy ejerce en esta tanda como coproductor ejecutivo y co-showrunner, asumiendo peso en las decisiones creativas junto a George Kay y François Uzan. En el reparto repiten los rostros habituales como Ludivine Sagnier (Claire), Antoine Gouy (Benjamin Férel), Soufiane Guerrab (Guédira) o Hervé Pierre en la piel de Pellegrini.
Cartel promocional de la cuarta temporada de 'Lupin' | Netflix
La evolución dramática la lideran Théo Christine, con un Raoul mucho más sombrío y vulnerable a la manipulación, y Laïka Blanc-Francard, cuyo debut como Adèle aporta dinamismo y frescura a las secuencias de acción.
El impacto en audiencias y la opinión de la crítica
Con 217,6 millones de visualizaciones acumuladas entre sus tres primeras etapas (casi 100 millones en la primera, 68 en la segunda y 50 en la tercera), Lupin se mantiene como la tercera serie de habla no inglesa más vista en la historia de Netflix. Se sitúa así solo por detrás de El juego del calamar yLa casa de papel.
La respuesta de la prensa especializada no se ha quedado atrás. En Rotten Tomatoes ha debutado con un 100% de valoraciones positivas, igualando la marca perfecta de la anterior tanda.
Otros medios nacionales e internacionales han destacado el tono cinematográfico y los recursos tecnológicos que Sy ha sumado a las secuencias de acción. Mientras, algunos portales alaban que la trama apueste por el conflicto íntimo antes que por la repetición de la fórmula habitual de atracos.
¿Tendrá quinta temporada 'Lupin' en Netflix? Las claves de la continuación
Por el momento, Netflix no ha anunciado la renovación oficial, un trámite que suele demorarse varias semanas mientras la plataforma calcula el volumen global de horas vistas y los índices de finalización de la temporada.
No obstante, las opciones de continuidad podrían ser bastante altas. La compañía no ha promocionado esta tanda como el desenlace definitivo y el equipo planteó los episodios como un reinicio cargado de frentes abiertos (confirmar la supervivencia de Assane, ver si Raoul despierta de la manipulación de Pellegrini tras ver caer a su padre y descubrir las represalias de "Los Guardianes" tras el robo de las Joyas de la Corona).
El propio Omar Sy ya ha alimentado la expectativa sobre esa posible temporada 5 en declaraciones recientes a SensaCine: "En esta temporada hemos descubierto que todavía tenemos más cosas que contar. Assane sigue siendo una fuente inagotable de inspiración. Quizá sea el final, quizá no".
La miniserie Bajo la superficie es uno de los fenómenos recientes de Netflix que ha alcanzado el número uno del ranking global de la plataforma. Este thriller de terror, que gira en torno a una misteriosa criatura marina que amenaza a una pequeña localidad costera, combina suspense, secretos familiares y una amenaza relacionada con el calentamiento de los océanos. Pero ¿Qué ocurre realmente al final y qué esconde el monstruo que emerge de las profundidades?
Quién estaba detrás de la amenaza: atención spoilers
La criatura marina no era el único peligro para Snook's Arm. Calvin descubre que la poderosa familia Crocker, encabezada por Jim Crocker, llevaba tiempo intentando que los habitantes abandonaran sus propiedades para explotar los importantes yacimientos de cobre y cobalto que había bajo la localidad. Desplazar a los vecinos resultaba más barato que compensarlos por el valor de esos recursos.
La familia había impulsado una votación para reubicar a la población y estaba aprovechando el terror provocado por Mudder para acelerar el proceso. Jan, la mujer encargada de supervisar la votación y pareja de Jay, resulta ser hija de Jim Crocker. Su presencia formaba parte de la estrategia para manipular la decisión de los habitantes, lo que revela que la amenaza humana era tan importante como la criatura marina.
El viaje de Calvin a Little Pot Rock también le permite afrontar el trauma que arrastra desde la infancia. Cuando su familia intentaba trasladar su casa en barco, una fuerza submarina comenzó a arrastrarla hacia el fondo. Para salvar a su madre y a su hermana, Calvin cortó la cuerda que unía la vivienda con la embarcación, pero su padre desapareció en el mar.
Décadas después, Walton Budgell, un antiguo amigo, le muestra su tumba y le explica que el cuerpo fue recuperado. Calvin comprende así que su decisión fue necesaria para salvar al resto de su familia y comienza a liberarse de la culpa que lo ha acompañado durante años.
Qué significa la escena final
Una vez que la amenaza inmediata desaparece, los habitantes regresan a Snook's Arm. La votación para abandonar el pueblo queda anulada y la familia Penney abre un establecimiento llamado Big Squid Distillery. La vida parece recuperar cierta normalidad y también queda abierta la posibilidad de una relación entre Calvin y Fonda, aunque la serie no confirma que ambos comiencen una historia sentimental.
Pero el desenlace introduce una última inquietud. En los segundos finales aparecen varios icebergs más en el horizonte. La imagen recuerda que el hielo había ocultado secretos relacionados con Mudder y plantea la posibilidad de que todavía existan otras amenazas desconocidas bajo la superficie. La serie no confirma que esos nuevos bloques contengan criaturas como ella, por lo que su significado permanece abierto.
La escena también refuerza uno de los mensajes centrales de la ficción, el cambio climático está alterando el entorno y puede sacar a la luz fenómenos que permanecían ocultos. El creador de la serie, Jesse McKeown, explicó a Netflix Tudum que el final apunta a un futuro en el que las consecuencias del calentamiento global pueden volverse más extrañas y aterradoras. Por eso, aunque Calvin consigue salvar su hogar y recuperar a su familia, el último plano deja claro que la tranquilidad de Snook's Arm podría ser temporal.
Qué ocurre con Mudder al final de la serie
La clave del desenlace está en el origen de la agresividad de Mudder, el gigantesco cefalópodo que vive bajo el hielo. Una vez descubierto que el animal no ataca por una maldad inexplicable, sino que intenta proteger a sus crías, cuyos huevos se encuentran atrapados en un iceberg, se entiende que la criatura está desesperada porque el agua es demasiado cálida para que puedan sobrevivir.
Cuando el ejército prepara un ataque para acabar con Mudder, Calvin comprende que destruirla también supondría arrasar el puerto y dejar a los habitantes sin posibilidad de regresar a sus hogares. Con la ayuda de su hijo Wade y del resto de su familia, decide actuar antes del bombardeo.
La operación consigue alejar a Mudder de la costa y evitar que el ejército la destruya. Sin embargo, Fonda explica que el agua sigue siendo demasiado cálida para que las crías sobrevivan. La serie no ofrece un desenlace feliz para la descendencia de Mudder, aunque el protagonista logra salvar al animal del ataque militar.
La serie británica Trigger Point: fuera de control regresa a Movistar Plus con su cuarta temporada. El thriller policial, protagonizado por Vicky McClure, estrena sus nuevos episodios el miércoles 28 de octubre y vuelve a situar a la artificiera Lana Washington ante una amenaza explosiva que pondrá en peligro a Londres.
La ficción, producida por Jed Mercurio, creador de series como Line of Duty y Bodyguard, combina operaciones antiterroristas, investigaciones policiales y situaciones límite en las que cada decisión puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Una carrera contrarreloj
La historia arranca cuando Lana Washington y su equipo siguen el rastro de un camión sospechoso que circula por las calles de Londres. Los artificieros deben averiguar cuál es su objetivo y detenerlo antes de que sea demasiado tarde, en una operación contrarreloj que amenaza con terminar en catástrofe.
Sin embargo, el incidente es solo el principio de una ofensiva más amplia. A medida que se suceden los ataques, el equipo tendrá que descubrir quién está detrás de ellos y qué pretende conseguir. La investigación llevará a los protagonistas desde las calles de Londres hasta un aeródromo, mientras aumenta el riesgo para la población.
La serie vuelve a apoyarse en las intervenciones de los especialistas enexplosivos y en la presión psicológica de trabajar bajo la amenaza constante de una detonación. En este contexto, la capacidad de reacción de Lana y sus compañeros será clave para intentar evitar consecuencias devastadoras.
La nueva temporada contará con seis nuevos capítulos y se podrá ver en Movistar plus, donde también están disponibles las tres anteriores temporadas para que los espectadores se puedan poner al día antes del estreno.
El equipo detrás del thriller británico
Trigger Point es una producción británica creada por Daniel Brierley y producida por Jed Mercurio, conocido por estar detrás de ficciones como Line of Duty y Bodyguard. Desde su primera temporada en 2022, la ficción ha construido su identidad en torno a las operaciones contrarreloj y la presión a la que se enfrentan los especialistas cuando deben desactivar un artefacto.
Con la llegada de su cuarta temporada, la producción mantiene su apuesta por el suspense y los riesgos de las intervenciones sobre el terreno. La nueva entrega vuelve a situar a su protagonista ante una amenaza que exigirá coordinación, rapidez y sangre fría para evitar una tragedia.
Vicky McClure volverá a interpretar a Lana Washington, la artificiera que protagoniza la serie y que ya destacó por su papel en Line of Duty. La actriz encabeza de nuevo el reparto junto a Eric Shango, Nabil Elouahabi, Natalie Simpson y Maanuv Thiara, que retoman sus personajes.
La última temporada incorpora además a Julie Graham, conocida por su participación en la serie Shetland. La intérprete da vida a la comandante Nia Quentin, una de las nuevas figuras que se suman a la historia.
But the headache hasn't deterred him from taking risks on projects that challenge the audience.
"It's not even about Trump anymore. We should be able to explore anything and everything that is uncomfortable," Stan told Business Insider. "We can't become so sensitive to the point where we're actually depriving ourselves of elevated thought about anyone or any matter. Certainly not in the hands of fear."
Stan's latest film, "Fjord," delivers on that promise, telling a subversive, provocative story about a conservative Romanian-Norwegian couple whose parenting methods are called into question after they move to a progressive Norwegian town.
For Stan, the film wasn't just an opportunity to play nuanced, thought-provoking material. As a Romanian-American who fled the country as a boy in the late 1980s, working with Romanian filmmaker Cristian Mungiu ("4 Months, 3 Weeks and 2 Days") was also a long-awaited homecoming.
Sebastian Stan plays a Romanian who moves to Norway in "Fjord."
Neon
Stan immersed himself fully in the role, sporting a shaved head with a massive bald spot and speaking most of his lines in Romanian. He and Renate Reinsve, who plays his wife, were so locked in during production that they would go out to dinner together, still dressed in the clothes they shot their scenes in that day. Stan said the experience brought him closer to his homeland.
"A lot of people go, 'Great, you want to come back to Romania, and you want to do movies, but you didn't grow up here, you don't know what our experience is. You were lucky you got away,' so I was a little apprehensive," Stan told Business Insider about working with Mungiu's Romanian-heavy crew. "But, honestly, on the last day of this movie, they wrapped the Romanian flag around me, and they were so proud to kind of take me back in a way and welcome me home."
For the latest interview in Business Insider's Role Play series, Stan talks about his failed "American Idol" audition, where he thinks Bucky Barnes fits in the current MCU, and realizing how "hypocritical" Hollywood is after playing Trump.
On sleeping on the street to audition for 'American Idol' and losing out on 'The O.C.'
Stan in 2006.
Chance Yeh/Patrick McMullan/Getty Images
Business Insider: What are your recollections of auditioning for "American Idol" back when you were 19?
Sebastian Stan: It was my friend Justin; we both went to Rutgers for the acting program, and he said, "I'm going to New York City to try out for this new show, 'American Idol,'" and he said, "Want to come?" And I was like, "Fuck it, why not."
I remember I had on leather pants; I don't know why I thought that was gonna make a difference. We got there and it was in Times Square, and I see this huge line around the block, and I'm like, "What's going on?" He's like, "No, no, the audition is tomorrow," but it was like 6 p.m., and he tells me we're going to sleep on the street.
So we went to a McDonald's in Times Square, slept barely in this line, and in the morning we got in to these auditions. And what they did was they took five or six of you at a time; they lined you up. I didn't meet any of the judges; it was just some guy. The five of us did 20 seconds of a capella; I think I sang the medley from "Moulin Rouge!," and they were like, "Next." So it didn't work out.
You start building credits, and then you go on this five-year run of playing the obnoxious jerk roles: "The Covenant," "The Education of Charlie Banks," "Rachel Getting Married," "Hot Tub Time Machine." Was there a point when you were worried about getting typecast as the 2000s-era jerk?
My mindset was, get a job. I was just trying to get a foot in the door. And by the way, I was getting close to a lot of other kinds of roles. At the time, there was that movie "Alpha Dog" — I tried out for that and didn't get it.
But in that era were the "American Pie" movies and "Not Another Teen Movie," which Chris Evans did; they were these movies that had the stereotypical jock asshole guy, and people would always take a look at me and go, "That's the guy." And in "Gossip Girl" I played that, too. But I was just trying to get a start. It wasn't who I felt I truly was.
I remember I tried out for "The O.C." and got very close. "Star Trek," didn't get that. "Green Lantern," "John Carter," "The Lone Ranger" — so I was going out for big stuff; I just wasn't getting it.
On why he believes Bucky Barnes needs to stay grounded and the 'education' Marvel gave him
Stan as Bucky Barnes in "Thunderbolts*."
Marvel Studios
Looking back, do you think your career could have went down a different path if being cast as Bucky Barnes didn't hit the way it did?
What's funny is you go to acting school, and you're being taught the craft, but then there's the learning that you do on set — having the experience of being on set with a camera, learning the lenses, what everyone does. So in some ways, Marvel was a real education in moviemaking and acting. It also allowed me to go back over and over and have some consistency in my life, which I didn't have. I grew up in that period. I got more focused. And it freed me.
The role, which I thought was complex, this character is very different now than when we started out. That character had PTSD, had gone through things; there was a lot to play there. So that box was checked.
Looking outside of that, it became: what were the things I could do that were so far away from that? I don't know if I would have pursued those things as aggressively if I didn't have this lane where I was getting to play more of the straight man.
Are there tweaks you've done to the Bucky character over the years that you're surprised fans haven't caught on to yet?
We've tried, and I make an emphasis on we because it's not just me. I have had to adjust to Marvel changing and evolving and becoming a bigger world. The Captain America franchise, when we started, they were very grounded. "Captain America: The Winter Soldier" is kind of a suspense thriller; "Civil War" had more personalities, but at the heart it was serious, so this character, at its core, is a very serious character.
Maybe people would argue differently, but things have gone more into an expansive, integrative place of how does everybody fit in, and I think humor is a big part of making that happen. We have, and I have, tried to adapt to those things. So the question then became, What's funny about this guy? What is there to play? Some of it has been explored, but not entirely.
It's trying different things. At this moment in time, the character adopted this sort of Clint Eastwood, crusty old man humor. Dry —been there, done that, Why are we fucking doing this again — that kind of thing. I don't know if the character will stay there, but it's not a character who can suddenly go big.
On realizing Hollywood is 'hypocritical' after playing Trump and collaborating with great directors
Stan as Donald Trump in "The Apprentice."
Briarcliff Entertainment
Going to acting school is one aspect of building a career, and you mentioned another is learning what it's like working on sets. But yet another is understanding the Hollywood game. What was the biggest thing you learned about Hollywood after playing Donald Trump in "The Apprentice"?
Um [Laughs.] It's quite hypocritical in a lot of ways. Everybody has good intentions, I think, about saying the right things, but they don't always do the right thing. I'm not saying it's gaslighting, but there's something to it, because there's often times you end up asking yourself if you're the one that's crazy.
There are many times — and I'm not saying it was just related to "The Apprentice" or Trump — there are other things even now where I've been in rooms and talking to people who will say things in private that they will never say publicly.
As it pertains to that movie, that was the experience, which was everybody loved the movie that I talked to; everybody wanted to support it, but yet nobody wanted to step up to the plate.
Now here we are today, where the trailer for the Elon Musk documentary is struggling to be shown online, so now this kind of thing is pretty normalized. Can you imagine that happening ten to 20 years ago?
Back in 2018, I spoke to you for "Destroyer." At that time, you hadn't landed lead roles yet. I asked what you were looking for when that happens, and you said, "Down the line I want to be remembered for being part of specific works and visions of directors rather than a group of characters."
It's crazy to hear that quote. Back then, I think that was where I was starting to go because I had come off of "I, Tonya" and I'd learned the value of having a good director and how it influences your work and the performance. Karyn Kusama, who did "Destroyer," was someone I really respected.
And also, before that, you mentioned "Rachel Getting Married" — my whole plan back then was to just get one scene or a little part in a big director's movie. So that was Jonathan Demme. "The Martian," I got to work with Ridley Scott. I took those parts because this is a director's medium.
Since then, I've tried to stick to that, and these performances you've mentioned, to some extent, they've worked because of those collaborations where you need to have the captain of the ship. You need to have those directors who know how to communicate. I've found myself better when I am in trusted hands, when it's someone that I really allow myself to let go with.
Because if you can't trust a director, what happens is you start to be worried about what's happening on the other side of the camera, and you're then not involved in the experience of the role you're playing. I think that shows when that happens.
This interview has been condensed and edited for length and clarity.
O Colégio de Nossa Senhora do Alto, no centro de Faro, acolheu, no dia 10 de outubro, o Trio Elogio, num concerto integrado na 11.ª edição do Algarve Music Series. Com entrada gratuita, a apresentação reuniu os guitarristas Petrit Çeku, Pedro Ribeiro Rodrigues e Tomislav Vukšić, contando ainda com a participação especial da violoncelista Isabel […]