Una mujer japonesa de 93 años finge caer en una estafa telefónica y consigue que la Policía detenga al sospechoso en su propia casa
Una mujer de 93 años residente en la región japonesa de Shiga consiguió frustrar un intento de estafa telefónica al descubrir que un hombre se hacía pasar por policía para conseguir su tarjeta bancaria. Lejos de caer en el engaño, decidió seguirle el juego y avisar a su familia, que alertó a las autoridades. Gracias a ello, los agentes pudieron esperar al sospechoso en su vivienda y detenerlo cuando acudió a recoger la tarjeta.
Según informa la agencia AFP, todo comenzó cuando la mujer recibió varias llamadas entre el miércoles y el jueves de la semana pasada. Su interlocutor, que se presentó como agente de policía, le aseguró que alguien había retirado dinero de su cuenta bancaria sin autorización y que, para investigar lo ocurrido, era necesario realizar una serie de comprobaciones.
Una llamada de un falso policía para conseguir su tarjeta bancaria
Para comprobar lo ocurrido, el supuesto policía le explicó que uno de sus compañeros acudiría a su domicilio y que debía entregarle la tarjeta bancaria para que pudieran revisar su cuenta. Sin embargo, la mujer desconfió de aquella petición y, antes de hacer nada, decidió consultar con su hijo, que la ayudó a poner los hechos en conocimiento de las autoridades.
La familia avisó a la Policía el miércoles por la noche, cuando todavía faltaban varias horas para la visita del presunto estafador. Gracias a ello, los agentes tuvieron tiempo de desplazarse hasta la vivienda y preparar un dispositivo para detenerlo en cuanto se presentara a recoger la tarjeta.
Según explicó a AFP un responsable policial de la zona, los agentes ya se encontraban en el domicilio cuando llegó el sospechoso, mientras la mujer continuaba fingiendo que había caído en el engaño.
El sospechoso fue detenido cuando acudió a recoger la tarjeta
El jueves, tal y como estaba previsto, un hombre de 47 años se presentó en la vivienda para recoger la tarjeta bancaria. Lo que no sabía era que la mujer había descubierto sus intenciones y que varios policías lo estaban esperando en el interior de la casa. En cuanto llegó, los agentes lo detuvieron, poniendo fin al intento de estafa.
El responsable policial que informó del caso a AFP aseguró que la mujer se encontraba bien de salud y destacó su capacidad para expresarse con claridad. Además, aprovechó lo ocurrido para recordar la importancia de consultar con los familiares ante cualquier llamada sospechosa, especialmente entre las personas mayores, que suelen ser uno de los principales objetivos de este tipo de engaños.
El caso se ha producido en Japón, uno de los países con la población más envejecida del mundo, donde las estafas representan un problema cada vez más preocupante. Según los datos recogidos por AFP, durante el año pasado las víctimas de fraudes de todas las edades perdieron en conjunto unos 325.700 millones de yenes, una cantidad equivalente a cerca de 1.800 millones de euros.


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