De las 3.200 personas que se presentaron al proceso de acceso a las Fuerzas Armadas, solo 12 acabaron convirtiéndose en pilotos de caza en la promoción de Juan Bengoechea. Detrás de esa cifra hay años de formación, muchas pruebas de selección y un camino que no terminó al salir de la academia.
Así lo relató el comandante del Ejército del Aire en una entrevista para Men’s Health, en la que detalló cuál fue su recorrido hasta ponerse a los mandos de un Eurofighter, el caza en el que se especializó.
"En España hay dos: el F-18 y el Eurofighter. El Eurofighter es el avión más moderno y yo me decidí por eso", confesó. Sin embargo, antes de su elección, tuvo que superar un largo proceso de formación en el que cada curso servía para comprobar si reunía las condiciones necesarias para seguir avanzando.
60 plazas para el Ejército del Aire
Bengoechea ingresó en la Academia General del Aire en San Javier, Murcia, en 2009. Según relató, en torno a 3.200 personas se presentaron al sistema de acceso para las distintas ramas de las Fuerzas Armadas, pero para el Ejército del Aire solo había 60 plazas. De ellas, solo una pequeña parte acabaría seleccionada para ser piloto de caza.
Tal y como describió el comandante, los dos primeros años estuvieron enfocados en la parte teórica. Fue en tercero cuando comenzó a volar y a familiarizarse con los "básicos" de la aviación: "saber moverte por el aire, orientarte, conocer cómo funcionan las leyes aerodinámicas", entre otras. Pero no todos los que llegaron hasta allí continuaron.
El siguiente filtro llegó en cuarto curso. Los alumnos volaron el C-101, "el avión de la Patrulla Águila", y sus resultados en la fase de vuelo fueron determinantes. Bengoechea recuerda que solo 12 de 45 fueron seleccionados. Ellos tenían por delante un quinto año en la Base Aérea de Talavera la Real, en Badajoz, donde la formación dio otro salto: comenzaron a volar el F-5.
Bengoechea finalizó esa etapa en 2014. Salió de la academia como teniente y con la especialidad de piloto de caza. Fue justo en ese momento cuando escogió el Eurofighter por ser el avión "más moderno". Hizo el curso en Morón de la Frontera, que duró unos nueve meses.
Mil horas de vuelo
En 2015 fue destinado al Ala 14. Desde ese entonces hasta 2025, acumuló años de experiencia con el Eurofighter, aunque tuvo un parón de tres años porque se fue a Badajoz como instructor de piloto de caza.
En esos siete años hizo mil horas de vuelo. La experiencia, relató, cambia también el papel que desempeña un piloto dentro de la unidad. "Cuando adquieres una experiencia muy alta, puedes empezar a ejercer más responsabilidad con respecto a las misiones de vuelo, piloto exhibidor, cosas así", destacó.
En los últimos años hemos estado observando como los ejércitos de cientos de países se van preparando y mejorando su potencial armamentístico ante la posibilidad de verse involucrado en un conflicto inminente. Países tanto de Europa del Este, como los más cercanos a occidente.
En este sentido, un ejemplo claro y cercano es Marruecos, que en los últimos meses ha optado por ampliar su repertorio armamentístico militar. Tal es el caso, que ya se ha hecho oficial el interés por cuatro aviones cisterna KC-10, bombas guiadas Desert Sting-16 y el Thunder P-31 emiratís y ahora tiene las negociaciones muy avanzadas con Israel para hacerse con los misiles balísticos LORA.
España sin embargo no se está quedando atrás, y desde hace unos meses ha optado por modernizar el Ejército español, cosa que está afectando a todos sus ámbitos de operaciones, desde la artillería y la defensa antiaérea, hasta los vehículos de combate, los helicópteros y los sistemas de transmisión de órdenes e información en el campo de batalla.
La modernización del Ejército español y sus prioridades
Luis Casanova Bermejo es capitán del Ejército de Tierra español desde hace más de quince años. En un artículo para la página web Ejércitos, explica toda esta modernización que está viviendo el ejército español, cuáles son sus prioridades y cómo se está llevando a cabo.
Hace escasos días, el Ministerio de Defensa, anunció que prevé aprobar antes de que termine 2026 15 Programas Especiales de Modernización (PME) una nueva fase de inversoiones que se superpone a la renovación del Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire y del Espacio.
El teniente general Miguel Ivorra, director general de Estrategia e Innovación de la Industria de Defensa, expuso esta situación durante su intervención en el Foro de la Nueva Defensa y el Espacio, organizado por Nueva Economía Fórum. Según explicó, el real decreto de prefinanciación se esperaba "este mes", mientras que la contratación debería materializarse a finales de año. Se trata, por tanto, de una previsión de aprobación y contratación, no de programas ya ejecutados.
Ahora bien el capitán Luis Casanova explica la modernización al detalle, aludiendo que: "La prioridad económica más clara se centra en dos áreas estrechamente relacionadas con la supervivencia y la eficacia de las unidades en combate. Se trata de los programas de artillería y localización de objetivos, que ascienden a 8.7105 millones de euros, mientras que los destinados a la defensa aérea suman 6.0251 millones de euros; en conjunto, representan el 56,7% del valor de los 21 programas terrestres".
Añade que "El «fuego indirecto» se refiere al uso de artillería y lanzacohetes contra objetivos que las propias armas no necesitan detectar directamente, gracias a los datos recibidos de observadores, radares u otros sensores. La defensa aérea, por su parte, busca detectar y neutralizar amenazas desde el aire antes de que alcancen a las fuerzas amigas".
En cuanto al armamento y la artillería explica que "Dentro de la primera categoría, destacan los nuevos obuses autopropulsados, es decir, piezas de artillería montadas sobre vehículos capaces de moverse por sí mismos. Las versiones de orugas y de ruedas representan en conjunto 7.450 millones de euros, y ambas fueron adjudicadas el 19 de diciembre de 2025 a empresas conjuntas temporales formadas por Indra y Escribano, con un horizonte de ejecución que se extiende hasta noviembre de 2034".
"Esta elección representa un compromiso industrial y operativo a largo plazo: las unidades deberán reemplazar gradualmente su equipo actual y adaptar la formación, el mantenimiento y los sistemas de suministro a los nuevos sistemas. Todo esto ocurre en un momento en que la proliferación de drones y sensores obliga a las fuerzas armadas a replantearse cómo se emplea la artillería y cómo se protege de la detección y el ataque enemigos, como se explica en este análisis de la evolución de la guerra futura en condiciones de aceleración tecnológica, científica y técnica ".
El caso de los sistemas de lanzacohetes y misiles del Ejército español
El Sistema Lanzacohetes de Alta Movilidad (SILAM) presenta dificultades de otra índole. Concebido para dotar a las grandes unidades terrestres de la capacidad de atacar objetivos a mayor profundidad de lo que habitualmente permite la artillería convencional, el programa fue adjudicado en 2023 a Escribano y Rheinmetall Expal, basándose en el sistema israelí PULS. La posterior decisión (motivada por razones políticas) de prescindir de dicha dependencia tecnológica obligó a replantear por completo la solución inicialmente prevista.
En enero de 2026, las empresas presentaron una alternativa nacional fundamentada en el desarrollo escalonado de lanzadores y municiones, incluidos cohetes guiados; el Ministerio confirmó la recepción de la propuesta de modificación del contrato el 5 de febrero, si bien recibirla no equivale a aprobarla. Esta distinción resulta fundamental a la hora de evaluar los plazos: sustituir un sistema de referencia por otro que aún debe desarrollarse, probarse y cualificarse puede, sin duda, aumentar la autonomía industrial, pero también conlleva riesgos técnicos de considerable magnitud (el caso del submarino S-80 es un claro ejemplo) , lo que podría retrasar su entrada en servicio e incrementar el riesgo de sobrecostes.
La modernización de la defensa antiaérea sigue una lógica similar, dado que ningún sistema, por sí solo, puede hacer frente a todas las amenazas y situaciones operativas, tal como demuestra claramente el caso de Ucrania.
Por ello, España cuenta con programas vinculados a los sistemas Patriot, NASAMS y Mistral, los cuales desempeñan funciones complementarias dentro de una estructura de defensa antiaérea organizada en torno a distintos alcances y cometidos.
No obstante, tan importante como renovar radares, misiles o lanzadores es garantizar que las unidades puedan intercambiar información y decidir con rapidez qué arma debe emplearse contra cada objetivo, evitando así la duplicidad de esfuerzos o la aparición de brechas en la protección. De ahí la relevancia del programa de Centros de Operaciones de Artillería Antiaérea Semiautomáticos (COAAAS), destinado a unificar y modernizar los centros existentes.
Luis Casanova, capitán del Ejército de Tierra: "La modernización del Ejército español, afectará prácticamente a todos los ámbitos de su actividad, desde la artillería y la defensa antiaérea hasta los vehículos de combate, los helicópteros y los sistemas utilizados en el campo de batalla
Santo Domingo, 26 oct (Prensa Latina) República Dominicana prevé inaugurar en diciembre 38 kilómetros de muro fronterizo entre Manzanillo y Capotillo, en el noroeste del país, como parte del reforzamiento hoy de la vigilancia y el control de su límite terrestre con Haití.