El intento por controlar el Senado con motivo de las elecciones del 29-N se ha convertido en una partida de ajedrez cuyo último movimiento fue protagonizado ayer por dos formaciones catalanas: PSC y Comuns. Ambos partidos anunciaron un nuevo acuerdo con el objetivo de contribuir a evitar la mayoría absoluta que ahora tienen las fuerzas de la derecha. Con él, la formación de Ada Colau renuncia a presentar candidatura por la Cámara Alta en las circunscripciones de Tarragona, Lleida y Girona, y el PSC se compromete a ceder a los ecosocialistas un senador de designación autonómica tras los comicios.