La candidata de Frente Amplio a la presidenta del Gobierno, Ada Colau, demandó la comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, comparezca en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados para ahondar en las explicaciones sobre el accidente ferroviario en la línea de AVE Madrid-Andalucía a la altura de las poblaciones de Urda y Los Yébenes (Toledo) acontecido el miércoles por la mañana. La cabeza de lista por Barcelona asegura que "en estos momentos tan dolorosos es más necesario que nunca la transparencia y que se den todas las explicaciones que sean necesarias".
En estos momentos tan dolorosos es más necesario que nunca la transparencia y que se den todas las explicaciones que sean necesarias.
Por eso, desde el Frente Amplio vamos a pedir la comparecencia del Ministro Óscar Puente en la Diputación Permanente del Congreso de los…
La petición ha sido correspondida por su partido, Catalunya en Comú, pero también por los otros tres partidos que componen principalmente la coalición que deja atrás a la marca Sumar, caso de IU, Más Madrid y Movimiento Sumar. Se ha registrado por la mañana en el Congreso con las firmas de todos los portavoces representantes de cada formación.
Petición de Sumar registrada en el Congreso para que el ministro de Transportes, Óscar Puente, comparezca ante la Cámara
Poco después de la solicitud, tanto Podemos como ERC, con las firmas de Ione Belarra y Gabriel Rufián, registraron otra peticiòn similar ante el Congreso.
Apenas horas antes, el miércoles por la tarde, los partidos del Frente Amplio reclamaron a su socio mayoritario, el PSOE, una auditoría independiente sobre el estado de la red ferroviaria y que se asumiesen "responsabilidades políticas", ello tras las comparecencias de Puente en el centro de control de Adif en la estación de Atocha, y después de escuchar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se desplazó a las inmediaciones de Urda junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Se evitó, en todo caso, señalar a ninguna figura "política" en concreto. El propio Puente, desde Atocha y preguntado por si dimitirá o lo ha contemplado, apuntó que lo que centra ahora su interés es la gestión de la crisis.
Por ahora, Puente y su gestión desde que asumió la cartera tienen el aval de Sánchez, aunque dentro de la formación socialista empieza a cuestionarse la continuidad del ministro. La crisis, más allá del principal drama ciudadano por las 69 víctimas mortales registradas por el momento y decenas de heridos de diferente gravedad, tiene un impacto claro en la precampaña electoral y cambia completamente el escenario y la estrategia social por la que apostaban desde Sánchez hasta su izquierda, con cuestiones como la vivienda en el centro.
La solicitud de comparecencia en la Diputación Permanente se debe a que el Congreso y el Senado están disueltos tras la convocatoria de elecciones generales anticipadas. Todos los asuntos de urgencia y de excepcionalidad se trasladan a la Sala Constitucional del Parlamento, con una representación reducida de diputados y proporcional a la representación, con 69 parlamentarios.
Pero, a las 8.53 de este 28 de octubre de 2026, todo se quebró. Todo. Prácticamente cuando se consumían los minutos finales de la conversación grabada de Sánchez con las podcásters de Keep it cutre, en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, el tren AVE 2080 de Renfe con destino a Sevilla y 397 pasajeros a bordo, embestía a esa hora, 8.53, al Iryo 6076 que permanecía detenido en la vía, y con 147 viajeros. Al menos 68 fallecidos, más de un centenar de heridos. El segundo accidente ferroviario más grave vivido en el país desde los años setenta, tras el de Angrois (2013, 80 muertos). Pero, sobre todo, el segundo choque mortal en este 2026, después del de Adamuz (Córdoba) del 18 de enero (46 fallecidos), en poco más de nueve meses. Y en la misma línea. Una estadística demoledora. Lo admitió el propio Sánchez en el puesto de mando avanzado de Urda, la localidad más próxima al lugar del brutal siniestro: "Lo que no es asumible para un país como España es sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año, como hemos sufrido". Palabras lapidarias. Como en pocas ocasiones.
En Ferraz insisten en que el foco debe estar ahora en lo obvio, en las víctimas, en sus familiares, en los heridos, en los afectados, en la coordinación y cooperación entre administraciones, en el esclarecimiento de lo sucedido
La segunda tragedia ferroviaria de este año ocupó portadas en medios de todo el mundo, llenaba informativos, webs, redes sociales. Dolor, angustia, devastación. La conmoción era inmensa. No podía ser de otra manera. Y resultaba inescindible del contexto, el del camino hacia las elecciones generales del 29-N, para las que desde este mismo jueves solo queda un mes. Lo que había ocurrido, esas 68 muertes en las vías del tren, reventaron por completo la precampaña socialista. En Ferraz insistían en que el foco debía estar en lo obvio, en las víctimas, en sus familiares, en los heridos, en los afectados, en la coordinación y cooperación entre administraciones, en el esclarecimiento de lo sucedido. Pero, a la vez, asumían que habrá que "reorientar" todo el diseño de campaña porque nada puede ser igual.
Y hay una figura, lo admiten en el partido y en el propio Gobierno, que sale tocada. Óscar Puente. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible. El dirigente que ha ejercido de escudero del presidente, el hombre adicto a los posts en X, muchos de ellos gruesos, faltones, el socialista que podría encarnar la sucesión, el guerrillero que no rehuía jamás ninguna batalla contra la derecha y la ultraderecha, el miembro del Ejecutivo aclamado por las bases socialistas.
La decisión "errónea" del operario
Pero este miércoles, cuando compareció cerca de las tres de la tarde desde el centro de control de Adif de Atocha, se le vio abatido. Devastado. Entonces confirmó la explicación que desde muy pronto por la mañana había ofrecido el Gobierno: se trataba de un desgraciado fallo humano. Sobre las 8.30, cayó, en un tramo de 63 kilómetros, el sistema de señalización LZB —el que estaba en proceso de sustitución por uno más moderno, el ERTMS—, debido a un "fallo de comunicación" en tres ordenadores de la red, y ese colapso produjo la detención automática de seis trenes, tres por sentido. La desconexión del LZB, no muy frecuente pero tampoco inédita, explicó, supone que el mando pasa a ser manual. La responsabilidad de lo que ocurría en las vías, por tanto, pasaba al centro de control de Adif en Atocha.
Sobre las 8.30, cayó el sistema LZB en un tramo de 63 km, y seis trenes se detuvieron de manera automática. A las 8.36, desde el centro de control se ordena la reanudación, a "marcha normal"
Y allí, un operario, que "tenía experiencia", y al que se le puso un auxiliar en esos momentos como ayuda, con un supervisor al lado, dio la orden al AVE, a las 8.36, de que se reanudara la marcha. Que siguiera a "marcha normal". Es decir, sin restricción de velocidad, y no con la "marcha a la vista", que supone que el convoy retoma su camino con una velocidad mucho menor, de 40 km/h como máximo.
En 17 minutos, 17 minutos decisivos, el AVE recorrió unos 25 kilómetros, a una velocidad que, por el tramo de la vía, podía llegar a los 200 km/h. "En el centro de control primero toman la decisión de la reanudación y después tienen un tiempo más que suficiente para constatar el error y no lo resuelven", deploró Puente. Nadie se dio cuenta, en esos 17 minutos, de que el AVE se aproximaba de manera mortal al Iryo que seguía detenenido. Y eso que la maquinista del tren italiano, el 6076, avisó a Atocha de que no podía reiniciar la marcha y que estaba parada, tal y como se escucha en los audios publicados en varios medios. Ese mensaje clave tampoco fue trasladado al operador del AVE para que detuviera su locomotora.
Desde la autorización hasta el impacto con el Iryo, a las 8.53, transcurrieron 17 minutos en los que el AVE recorrió 25 kilómetros, sin que nadie advirtiera que se aproximaba a un convoy detenido
Puente señaló que no había hablado con el controlador del centro de Adif. Que no era él quién para endosar una "responsabilidad". Pero sí defendió que era "inexplicable" esa decisión "errónea" de autorizar la marcha normal con un tren detenido en el mismo cantón —segmento de vía— y con la señal en rojo que obligaba a pararse. ¿Piensa en dimitir?, se le preguntó. "En este momento lo que estoy pensando es en esclarecer esto y tratar de resolverlo. No estoy pensando en mí", respondió. Descartaba así dejar su cargo, al menos de momento.
El aviso del presidente
Pocos minutos más tarde, Sánchez compareció desde el puesto de mando avanzado de Urda, acompañado del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Anunció el decreto de luto nacional de tres días y prometió esclarecer lo ocurrido: "Vamos a llegar hasta el final. Y si ha habido negligencias, se sabrá. Y si ha habido fallos en el sistema de seguridad, se responderá con total contundencia. Porque es evidente que hemos sufrido dos terribles tragedias en un mismo año en la alta velocidad". Y aunque "muy probablemente" el origen de los accidentes de Adamuz y de Urda "nada tienen que ver", precisó, sí está "claro" que si se tiene que "reforzar aún más la seguridad para volver a reconstruir la confianza en nuestro sistema ferroviario de alta velocidad", entonces "se hará". Porque "no es asumible" que dos choques ferroviarios mortales sucedan "en un mismo año". De modo que "se tomarán todas las medidas que se consideren oportunas y con total contundencia" para restaurar la confianza en el sistema ferroviario.
Sorprende la dureza de las palabras de Sánchez. "¿Puede sacrificar a Óscar? Pues sinceramente no lo sé. Pero para Óscar pasar otra vez por lo mismo se me antoja insoportable", apunta un ministro
El presidente había sido explícito, y muy duro. Fuentes de la Moncloa subrayaban que sí que mantenía su "confianza" en Puente, igual que hasta ahora. Pero algunos miembros del Ejecutivo y del partido consideran que hay que "esperar", ver cómo evoluciona la investigación, para a partir de ahí decidir qué es mejor para el partido y para el Gobierno a las puertas de unas elecciones que ya eran muy complicadas para Sánchez. "Me llamó la atención la frase del presidente, lo que dijo de que no es asumible para España tener dos accidentes en un mismo año. Pero no tenemos reacción ninguna todavía. Vamos a ver. ¿Puede sacrificar a Óscar? Pues sinceramente no lo sé. Pero para Óscar pasar otra vez por lo mismo se me antoja insoportable, aunque no hay señal de nada", asevera un ministro, consternado, como todos, por lo ocurrido.
Pedro Sánchez: "Si tenemos, como debemos, reforzar aún más la seguridad para volver a reconstruir la confianza en nuestro sistema ferroviario de alta velocidad, se hará" https://t.co/3QG1Ye21Qq
"Óscar ahora está en modo gestión, que es lo que toca —afirma otro relevante miembro de Gabinete—, aunque la procesión irá por dentro. Como ha dicho el presidente y estoy de acuerdo, ya tocará esa discusión, ahora hay que estar con las víctimas y avanzar en la investigación de las causas. No puedo estar más de acuerdo con lo que aseguró de que no es asumible dos accidentes así en tan poco tiempo". "Ya veremos qué ocurre. Acaba de suceder y habrá que ver cómo evoluciona todo", manifiesta por su parte un integrante de la ejecutiva federal del partido.
Distintos cargos piden esperar a ver cómo evoluciona todo, sin prejuzgar nada. En la dirección también se indica que Puente "de momento debe seguir": "Le damos apoyo. Está pasándolo muy mal"
Un dirigente con frecuente interlocución con la Moncloa cree que el siniestro impacta directamente en Puente: "Obviamente él no tiene responsabilidad, pero me temo que políticamente se lo lleva por delante. Sin Adamuz tal vez sería distinto. Pero no hay ministro de Transportes que pueda sobrevivir políticamente a dos accidentes ferroviarios de esta magnitud". Un asesor del presidente conviene que sería mejor ahora, a un mes de los comicios, dejar caer al ministro, pero también cree que Sánchez no le pedirá abandonar el cargo, ya que "sería asumir directa y personalmente la responsabilidad" de la tragedia.
"De momento, Óscar debe seguir ahí, y por supuesto le damos todo nuestro apoyo. Está pasándolo muy mal", apunta otro miembro de la cúpula federal del PSOE muy molesto con la "reacción miserable" de los partidos a su izquierda, pidiendo la depuración de responsabilidades o incluso, caso de Adelante Andalucía, la dimisión de Puente. El futuro del ministro "no es ahora lo importante", zanjan en el equipo de este, recalcando que lo prioritario es asistir a las víctimas y aclarar lo ocurrido, aunque agregan que son conscientes de la dureza de las palabras de Sánchez en Urda.
Un antes y un después
Puente no es una pieza menor dentro de la galaxia socialista. En absoluto. Es un peso pesado del Ejecutivo y de la dirección, uno de los consejeros de Sánchez, uno de los dirigentes que siempre ha estado a su lado y que escapa de todos los argumentarios. Es el que puede y va más allá cuando toca fustigar a la oposición o reprobar algunas decisiones judiciales. Y el que dispara sin concesiones a sus adversarios (y a veces a los propios) en X. Ahora, distintos cargos coinciden en que ese uso y abuso de la antigua Twitter juega en su contra, por la lluvia de críticas a su intensa actividad en redes sociales que podría haber conducido a desatender su gestión. "Es que a mí lo que hace en X no me ha gustado jamás. En la vida es fundamental ser humilde", señala uno de los mandos institucionales socialistas de mayor rango. "Nunca he entendido cómo usa Twitter. La realidad siempre te espera a la vuelta de la esquina", añade otro veterano.
Estábamos muy satisfechos de la marcha de la precampaña. Ahora, en todo caso, hay que obviamente reorientar la campaña", anticipan en el comité electoral socialista
Al margen de la figura de Puente, lo cierto es que la campaña socialista ha quedado quebrada. Todos los partidos, salvo Vox, suspendieron sus actos, y ahora seguirán varios días de parón por las tres jornadas de luto nacional y por el lógico dolor de una tragedia de enorme impacto. "Teníamos este martes reunión del comité electoral y estábamos muy satisfechos de la marcha de la precampaña. Ahora, en todo caso, hay que obviamente reorientar la campaña", ilustran en Ferraz.
"Sí, parece que la campaña se nos rompe. Pero quedan semanas. Si fueran las elecciones este sábado no tendríamos margen, pero no es así y nos toca reorientar", concede un ministro. "Pero estamos desolados, consternados y hechos polvo", apostilla, "no por la campaña, sino porque parece irracional que todo sea como parece que ha ocurrido. Nadie se lo explica".
Otros integrantes de la cúpula piden ser menos pesimistas y esperar cómo va evolucionando todo. Lo comparte un cargo institucional de mucho peso: "Evidentemente, esto es un golpe duro, pero según el motivo que sea tendrá un recorrido u otro. Hay que racionalizar las cosas. Si es un fallo humano, no es responsabilidad del Gobierno, por mucho que lo intenten. La gente no es tonta. Ahora, si es un fallo de seguridad u otra cosa, es más jodido".
Hay que racionalizar las cosas", previene un alto cargo institucional, "si es un fallo humano, no es responsabilidad del Gobierno, por mucho que lo intenten. La gente no es tonta. Ahora, si es un fallo de seguridad u otra cosa, es más jodido"
El accidente de Urda es, en definitiva, un episodio "completamente disruptivo", como lo define uno de los dirigentes que mejor conoce las dinámicas del partido. "Tras esta tragedia", continúa, "una campaña como la que se venía haciendo, en clave ideológica y en un tono y con un formato alegre, musical y festivo, es prácticamente imposible. Objetivamente dificulta en extremo la campaña del PSOE". Ahora bien, advierte, "un aprovechamiento impúdico en clave electoral por la derecha puede generar un efecto bumerán", y este siniestro, "a diferencia del de Adamuz y de forma similar al de Angrois, no es imputable, parece, a deficiencias estructurales de gestión, sino a un error humano". Esa es la versión a la que se ha aferrado el Ejecutivo, aunque eso supone endosar la desgracia a las espaldas de un trabajador, igual que el Gobierno del PP descargó la responsabilidad del accidente de Angrois al maquinista del Alvia que descarriló y que causó 80 muertes. Pero el impacto, "brutal y devastador", de la colisión mortal de este 28 de octubre para la historia todavía tendrá recorrido y muy probablemente se alargará hasta el 29-N. Unas urnas que Sánchez convocó bajo la conmoción de las protestas por la vivienda y el desahucio y muerte de Maricarmen Abascal y que ahora digerirán el shock de un segundo choque ferroviario mortal en menos de 10 meses.
En septiembre se afirmaba que Ceuta y la crisis migratoria y ciudadana aún persistente iban a marcar lo que restaba de legislatura al Gobierno de Pedro Sánchez. A la entrada de octubre, las izquierdas consiguieron imponer un debate sobre el acceso a la vivienda tras la derrota con los dos decretos de esta materia, lo cuál incentivó al presidente a adelantar los comicios generales, alternado completamente el escenario. El accidente ferroviario de este miércoles entre Urda y Los Yébenes, en Toledo, sin embargo, altera completamente el rumbo de la precampaña y dinamita una situación en el que tanto PSOE como Frente Amplio preveían una remontada en las encuestas. "¡Como Lula –da Silva– en Brasil!" llegaron a afirmar tanto Sánchez como el ministro Pablo Bustinduy este lunes, al calor de la victoria histórica del presidente brasileño.
El shock que supone el accidente es total. Primero, claramente humano. Al cierre de esta edición, el número de víctimasdeterminado por el Gobierno de Castilla-La Mancha era de 68 personas. A ellos se unen casi una centena de heridos, 15 de ellos en estado de gravedad, 53 en un rango estable y el resto leves. En los dos trenes siniestrados viajaban 444 personas. En el Iryo (6079), 147 pasajeros, incluido un bebé. En el AVE (2080), 297 personas. Dos coches de cada vehículo se han precipitado por un terraplen, siendo la principal causa de las muertes y de los heridos de mayor riesgo. A ese impacto humano, se une desde el punto de vista político y su influencia en campaña, el emocional. La carga emotiva de este episodio lo revoluciona todo, y más allá del debate, abre un ambiente perfecto para mayor polarización, enfrentamiento y vía libre para que la desinformación campe sin cuartel. Ninguna encuesta que se esté 'cocinando' ahora sirve ya.
La inmigración, la inseguridad, o la economía y la fiscalidad por parte de la derecha, o el precio de la cesta de la compra, la vivienda o 'frenar a la ultraderecha' dejan, al menos por ahora, de ser los ejes prioritarios del debate. Lo pasa a ser un enfoque claro: la gestión del Gobierno y el dilema de si España funciona o no. Algo que, indirectamente, entra en los límites del discurso del 'orden' que partidos como PP y sobre todo Vox quieren explotar. El impacto es claro y lo refleja la atención de la prensa internacional a la cuestión. Desde The Guardian, la BBC, Le Monde, Il Corriere della Sera y hasta el New York Times comparon su portada con el asunto toda la jornada de ayer.
Por un lado, se rompe el esquema de 'positividad' al que se aferra la izquierda, principalmente Sánchez, con eventos como el de Leganés de hace dos semanas donde protagonizó una imagen de resistencia y de propuesta del afecto y el amor con el ya trascendente beso con su esposa Begoña Gómez; al más puro estilo de la campaña de la argentina Cristina Fernández de Kirchner en 2011. O también contraponiendo lo que consideran que sería una etapa oscura para el país, de un "retroceso de 50 años" frente a "avances". Porque el accidente dificulta notablemente restituir una estrategia de campaña optimista, especialmente por ser un debate de peso, de trascendencia que no se evaporará o quedará en un segundo plano como en Ceuta. Todo pese a que la celeridad del debate público generalmente cambia agendas en cuestión de días.
Por otro lado, la gestión copa protagonismo en el debate general, con mayor o menor carga de emoción para movilizar al voto antisanchista en el caso de la derecha –especialmente Vox–, y la sensación de incertidumbre e inestabilidad que este tipo de sucesos provocan en la población. Ante asuntos como este, ir contra las políticas de PP y Vox puede no ser suficiente. Incluso aunque la izquierda plantee que ambas formaciones buscan aprovechar la tragedia para su éxito electoral y la derrota del Gobierno. Ese foco sobre la gestión se intensifica cuando en el centro del debate queda el ministro de Transportes, Óscar Puente, y por su lógica combativa en redes sociales, lo que ha dado combustible a sus rivales para definir que hay una falta de implicación y de prioridades en su mandato.
También teniendo en cuenta que Transportes ha sido uno de los quebraderos de cabeza para Sánchez esta legislatura: desde los casos de 'mordidas' y prostitución derivados del anterior mandato de José LuisÁbalos, a los reiterados fallos en la infraestructura ferroviaria, Adamuz y la actual crisis.
La estrategia del PSOE, afectada haya o no dimisión de Puente
La primera respuesta de Puente, visiblemente afectado en su comparecencia desde el centro de control de Adif en Atocha este martes, ante el escenario que se abre de cuestionamiento de la gestión y la infraestructura, es la de acotar el debate no tanto al estado de la infraestructura sino a que el accidente ha podido derivarse de un "error humano". Evitó en todo caso señalar directamente al operario que dio la orden al AVE a reiniciar su marcha despues de la caída del sistema LZB de seguridad, que bloquea los trenes automáticamente, y con el que posteriormente se produjo el impacto con el Iryo, que seguía parado en la misma vía por la que el tren circulaba. "El centro de control toma la decisión de reanudar la marcha. No atribuyo responsabilidades a nadie, solo relato hechos constatables", dijo Puente.
Después vino una pregunta clave: dos accidentes en diez meses, ¿es seguro viajar en tren? "Es fiable y seguro con unos límites que abarcan los límites del material, de la infraestructura y de la capacidad humana, como cualquier transporte". Tras la comparecencia, reaccionaron desde PP y Vox, hasta los propios socios del Gobierno, que mostraron dureza. Si bien hay cuestionamiento interno de Puente dentro de Frente Amplio, la refundación de Sumar pidió que Moncloa asuma "responsabilidades políticas" y que haya "una auditoría independiente" para comprobar qué ha ocurrido.
Las propias dudas de los socios evidencian que independientemente de si es un error humano o de la infraestructura, Transportes, con Puente a la cabeza no traslada confianza al público en general. En paralelo, desde Génova, Alberto Núñez Feijóo clamó porque haya "una investigación gubernamental y judicial" con todos los medios. El presidente del Gobierno, se compromete ha que una investigación concluya si ha habido "negligencias", porque "no es asumible para España" sufrir dos siniestros de este rango "en un mismo año". Pero independientemente de lo que haga Puente, la estrategia socialista queda dañada. Si se va, se asume una responsabilidad que desde hace mucho se lleva exigiendo al PSOE, y si se queda, el señalamiento de PP y Vox va a ser constante.
El PP, con el freno pisado mientras Abascal se lanza
El debate que se abre es claramente más beneficioso para la derecha frente a un Gobierno que tiene que mostrar que ofrece la mejor versión posible de gestión. En su comparecencia de este miércoles, Feijóo expuso un modelo de acción completamente distinto al de Vox. Declaró que si bien no habrá "silencio" por parte de su partido, la situación requiere un tiempo donde primen las condolencias, el respeto y la atención a los heridos y los familiares de las víctimas.
Declaración del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, tras el accidente ferroviario en Urda: https://t.co/9sI4YNnsRS
Hubo críticas de Feijóo muy veladas contra Sánchez, contra su "muro" en vistas de la actuación "unida" de la ciudadanía. Pero también de ese cuestionamiento a Puente, sin citarlo, con la propia demanda de investigación y dibujando un panorama de falta de funcionamiento del país que apunta a intensificarse próximamente. "Tengo confianza en que este país puede volver a funcionar. España tiene derecho a saber qué está pasando con sus infraestructuras", si se ha dado respuesta tras el accidente de Adamuz, y en "qué se invierte cada euro". "Garantizo quen todo esto lo tendrán", expresó Feijóo, contraponiendo el modelo que ofrece con el 'modelo Puente'. A través de sus redes, Génova compartió una fotografía con fondo blanco y texto: "Ya está bien". Algo mucho más claro contra la gestión y que anticipa que la ofensiva va a ser dura.
El perfil crítico mostrado por Feijóo responde al momento, pero también ante la previsión de que el PSOE confrontaría con los populares de haber una reacción inmediata, frontal y directa contra ellos. No lo necesitan, en todo caso. Fuentes próximas al partido, conocedoras de la estrategia electoral, apuntan que con el escenario previo al accidente la victoria sobre la izquierda y junto a Vox estaba garantizada en 190 escaños si no había ningún elemento desestabilizador. Eso ahora puede cambiarlo todo, aseguran.
Vox, desde los minutos posteriores al accidente, se mostró partidario de esa vía de exigencia de responsabilidades, pero yendo en ascenso en el tono empleado y arremetiendo directamente contra el Gobierno aún con el recuento de víctimas subiendo. Los de Abascal añaden ese elemento emocional, bifurcador, a un debate sobre gestión que les funciona entre su público, pero también entre el electorado indeciso que puede decidir por asuntos como este pasar de una papeleta a otra o de la abstención a su colegio el domingo 29-N.
Abascal pasó este martes de mostrarse algo contenido durante una intervención en Antena 3 desde Santander a horas después, en declaraciones a los medios, a arremeter directamente contra el Gobierno y acelerar la llegada de esa discursión que el PP aplaza. Sin suspender el partido ninguna agenda y eludir el "luto" para evitar esa confrontación, Abascal aseguró sentir "absoluta rabia" –conexión emocional– por la tragedia. La vinculación del accidente con una mala gestión e indirectamente con una falta de inversión, precisamente en el ministerio donde se han producido esos escándalos derivados del 'caso Koldo', le deja abierto el marco de oportunidad al partido ultraconservador. No tardaron en determinar el eslogan que apunta a replicarse durante toda la campaña: "la corrupción mata". De hecho, su sindicato Solidaridad, ya lo ha aprovechado para movilizar con imagenes generadas con inteligencia artificial, de hecho.
Allí estará VOX.
Hay que denunciar a este Gobierno criminal todos los días a todas horas. https://t.co/O9CJBbDHno
Los hechos permiten a Vox volver a plantear el marco del debate de definición del PSOE y el Gobierno como "una organización criminal". Que lo sucedido en Urda adquiera ese rango de 'crimen' en una lógica simplista y que a su vez la crítica permita conectar ese asunto con otros como el rechazo a la recaudación o a la fiscalidad del Gobierno, que pueda definirse como "saqueo" de forma digerible para un votante cuando un momento de altos ingresos no se refleja en lugares como la red ferroviaria y sí se suceden escándalos sobre "mordidas" o "prostitución" vinculadas al Ministerio de Transportes en la etapa de José Luis Ábalos –incluso a "las joyas de Zapatero"–. Pero también asienta debates planteados como el de un Ejecutivo 'ausente', que "pone en riesgo tanto a España en Ceuta como al resto" y que apuesta por una precampaña de "bailes" y "chistes sobre Renfe", precisó Abascal en esas declaraciones, en alusión a una intervención de Puente reciente en el late night de La Sexta.
🔴 @Santi_ABASCAL denuncia que algunos se escudan en el luto para que no se hable de la realidad:
“Estamos de duelo, como el resto de los españoles, pero también tenemos el deber de manifestar nuestra rabia y nuestro hartazgo ante una banda criminal que lo ha destruido todo.… pic.twitter.com/Aewv0MQQBk
Abascal se desplazó a Valladolid por la tarde para un acto preelectoral. Insitió: "Claro que estamos de luto, pero que no utilicen el luto para callarnos". "No vamos a aceptar un luto que nos amordaza", dijo para luego llamar a la movilización el 29-N: "Que nadie falle porque España se merece otra cosa". Durante el acto, el partido homenajeó con 'La muerte no es el final' a los fallecidos, dando más emotividad a una carrera electoral que puede terminar destacando por su alto contenido polarizador. La duda es si un discurso muy duro de la derecha puede terminar movilizando a la izquierda.
Después de las comparecencias sucesivas del ministro de Transportes, Óscar López, desde el centro de control de Adif en Atocha, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde el lugar del accidente ferroviario a la altura de la localidad toledana de Urda –en la línea de AVE Madrid-Andalucía–, los actuales socios minoritarios dentro del Ejecutivo de coalición, ahora reconfigurados como Frente Amplio, emitieron un comunicado en el que exigen a los socialistas "responsabilidades políticas".
"La gravedad de este terrible suceso obliga a la mayor claridad y transparencia sobre lo sucedido: es inadmisible la reiteración de un accidente tan grave en la red de alta velocidad en un mismo año. Desde el Frente Amplio exigimos que se realice una auditoria independiente sobre el estado de la red y los servicios relacionados", indican en la confluencia que liderará por Barcelona Ada Colau. Continúan indicando que "hechos de esta gravedad requieren que se asuman responsabilidades a todos los niveles". "Más allá de las responsabilidades técnicas, exigimos la asunción de responsabilidades políticas. Por responsabilidad y por humanidad", añaden desde la formación.
La solicitud se produce después de que el ministro Puente haya descartado dimitir en sus declaraciones ante los medios desde Atocha, donde explicó la información que maneja en estos momentos el Gobierno, ya con al menos 68 fallecidos y múltiples heridos de mayor y menor intensidad.
Los socios de Frente Amplio, al igual que los socialistas y el PP –no Vox y Santiago Abascal– suspendieron su agenda de preecampaña. Trasladan su "pésame por las personas fallecidas" y envían "un abrazo lleno de cariño a sus familiares y amigos". Al mismo tiempo, "mandamos un abrazo y todo nuestro apoyo a las personas afectadas y a sus familiares. Y, por supuesto, todo nuestro apoyo a los servicios técnicos que se encuentran desplazados en la zona así como el conjunto de trabajadores de la red ferroviaria", concluyen.
A las 14.00 horas, con atraso, el ministro Puente, máximo responsable político de Transportes dentro del Gobierno, declaró que lo menos relevante en estos momentos es qué pasará con su cargo y si dimitirá. "Ahora estoy pensando en esclarecer esto, no pensando en mí". Puente fue preguntado por su estado personal y anímico tras el accidente: "Se lo pueden imaginar, pero eso no es relevante ahora". Sánchez, desde Urda, prometió "contundencia". "No es asumible sufrir dos accidentes en un mismo año". Desde el Gobierno apuntan ya a un "error humano" como el causante del accidente.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ofreció este miércoles una declaración tras el accidente ferroviario a la altura de Urda (Toledo), en la línea de AVE que une Madrid con Andalucía, desde la sede nacional de Génova. Después de mandar un mensaje de ánimo "en estos momentos de luto, dolor, solidaridad y de exigencia", recalcando que él y su partido acompañan "en el dolor a las familias de los fallecidos", y recordar a la exministra popular Fátima Báñez, que viajaba en el último vagón del tren Iryo afectado y de la que aseguró no saben nada. Feijóo reclamó una respuesta firme.
"No hay angustia comparable a esa espera de los familiares", expresó. "El dolor no nos obliga a callar, la serenidad no es silencio. Pero este es el momento de respeto a los heridos, a los fallecidos y a sus familiares. Eso no significa que no vaya a haber respuesta", adelantó. "Primero respeto, por eso el PP ha anulado sus actos de hoy. En segundo lugar, es necesaria una investigación gubernamental y judicial inmediata, con todos los medios" posibles.
El popular alabó la reacción "unida" de toda la sociedad ante la catástrofe, ello "sin ningún muro que los pueda separar", una alusión clara y crítica contra el Gobierno y contra el presidente de Pedro Sánchez, una 'barrera' frente a la derecha y la ultraderecha planteada por el socialista incluso ya desde su investidura a mediados de noviembre de 2023. "Tengo confianza en que este país puede volver a funcionar. España tiene derecho a saber qué está pasando con sus infraestructuras (...) y el estado en el que están" o "las advertencias y medidas que se tomaron desde el accidente de Adamuz (Córdoba)" hace tan solo diez meses, en la misma línea de Alta Velocidad. "Los españoles tienen derecho a que se rindan cuentas sobre en qué se invierte cada euro" y "garantizo que todo esto lo tendrán".
El popular avanzó que su partido secundará los minutos de silencio frente a todos los ayuntamientos del país tras la convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). "Deseo que los heridos evolucionen favorablemente y que las víctimas descansen en paz", concluyó.