El Quijote marino que persigue gigantes de roca: "Nadie había estado antes en ese lugar"


Hay viajes que recordamos durante años y otros que nunca llegamos a hacer. A veces por falta de tiempo, otras por el presupuesto o, simplemente, porque dejamos pasar la oportunidad. Pero cuando aparece una oferta que combina un destino atractivo, buenas fechas y un precio difícil de repetir, quizá merezca la pena dejar de darle vueltas y empezar a hacer planes.

Los argumentos que justifican viajar fuera de temporada cada vez pesan más a la hora de tomar una decisión: precios más económicos, menos aglomeraciones, temperaturas más agradables -algo a tener muy en cuenta a la vista de los episodios de calor extrema experimentados recientemente-, o la oportunidad de dejarnos sorprender por los matices que regala cada estación. Si le añadimos la creciente flexibilidad de las empresas en la gestión de las vacaciones, entendemos por qué la desestacionalización de los viajes aumenta cada vez más entre los españoles.

En 1815, Napoleón Bonaparte regresó a Francia después de huir del exilio en la isla italiana de Elba. Llegó a Golfe-Juan, cerca de Antibes, en la costa sur de Francia. Desde Cannes, emprendió una ruta hacia los Alpes franceses y luego hacia París. Cuando llegó a la capital dos semanas y media después, recuperó el poder y retomó el mando militar.
Más información en la guía Provenza y la Costa Azul de Lonely Planet y en la web lonelyplanet.es.

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