❌

Normal view

Tesón, apoyo y los recursos adecuados, las claves de Javier para recuperarse tras un ictus: "Como te dejes ir..."

29 October 2026 at 04:00

En España cada año se producen 90.000 nuevos casos de ictus, una enfermedad cerebrovascular de la que hoy 29 de octubre se celebra el Día Mundial y que se produce cuando el flujo sanguíneo de parte del cerebro se interrumpe, en la mayor parte de los casos por un coágulo que obstruye una arteria o por la rotura de un vaso sanguíneo.

Gracias a los avances, cada vez más personas sobreviven, pero más del 30% de ellas quedan con secuelas que provocan algún grado de discapacidad o dependencia. De hecho, el ictus es la primera causa de discapacidad en Europa. Para que esta discapacidad y dependencia sea menor, es esencial la rehabilitación, y especialmente que este sea intensiva y lo más temprana posible.

Francisco Javier Blanco, que tuvo un ictus hace unos meses, está precisamente en este proceso y trabajando cada día para que las secuelas del ictus sean las menores posibles, a pesar de que, como nos cuenta, llegó a estar muy mal. "Había ido a urgencias días antes, pero me decían que no era nada, y me mandaron a casa. El tercer día ya me ingresaron porque estaba fatal, llegué prácticamente cadáver porque ni veía, ni oía ni hablaba… solo respiraba. Y así estuve las primeras semanas", recuerda.

Su caso era grave y, por su edad -ya está jubilado- las posibilidades de recuperación eran menores. "Cuando desperté, la cabeza empezó a funcionar y fui consciente de lo que había ocurrido, me lo tomé muy mal. Me di cuenta de que no podía hacer nada, de la gravedad de la situación y fue horrible", recuerda.

A las pocas semanas empezó una rehabilitación en una clínica especializada. "Llegó en camilla, prácticamente no podía hablar, no se mantenía sentado, no podía ni ponerse de pie ni caminar. Y a nivel atencional y cognitivo estaba muy desconectado. Además, durante las primeras semanas, casi primeros dos meses, tuvo muchas complicaciones a nivel de salud. Incluso tuvimos que llamar a urgencias", cuenta María Morejón, terapeuta de Javier y directora de la Clínica Casaverde de Murcia.

La situación de Javier empezó a cambiar poco después, y gracias a su tesón, el apoyo de su familia y de la rehabilitación intensiva que hace cada día, su pronóstico es muy distinto al que tenía cuando llegó. "Gracias a la rehabilitacion y a la gente que trabaja aquí conmigo, que me cuida y que tiene paciencia, uno no se rinde", dice agradecido.

Gracias a los profesionales y, como quiere dejar claro María Morejón, al tesón de Javier y su familia. "A pesar de la fatiga que causa haber tenido un ictus, nunca ha perdido la esperanza, ni él ni su familia, que estuvo apoyándolo desde el minuto uno. La familia ha estado en todo momento acompañándonos en el proceso de rehabilitación, siguiendo las pautas y estando pendiente de todo. Y eso se nota mucho, porque nosotros siempre intentamos que todo lo aprendido en la clínica se traslade al hogar. Si en el hogar no existe este acompañamiento es muy difícil", insiste María Morejón.

Un largo camino andado, un largo camino por recorrer

Gracias a estos meses de trabajo duro, Javier está más cerca de conseguir su objetivo: ser lo más independiente posible. "Quiero acercarme lo más posible a como estaba antes. Sé que es complicado, pero lo que sí tengo claro es que tengo salir de aquí valiéndome por mí mismo. Es a lo que aspiro. Trabajar no puedo, estoy jubilado después de trabajar en la enseñanza y me pagan ya por no trabajar", bromea "pero sí espero volver a ser autónomo y no depender de nadie".

A día de hoy, ya es capaz de entrar caminando a las sesiones con una ligera ayuda y aún le cuesta un poco hablar porque sus cuerdas vocales están muy flojas, pero está muchísimo mejor. "Cuando empezó no era capaz de mover su mano derecha y hoy se alimenta con esa mano. Y a nivel cognitivo tiene unas conversaciones increíbles con las que nos enseña día a día, nos gasta bromas... el día que no viene Javi se nota", asegura María, convencida de que va a llegar aún más lejos si se lo propone. "Le queda camino por delante, pero va a mejorar más, seguro, porque no para, siempre quiere más y se esfuerza mucho, así que esperemos que pronto podamos daros más noticias suyas, que seguro que van a ser muy buenas".

A Javier le gustaría acabar con varios mensajes: que la gente se cuide, que lleve una vida sana para prevenir ictus y que todo el mundo esté preparado porque no avisa. Pero que, cuando pase, hay dos cosas que no pueden faltar: una buena actitud para recuperarse lo mejor posible y más recursos especializados como Casaverde. "Hacen falta más clínicas como esta y que la gente tenga acceso a ellas. En ellas sacan lo mejor de ti, te ayudan a no rendirte... pero también hay que tener actitud y ponerle ganas, porque como te dejes ir, estás perdido".

❌