No cabe duda que la Fundació Joan Miró de Barcelona es el mejor espacio para conocer la obra del gran artista catalán. Los fondos que ha ido reuniendo con el paso del tiempo, gracias a la generosidad del pintor y sus herederos, así como de algunos de sus íntimos amigos, como Joan Prats, hace imprescindible subir hasta este espacio en la montaña de Montjuïc para adentrarse en un universo plástico único, uno de los más importantes en la historia de la pintura del siglo pasado. Evidentemente no está todo lo que pintó Miró, pero sí lo imprescindible y eso ahora se ve reforzado con un depósito de 37 obras maestras mironianas que llegan a la Fundació por diez años de la mano de la Colección Katsuta.
Las piezas, que fueron presentadas ayer, forman parte de un acuerdo de colaboración entre el centro y la colección más sobresaliente sobre Miró en el continente asiático. Es la continuación de una colaboración antigua y que ahora se vuelve a materializar gracias a este conjunto formado por pintura –algunas de gran formato–, dibujo y escultura, en un recorrido que nos lleva desde 1914 hasta 1977. A ello se le suma que seis de estos trabajos nunca había sido expuesto con anterioridad en la Fundació Miró.
Probablemente la pieza estrella sea «Pintura-poema», también llamada «Bonheur d’aimer ma brune», un óleo de 1925 que nos remite a la época en la que Miró ya estaba dentro de la vorágine del surrealismo, el momento en el que algunos de los miembros del grupo, especialmente André Breton, Paul Éluard y Louis Aragon, pasaban por su taller parisino de la Rue Blomet. Es el tiempo en el que Miró tiene como marchante a Jacques Viot, responsable de la organización de la primera exposición individual de nuestro protagonista en la Galerie Pierre de la capital francesa. La exposición causó el ruido suficiente como para estimular al pintor durante su estancia veraniega en Mont-roig, realizando pinturas-poemas, como la que nos ocupa, con dos figuras que se dan un beso. «El surrealismo liberó el inconsciente, exaltó el deseo y dotó al arte de poderes adicionales», declaró Miró retrospectivamente en 1964. «Las alucinaciones sustituyeron al modelo externo. Pintaba como en un sueño, con total libertad. Los lienzos de este periodo… son los más desnudos que he pintado», apuntó sobre ese periodo deudor de sus lecturas de la poesía de Novalis, Lautréamont y Rimbaud.
Dos años más tarde, Joan Miró realizó «Pintura», perteneciente a la serie de composiciones con el fondo sin tratar, igualmente llevadas a cvabo en París. Es un cuadro que participa de ese deseo mironiano de «asesinar a la pintura», causando un gran impacto en el espectador.
La destreza de Miró en el papel con el collage, el gouache y el lápiz se vislumbra en una obra de 1934 sin título y que nos traslada al tiempo en el que el pintor fue el tema de un número monográfico de la revista «Cahiers d’Art». Es un periodo importante porque, además de tener a Loeb como su representante en Europa, ya había aparecido Pierre Matisse para hacer lo mismo con su producción en Estados Unidos. En el verano de 1934, Miró experimentó con los más diversos materiales, resaltando un conjunto protagonizado por figuras de color blanco pintadas sobre un fondo negro, como es el caso de la Colección Katsuta.
Son solo tres ejemplos de lo que puede encontrarse por diez años en la Fundació Miró de la mano de obras excepcionales de esta colección privada.
En este episodio de Hoy en EL PAÍS, Ana Fuentes conversa con un maquinista de mercancías, un antiguo trabajador de Renfe vinculado durante años a la alta velocidad y un exdirector de calidad de Adif, para intentar entender qué ocurrió en el choque de trenes de Urda. Los tres repasan cómo funcionan las comunicaciones entre maquinistas y centros de control, el papel de los sistemas de seguridad y los cambios que ha vivido la red ferroviaria en las últimas décadas. ¿Qué ocurrió en los minutos previos al choque? ¿Por qué los profesionales del sector consideran tan excepcional este accidente? ¿Qué cambios creen necesarios para evitar que vuelva a repetirse?
María Corina Machado compareció este jueves 29 de octubre ante la prensa en Caracas por primera vez desde su regreso a Venezuela, ocurrido cuatro días antes, para presentar sus planes políticos y reclamar avances hacia unas elecciones presidenciales en 2027. La dirigente opositora aseguró que su retorno busca impulsar una transición democrática mediante la movilización ciudadana, la reconstrucción institucional y la preparación de nuevos comicios.
"He regresado a terminar una tarea y cumplir un mandato", afirmó Machado, quien sostuvo que la secuencia de acontecimientos planteada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, apunta a unas elecciones presidenciales en 2027, aunque todavía no existe una convocatoria oficial.
La dirigente destacó las movilizaciones del domingo 25 de octubre, cuando reapareció públicamente, como demostración de que Venezuela es un país "decidido a ser libre y profundamente organizado".
Machado aclaró que no ha recibido ninguna propuesta para reunirse con Delcy Rodríguez, ni por parte de Washington ni de la gobernante interina. También confirmó que su movimiento no participa en la mesa de diálogo entre el Gobierno y la Asamblea Nacional elegida en 2015, aunque aseguró que no pretende obstaculizarla.
"Estamos interesados en que tenga éxito", afirmó, al identificar tres objetivos fundamentales: renovar el Tribunal Supremo de Justicia, designar un nuevo Consejo Nacional Electoral y fijar la fecha de las elecciones presidenciales.
A su juicio, estas decisiones pueden adoptarse simultáneamente, sin necesidad de completar una antes de comenzar otra, para ofrecer certidumbre a los ciudadanos y a los inversores extranjeros. Insistió en que el calendario político debe acompañarse de garantías institucionales y que una transición ordenada exige mucho más que señalar una fecha electoral.
Respecto a las circunstancias de su regreso, Machado evitó revelar cómo logró entrar en Venezuela o quiénes colaboraron en la operación. Aseguró que fue organizada autónomamente por sus equipos, con apoyo de numerosas personas dentro y fuera del país.
"Lo hicimos distinto y no lo vieron venir, digan lo que digan", respondió al ser interrogada sobre los anteriores intentos frustrados.
Advirtió de que el aparato represivo permanece activo y reconoció que no ha recibido garantías formales de seguridad. Sin embargo, atribuyó a la influencia estadounidense que no se hayan producido represalias contra ella. Reclamó además la derogación de las leyes que, a su juicio, continúan utilizándose para intimidar a la población.
Machado agradeció expresamente a Donald Trump y Marco Rubio la operación militar del 3 de enero, que culminó con la captura de Nicolás Maduro. También expresó su gratitud a las autoridades panameñas y a quienes facilitaron su retorno. Dedicó además unas palabras a Edmundo González Urrutia, a quien describió como "un hombre valiente".
En materia económica, cuestionó el acuerdo petrolero con Nabep, cuyo contenido aseguró desconocer, y reclamó transparencia absoluta en los contratos que suscriba Venezuela.
"No se trata de querer o no inversión, por supuesto la queremos. El tema es cómo y con quién", afirmó.
Defendió un modelo basado en licitaciones públicas, condiciones fiscales competitivas, seguridad jurídica y arbitraje internacional. No obstante, garantizó que un futuro Gobierno respetará todos los contratos legalmente suscritos, incluidos los acuerdos recientes, aunque considera que los inversores encontrarán mejores condiciones bajo un nuevo marco institucional.
"Venezuela será foco de estabilidad para la región", prometió, al presentar al país como un futuro aliado fiable de Estados Unidos y destino atractivo para las inversiones. Criticó la discrecionalidad con la que, según denunció, se establecen actualmente las condiciones de contratación en la industria petrolera estatal.
En el terreno político, Machado anunció que prepara nuevas movilizaciones y trabaja para transformar las redes ciudadanas construidas desde las primarias opositoras de 2023 en una estructura capaz de impulsar la transición y contribuir a la gobernabilidad.
Entre sus iniciativas mencionó el proyecto Constructores, orientado a garantizar el derecho al voto mediante la actualización y depuración del Registro Electoral, y el programa Venezuela Tierra de Gracia, que reúne propuestas para la reconstrucción nacional.
También propuso un gran acuerdo nacional mediante miles de asambleas de entre 15 y 20 ciudadanos para debatir sobre justicia, educación, sanidad y la relación entre el Estado y la sociedad en todo el país.
La dirigente no descartó una reforma constitucional, incluso la elaboración de una nueva Carta Magna, pero defendió que cualquier modificación responda a las demandas ciudadanas.
Finalmente, propuso que un futuro Gobierno constituya una comisión de la verdad independiente para escuchar a las víctimas, esclarecer las violaciones de derechos humanos y establecer mecanismos de reparación.
"El país necesita justicia, no impunidad", afirmó, al reiterar que no descansará hasta conseguir la libertad del último preso político, civil o militar, y el desmantelamiento del sistema represivo.
La idea de un monitor hace 20 años y la que tenemos hoy en día ha cambiado mucho. Las pantallas han evolucionado mucho más allá de lo tradicionales, con fabricantes que buscan sacar la faceta más inmersiva de cada juego sin renunciar a la fluidez que exigen, sobre todo, los títulos más competitivos. Y en esa búsqueda de meter al jugador dentro de lo que sucede en su consola LG apuesta por llevar el formato ultrapanorámico a una nueva dimensión con el LG UltraGear 52G930B-B, un monitor que convierte sus dimensiones en una de sus principales señas de identidad.
Hablamos de una pantalla enorme de 51,6 pulgadas con resolución 5K2K, formato 21:9 y una curvatura de 1000R diseñada para envolver una mayor parte del campo de visión. Pero su tamaño, que puede llegar a ser tan negativo como positivo, no es el único argumento en cuanto a especificaciones. También alcanza unas cifras extraordinarias en tasa de refresco y tiempo de respuesta.
Más allá de otras cualidades técnicas, la gran incógnita está en cómo se comporta todo este conjunto fuera de la ficha técnica. Como decía, una pantalla de estas dimensiones puede transformar la forma de jugar y trabajar, pero también plantea preguntas sobre el espacio que necesita, la comodidad durante sesiones prolongadas y los recursos que exige mover tantos píxeles a 240 Hz. Por lo tanto, hay que comprobar si el LG UltraGear 52G930B-B es capaz de justificar su precio con su apuesta por el tamaño y las especificaciones.
Un diseño donde el tamaño despunta por encima de todo
Con solo sacar el monitor de la caja ya es suficiente para quedar impresionado con su curvatura y su tamaño
Para empezar con el análisis voy a decir algo bastante obvio, pero por mucho que conozcas el tamaño de la pantalla, es inevitable que lo primero que te llame la atención al sacar el LG UltraGear 52G930B-B de la caja sean sus dimensiones. Con 131 centímetros de longitud, resulta imposible que pase desapercibido en cualquier escritorio. Sin embargo, una vez pasa esa impresión semejante a ver la Torre Eiffel, hay que decir que empiezas a percibir la sensación de calidad del producto, acorde con la gama a la que pertenece, con materiales robustos y unos acabados que están a la altura de lo que cabe esperar.
En el apartado estético, LG ha conseguido combinar dos estilos que no siempre encajan fácilmente. Mientras que la parte trasera incorpora iluminación LED para darle ese toque gaming que muchos usuarios buscan, el frontal apuesta por una apariencia mucho más sobria. Los marcos laterales y el superior son prácticamente inexistentes, lo que permite que la pantalla sea la auténtica protagonista. La parte inferior cuenta con un borde algo más visible, donde encontramos el logotipo de UltraGear, además de unos centímetros adicionales que también resultan útiles a la hora de sujetar el panel para moverlo.
La iluminación trasera del monitor le da el toque
La curvatura de 1000R es otro de los elementos que definen su diseño y, por supuesto, una característica que condiciona la experiencia desde el primer momento. Más adelante hablaré de ello en profundidad, pero tengo que reconocer que durante la primera hora se me hizo excesiva, especialmente por las dimensiones de la pantalla y por la distancia a la que uno suele estar de la pantalla cuando escribe en un teclado, pero no tardé demasiado en acostumbrarme. Una vez superado ese periodo inicial, la curvatura me ha resultado muy envolvente y natural, hasta el punto de adaptarme a ella sin mayores dificultades, especialmente en videojuegos.
En cuanto al soporte, digno de mención teniendo en cuenta el aparato que sujeta, LG ha conseguido una estructura sólida y estable que permite ajustar la altura, la inclinación y el giro del monitor. Eso sí, conviene tener en cuenta que el tamaño y el peso del conjunto hacen que montar la pantalla sobre esta base sea una tarea que roza lo heroico y para la que vas a necesitar sí o sí ayuda. No es precisamente un monitor que apetezca sostener durante muchos segundos mientras intentas encajar las piezas.
Teniendo en cuenta el tamaño del monitor, la base no me parece tan invasiva
Sus dimensiones también condicionan inevitablemente el espacio disponible. El 52G930B-B necesita un escritorio amplio para poder instalarse con comodidad. Es cierto que la propia curvatura de la pantalla te permite rescatar un trocito de mesa detrás de ella para colocar altavoces, cascos o algún mando, pero, a no ser que tengas una mesa enorme, tienes que tener claro que el monitor te va a robar casi todo el espacio.
Unos números que demuestran que este monitor es capaz de todo
Pasando ya a los números que explican la experiencia visual que pretende ofrecer el LG UltraGear 52G930B-B, la combinación por la que apuesta es la de su enorme superficie con una resolución que permite mantener un alto nivel de detalle. Su panel VA de 51,6 pulgadas alcanza los 5120 × 2160 píxeles, una resolución 5K2K que, junto a su formato ultrapanorámico 21:9, ofrece una imagen muy nítida.
Eso sí, y aunque haré inciso en esto más adelante no quiero esperar más para mencionarlo, hay que tener en cuenta que para sacarle partido a su resolución nativa y, especialmente, a sus 240 Hz, es necesario contar con un hardware suficientemente potente. Esto no impide disfrutar de una imagen de gran calidad con los dispositivos de menor nivel, pero sí quiero dejar claro que en muchos casos os vais a encontrar con algún tipo de limitación por vuestro equipo.
Desde el menú del propio monitor se pueden ajustar diferentes parámetros
Volviendo a sus cualidades, LG anuncia una cobertura del 95 % del espacio de color DCI-P3, una cifra que permite reproducir una amplia gama de colores y que encaja con las buenas sensaciones que he tenido al utilizar el monitor tanto para jugar como para consumir contenido multimedia. Unas impresiones en las que el contraste también tiene su parte de responsabilidad. El uso del panel VA permite alcanzar una relación de contraste nativa anunciada de 4000:1, superior a la habitual en muchos paneles IPS convencionales.
El monitor también cuenta con compatibilidad con HDR10 y certificación VESA DisplayHDR 600. Esta tecnología permite ampliar el rango entre las zonas más oscuras y las más luminosas de una imagen, con el objetivo de mostrar reflejos más intensos y conservar detalles en las sombras.
Un buen surtido de tecnologías y de opciones de conectividad
El monitor cuenta con todas las salidas necesarias para cualquier uso
En el apartado de conectividad, el LG UltraGear 52G930B-B llega bien equipado para un monitor de su categoría. Cuenta con dos puertos HDMI 2.1, DisplayPort 2.1 y una conexión USB-C capaz de suministrar hasta 90 W de potencia, una opción especialmente interesante para conectar un portátil y cargarlo al mismo tiempo.
En cuanto a las tecnologías gaming, sus 240 Hz y la compatibilidad con AMD FreeSync Premium prometen una experiencia fluida, pero te vuelvo a advertir que para valorar su rendimiento máximo necesitas contar con el hardware adecuado. Además, también incorpora altavoces de 10 W, que he probado y que cumplen para un uso básico que aprecio porque ofrecen una solución integrada sin necesidad de recurrir siempre a dispositivos externos.
Por último, los menús del monitor, a los que se acceden con un joystick que se encuentra como en la mayoría de modelos de la familia en la parte inferior de la pantalla, me han resultado intuitivos, algo que se agradece a la hora de ajustar sus diferentes opciones.
Las especificaciones respaldan una experiencia de élite
La curvatura del monitor te ofrece una experiencia completamente envolvente
Después de hablar de tantas cifras, llega el momento de comprobar qué aporta realmente el LG UltraGear 52G930B-B cuando nos sentamos delante de él para jugar, trabajar o disfrutar de contenido multimedia. Lo primordial es que cumple con su objetivo de hacer de cualquier experiencia algo mucho más inmersivo que un monitor convencional, especialmente en videojuegos, aunque tengo que reconocer que al principio cuesta un poco acostumbrarse. Curiosamente, ese periodo de adaptación me ha resultado más necesario para las tareas de trabajo que para jugar, donde la sensación de estar más cerca de la acción termina convirtiéndose en uno de sus principales atractivos.
También he podido comprobar cómo se comporta al conectarlo a una PS5, una experiencia que me ha sorprendido para bien. Como pasa siempre con los monitores ultrawide, la consola no aprovecha su resolución nativa, por lo que hay dos opciones: o estirar la imagen se estira para ocupar toda la superficie, lo que provoca cierta deformación, o asumir que vas a tener siempre dos barras negras en los lados. Yo generalmente me decanto por esta segunda, pero con este UltraGear lo cierto es que me ha dado la sensación de que en algunos juegos el resultado de ensanchar lo que se reproduce es especialmente positivo, hasta el punto de que la experiencia visual me ha parecido muy satisfactoria.
❮ ❯
Algo parecido sucede con las películas y las series que no cuentan con ese formato 21:9, la sensación de inmersión me ha parecido que puede llegar a superar a las pegas que puedas poner por la deformación típica, convirtiendo este monitor en una opción muy atractiva para disfrutar de contenido multimedia. Y si la fuente que estás reproduciendo soporta ese formato ya ni te cuento.
Cuando he usado el ordenador, el UltraGear 52G930B-B también me ha permitido combinar los videojuegos y el ocio con trabajo y navegación. Yo soy muy fan de tener dos pantallas en vez de una tan grande, pero lo cierto es que su enorme superficie resulta bastante cómoda para organizar varias ventanas y disponer de más espacio de trabajo. La mayor contra es que toda esa distancia hay que recorrerla con la mirada constantemente y, en mi caso, estando a menos de 70 centímetros, es algo que puede llegar a pesar después de muchas horas. No obstante, pese a ese mayor movimiento ocular, no he terminado mucho más cansado que cuando utilizo un monitor más pequeño y sin curvatura.
Aunque no sean dos pantallas, visualmente el resultado es muy parecido
En cuanto al rendimiento, la experiencia me ha resultado muy fluida, aunque hay que poner esta impresión en contexto. El monitor alcanza los 240 Hz, lo cual es muy destacable, pero hay muchos equipos que no son capaces de aprovechar toda esa frecuencia de actualización, por lo que no sería correcto pensar que esa cifra va a ser diferencial en todos los casos. Para disfrutar de todo su potencial hace falta un PC especialmente potente, capaz de mover los juegos a una resolución de 5120 × 2160 píxeles y mantener tasas de fotogramas elevadas. Es lógico pero también la principal limitación práctica de esta propuesta: no basta con invertir en un monitor de gama alta, sino que también hay que disponer del hardware necesario para sacarle partido.
El tamaño y el precio son otros dos factores que conviene tener en cuenta, aunque en mi opinión tienen menos peso a la hora de valorar el producto. Sus dimensiones obligan a contar con un escritorio adecuado, pero quien busca deliberadamente una pantalla de estas características probablemente ya sabe que cuenta con el hueco suficiente. En cuanto al precio pasa algo parecido, es elevado, sí, pero también responde a una combinación de tamaño, resolución y especificaciones que se aleja de lo que ofrecen los monitores de gama media.
LG UltraGear 52G930B-B
92 / 100
Pros
Imagen muy nítida con resolución 5K2K
Colores naturales, buen contraste y brillo suficiente para habitaciones iluminadas
Construcción robusta, diseño cuidado y soporte estable
Experiencia muy inmersiva gracias a sus 51,6 pulgadas y a la curvatura 1000R...
Contras
...aunque sus dimensiones exigen un escritorio amplio y la anchura de la pantalla obliga a mover bastante la mirada
Para aprovechar sus especificaciones hace falta un equipo muy potente
Valoración final del LG UltraGear 52G930B-B
El LG UltraGear 52G930B-B es de una calidad innegable, pero espacio y equipo son imprescindibles para disfrutarlo
Como es lógico en un producto de estas características, el LG UltraGear 52G930B-B es un monitor que por cualidades y especificaciones tiene todo para dejarte con la boca abierta, incluso cuando eres un escéptico de las pantallas panorámicas como yo. Después de probarlo me ha dejado claro que sus dimensiones descomunales son solo el cascarón y que su propuesta es más que interesante para quienes buscan llevar la inmersión un paso más allá, tanto al jugar como al disfrutar de películas o trabajar frente al ordenador.
Sus 51,6 pulgadas, la resolución 5K2K y la curvatura de 1000R forman un conjunto que me ha convencido especialmente por la experiencia visual que ofrece. La imagen es nítida, los colores son naturales y el contraste acompaña, mientras que el diseño y la construcción transmiten la calidad que cabe esperar de un producto de esta categoría.
Sin embargo, tiene como lastre la misma condición que todos los monitores de gama alta. Para aprovechar todo lo que ofrece, necesitas un equipo a la altura, y en este caso, con esas cifras de tasa de refresco y de resolución la exigencia para el hardware que se monte en este corcel es considerable. Ni siquiera en mi caso he podido exprimir todas sus posibilidades, por lo que sería injusto hablar de su rendimiento máximo cuando ni yo ni la mayoría de personas pueden "desbloquearlo". Eso sí, tampoco se puede considerar esto como un gran contra porque es algo inevitable y lógico cuando hablas de un producto de este calibre.
Lo que tampoco hay que olvidar es que estamos ante un monitor enorme, que exige espacio y una inversión considerable. No obstante, considero que también son dos inconvenientes asumibles para quien busca precisamente una pantalla de estas dimensiones y sabe lo que quiere conseguir con ella.
En definitiva, el LG UltraGear 52G930B-B me ha parecido un monitor excelente, especialmente por la inmersión que consigue ofrecer y por la calidad de imagen que acompaña a su enorme superficie. No es una compra para todo el mundo, ni tampoco un modelo que tenga sentido adquirir sin pensar antes en el equipo que lo acompañará. Pero si buscas una pantalla ultrapanorámica de gran formato y tienes el hardware necesario para aprovecharla, es una propuesta capaz de transformar tu forma de jugar y consumir contenido.
Un monitor de más de 130 cm me intimidaba un poco, pero el espacio que ocupa es directamente proporcional a la inmersión que ofrece. Análisis del LG UltraGear 52G930B-B
El universo de Juego de Tronos está repleto de dragones que han dejado huella en la historia de Poniente, pero pocos resultan tan reconocibles como los que acompañaron a Daenerys Targaryen durante su ascenso al poder en la serie. Drogon, Rhaegal y Viserion crecieron ante los ojos de los espectadores hasta convertirse en criaturas fundamentales para el destino de los Siete Reinos, aunque no todos consiguieron sobrevivir.
Ahora, siete años después del final de la producción de HBO, uno de ellos está de vuelta gracias a un nuevo lanzamiento relacionado con la franquicia. Se trata de Viserion, aunque no en su forma original, sino como el temible dragón espectral que quedó bajo el control del Rey de la Noche. Su regreso llega a través de Game of Thrones: Conquest, que celebra su noveno aniversario con nuevos contenidos.
Viserion regresa como héroe en Game of Thrones: Conquest
️ Viserion, Flame of the Night King has arrived!
Once a dragon of House Targaryen, Viserion now serves the Night King. Under your command, you'll gain increased March Sizes and Troop Attack buffs.
La incorporación de Viserion recupera uno de los momentos más impactantes de la séptima temporada de Juego de Tronos. Durante los acontecimientos más allá del Muro, el Rey de la Noche acabó con la vida del dragón de Daenerys y posteriormente lo resucitó como un espectro. La criatura pasó entonces a formar parte de su ejército y desempeñó un papel decisivo en la caída del Muro.
Esta versión del dragón es ahora un nuevo héroe coleccionable de Game of Thrones: Conquest, el juego gratuito para móviles lanzado originalmente en 2017. Según la información oficial del título, el evento dedicado a Viserion comenzó el 26 de octubre y permite conseguir fragmentos de héroe para desbloquearlo y mejorarlo dentro del juego.
Cabe recordar que la propuesta de Game of Thrones: Conquest se basa en crear una casa propia en Poniente, construir castillos, criar dragones y luchar por el control de los Siete Reinos. El título también incorpora personajes de La Casa del Dragón y El caballero de los Siete Reinos mediante eventos periódicos.
Con nueve años a sus espaldas, el juego continúa ampliando su catálogo de héroes y equipamiento. El regreso de Viserion es todo un guiño para una de las criaturas más recordadas de la serie, aunque esta vez los jugadores solo podrán contar con su versión espectral.
Aunque el libro ya contaba con cierta popularidad, el éxito de la adaptación cinematográfica de Proyecto Salvación ha colocado muchos focos sobre la figura de Andy Weir, autor de la novela original de esta historia de ciencia ficción. La gran acogida de la película protagonizada por Ryan Gosling en taquilla ha demostrado el potencial de este universo, lo que inevitablemente ha reavivado las ascuas que ya dejó el relato escrito sorbe una posible continuación de la historia de Ryland Grace.
Sin embargo, quienes esperan este regreso pronto tendrán que armarse de paciencia. El escritor ha ofrecido nuevos detalles sobre su próxima novela en una entrevista con ScreenRant y ha aclarado tanto el estado de su escritura como los rumores sobre su temática. Por ahora, su siguiente lanzamiento no será una secuela de Proyecto Salvación.
La próxima novela de Andy Weir no será una secuela de 'Proyecto Salvación'
Durante una entrevista con Grant Hermanns Andy Weir confirmó que está trabajando en una novela independiente que avanza a buen ritmo. El autor ya tiene un borrador bastante sólido y se encuentra escribiendo el tercer acto, acercándose a la conclusión de la historia.
"En cuanto a mi libro actual, es otra novela independiente, no una secuela de nada, y va viento en popa. Ya llevo escritas unas 95.000 palabras, así que estoy cerca del final", explicó. No obstante, Weir señaló que, cuando termine este primer borrador, se lo enviará a su editor para recibir comentarios y sugerencias.
El autor también quiso desmentir una información que se ha extendido en los últimos meses: su próximo libro no tratará sobre inteligencia artificial. Aunque en el pasado reconoció que estaba explorando una idea relacionada con esa tecnología, el proyecto no llegó a buen puerto.
En cuanto a una posible continuación de Proyecto Salvación, el escritor mantiene su postura habitual: solo volvería a esa historia si encontrase una idea que realmente le convenciera. El éxito de la película no parece haber cambiado esa decisión.
Cabe recordar que la adaptación, dirigida por Phil Lord y Christopher Miller y protagonizada por Ryan Gosling, ha recaudado 684 millones de dólares en todo el mundo y ha recibido una excelente acogida crítica, con un 95 % en Rotten Tomatoes. Un resultado que demuestra el potencial de la obra, aunque no parece que haya sido suficiente para garantizar que vaya a tener una secuela.
La búsqueda del próximo James Bond continúa siendo una de las grandes incógnitas del cine, especialmente después de que Daniel Craig se despidiera del personaje tras cinco películas. Sin embargo, los seguidores del agente 007 tienen una nueva incorporación que celebrar desde hoy, aunque no se trata del actor que encabezará la próxima aventura cinematográfica de la franquicia.
El personaje regresa con una versión mucho más joven en Young Bond: SilverFin, una adaptación sonora de la novela publicada por Charlie Higson en 2005. Esta producción recupera los primeros pasos del futuro espía británico a través de una serie de audio con reparto completo que permite descubrir una nueva interpretación de uno de los personajes más emblemáticos de la cultura popular.
Isaac Rouse se convierte en el nuevo James Bond en una adaptación sonora de 'SilverFin'
El encargado de prestar su voz al joven James Bond es Isaac Rouse, actor conocido por sus papeles como Claude Picasso en Genius y Ollie en The Crown. En esta ocasión, interpreta a una versión adolescente del agente secreto durante su etapa como estudiante en Eton College, mucho antes de convertirse en el sofisticado espía que el público conoce.
La producción adapta SilverFin, la primera entrega de la serie de novelas juveniles escritas por Charlie Higson. A diferencia de las historias protagonizadas por el Bond adulto, estas aventuras exploran sus años de formación y presentan misterios y amenazas acordes con su edad, sin abandonar el componente de espionaje que caracteriza a la franquicia.
La serie está compuesta por 16 episodios de aproximadamente media hora y se ha publicado hoy día 29 de octubre en formato digital y en una edición física en CD. El reparto también cuenta con otros nombres destacados: el propio Higson interpreta al profesor de literatura clásica Michael Merriot, mientras que Lucy Fleming participa en el papel de Madame Ouspenskaya.
Para acompañar el lanzamiento, Rouse ha posado con un uniforme escolar inspirado en la vestimenta que habría llevado Bond durante sus años en Eton en la década de 1930. Es una imagen muy diferente de la habitual para el personaje, pero refleja el enfoque de esta nueva producción, que busca explorar una etapa de su vida que todavía no ha tenido tanta presencia en las adaptaciones audiovisuales.
La trilogía de El Caballero Oscuro, dirigida por Christopher Nolan y protagonizada por Christian Bale, sigue siendo una de las adaptaciones de superhéroes más recordadas del cine. Desde el estreno de Batman Begins en 2005 hasta el desenlace de El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace, ambas figuras construyeron una historia con identidad propia que todavía influye en el género.
Han pasado años desde que Bale se despidió de Bruce Wayne, pero la posibilidad de verlo de nuevo bajo la máscara del murciélago continúa despertando interés entre los aficionados. El propio actor ha explicado qué tendría que suceder para que aceptara regresar al papel y su respuesta apunta directamente al cineasta que estuvo detrás de aquella trilogía.
Christian Bale solo volvería a ser Batman si Christopher Nolan tiene una nueva historia que contar
Christopher Nolan es el arquitecto de la que para muchos es la mejor trilogía de superhéroes de la historia
En una entrevista con ScreenRant, Christian Bale habló sobre la posibilidad de interpretar de nuevo a Batman y dejó claro que no necesita una razón económica ni una oportunidad para recuperar la popularidad del personaje. Para él, la clave sería que Christopher Nolan encontrase una historia lo suficientemente buena como para justificar una nueva película.
"En mi opinión, sería algo increíble si Chris Nolan se dijera a sí mismo: “Sabes qué, tengo otra historia que contar”. Y si quisiera contar esa historia conmigo, estaría dispuesto", explicó el actor. Sus palabras dejan abierta la puerta a un posible regreso, aunque no confirman ni mucho menos que exista un proyecto en desarrollo.
La postura encaja con la filosofía que ambos compartieron durante la producción de las tres películas. Bale ya explicó anteriormente que su intención era contar una historia completa, con principio y final, sin prolongarla innecesariamente: "Mira, hagamos tres películas, si tenemos la suerte de poder hacerlo. Y luego dejémoslo. No nos detengamos demasiado".
Esa decisión permitió que El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace ofreciera un cierre para Bruce Wayne. Tras fingir su muerte, el protagonista consigue comenzar una nueva vida junto a Selina Kyle, mientras que John Blake, interpretado por Joseph Gordon-Levitt, descubre la Batcueva y queda señalado como posible sucesor de Batman en Gotham.
Por eso, una cuarta entrega tendría que encontrar una razón convincente para reabrir una historia que ya terminó de forma satisfactoria. Además, desde entonces Nolan se ha centrado principalmente en proyectos independientes en lugar de buscar franquicias cinematográficas.
Por ahora, la única versión existente de un "El Caballero Oscuro 4" sigue siendo la película que continúo con este universo y que muchos desconocen. Sin embargo, teniendo en cuenta que Bale no descarta volver si Nolan encuentra una historia que merezca la pena, igual en un tiempo tenemos una nueva incorporación a la saga.
La influencer china Wan Anan ha vuelto a publicar vídeos en internet después de pasar más de un año alejada de las redes sociales por un accidente que estuvo a punto de costarle la vida. La joven, de 27 años, desapareció de sus plataformas en 2025, cuando los medios locales informaron de que había sufrido una caída desde el piso 35 de un edificio en la provincia de Hunan.
Su recuperación ha sido larga y especialmente complicada. Tras ser trasladada de urgencia al hospital, pasó 50 días en la unidad de cuidados intensivos y tuvo que someterse a varias operaciones. Ahora, más de un año después del accidente, ha reaparecido para contar parte de lo que ha vivido y explicar por qué siente que ha vuelto a empezar su vida.
Wan Anan pasó 50 días en cuidados intensivos tras caer desde un piso 35
Según informó el South China Morning Post, Wan Anan sufrió lesiones extremadamente graves como consecuencia de la caída. Los médicos detectaron múltiples fracturas, una hemorragia intracraneal, daños importantes en varios órganos internos y un traumatismo en la columna cervical. La joven también ha tenido que afrontar secuelas como la pérdida de memoria y episodios en los que experimenta dificultades para hablar.
A finales de octubre de 2026, más de un año después del accidente, la influencer decidió actualizar sus redes sociales y compartir un mensaje con sus seguidores. En él explicó que se había roto "todos los huesos" del cuerpo durante el suceso, una descripción con la que quiso transmitir la gravedad de las lesiones que sufrió y la dureza del proceso de recuperación.
"El sufrimiento no está destinado a destruirme, sino a forjarme», escribió Anan. "La vida no se trata de ser glamurosa, sino de tener el coraje de enfrentar los pedazos rotos y volver a unirlos", afirmó con unas palabras que acompañaron su regreso a internet.
Eva Blanch, como tantos barceloneses, como tantos catalanes, quedó impactada por todo cuanto se vivió en octubre de 2019, tras conocerse la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes del Procés. Lo que se vivió en Barcelona, especialmente la batalla campal vivida en la plaza Urquinaona es el eje de la nueva novela de Blanch. La autora de «Urkinaona», publicada por Tusquets Editores, habló en la siguiente entrevista con este diario.
¿Se puede considerar «Urkinaona» como una novela del Procés, un momento histórico del que hay una ausencia notable de narrativa de ficción?
Esto me lo han preguntado varias veces: ¿cómo puede ser que no haya novelas sobre el Procés y sí tantos ensayos? La causa no la sé dilucidar. Sí que sé que es un tema incómodo y quizá por eso nadie se ha atrevido o le ha apetecido hacer una ficción. No es una novela sobre el Procés. Aprovecha el estallido final, que fue lo más visual, la llamada batalla de Urquinaona, para explicar otras cosas relacionadas con Cataluña, con Barcelona y con la identidad catalana, pero no explica el Procés. El contexto es sociopolítico muy claro, muy definido porque se sitúa en la semana que empieza el 14 de octubre de 2019, cuando se hace pública la sentencia contra los líderes del Procés y la gente sale a la calle a protestar de una forma organizada como nunca se había visto antes. «Urkinaona» empieza el lunes y acaba el sábado.
Hablaba de la identidad catalana como tema.
Hace años que quería hablar de intentar explicar un poco la identidad catalana. Quería hablar de esta cosa que tenemos entre lo español y lo catalán, la convivencia, porque es una cosa que me tocaba muy de cerca y porque me parecía que realmente es un material literario tentador y apetecible. No encontraba el contexto adecuado para poder contarlo, pero cuando ocurren los hechos de octubre de 2019 es cuando tengo la idea de «aquí sí».
¿La ficción era el mejor vehículo para adentrarse en esa realidad?
La ficción funciona muy bien. Es aquello que decía Mario Vargas Llosa de la verdad de las mentiras de la ficción. De esta manera te puedes permitir muchas cosas y se extrae una verdad ahí. Creo que si tengo algún talento es para hacer ficción. Incluso cuando hago fotografías —que también le doy a la fotografía—, invento porque me gusta mucho inventar realidades. Hace poco una escritora y filósofa decía en el CCCB que la verdadera democracia está en la ficción.
¿Es difícil manejar ese equilibrio entre la ficción y unos hechos reales como los octubre de 2019?
Los hechos reales en la novela son todo el contexto, es todo lo que sucedió. En el fondo lo tenía fácil porque hay sobreinformación sobre lo que pasó. Lo que pasó no siempre es exacto en la novela, porque podía modificar cosas por necesidad de la historia que cuento. Por ejemplo, hay dos manifestaciones que en la realidad pasaron dos días diferentes y yo necesitaba que pasaran en el mismo día.
La novela alterna varias miradas (Thais, Jordi, la familia Berenguer, Nita, Eloi…). ¿Cómo decidiste qué voces necesitabas para contar esos días?
Hay alguien que me ha dicho que es un poco arquetípico porque hay un policía, un empresario catalán... Pero esto también lo tuve muy claro desde el principio con personajes que, de alguna manera, se acabaron mezclando, se acabaron encontrando porque lo que hacía uno influía en el otro. Es decir, lo que este empresario –que es prácticamente el protagonista– ayuda a montar repercute tanto en el mosso como en Thais, la chica que se acaba volviendo antisistema.
¿Hay intención de explicar al lector de fuera de Cataluña lo que fueron esos días?
El otro día leí una entrevista ya antigua de una escritora, Mercedes Abad, que decía que sobre todo se escribe para uno mismo. Eso es algo que me gusta mucho. La función que yo tengo para escribir esta novela es un poco para explicármelo a mí misma también. No pensé que «quiero que esto lo entienda la gente fuera de Cataluña», aunque ha habido lectores que me han comentado que este libro puede ayudar a que se entienda lo que pasó fuera de Barcelona. Pero mi pulsión no era esta. Era contar una cosa que a mí me dolía.
¿No le interesaba incluir los despachos oficiales en la novela? ¿Que apareciera Puigdemont?
No, en absoluto, porque no me interesa nada el mundo de los despachos. Lo que me interesa es cuando el que está en un despacho se va a su casa y pisa la calle.
Las obras de Francisco de Goya, Pablo Picasso o Andy Warhol son algunos de los materiales de trabajo de Artur Ramon Art, una de las históricas salas de arte que quedan en Barcelona, algo nada fácil en una época en la que vemos como ponen un candado negocios emblemáticos.
Artur Ramon Art puede presumir de llegar a los cien años de actividad continuando como negocio familiar. La efeméride merecía una celebración a la altura y esta es una extraordinaria exposición que puede verse ahora en la galería y que reúne una selección de una treintena de obras de grandes maestros que tienen como denominador común que pueden ser obras de museo. Allí están nombres como Zurbarán, Meléndez, Ribera, Goya, Casas, Picasso, Warhol o Barceló. Es una manera de visualizar como cinco generaciones han seguido trabajando por amor al arte de todas las épocas y tendencias, optando en los últimos años por extender su radar más allá de nuestras fronteras.
«Nuestro cliente es muy heterogéneo, muy internacional», explicó Artur Ramon i Navarro, miembro de la cuarta generación, en declaraciones a este diario. «En la actualidad nuestros clientes son en un 80 % internacionales mientras que el 20 % es de carácter local. Hemos perdido mucho coleccionismo aquí en los últimos años porque no ha habido una sucesión. Afortunadamente el mundo es muy grande y podemos acceder a mercados internacionales, aunque nuestro caballo de batalla siguen siendo los permisos de exportación», aseguró.
Precisamente esta mirada hacia el exterior, con una importante presencia en ferias como Frieze Masters, en Londres, o TEFAF en Maastricht, ha hecho que Artur Ramon Art viaje con no solo obras de firmas de peso sino también con autores catalanes que comienzan a tener una proyección fuera de nuestras fronteras. «Nosotros somos de los que pensamos que el arte catalán es tan importante como cualquier otro. Así que no tenemos ningún complejo en enseñarlo al mundo. Lo promocionamos en ferias internacionales, creando alianzas con otras galerías. En Maastricht, por ejemplo, ha tenido presencia y museos de Dallas y Minnesotta han comprado obra. A este respecto, la magnífica exposición que en la actualidad hay en Múnich y que posteriormente viajará a Postdam nos ayuda mucho. No es una dinámica fácil. Coger pinturas de Ramon Casas, Isidre Nonell o Joaquim Mir y mostrarlas fuera es difícil», aclaró Artur Ramon.
¿Y qué papel puede tener Barcelona en el mundo del comercio del arte? Una pregunta que esta vinculada con la ausencia de una feria de peso en la capital catalana sobre todo esto. «Barcelona lo que necesita es agitar el mercado. Una feria es una opción. Desde que se dejó de hacer Artexpo o Antiquaris queda poco, como la feria del Círculo Ecuestre. Lo que Barcelona necesitaría es un proyecto de feria potente y para ello es necesario que el sector reme. Es sumar, no dividir. Porque en estos momentos lo que nos pasa es que tres tienen una idea y tres montan una asociación diferente cada uno», subrayó.
Mientras la ciudad se pone de acuerdo –si es que alguna vez lo hace– sobre un hipotético certamen artístico internacional, se puede disfrutar de una exposición que visualiza muy bien la vocación investigadora de Artur Ramon. Es el caso especialmente significativo de un cuadro de Francisco de Bayeu de temática religiosa y que el anticuario compró en una subasta como atribuido a Bayeu, suegro del pintor de Fuendetodos. Las investigaciones realizadas especialmente durante los meses de la pandemia sirvieron para determinar que la pintura era del grandioso pintor aragonés. Por ahora ninguna institución ha llamado a la puerta de Artur Ramon Art para hacer una oferta por él.
Enrique Vila-Matas se encontraba tranquilamente pasando la mañana en la librería +Bernat, de Barcelona, su centro de operaciones en el barrio del Coyote. Dialogaba con el escritor asturiano Alejandro Basteiro, que lo había presentado tiempo atrás en la Librería Kafka de Oviedo. «Empezó a sonar el móvil y esa llamada parecía sospechosa», aseguró el autor de «París no se acaba nunca» rememorando ese momento. La sospecha estaba justificada porque quien se encontraba al otro lado de la línea era la directora general del libro, María José Gálvez, que comunicaba al escritor barcelonés que había sido galardonado con el Premio Nacional de las Letras Españolas 2026, con un reconocimiento que se extiende al conjunto de su carrera literaria, una de las más estimulantes de la narrativa española contemporánea, además de estar traducida a una treintena de idiomas.
El jurado decidió elegir al autor para este reconocimiento por «su influencia decisiva en la narrativa contemporánea, su aportación a la tradición borgiana en lengua española, así como por una originalidad formal y fidelidad al espíritu metaficcional de Cervantes desde una dilatada y ejemplar trayectoria». Acompañado de su editora en Seix Barral, Elena Ramírez, un feliz Vila-Matas habló en un encuentro con periodistas en el mismo escenario en el que había ocurrido todo, en +Bernat. «Lo que dice el jurado está muy bien», dijo el escritor con su fina ironía habitual. A continuación habló de su labor como escritor huyendo de una etiqueta que lo ha perseguido en numerosas ocasiones como es la de la metaliteratura. «No existe la metaliteratura. Lo que hago es mi obra es una reflexión sobre la escritura. Don Quijote habla de libros de caballería, es decir, ya hay allí una reflexión literaria. Cervantes ya hacía todo esto», dijo para añadir que «no hay autoficción sin ficción literaria». Enrique Vila-Matas propone en muchos de sus libros juegos literarios, una suerte de acertijos en los que aparecen los autores y los títulos que han ido construyendo su muy personal universo, en una línea que va de James Joyce a Bob Dylan pasando por Franz Kafka, Pepín Bello o su muy querido Robert Walser. «Mi visión de la literatura es como un juego, como una cosa lúdica», aseguró para añadir que «mi intención es la de divertirme siempre. La literatura está siempre ahí para no aburrirme. Es que soy irónico conmigo mismo».
No es la primera vez que Vila-Matas es premiado, pero sí es cierto que le faltan algunos de los más importantes de cuantos se dan en nuestro país al conjunto de una carrera. El barcelonés podría y debería ser galardonado con el Cervantes por crear un universo personalísimo que nos invita a releer sus libros para descubrir siempre algo nuevo. Echando la vista atrás, al recordar al niño que fue y que a los diez años fue premiado en los Maristas, apuntó que «cuando me dieron Ciutat de Barcelona conté que era el primero, pero tenía el de los Maristas. Estuve celebrándolo muchos días sin saber que no se había presentado nadie más».
¿Y los premios son un estímulo en un autor como Enrique Vila-Matas? «Si me premiaran en un campeonato de natación también me animaría, me estimularía. En todo caso el anuncio de este premio me ha interrumpido la escritura de un prólogo en el que estaba trabajando. Estoy muy dedicado a la escritura, mezclo mucho vida y escritura, lo que es mi trabajo. Así que halaga que te digan cosas que están bien», en referencia a las palabras que le dedicó el jurado del Premio Nacional de las Letras Españolas.
Vila-Matas es uno de esos autores que consigue crear adeptos con cada uno de sus trabajos. «Con Enrique Vila-Matas sólo tienes que dejarte llevar porque estás en manos de un maestro», dijo de él Paul Auster. Ayer, durante su encuentro con medios, el autor de «El mal de Montano» o «Doctor Pasavento» recordó lo que dijo de él su amigo Juan Marsé en sus diarios póstumos «Notas para unas memorias que nunca escribiré». «Marsé me acusaba de ver la realidad como si esta fuera fraudulenta. Me encanta que haya dicho eso porque desconfío de la realidad, aunque no de este premio que me acaban de anunciar. Desconfío tanto de la realidad que no miro la televisión. En todo caso solo confío en el Barça», añadió, aunque reconoció que no le gustó la derrota que vivió el pasado domingo su querido club ante el Real Madrid.
En los últimos años, la proyección internacional de la obra de Vila-Matas ha ido creciendo a pasos de gigante. Por ejemplo, Yale University Press ha publicado en inglés «Montevideo» y «Canon de cámara oscura», lo que avala el reconocimiento incluso académico de su labor como novelista. En realidad la obra de Vila-Matas ha conocido más de una treintena de traducciones, lo que hace que sea considerado sin ninguna duda como uno de nuestros autores más internacionales, además de uno de los más firmes candidatos al Nobel de Literatura. Ha sido especialmente en los dos últimos años cuando su nombre ha saltado a la palestra como favorito de la Academia Sueca. El autor de «Historia abreviada de la literatura portátil» ve con prudencia la posibilidad de ser reconocido como un Nobel, aunque igualmente se lo toma con humor. «He estado en Estocolmo, en la comida del premio que se hace en el Ayuntamiento de Estocolmo por lo que pensé ya está hecho. Hace dos años me llamaron de la prensa americana y sueca diciendo que no era broma, que era uno de los favoritos al Premio Nobel de Literatura», dijo.
El hombre que creaba entrevistas imaginadas con Marlon Brando –en realidad mejoraba lo que podía decir el actor–, el escritor que fue crítico de cine en «Destino» trabajando con Pere Gimferrer, el autor de algunos de las más insólitas e inteligentes novelas que ha dado nuestra lengua, trabaja en la actualidad en un nuevo libro sobre una experiencia vivida el pasado año. Lo que tiene claro es que para esas páginas no se servirá de la ayuda de la inteligencia artificial, aunque reconoció que alguna vez accede a ella pero por motivos divertidos. «A la inteligencia artificial le hago preguntas muy difíciles y se acaba volviendo loca. La inteligencia artificial me ha llegado a decir que hay una calle en Barcelona con mi nombre. Lo que hago es explicarle muchas cosas para que se las crea», apuntó con mordacidad el autor de «Bartleby y compañía». Vila-Matas no se acaba nunca. Cuando se le pregunta a quién dedica el Premio Nacional de las Letras Españolas dice sin dudar que a Paula de Parma, la destinataria de todos sus libros.
Una de las grandes virtudes de estos premios literarios al conjunto de una carrera es que son una buena oportunidad para que muchos de sus trabajos regresen a las librerías de nuevo. Con Vila-Matas, un Nacional de las Letras, es una buena ventana abierta para que nuevos lectores se hagan adeptos a la causa. Hay una cosa que está clara con este escritor y es que quien llega a, por ejemplo, «Montevideo» o «Kassel no invita a la lógica» es que uno luego quiere seguir leyéndolo más. Esto se lo dice un fundamentalista de esta causa. Por otro lado, ya era hora que desde las instituciones se reconociera a quien ha dedicado toda su vida al servicio de la (buena) literatura. Prix du Meilleur Livre Étranger, XII Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, Prix Médicis - Roman Etranger, Premio Letterario Elsa Morante Scrittori del Mondo, Premio Gregor von Rezzori o Prix Jean Carrière son algunas de las distinciones que el barcelonés ha logrado con sus libros en los últimos años. Pese a que en nuestro país ha obtenido el Premio Nacional de la Crítica por «El mal de Montano» es evidente que falta en su estantería de reconocimientos uno, como es el Cervantes. Puede pasar que no se le dé, pero sí logre que los suecos se fijen antes en que merece algo más que un aplauso.
Pocas franquicias tienen una comunidad tan fuerte llevando tanto inactivas como Battlestar Galactica, que lleva años esperando una nueva oportunidad para recuperar el protagonismo que alcanzó con la aclamada serie de ciencia ficción de 2004. Desde que aquella producción terminó en 2009, los intentos de ampliar la franquicia no han conseguido repetir su éxito, y varios proyectos para resucitarla se han quedado por el camino. La reciente cancelación del reinicio que preparaba Peacock tampoco invitaba al optimismo.
Sin embargo, los seguidores de la saga tienen un motivo para celebrar. El regreso no llegará por ahora a la televisión, sino a través de uno de los productos más queridos por la comunidad: su juego de mesa. Ghost Galaxy ha confirmado un acuerdo con Universal y Fantasy Flight Games para lanzar una nueva edición de Battlestar Galactica: The Board Game, cuya campaña de financiación colectiva está prevista para principios de 2027.
El juego de mesa de 'Battlestar Galactica' volverá con una nueva edición
El juego de mesa de 'Battlestar Galactica' protagonizará el próximo lanzamiento de la franquicia
Publicado originalmente en 2008 y diseñado por Corey Konieczka, Battlestar Galactica: The Board Game consiguió trasladar a la mesa buena parte de la tensión, la paranoia y los conflictos políticos que caracterizaban a la serie. Su principal atractivo reside en una mecánica de supervivencia cooperativa con traidores ocultos: los jugadores deben colaborar para proteger a la humanidad, pero alguno de ellos podría ser en secreto un Cylon dispuesto a sabotear a sus compañeros.
La partida transcurre a bordo de la Galactica, donde los participantes interpretan a personajes conocidos de la franquicia. Para sobrevivir a los ataques enemigos, deben gestionar recursos cada vez más escasos, coordinar sus decisiones y mantener a salvo a los últimos supervivientes humanos. La posibilidad de que uno o varios jugadores estén trabajando contra el resto convierte cada decisión en una fuente de desconfianza.
Con el paso de los años, el título se ha consolidado como un clásico del género. No obstante, el juego original tuvo tres expansiones (Pegasus, Exodus y Daybreak) y acabó descatalogado, lo que ha convertido las colecciones completas en artículos difíciles de conseguir y, en algunos casos, muy caros.
La noticia de esta nueva etapa ha despertado entusiasmo en las comunidades de Battlestar Galactica. Algunos aficionados consideran el original una obra maestra y esperan que la nueva versión corrija ciertos problemas de equilibrio.
Por ahora, Ghost Galaxy no ha confirmado el precio, el contenido de las expansiones ni la fecha de lanzamiento comercial. La campaña de financiación colectiva está prevista para principios de 2027 y su página de presentación debería llegar en las próximas semanas.
A lo largo de sus 11 temporadas, The Walking Dead se convirtió en uno de los mayores fenómenos televisivos de su época. Aunque el universo de la franquicia ha seguido creciendo con numerosos spin-offs, hay algo de la serie original que sigue siendo difícil de igualar: las relaciones entre sus personajes y los vínculos que construyeron mientras intentaban sobrevivir al apocalipsis zombi.
Entre todas esas relaciones, pocas han calado tanto entre los espectadores como la de Rick Grimes y Daryl Dixon. Los dos supervivientes se convirtieron en figuras fundamentales de la ficción, pero sus caminos se separaron y el reencuentro que muchos seguidores esperan ver en televisión continúa pendiente. Ahora, un nuevo lanzamiento permite volver a verlos juntos, aunque con una particularidad importante: no se trata de un regreso a la pequeña pantalla.
Rick Grimes y Daryl Dixon vuelven a luchar juntos en un nuevo juego de 'The Walking Dead'
El título que reúne de nuevo a estos dos personajes es The Walking Dead: Aftermath, un juego gratuito para móviles desarrollado por Swift Games y publicado por Ares Interactive en colaboración con AMC. Lanzado mundialmente el 16 de julio de 2026, permite controlar a varios supervivientes de la serie original, incluidos Rick y Daryl, en una aventura ambientada en los primeros compases del apocalipsis.
La historia comienza en las afueras de Atlanta, con Rick Grimes como primer personaje controlable. A medida que avanzan las partidas, los jugadores pueden reclutar a otros rostros conocidos, como Michonne, Maggie, Glenn, Carol y Negan. Cada superviviente cuenta con sus propias armas, habilidades y estilo de combate
Su propuesta combina acción, supervivencia y mecánicas roguelite. Los jugadores deben combatir contra hordas de caminantes, enemigos humanos y jefes inspirados en la ficción, mientras consiguen mejoras aleatorias que hacen que cada partida sea diferente. Además, el combate es solo una parte de la experiencia, también hay que construir y defender un asentamiento, reunir recursos, mejorar el equipamiento y asignar funciones a los supervivientes.
El juego también apuesta por la nostalgia, con escenarios inspirados en lugares emblemáticos de la serie, como la granja de Hershel, Woodbury, Terminus y Alexandria. A ello se suma una actualización publicada el 23 de octubre que incorporó Rivals, un modo PvP en el que equipos de tres supervivientes se enfrentan a campamentos rivales. Es una oportunidad para reunir a Rick y Daryl en combate, aunque no constituye un reencuentro canónico dentro de la historia televisiva.
Por ahora, quienes desean volver a ver a Rick y Daryl juntos en televisión tendrán que seguir esperando, pero al menos ahora tienen esta aventura móvil que ofrece una alternativa para reencontrarse con ellos.
Con más de seis décadas de serie a sus espaldas, Doctor Who ha tenido tiempo de sobra para explorar los rincones más extraños del universo, aunque algunas de sus historias más memorables no necesitaron desarrollarse durante varios capítulos o temporadas enteras. En ocasiones, basta un único episodio para presentar a un personaje que deje huella entre los espectadores, y el mejor ejemplo es Jenny, la hija del Décimo Doctor, cuya breve aparición en 2008 dio lugar a una de las historias más emotivas de la serie y que ahora prepara su regreso con nuevas aventuras.
Aunque el personaje todavía no ha vuelto a la ficción televisiva, su historia ha continuado a través de las producciones de audio de Big Finish, que han ampliado el universo de la franquicia. La próxima entrega, titulada Zero Chill, llegará en junio de 2027 y recuperará a Jenny para una nueva aventura que la enfrentará a una antigua enemiga.
Jenny regresa en 'Zero Chill' con una nueva aventura de ciencia ficción
Muchos seguidores siguen esperando el regreso de Jenny a la serie de acción real
La primera aparición de Jenny tuvo lugar en el episodio La hija del Doctor, emitido en 2008 durante la etapa de David Tennant como el Décimo Doctor. La joven nació a partir de una máquina de progenie que utilizó material genético del Señor del Tiempo, convirtiéndose en su hija genética. Aunque al principio el Doctor tuvo dificultades para aceptar aquella inesperada responsabilidad, ambos acabaron estableciendo un vínculo muy especial.
La historia dio un giro trágico cuando Jenny recibió un disparo que iba dirigido a su padre. El Doctor creyó que había perdido a su hija, ya que aparentemente no poseía la capacidad de regeneración de los Señores del Tiempo. Sin embargo, el desenlace reveló que había sobrevivido y que estaba dispuesta a explorar el universo por su cuenta, siguiendo el espíritu aventurero que había heredado de él.
Desde entonces, Jenny ha protagonizado distintas historias en cómics y producciones de audio. Su próxima aventura llegará con Zero Chill, una colección de tres relatos que supondrá la continuación de Saving Time, publicada anteriormente por Big Finish. En esta ocasión, Jenny volverá a viajar junto a su compañero Noah para enfrentarse a Jexabel Glyce, una multimillonaria criminal intergaláctica conocida como la mujer más rica del universo.
La recopilación incluirá tres historias: Relax, Dancing in the Dark y Fast & Fuming. El lanzamiento está previsto para junio de 2027, aunque Big Finish todavía no ha anunciado el día exacto. La edición digital cuesta 19,99 libras, mientras que el paquete con una caja de coleccionista y los tres CD tiene un precio de 29,99 libras.
Eso sí, a pesar de la continuidad que ha tenido el personaje en las aventuras de audio, el regreso de Jenny a la serie televisiva sigue siendo una asignatura pendiente. Su condición de hija del Doctor ofrece posibilidades narrativas que apenas se han explorado, especialmente por el vínculo emocional que ambos comparten y por las preguntas que todavía rodean sus habilidades.
Takashi Yamazaki se ha convertido en uno de los cineastas japoneses más interesantes del panorama internacional y gran parte del reconocimiento le ha llegado gracias al éxito de Godzilla Minus One, una película que conquistó tanto a la crítica como al público y que incluso consiguió un premio Óscar antes de dar el paso a la secuela que se estrenará muy pronto.
Ahora, el director ya tiene entre manos otro proyecto con el que pretende dar el salto definitivo a las grandes producciones de Hollywood. Su próximo largometraje se titula Grandgear y ya ha encontrado a sus dos protagonistas.
Nico Parker, conocida por interpretar a Sarah Miller en The Last of Us, y Sam Nivola, uno de los jóvenes actores de The White Lotus, encabezarán el reparto de una película que mantiene todos los detalles de su argumento bajo secreto. Además, el proyecto cuenta con una figura destacada de Hollywood entre sus productores: J. J. Abrams.
Nico Parker y Sam Nivola protagonizarán la nueva película de Takashi Yamazaki
Nico Parker interpreta a Sarah Miller, hija de Joel, en 'The Last of US'
Según informa Deadline, Parker y Nivola han conseguido los papeles principales de Grandgear después de un proceso de selección que incluyó una prueba de química entre ambos intérpretes. Paul Giamatti, conocido por películas como Los que se quedan y Cinderella Man, también está negociando su incorporación al reparto, aunque su participación todavía no está confirmada.
Yamazaki dirigirá la película y firmará el guion, mientras que J. J. Abrams y Glen Zipper ejercerán como productores a través de Bad Robot. El rodaje está previsto para 2027, aunque por ahora no se han revelado detalles sobre la historia ni sobre los personajes que interpretará cada actor.
Para Nico Parker, este proyecto supone una nueva oportunidad de consolidar una carrera que ya cuenta con varios títulos destacados. La actriz interpretó a Sarah Miller, la hija de Joel, en el primer episodio de The Last of Us, una aparición breve pero fundamental para comprender las motivaciones del personaje de Pedro Pascal. Su trabajo en la serie de HBO le valió una nominación al premio BAFTA a mejor actriz de reparto.
Por su parte, Sam Nivola ganó mayor reconocimiento gracias a su participación en la tercera temporada de The White Lotus, donde interpretó a Lochlan Ratliff. También apareció en La pareja perfecta, la miniserie de Netflix protagonizada por Nicole Kidman, y en Maestro, el drama biográfico dirigido por Bradley Cooper.
La película supone un paso importante para Yamazaki, que ha demostrado su capacidad para combinar espectáculo visual y emoción con Godzilla Minus One. Ahora, con Grandgear, el cineasta se adentrará por primera vez en una producción de estudio de Hollywood.
No son pocos los creadores de contenido que intentan conseguir vídeos virales con bromas o humor, pero a veces acaba tan mal como terminar vetado de dos de las principales aerolíneas de Australia. Hugh Lovett, integrante del grupo de influencers The Lovetts, decidió inflar su chaleco salvavidas durante las instrucciones de seguridad de un vuelo comercial, ignorando las indicaciones que acababan de recibir los pasajeros. El resultado fue un vídeo viral, una intervención policial y una prohibición para volver a volar con las compañías implicadas.
El incidente ocurrió el 16 de octubre, durante un trayecto de Jetstar entre Sídney y Adelaida. Aunque Lovett pudo completar el vuelo después de que lo cambiaran de asiento y le proporcionaran otro chaleco, los problemas llegaron al aterrizar. Según los informes, tanto Jetstar como su empresa matriz, Qantas, le comunicaron posteriormente que tenía prohibido viajar con ellas.
Ignoró las instrucciones de seguridad y acabó escoltado por la policía
El vídeo publicado en Instagram muestra a Lovett sentado junto a su hermano Blake mientras la demostración de seguridad pregrabada explica cómo utilizar los chalecos salvavidas de emergencia. Las instrucciones son claras: los pasajeros deben inflarlos únicamente después de abandonar el avión. Sin embargo, el creador de contenido decidió tirar del cordón de inflado mientras todavía se encontraba en la cabina, haciendo que el chaleco se expandiera rápidamente a su alrededor.
La reacción de su hermano, que se lleva las manos a la cara al ver lo sucedido, se convirtió en uno de los momentos más destacados de la grabación. Pero la situación dejó de ser una simple ocurrencia cuando, tras aterrizar en Adelaida, agentes de la Policía Federal Australiana escoltaron a Lovett fuera del avión.
En declaraciones a Yahoo News Australia, el influencer reconoció que todo había sido una broma. "Sinceramente, solo estaba bromeando", explicó, antes de admitir que le habían dejado claro que no debía ponerse ni quitarse el chaleco hasta haber salido del avión. También aseguró que no presta demasiada atención a este tipo de indicaciones.
La aerolínea, sin embargo, no consideró que el incidente fuera algo trivial. Un portavoz de Jetstar recordó a 7NEWS que los pasajeros están obligados por ley a seguir las instrucciones de seguridad de la tripulación y que no deben manipular los equipos de emergencia sin autorización. La compañía también reiteró su política de tolerancia cero ante los comportamientos que puedan poner en peligro a pasajeros y trabajadores.
Según los informes, Lovett recibió un correo electrónico en el que se le comunicaba la prohibición de volar con Jetstar y Qantas, su empresa matriz, aunque no se ha confirmado públicamente cuánto tiempo durará. La Policía Federal Australiana mantiene abierta la investigación y, por el momento, no se han anunciado cargos.
Las adaptaciones de videojuegos se han convertido en una de las grandes apuestas de la industria audiovisual, pero cuanto más grande y querida es la franquicia que se quiere reinterpretar más complicada es la tarea. Ahora Prime Videotiene entre manos una de las series más esperadas de los próximos años y, para convencer tanto a los seguidores de esta saga como a quienes no conocen los juegos, necesita algo más que una producción espectacular: un reparto capaz de dar credibilidad a sus personajes.
La plataforma parece tener claro ese objetivo. La adaptación de esta franquicia de PlayStation está reuniendo a intérpretes con experiencia en personajes complejos y universos fantásticos, una decisión especialmente importante para una historia protagonizada por dioses, criaturas mitológicas y un guerrero marcado por su pasado. Con varios nombres destacados ya confirmados, la serie empieza a perfilar una de sus grandes bazas.
Dave Bautista y Ólafur Darri Ólafsson encabezan un reparto lleno de nombres conocidos para 'God of War'
Bautista puede ser un gran Kratos en la serie de 'God of War'
La adaptación de God of War cuenta con Ronald D. Moore, creador de Battlestar Galactica y Outlander, como showrunner, mientras que Frederick E. O. Toye, director de episodios de Shōgun, también forma parte del proyecto. Sin embargo, uno de los aspectos que más está llamando la atención es la selección de actores para dar vida a los personajes de la mitología nórdica.
Inicialmente, Ryan Hurst iba a interpretar a Kratos. Su experiencia en Hijos de la Anarquía y su participación como actor de voz de Thor en God of War Ragnarök lo convertían en una elección llamativa para encarnar al Fantasma de Esparta. Sin embargo, Hurst tuvo que abandonar el proyecto debido a una lesión grave, lo que obligó a buscar una alternativa para uno de los papeles más importantes de la producción.
Finalmente, Dave Bautista asumirá el papel de Kratos. El actor, conocido también por sus interpretaciones de personajes con conflictos internos, tendrá que representar tanto la brutalidad del guerrero como su faceta más vulnerable: la de un padre que intenta educar a su hijo mientras lidia con los errores de su pasado.
El parecido entre Ólafur Darri Ólafsson y el Thor de God of War es evidente
Otro fichaje importante es el de Ólafur Darri Ólafsson como Thor. El dios del trueno es uno de los antagonistas más complejos de esta etapa de la franquicia y destaca tanto por su enorme tamaño como por su carácter violento y atormentado. La presencia del actor, que interpretó al señor Drummond en Separación, refuerza la apuesta.
La lista de incorporaciones incluye también a Mandy Patinkin como Odín, Ed Skrein como Baldur, Teresa Palmer como Sif, Max Parker como Heimdall, Sonya Walger como Freya y Callum Vinson como Atreus.
El éxito de Fallout en Prime Video demuestra que existe un público dispuesto a seguir adaptaciones de videojuegos cuando consiguen capturar la esencia del material original. En el caso de God of War, centrarse en la saga nórdica ofrece una dirección narrativa definida, con la relación entre Kratos y Atreus como núcleo emocional.
El reparto todavía tendrá que demostrar su química en pantalla, pero las expectativas ya son elevadas y la serie tendrá que estar a la altura de una franquicia que se ha ganado un lugar destacado en la historia de PlayStation.