Carlos Bartomeu, presidente de Iryo: "Es algo que no tendría que haber pasado nunca, y ha pasado otra vez"
El presidente de Iryo, Carlos Bartomeu, ha hecho unas declaraciones a LA RAZÓN por el accidente de tren ocurrido esta mañana en Toledo. Expresaba su condolencia y su dolor por las víctimas: "Es un momento de profundo dolor y de duelo por algo que no tendría que haber pasado nunca. Y ha pasado otra vez". Insistía además en que "el primer mensaje es de condolencias a las víctimas y sus familias y ponemos a su disposición todos los medios de la compañía para ayudarles y poner a su servicio toda la logística que se necesita en estos momentos".
En este momento ha preferido "no contestar a preguntas sobre las causas" porque "ya lo viví la otra vez, hace nueve meses y no me había pasado en 31 años en el sector de los transportes". "Las causas se investigarán, hay que saber qué ha pasado para que esto no vuelva a pasar", concluía.
¿Cuáles son las primeras hipótesis sobre el accidente de trenes?
Las primeras hipótesis sobre el accidente ferroviario de Toledo señalan una posible combinación de factores: una avería en el sistema de seguridad de la línea y un presunto fallo en las instrucciones transmitidas desde el centro de control de Adif. Por el momento, esta explicación es provisional y no existe una causa definitiva del siniestro, por lo que la investigación podría abrir otras vías en las próximas horas.
En el momento del choque, el sistema de protección automática LZB, instalado en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, se encontraba fuera de servicio debido a una avería. Este mecanismo controla de forma continua la velocidad de los trenes y la distancia que mantienen con otros convoyes u obstáculos. Si detecta una situación de riesgo, puede ordenar una frenada automática para evitar un accidente. Ante su falta de funcionamiento, la circulación se estaba gestionando mediante el denominado Bloqueo de Señalización Lateral (BSL), un procedimiento alternativo que obliga a los maquinistas a guiarse por las señales luminosas situadas junto a la vía.
La avería habría provocado la detención de varios trenes que circulaban por la línea. Entre ellos se encontraría, según las primeras informaciones, un convoy de Iryo que cubría el trayecto Madrid-Sevilla y que permaneció parado en la vía. El accidente se habría producido después de que el centro de control de Adif en Atocha autorizara presuntamente a un AVE de Renfe que circulaba detrás a reanudar la marcha, pese a que el tren de Iryo todavía no había abandonado la vía.
De acuerdo con fuentes del Ministerio de Transportes citadas por Europa Press, el centro de control habría dado permiso para recuperar la circulación normal cuando la avería del LZB obligaba, conforme a la normativa, a que los trenes avanzaran con marcha a la vista y a una velocidad máxima de 40 km/h. Sin embargo, el AVE habría alcanzado aproximadamente los 200 km/h antes de colisionar por detrás con el convoy de Iryo, a las 8.53 horas.
¿Cuál es la cifra de víctimas mortales y heridos hasta el momento?
Por el momento, se estima que el accidente ferroviario habría causado al menos 68 víctimas mortales. No obstante, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha informado a los medios de que hay alrededor de 80 heridos de diversa consideración, por lo que la cifra de fallecidos podría incrementarse en las próximas horas.








