El ataque multimillonario a Binance apunta a un portátil: "Desarrolladores experimentados pueden convertirse en víctimas"
Binance es una de las mayores plataformas de compraventa de criptomonedas del mundo, con más de 323 millones de usuarios registrados en más de 100 países, según datos de la propia compañía. Su actividad es frenética: permite comprar, vender e intercambiar activos como bitcoin, la más conocida de las cripto, así como mantenerlos depositados a modo de monedero. La información oficial publicada por la empresa cita que durante 2025 acumuló operaciones por valor de 34 billones de dólares entre todos sus productos.
Son datos cuanto menos jugosos, al menos eso han debido pensar los cibercriminales. Esta madrugada Binance informaba de un ciberataque a su plataforma con un impacto estimado de 6.300 millones de dólares. Según las primeras conclusiones de su investigación, la puerta de entrada podría haber sido el portátil comprometido de un ingeniero de DevOps, es decir, de un especialista al que normalmente se atribuyen altos conocimientos técnicos. El trabajo de este tipo de perfil suele ser poner en funcionamiento los programas de una empresa, mantenerlos y facilitar sus actualizaciones.
Esta posible brecha podría haber permitido a un atacante acceder a un contenedor de servicios –un entorno donde se ejecuta parte del software de la plataforma– y enviar órdenes de retirada no autorizadas. Ante esta situación, y aunque la compañía asegura que no ha encontrado pruebas de que se hayan filtrado las claves privadas de sus monederos, Binance ha anunciado la suspensión temporal de las retiradas, ha revocado la autorización de la dirección afectada y ha recurrido a las fuerzas de seguridad y a empresas especializadas en análisis de blockchain para rastrear los fondos. Además, se ha comprometido a cubrir las pérdidas de los usuarios.
Sin embargo, queda por aclarar cómo se comprometió el ordenador, qué accesos consiguió el responsable y cómo llegaron a ejecutarse las retiradas. Georgy Kucherin, Senior Security Researcher en Kaspersky GReAT, subraya que para ello “será necesario seguir investigando”, aunque “no puede descartarse la posibilidad de que se explotaran vulnerabilidades durante el proceso”. Incidentes como este, insiste, “demuestran que los exchanges de criptomonedas no son inmunes a los ciberataques”.
El experto destaca además que “los empleados de los exchanges de criptomonedas, especialmente los especialistas técnicos, siguen siendo los eslabones más débiles en los ataques dirigidos al robo de criptomonedas”, remarcando que “incluso ingenieros y desarrolladores experimentados pueden convertirse en víctimas de ciberataques y, en algunos casos, descargar malware de forma involuntaria”.
Kucherin recuerda que ya se informó anteriormente de un caso en el que un desarrollador del sector de las criptomonedas “descargó una extensión maliciosa para un entorno de desarrollo, lo que provocó el robo de 500.000 dólares de sus monederos”. No obstante, considera que “el ataque contra Binance parece ser el mayor robo de criptomonedas registrado hasta la fecha”.
Por la magnitud de la operación, el investigador no descarta que detrás de estos ataques haya actores APT: siglas en inglés de amenaza persistente avanzada y término que suele utilizarse cuando en el sector se habla de grupos capaces de mantener operaciones dirigidas y prolongadas, con recursos y conocimientos técnicos importantes. “Los primeros informes sobre el incidente de Binance apuntan a la posible participación de diferentes grupos y algunos mencionan específicamente al grupo APT Lazarus”, señala Kucherin, y explica que Lazarus es conocido por llevar a cabo ciberataques con motivaciones financieras, incluidas operaciones dirigidas contra el sector de las criptomonedas, y cuenta con una amplia experiencia en este ámbito. En 2016, según detalla el experto, el grupo fue acusado de ‘hackear’ el banco central de Bangladesh en un intento de robar 1.000 millones de dólares. No obstante, advierte de que “la posible implicación de Lazarus sigue bajo investigación y solo podrán extraerse conclusiones definitivas cuando esta haya concluido”.
Mientras avanza la investigación, para los usuarios la consecuencia inmediata es la anunciada por Binance: la suspensión temporal de las retiradas mientras se realizan las comprobaciones de seguridad. Los depósitos funcionan con normalidad, según ha aclarado la compañía en una actualización de su comunicado. Mantienen que los fondos de sus clientes están a salvo y que cubrirá las pérdidas.


