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¿Qué ocurre en el cerebro cuando sentimos miedo?

Mañana, 31 de octubre, muchas personas aprovecharán la fecha para celebrar Halloween, la fiesta anglosajona que ensalza los sustos y las películas de miedo. Pero, ¿qué ocurre en el cerebro cuando sentimos miedo?, ¿cómo reacciona nuestra mente ante una amenaza real o imaginaria y por qué esta emoción ha sido fundamental para la supervivencia humana a lo largo de la evolución?

Tal y como explica Jesús Porta-Etessam, presidente de la Sociedad Española de Neurología (SEN), “desde el punto de vista neurológico, el miedo es una respuesta adaptativa esencial. Permite identificar posibles peligros, concentrar la atención en ellos, preparar al organismo para reaccionar y conservar información que puede ayudarnos a reconocer situaciones similares en el futuro. La memoria del miedo es un proceso fundamental para la supervivencia y la adaptación”. Pero aunque solemos interpretar el miedo como algo negativo, "se trata de un mecanismo de protección imprescindible. Gracias a esta respuesta, el cerebro puede detectar una posible amenaza, priorizar la información relevante y preparar al organismo para actuar”, añade.

La respuesta al miedo no depende de una única estructura cerebral, sino de la actividad coordinada de distintas regiones del cerebro, cada una con funciones específicas. Una de las regiones cerebrales más relevantes en el procesamiento del miedo es la amígdala, una pequeña estructura situada en el interior de los lóbulos temporales, que desempeña un papel fundamental en la detección y el procesamiento de señales de amenaza, así como en la activación de las respuestas de alerta del organismo. Por otra parte, el hipocampo contribuye a contextualizar la situación y relacionarla con experiencias previas, mientras que la corteza prefrontal participa en la evaluación y regulación de la respuesta emocional.

“Es decir, es la interacción entre estas regiones lo que permite al cerebro interpretar las señales de peligro, ajustar la reacción a cada situación y aprender de la experiencia para afrontar posibles amenazas futuras”, señala Javier Camiña, vocal de la SEN. “Pero aunque el miedo se procesa en el cerebro, sus efectos se extienden al resto del organismo, ya que ante una posible amenaza, el cerebro pone en marcha mecanismos que incrementan la vigilancia y preparan al cuerpo para responder”, prosigue.

Aquí también desempeña un papel fundamental la amígdala, que, a través de sus conexiones con el hipotálamo y el tronco encefálico, contribuye a activar las distintas respuestas del organismo ante el miedo. Así se explican reacciones tan reconocibles como las palpitaciones, la aceleración de la respiración, la sudoración, la tensión muscular o el aumento de la atención hacia aquello que percibimos como una amenaza. “Y todas estas respuestas no son arbitrarias: forman parte de los mecanismos que preparan al organismo para afrontar una situación que el cerebro interpreta como potencialmente peligrosa”, comenta el Dr. Camiña.

¿Por qué nos sobresaltamos si sabemos que no existe peligro?

El cerebro procesa la información por distintas vías y a diferentes velocidades. Por eso, ante una posible amenaza, el cerebro puede reaccionar antes de que seamos plenamente conscientes de lo que está ocurriendo. Esto se debe a que algunos estímulos, como un ruido repentino, un movimiento inesperado o una imagen que asociamos con un peligro, activan rápidamente los mecanismos cerebrales de alerta, antes de que hayamos podido analizar la situación con detenimiento.

Esta rapidez tiene una función protectora: permite al organismo prepararse para responder ante un posible peligro sin esperar a haberlo evaluado por completo. Y se trata de un mecanismo que ha contribuido a la supervivencia humana a lo largo de la evolución.

“Además, la función del miedo no termina cuando desaparece la amenaza, sino que también permite al cerebro asociar determinados estímulos, lugares o situaciones con experiencias negativas. Este aprendizaje nos ayuda a anticipar posibles riesgos y a evitar que se repitan situaciones que nos han hecho daño. Así, la memoria del miedo nos permite reconocer señales que anteriormente se asociaron a una amenaza y adaptar nuestra conducta en consecuencia”, explica Porta-Etessam.

¿Existen personas que no sienten miedo?

El estudio de algunas enfermedades y lesiones neurológicas ha permitido comprender mejor el papel que desempeña el cerebro en el procesamiento del miedo. Por ejemplo, el síndrome de Klüver-Bucy, que puede aparecer tras lesiones en ambos lóbulos temporales, como consecuencia de una encefalitis o un traumatismo, puede provocar una disminución o ausencia de miedo ante estímulos que normalmente generarían esta respuesta. También en la demencia frontotemporal, la afectación de regiones frontales y temporales puede asociarse a una menor percepción del riesgo y a cambios en la conducta.

Otro ejemplo es la enfermedad de Urbach-Wiethe, un trastorno genético poco frecuente que puede provocar calcificaciones en ambas amígdalas cerebrales. En algunos pacientes con esta enfermedad se ha observado una respuesta de miedo reducida ante estímulos que habitualmente lo desencadenan, como serpientes, arañas o escenas de terror. En el extremo contrario, algunas crisis epilépticas que afectan a regiones cerebrales implicadas en el procesamiento del miedo pueden provocar una intensa sensación de temor sin que exista una amenaza externa.

“Determinadas lesiones o enfermedades neurológicas pueden alterar algunos de los mecanismos implicados en la detección de amenazas y en la respuesta ante ellas. Y su estudio nos ha permitido comprender que el miedo no depende únicamente de la personalidad, la voluntad o las experiencias individuales, sino también del correcto funcionamiento de las redes neuronales que permiten identificar un posible peligro, interpretar el contexto, generar una respuesta y aprender de la experiencia”, concluye el Dr. Porta-Etessam.

Una película de miedo es un buen plan para Halloween
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El nuevo virus cognitivo

Chatbot socrático. Es el tipo de chatbot al que pertenece Maike, desarrollado por la Fundación Ellis específicamente para ayudar a la formación de estudiantes. Su nombre, como se ve, está inspirado en el método socrático porque, a diferencia de otro bot conversacional convencional que ofrece respuestas inmediatas a las preguntas, este invita a reflexionar, expresar ideas y revisar el propio razonamiento. Es decir, no delega el esfuerzo cognitivo ni el pensamiento crítico. Maike se ha utilizado ya en un piloto con estudiantes de secundaria y, antes de que acabe el año, se quiere usar con alumnos de Derecho, en «asignaturas en las que tienen que escribir ensayos argumentativos, originales, contestar a preguntas difíciles y que no tienen una respuesta inequívoca», detalla Nuria Oliver, directora y cofundadora de la Fundación Ellis Alicante.

Desde la Fundación se preguntan si es momento de detenerse a pensar en la fascinación que sentimos por esta tecnología y lo que puede hacer por nosotros. ¿Estamos dispuestos a perder una cierta capacidad cognitiva? «Está claro que si dejamos de escribir y de leer, perderemos esas habilidades y con ellas dejamos de pensar críticamente», comenta Oliver, quien considera que cuando las tecnológicas hablan del fin del mundo en 2030, en cierta forma, parecen referirse al final de esas habilidades que nos hacen «sapiens».

Lo cierto es que ya hay estudios incipientes que apuntan a una pérdida de capacidades humanas como la memoria, la creatividad, la concentración, la paciencia o el espíritu crítico. «Los estudiantes que usan la IA para salir del paso de forma rápida caen en rendimiento en evaluaciones a libro cerrado. Una cosa es la IA, otra cosa es el atajo que esta nos ofrece, y otra muy distinta es el aprendizaje, el estudio detenido, tener información para después tener opinión, para abstraer y crear nueva información con lo que has aprendido», explica David Ezpeleta, vicepresidente de la Sociedad Española de Neurología.

La aparición de la IA generativa es el último punto en esta carrera en la que las habilidades cognitivas parecen haberse convertido en el último bien con el que comerciar. Pero, si echamos la vista atrás, hay otro gran punto de inflexión: 2010 y una herramienta, las redes sociales. Estas nacieron con la finalidad de conectarnos con familia o amigos, pero pronto se convirtieron en una herramienta con la que las plataformas conectaban a sus usuarios con empresas. El objetivo era el beneficio económico y la consecuencia la captación de la atención, dependencia y, ahora, la merma de habilidades cognitivas. David Ezpeleta comenta que «el problema de los móviles es que son mucho más accesibles. Además, las redes sociales están diseñadas para crear adicción, para quedarse con tu tiempo, traficar con tu atención y monetizarlos»

Este uso excesivo de la tecnología tienen consecuencias sobre todo en niños y adolescentes, aunque nadie se libra. «Los adultos también sufren de falta de atención, pérdida de concentración. Estas plataformas están expresamente fabricadas por personas que se dedican a la neurociencia y quieren robar la atención el mayor tiempo posible», continúa Ezpeleta.

Adiós al CI

Un estudio americano de 2023 afirma que, por primera vez desde 1930, el cociente intelectual está bajando en el país. Los resultados mostraban caídas en lógica, vocabulario y resolución de problemas, y entre las causas apuntaban a una caída de los estándares nutricionales, un empeoramiento de los sistemas escolares, un aumento negativo del uso de las redes sociales y un aumento de la contaminación del aire. Ezpeleta aclara que «es lo se llama efecto Flynn inverso y se está verificando desde hace un par de décadas. En realidad no se sabe a ciencia cierta si es consecuencia de la tecnología y las redes, pero es una posibilidad a la que muchos apuntan. Desde 2010-2012 se generalizan los móviles inteligentes y las redes sociales y se empiezan a disparar los problemas de salud mental. Se ve cómo han ido aumentando de forma progresiva en estos años las tasas de ansiedad, depresión, trastornos de la conducta alimentaria, insomnio, TDH. Y parece que todo al menos guarda una correlación con esta generalización».

Ezpeleta aclara que «hay que tener en cuenta que esto no es un problema único como una bacteria que produce la meningitis; es multifactorial. Las sociedades científicas se han puesto a investigar y la mayoría convergemos en que las RR SS son uno de los grandes catalizadores de estos problemas». Por eso, comenta, se han unido bajo una plataforma única para pedir medidas y leyes que protejan sobre todo a los más jóvenes. «Igual no se trata de prohibir, no lo sé, pero sabemos que las multas no sirven contra empresas que generan tantos beneficios como Meta. De media un adolescente pasa cuatro horas al día con el móvil, hasta 6-7 un fin de semana. Les está robando muchas horas de sueño, de estudio, de tiempo de calidad con los amigos, de deporte», afirma en neurólogo, quien detalla que los cambios funcionales y morfológicos en el cerebro son visibles. «Se ve con equipos especiales. Hay estudios donde se ha visto que a mayor hora de utilización del móvil en las redes sociales, hay varias áreas del cerebro que se adelgazan. Esto es así, lo estamos viendo, no es opinión, no es teoría, sino son estudios y observaciones los que nos lo están mostrándo», confirma.

Eso sin mencionar el tipo de contenidos que se consumen o fenómenos como el «fear of missing out» o miedo a perderse algo que lleva aparejado el «speed watching», aumentar la velocidad de reproducción de contenido para consumirlo antes. Una tendencia que, sobre todo, se da entre jovenes y que tiene consecuencias negativas en la atención sostenida o la capacidad de disfrutar.

Habilidades sociales

Además de las capacidades cognitivas, también están en juego nuestras habilidades sociales, que constituyen una dimensión fundamental de nuestra naturaleza humana. "Corremos el riesgo de acostumbrarnos a mirar a los demás desde una lógica instrumental, valorándolos más por su utilidad, su visibilidad o su popularidad que por su condición de personas. Las redes sociales pueden reforzar esta tendencia cuando convierten indicadores como el número de seguidores o de 'me gusta' en medidas aparentes del valor personal. Por otra parte, las relaciones humanas requieren esfuerzo, empatía y disposición a mostrarnos vulnerables. Aunque las herramientas digitales también permiten establecer vínculos significativos, algunas formas de interacción mediadas por la tecnología pueden reducir la exposición a la incomodidad y la incertidumbre propias del encuentro cara a cara. Esto podría contribuir a explicar fenómenos como la incomodidad que algunos jóvenes experimentan ante las llamadas telefónicas o determinadas dificultades en la comunicación presencial, desde mantener el contacto visual (la llamada mirada de la generación z) hasta desenvolverse con naturalidad en situaciones sociales cotidianas», comenta Sara Lumbreras, profesora en la Escuela de Ingeniería ICAI de la Universidad Pontificia Comillas.

¿Prohibir?

Australia ha sido el primer país en prohibir las redes sociales a los menores de 16 años. Las pantallas se desaconsejan antes de los 6 y, en general, se recomiendan gestos simples como apagar las notificaciones, eliminar el rastreo de datos y los permisos que le damos y ser conscientes, dice la agencia EFE en un texto, de que nuestra atención vale dinero. «Hemos tardado 20 años en tener el reconocimiento por parte de las empresas de que efectivamente los algoritmos son adictivos y han tenido que ser en el contexto de sentencias judiciales condenatorias. No deberíamos dejar que pasen otros 20 años para entender que impacto negativo puede tener un uso extensivo y quizás no cuidadoso de los sistemas de IA generativa. Deberíamos exigir un desarrollo tecnológico que nos beneficie y que sea positivo para nosotros, no que se enriquezca a costa de nosotros», opina Oliver.

© dreamstime

Científicos alertan que la IA puede actuar como un “virus cognitivo”. Aumentar la velocidad de reproducción de vídeos y audios en redes sociales puede tener consecuencias en nuestras habilidades cognitivas
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Estoy buscando una tele de 75 pulgadas para mi salón y esta Samsung Mini LED tiene muchas papeletas

Elegir una televisión nueva tiene más complicación de la que parece. No basta con decidir cuántas pulgadas queremos, porque después llegan las dudas sobre el tipo de panel, el brillo, el contraste, la frecuencia de actualización y, por supuesto, el presupuesto. Y cuando buscamos una pantalla grande, esas diferencias importan todavía más. Una compra que sobre el papel parece estupenda puede dejar de serlo si no encaja con lo que realmente necesitamos.

Lo digo porque estoy precisamente en esa situación. Estoy buscando una televisión de 75 pulgadas para el salón de mi nueva casa, llevo tiempo comparando modelos y cada vez tengo más claro lo que quiero. Por eso, cuando me encontré con la Samsung Mini LED M72H de 75 pulgadas por 704 euros, reconozco que me llamó la atención. Su precio de referencia es de 1149 euros, y lo mantiene en la tienda de Samsung, así que hablamos de una rebaja de 445 euros. A este precio, lo mínimo que podemos hacer es dedicarle unos minutos.

Una pantalla de 75 pulgadas que puede transformar cualquier salón

Una de las primeras decisiones que he tomado en mi búsqueda es que quiero una televisión grande. Y cuando digo grande, hablo de 75 pulgadas. No es un tamaño para todo el mundo, desde luego, pero si tenemos espacio suficiente y una distancia de visionado adecuada, una pantalla así permite disfrutar mucho más de las películas y las series. Especialmente cuando vemos contenido en 4K, que es donde realmente se agradece disponer de tantos centímetros de diagonal. La Samsung M72H tiene precisamente ese tamaño, con resolución 4K UHD. Son más de ocho millones de píxeles repartidos en una superficie enorme, por lo que podremos apreciar una buena cantidad de detalles cuando reproduzcamos contenido de calidad. También dispone de un procesador Mini LED Processor 4K, encargado, entre otras cosas, de mejorar la imagen de las fuentes que no llegan a esa resolución.

Pero lo que más me interesa de esta televisión es su tecnología de retroiluminación. En lugar de recurrir a los LED convencionales, utiliza Mini LED, que permite controlar la iluminación de la pantalla con mayor precisión. Esto resulta especialmente importante en las escenas oscuras, donde queremos conservar los detalles sin que las zonas negras terminen pareciendo grises. Samsung también incorpora su tecnología Supreme Mini LED Dimming para gestionar la retroiluminación y mejorar el contraste, junto con compatibilidad HDR10+. De ahí que sea una alternativa interesante para quienes buscamos una pantalla grande con buen contraste, pero sin pagar lo que cuesta un modelo OLED de estas dimensiones.

En este modelo encontramos One UI Tizen, el sistema propio de Samsung, con acceso a las principales plataformas de entretenimiento y funciones que van mucho más allá de reproducir películas. Una de sus ventajas es que Samsung promete siete años de actualizaciones de este sistema operativo. Esto me parece especialmente interesante teniendo en cuenta que una televisión no es algo que cambiemos cada dos o tres años. También incorpora Samsung TV Plus, un servicio de canales gratuitos, y es compatible con AirPlay y Google Cast para enviar contenido desde dispositivos compatibles.

En cuanto al sonido, dispone de dos altavoces con una potencia conjunta de 20 W, además de tecnologías como Object Tracking Sound Lite, que intenta crear una sensación de sonido más envolvente, y Adaptive Sound, que ajusta el audio en función del contenido. También es compatible con Q-Symphony, lo que nos permite combinar sus altavoces con una amplia gama de barras de sonido Samsung.

Como te decía más arriba, ahora podemos comprar esta Samsung con 445 euros de diferencia, una cantidad considerable cuando hablamos de una compra en la que seguramente llevamos tiempo pensando. Reconozco que encontrar una televisión Mini LED de 75 pulgadas y de Samsung por este precio, resulta tentador. De hecho, esta oferta me ha servido para comprobar lo mucho que han cambiado los precios de las televisiones grandes y para fichar un muy buen modelo.

Este artículo está pensado para ayudarte a descubrir productos de tu interés o para que tomes una mejor decisión de compra. Algunos de los enlaces que incluye son de afiliados, por lo que si realizas una compra a través de ellos La Razón podría recibir una pequeña comisión. Este hecho no influye en nuestras recomendaciones ni en el precio que pagas por el producto.

© Samsung

Samsung Mini LED M72H

© Samsung

One UI Tizen seguirá recibiendo actualizaciones durante siete años, una apuesta poco habitual en el mercado de los televisores
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Este Motorola parece un móvil delicado, pero tiene resistencia de grado militar y una batería que sorprende

Durante los últimos meses hemos visto cómo los fabricantes han vuelto a obsesionarse con hacer móviles cada vez más delgados. El problema es que reducir unos milímetros el grosor suele tener consecuencias, especialmente en la batería. Y, por muy bonito que sea un teléfono, de poco sirve que apenas ocupe espacio en el bolsillo si después tenemos que estar pendientes del cargador.

Motorola Edge 70

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Por eso resulta interesante el Motorola Edge 70, un smartphone que consigue quedarse en solo 5,99 milímetros de grosor sin renunciar a una batería de 4800 mAh. Además, tiene una pantalla de muy buen nivel, un diseño cuidado y potencia suficiente para la mayoría de usuarios. Su precio también ayuda a verlo con otros ojos, porque este móvil costaba inicialmente 599 euros, pero ahora está rebajado a 421 euros, una rebaja de 178 euros que lo convierte en una opción bastante más apetecible.

Un móvil ultrafino que no parece tan delicado como cabría esperar

Lo primero que llama la atención del Motorola Edge 70 es su diseño. Tiene un grosor de apenas 5,99 milímetros y pesa 159 gramos, unas cifras especialmente llamativas teniendo en cuenta que hablamos de un móvil con una pantalla de casi 6,7 pulgadas. Es de esos teléfonos que pueden resultar interesantes para quienes están cansados de llevar móviles grandes y pesados, pero tampoco quieren renunciar a una pantalla amplia.

Motorola ha utilizado un marco de aluminio y una parte trasera con acabado texturizado, una combinación que ayuda a mejorar el agarre y evita que las huellas se marquen tanto como en los habituales acabados brillantes. Además, cuenta con protección Corning Gorilla Glass 7i y certificaciones IP68 e IP69 frente al polvo y el agua. También cumple con pruebas del estándar militar MIL-STD-810H, aunque eso no significa que sea indestructible.

El diseño es su principal reclamo, pero la pantalla tampoco se queda atrás. Monta un panel pOLED de 6,67 pulgadas con resolución de 2712 x 1220 píxeles y una tasa de refresco de 120 Hz. Es una combinación muy completa para disfrutar de películas, series, redes sociales o simplemente navegar por Internet, con imágenes definidas y movimientos fluidos. También destaca su brillo de hasta 4500 nits, su compatibilidad con HDR10+ y validación de color Pantone.

En el interior encontramos el Snapdragon 7 Gen 4, acompañado en este caso de 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento, siendo su versión más completa. No es un procesador que pretenda competir con los chips más potentes del mercado, pero tiene capacidad de sobra para tareas habituales, multitarea y buena parte de los juegos actuales. Eso sí, si nuestra prioridad es jugar durante horas a títulos especialmente exigentes, existen alternativas con más potencia por un precio parecido. Viene con Android 16 con la personalización de Motorola, que es bastante limpia.

La batería es, probablemente, lo más sorprendente

Cuando vemos un móvil tan fino, lo normal es pensar que la batería habrá sido uno de los principales sacrificios. Sin embargo, Motorola ha conseguido integrar 4800 mAh gracias a la tecnología de silicio-carbono, que permite aumentar la densidad energética sin necesitar tanto espacio físico. Es una capacidad bastante generosa para un teléfono de estas dimensiones. Además, incorpora carga rápida TurboPower de 68 W y carga inalámbrica de 15 W con tecnología Qi2. Esta última es interesante, porque permite utilizar accesorios magnéticos compatibles, algo que no es habitual en muchos móviles.

En fotografía encontramos una cámara principal de 50 megapíxeles con estabilización óptica, acompañada de un ultra gran angular de otros 50 megapíxeles que también permite hacer fotografías macro. La cámara frontal mantiene esa resolución de 50 megapíxeles y puede grabar vídeo en 4K. Es un conjunto bastante versátil para fotografías cotidianas, paisajes, retratos o videollamadas.

Motorola Edge 70

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El Motorola Edge 70 es uno de esos móviles cuyo atractivo depende mucho del precio. Por 599 euros, su diseño ultrafino tenía que competir con teléfonos que ofrecían procesadores más potentes o cámaras más completas. Sin embargo, por 421 euros, después de una rebaja de 178 euros, resulta mucho más fácil encontrarle sentido. Permite disfrutar de un móvil extraordinariamente fino y ligero sin tener que renunciar a una pantalla de calidad y una batería generosa.

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© Difoosion

Su diseño ultrafino es uno de los principales atractivos de este smart
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Un harén de murciélagos en el Jardín Botánico

Elena Tena va pertrechada con sus herramientas de campo. Carga un aparato de ultrasonido que le permitirá grabar las llamadas que emiten los murciélagos para desplazarse y cazar (el oído humano es capaz de captar frecuencias de hasta 20.000 hercios y algunas especies de murciélagos pueden emitir sonidos del rango de los 200.000) y una cámara térmica que los hará visibles cuando llegue la noche. El grupo de visitantes que la acompaña espera paciente debajo de una de las 14 cajas refugio del Jardín Botánico a que alguno de los nueve ejemplares de murciélago de Cabrera o soprano abandone el habitáculo para salir a cazar. Son ocho hembras y un macho. Este taller de «avistamiento de murciélagos al atardecer», organizado por el Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) de Madrid, no solo le sirve a Elena Tena para hacer divulgación, sino también para hacer el seguimiento a estos animales que están en plena época de apareamiento.

Tena es especialista en quirópteros y responsable del proyecto de conservación de estas especies en el RJB-CSIC, además de presidenta de la Asociación Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos (Secemu) y coordinadora del BATlas (Proyecto de Seguimiento y Atlas de Murciélagos de España). Su pasión por estos mamíferos quizá fuera un poco casual, pero, a base de años de estudio, se ha cimentado en pura admiración. Entre los «superpoderes» de estos pequeñísimos mamíferos (los más grandes de Europa, los nóctulos grandes, pesan unos 45 gramos, y los más pequeños, en torno a los 4 gramos) están su capacidad para hibernar y bajar su ritmo cardiaco a uno o dos latidos por minuto o que las hembras pueden autofecundarse después de la hibernación e, incluso, parar la gestación mientras duermen, de forma que las crías nazcan con el buen tiempo y cuando más comida hay.

A pesar de que los murciélagos tienen mala prensa (vampiros, chupasangres, seres nocturnos) y muchas son las leyendas que los acompañan (en Valencia se dice que al rey Jaime I se le coló uno en la tienda, le despertó y pudo defender la ciudad del ataque enemigo…), su papel en el ecosistema es clave para dispersar semillas, su guano es el mejor abono que hay y tienen una enorme capacidad para comer insectos. De las 1.500 especies que hay en el mundo, solo tres se consideran vampiros (las tres viven en América) y el 70% de ellas son insectívoras. Algunas son capaces de comer dos tercios de su peso en insectos. El murciélago común, señalan desde el Jardín Botánico, puede llegar a ingerir hasta 3.000 insectos en una sola noche. Haciendo un símil, es como si una persona de unos sesenta kilos de peso tomara cada día entre 20 y 40 kilos de alimentos. De hecho, estos mamíferos voladores son especies protegidas por ley. «Hay mucha falta de información. Actualmente todavía se describen nuevas especies, pero a la gente, cuando le explicamos un poco el mundo de los murciélagos, le cambia el chip y los ve con otros ojos», dice.

Cajas refugio

Las primeras cajas refugio se instalaron en el Real Jardín Botánico en 2024 con el objetivo de hacer un poco de control biológico de insectos de la zona y eliminar posibles plagas dañinas para las personas, como el mosquito transmisor del virus del Nilo. También, «permitir el asentamiento de poblaciones de distintas especies en la zona verde del centro de Madrid», dicen desde el RJB-CSIC. Desde entonces, Elena Tena viene dos veces al año a revisar las cajas.

Han encontrado varias especies de las 25 que hay en la Comunidad. El murciélago de Cabrera o soprano es la que ha formado el harén este año en una de las cajas refugio, pero en otras ocasiones también se ha encontrado el murciélago común o enano. Los ejemplares del jardín se anillan, lo que permite posibles recapturas para saber cómo se mueven y cómo les va. «En julio del año pasado, en la primera revisión, ya encontramos la primera colonia de cría de murciélago de Cabrera. Eran 11 hembras adultas y 9 crías. Marcamos 14 ejemplares porque algunas crías aún eran pequeñas, y ese mismo otoño, un compañero, Raúl, en Madrid Río recapturó una de las crías anilladas en otra caja refugio. Estaba en fase de apareamiento en otro harén con otras dos hembras y un macho. Hoy hemos recapturado otra dentro de este harén, que era una madre que ya estaba criando en julio del 25», cuenta. El éxito le hace sospechar que se necesitan más de estos refugios para asegurar el buen estado de conservación de esta especie, que tiene cada vez más dificultades para encontrar huecos o fisuras naturales en el entorno.

Una migración insólita

Sobre los murciélagos todavía quedan muchas cosas por saber. Su diminuto peso dificulta el rastreo, pero la paciencia de especialistas como Tena y la tecnología están ayudando a descubrir más sobre su vida en la oscuridad. Gracias a las anillas, por ejemplo, se descubrió la migración de un ejemplar que había recorrido más de mil kilómetros desde Letonia hasta el sur de Inglaterra en solo diez días.

«Contando con que fuera en línea recta, eso son mínimo 100 km cada noche y atravesando el mar», dice Elena Tena. Ella y un equipo de la Estación Biológica de Doñana hicieron otro descubrimiento que publicaron en la revista Science. Demostraron que la especie nóctulo grande (la más grande de Europa, con 45 gramos de peso) es capaz de cazar y comer aves en vuelo.

¿Cómo demostrar que este murciélago es capaz de cazar en pleno vuelo un pájaro y no evitar caer al suelo con el peso? ¿Cómo era posible hacerlo con una especie que pesa el doble o menos que su presa? Colaboraron con un equipo danés de la Universidad de Aarhus, que desarrolló unos equipos con micrófono, acelerómetro y altímetro de apenas tres gramos; un peso que ya permitía ponérselos en el dorso de los nóctulos grandes. Grabaron el aleteo y la persecución de un murciélago tras un ave y el lento piar del pájaro hasta que se dejó de oír, y pudieron demostrar el hecho, comprobando además la captura casi a ras de suelo. «El problema es que pesaba tan poco que solo podía grabar, no enviar la información. Tuvimos que recapturar al animal para obtener los datos. Es verdad que cuando el nóctulo entra en cualquiera de las cajas refugio de Doñana, estas están dotadas de un lector de chips (como el de los perros), por lo que la caja lo registraba, nos mandaba un aviso al móvil y así podíamos ir a recapturarlo. Aunque la batería solo duraba dos días, por lo que tenía que capturar al pájaro en esa franja de tiempo», comenta.

El Batman mexicano

A Rodrigo Medellín se le conoce como el Batman mexicano. En el estudio de los murciélagos es una autoridad internacional. Afirma con claridad que toda nuestra vida está relacionada con estos pequeños mamíferos. El café que tomamos, el algodón que vestimos o el maíz que comemos es gracias también a estos polinizadores y dispersores de semillas. También se ha hecho famoso entre los productores de tequila. Esta bebida se extrae de la planta Agave tequilana. “Florece una vez en la vida y es polinizada por un murciélago. Los tequileros justo cosechan las piñas del agave antes de que florezca y utilizan brotes clonales para plantar nuevos cultivos, dejando sin comida a los murciélagos polinizadores. Medellín avisó a los tequileros de que debían dejar un 5 o un 10% de la plantación sin tocar, para que los murciélagos pudieran alimentarse, pero también para beneficiar a las plantas, ya que los murciélagos polinizan y hacen un intercambio genético y de ahí los tequileros pueden coger nuevas piñas, más resistentes a plagas y enfermedades”, cuenta Tena. El éxito de este programa de conservación es tal que ya constan de una etiqueta Bar Friendly para productos de cultivos que aplican estas medidas.

© LRM

Uno de los ejemplares del Jardín Botánico

© LRM

Caja refugio con murciélagos en su interior
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Sony metió 8 micrófonos y dos procesadores en estos auriculares que ahora cuestan menos de 200 euros

En auriculares, el paso del tiempo funciona de una forma bastante distinta a lo que ocurre con un móvil. Una buena cancelación de ruido no deja de funcionar porque aparezca una nueva generación, y un buen sistema de sonido tampoco se vuelve mediocre de repente. Por eso algunos modelos pueden mantenerse competitivos durante muchos más años de lo que cabría esperar.

Los Sony WH-1000XM5 son un buen ejemplo. Llegaron al mercado con un precio de 449 euros, pero esta oferta de Amazon los deja en 199 euros. Lo interesante no es únicamente cuánto han bajado, sino todo lo que seguimos encontrando dentro: cancelación activa con ocho micrófonos, dos procesadores dedicados, sonido compatible con LDAC y una autonomía de hasta 30 horas con el aislamiento activado.

Ocho micrófonos y dos procesadores explican buena parte de su cancelación

La cancelación activa de ruido fue desde el principio una de las grandes señas de identidad de los WH-1000XM5, y Sony no se limitó a utilizar un único procesador. En su interior trabajan conjuntamente el procesador HD Noise Cancelling QN1 y el procesador integrado V1, encargados de controlar los ocho micrófonos repartidos entre ambos auriculares. Cuatro micrófonos por cada lado captan el sonido ambiente para que el sistema pueda generar la señal necesaria para contrarrestarlo. Esto tiene especial importancia con ruidos constantes como el motor de un avión, un tren, el tráfico o el murmullo de una oficina.

A todo ello se suma el optimizador automático de cancelación, que ajusta el funcionamiento según el entorno, la forma en la que llevamos colocados los auriculares e incluso factores como la presión atmosférica. No hace falta ir cambiando manualmente el nivel de cancelación cada vez que nos movemos de un sitio a otro. La idea es que el propio sistema adapte su comportamiento.

Sony utiliza unos drivers de 30 mm que han sido diseñados específicamente para este modelo. La cúpula está fabricada con un material compuesto de fibra de carbono, elegido por su combinación de rigidez y bajo peso, una decisión que mejora la reproducción en frecuencias altas y en la claridad general. También tenemos compatibilidad con LDAC, el códec de Sony capaz de transmitir bastante más información que una conexión Bluetooth convencional cuando utilizamos una fuente compatible.

También son unos auriculares pensados para trabajar

Piensa que Sony utiliza cuatro micrófonos multidireccionales centrados específicamente en captar la voz y los combina con su tecnología Precise Voice Pickup y un algoritmo de reducción de ruido basado en aprendizaje automático. El objetivo es separar nuestra voz del ruido exterior. Lo agradecerás especialmente si vas a utilizar estos auriculares para reuniones, videollamadas o llamadas. Además, la conexión multipunto permite tenerlos asociados a dos dispositivos compatibles y alternar entre ellos sin tener que desvincularlos de uno para utilizarlos en otro.

Los WH-1000XM5 pesan aproximadamente 250 gramos. En la diadema utilizan un material suave y las almohadillas han sido diseñadas para distribuir la presión y mantener un ajuste cómodo durante sesiones prolongadas. Eso sí, este modelo no se pliega, como sí hacían versiones anteriores. Es decir, las copas se pueden girar para hacerlos más planos, pero el arco no se dobla.

La batería sigue siendo otro de los apartados donde los WH-1000XM5 cumplen de sobra. Con estos auriculares tenemos hasta 30 horas de reproducción con la cancelación de ruido activada y hasta 40 horas sin ella. Ofrecen bastante margen para utilizarlos varios días sin buscar constantemente un cargador. Para una carga completa necesitamos unas 3 horas y media, pero también tienen un sistema de carga rápida que, con apenas 3 minutos de carga, nso dará hasta 3 horas de reproducción.

Recuerda que ahora los podemos comprar rebajados a 199 euros. Por ese dinero seguimos llevándonos dos procesadores dedicados a la cancelación, ocho micrófonos, drivers específicos de 30 mm, LDAC, DSEE Extreme, conexión multipunto, un buen sistema de llamadas y hasta 30 horas de autonomía utilizando ANC. Años después de su lanzamiento, siguen ofreciendo prestaciones de auriculares premium a un precio que ya no lo parece.

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© Sony

Auriculares Bluetooth de diadema Sony WH-1000XM5

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Ni los 4, ni los 6: los Sony WH-1000XM5 son la opción más inteligente para tener ANC y calidad de audio sin pagar de más
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Unos grandes desconocidos: sonido firmado por KEF, gran cancelación y unos controles que deberían copiar más marcas

Nothing llegó bastante tarde a un mercado lleno de modelos consolidados de Sony, Bose, JBL o Sennheiser. Eso hacía especialmente difícil destacar con unos primeros auriculares de diadema, porque ya no basta con ofrecer cancelación de ruido o una buena autonomía cuando casi todos los modelos de gama alta cumplen en esos apartados.

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* Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.

Los Nothing Headphone (1) consiguieron diferenciarse por algo menos fácil de resumir en una ficha técnica. Cuando los probamos durante varias semanas, lo que más destacó fue la sensación de que casi todo estaba pensado para resultar cómodo de usar. Cuenta con unos controles físicos precisos, una aplicación muy bien resuelta, sonido trabajado junto a KEF y una cancelación activa que rindió muy bien en situaciones reales. Su precio de lanzamiento fue de 299 euros y ahora pueden encontrarse por 149,99 euros

Los controles físicos se agradecen mucho

Nothing tomó una decisión bastante poco habitual, que fue prescindir de los típicos paneles táctiles y apostar por controles físicos. Hay una rueda para el volumen, una pequeña palanca para cambiar de canción y un botón personalizable. Y esto parece un detalle menor hasta que empiezas a utilizarlos todos los días. Durante nuestra prueba, esta parte terminó convirtiéndose en uno de los puntos fuertes del producto. La rueda tiene un recorrido muy preciso, el cambio de canción mediante la palanca resulta inmediato y no hay que memorizar gestos ni repetir toques porque el auricular no haya entendido bien lo que queremos hacer. Es una solución sorprendentemente sencilla. Mientras otros fabricantes llevan años intentando convertir cada superficie en un panel táctil, Nothing vuelve a algo mucho más directo.

El sonido mejora mucho cuando ajustas los graves

Nothing trabajó junto a KEF en la parte acústica y utiliza un driver dinámico de 40 mm diseñado específicamente para estos auriculares. De serie, el perfil es bastante limpio y equilibrado. Sin embargo, durante la primera escucha, notamos que los graves podían quedarse algo cortos si estamos acostumbrados a un sonido con más pegada. No era un problema de calidad, sino de carácter. Por suerte, la solución llegó desde la aplicación Nothing X. Al activar el refuerzo de graves, el sonido gana bastante cuerpo sin tapar voces ni perder demasiado detalle en medios y agudos. Fue uno de esos ajustes que cambiaron bastante la percepción inicial del producto.

Mientras muchas otras aplicaciones de auriculares sirven poco más que para actualizar firmware y cambiar dos ajustes, la Nothing X está bastante mejor planteada. Permite controlar la cancelación, personalizar botones, activar el refuerzo de graves y utilizar un ecualizador avanzado de ocho bandas, algo que da bastante más libertad que los típicos perfiles predefinidos. Es una app muy fácil de usar, sin menús interminables ni ajustes escondidos. Es nuestro análisis de los Nothing Headphone (1) ya contamos que fue una de las pocas apps de este tipo que realmente apetece abrir para modificar cosas.

La cancelación de ruido rinde muy bien en situaciones reales

Nothing utiliza un sistema de cancelación activa adaptativa en tiempo real. A nosotros nos funcionó especialmente bien en trenes, en casa y caminando por la calle. Los ruidos graves constantes desaparecen en gran medida y también consigue reducir bastante conversaciones y sonidos más agudos. Vale que no llega al nivel de aislamiento de modelos como los Sony WH-1000XM6, que siguen estando por delante cuando la prioridad absoluta es eliminar ruido. Pero la diferencia no es tan grande como cabría esperar teniendo en cuenta la diferencia de precio. Además, el modo Transparencia deja pasar el sonido exterior de forma bastante natural, algo útil cuando necesitamos escuchar un anuncio, hablar con alguien o caminar por una zona con tráfico sin quitarnos los auriculares.

El Roller permite ajustar el volumen mediante una rueda física situada directamente en la copa / Fotografía de Christian Collado El Roller permite ajustar el volumen mediante una rueda física situada directamente en la copa / Fotografía de Christian Collado

En cuanto a comodidad, las almohadillas utilizan espuma viscoelástica recubierta de piel sintética, con un tamaño suficiente para rodear bien la oreja y repartir la presión. Durante sesiones de dos o tres horas resultaron cómodos. La presión lateral está bien repartida y el acolchado evita que las copas terminen resultando molestas. Eso sí, como la diadema es algo más rígida que la de algunos modelos premium, en sesiones largas puede generar un poco de presión en la parte superior de la cabeza. Solo le daría importancia a este aspecto si buscas unos auriculares par pasar una jornada completa trabajando o para vuelos muy largos.

Nothing anuncia hasta 80 horas de autonomía con la cancelación de ruido desactivada. Con ANC activo, la cifra baja a unas 35 horas. Durante nuestra prueba, con un uso mixto entre desplazamientos y trabajo, fue posible completar una semana laboral sin tener que cargarlos constantemente. Y si se agotan, la carga rápida permite recuperar alrededor de 2,4 horas de reproducción con ANC en cinco minutos, según la prueba publicada. Tampoco el diseño pasa desapercibido. Tiene un aire retro bastante peculiar, casi como una mezcla entre un walkman antiguo y un producto futurista.

Nothing Headphone (1)

Nothing Headphone (1)

Amazon 299,00€149,99€
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Cuando probamos los Nothing Headphone (1) costaban 299 euros y ya nos parecieron un producto especialmente completo. De hecho, ya dijimos que podían competir con modelos de marcas mucho más asentadas en varios apartados. Ahora que están disponibles por 149,99 euros, el contexto cambia bastante. Son unos auriculares agradables de utilizar, y eso engloba desde cómo ajustas el volumen hasta cómo suenan, aíslan y se configuran.

Este artículo está pensado para ayudarte a descubrir productos de tu interés o para que tomes una mejor decisión de compra. Algunos de los enlaces que incluye son de afiliados, por lo que si realizas una compra a través de ellos La Razón podría recibir una pequeña comisión. Este hecho no influye en nuestras recomendaciones ni en el precio que pagas por el producto.

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Su autonomía alcanza hasta 80 horas sin ANC y unas 35 horas con ella a
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20000 Pa, autolimpieza a 90ºC y solo 12,5 cm de altura bajo los muebles en este Roborock

Hay manchas y suciedad que no siempre encajan bien con la limpieza programada de un robot aspirador. Me refiero a las migas después de comer, huellas húmedas, pelo acumulado o algo que se derrama en la cocina, que suelen exigir una solución más inmediata. Y si para resolverlo tenemos que pasar primero el aspirador y después fregar, una tarea bastante simple acaba alargándose más de la cuenta.

El Roborock F25 BX Gen 2 busca precisamente reducir ese proceso a una sola pasada. Aspira residuos secos y recoge suciedad húmeda mientras el rodillo trabaja sobre el suelo, y al terminar dispone de una estación que se encarga de lavar y secar ese mismo rodillo. En la web de Roborock verás que su precio oficial es de 399 euros, pero ahora tanto Amazon lo deja en solo 249 euros.

Lo mejor del Roborock F25 BX Gen 2 es poder recoger suciedad seca y húmeda al mismo tiempo

La principal ventaja de una aspiradora fregona de este tipo es bastante fácil de entender en cuanto aparece una situación real. Si caen cereales al suelo, hay pelos alrededor de la mesa o se derrama algo de líquido, no hace falta recoger primero los restos sólidos y después pasar una fregona. La F25 BX Gen 2 está preparada para trabajar con suciedad seca y húmeda en una misma pasada, aspirando al mismo tiempo que el rodillo gira y friega. Roborock anuncia una potencia máxima de 20000 Pa y una velocidad de giro del rodillo de 450 revoluciones por minuto.

Son cifras altas para una aspiradora fregona, pero lo más importante está en cómo se traducen en el día a día. Tenemos margen suficiente para recoger polvo, migas o pelo mientras el rodillo sigue trabajando sobre manchas y suciedad adherida. Además, el sensor DirTect analiza el nivel de suciedad y puede adaptar automáticamente el funcionamiento. Esto permite utilizarla de forma bastante sencilla sin estar cambiando continuamente de modo según la zona que estamos limpiando.

Uno de los problemas más habituales de cualquier aspiradora con rodillo aparece cuando empieza a acumular pelo. Roborock utiliza aquí su sistema JawScrapers, formado por un rascador de presión constante y otro con forma de peine. El primero ayuda a controlar el agua que queda sobre el rodillo, mientras que el segundo intenta separar y recoger el pelo antes de que termine enrollado alrededor. Piensa que un rodillo limpio mantiene mejor el contacto con el suelo y evita que la suciedad acumulada termine dejando marcas o reduciendo la capacidad de fregado. Y esto cobra más sentido en casas con mascotas o con personas de pelo largo.

La F25 BX Gen 2 puede colocarse prácticamente en horizontal gracias a FlatReach 2.0. Cuando se tumba, la altura queda en 12,5 centímetros, lo que permite entrar debajo de camas, sofás o muebles bajos sin perder la capacidad de seguir aspirando y fregando. También incorpora un giro de hasta 70 grados y un centro de gravedad bajo para facilitar los cambios de dirección alrededor de patas de mesas, sillas y otros obstáculos. Además, esta segunda generación incorpora ruedas de mayor diámetro y un sistema de desplazamiento revisado.

También llega hasta prácticamente el borde. Roborock anuncia una distancia inferior a 0,76 mm desde el borde y eso permite acercar mucho el rodillo a rodapiés, esquinas y laterales de muebles. Esto importa, porque los cabezales suelen dejar una franja estrecha sin limpiar al llegar a la pared. Otro punto a favor es que el rodillo se lava y se seca solo. La F25 BX Gen 2 utiliza un ciclo de autolimpieza a 90ºC y después seca el rodillo con aire caliente también a 90ºC. Esto reduce bastante el mantenimiento tras cada limpieza. Además, esta generación incorpora una separación de sólidos y líquidos dentro del depósito de agua sucia.

La batería es de 4000 mAh y, según Roborock, esto supone unos 40 minutos de autonomía, que ascenderían a 60 minutos en modo ECO. Porque sí, tiene cuatro modos, que son automático, ECO, Máximo y Esponja. Quizá el más práctico para el uso cotidiano sea el modo automático, porque deja que DirTect ajuste el comportamiento según la suciedad que detecte. Lo importante en este sentido es que no hace falta estar configurando constantemente el aspirador para obtener un buen resultado.

El Roborock F25 BX Gen 2 cuesta oficialmente 399 euros, pero ahora Amazon lo vende por 249 euros, con envío gratuito, devolución gratuita durante 30 días y tres años de garantía para dispositivos nuevos. A este precio, su principal atractivo no está en sustituir a un robot aspirador, sino en complementarlo. El robot puede encargarse del mantenimiento diario sin que tengamos que hacer nada. La F25 BX Gen 2 entra en juego cuando aparece una mancha, un derrame, pelos, migas o simplemente queremos hacer una limpieza más intensa y terminar el suelo de una sola pasada.

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La F25 BX Gen 2 aspira residuos secos y friega el suelo en una misma pasada

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Detecta el nivel de suciedad para adaptar automáticamente su potencia
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Boi Ruiz: «Hay que dejar de hablar de equidad geográfica y empezar a hacerlo de equidad al resultado»

El exconsejero de Salud de Cataluña continúa siendo un referente de las políticas sanitarias del país, ahora desde el Instituto Universitario de Pacientes de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC). Buen conocedor de los entresijos del sector, hace para A TU SALUD un análisis pormenorizado de los temas capitales que lo atraviesan actualmente, al tiempo que aporta soluciones.

¿Cómo valora la situación de la Sanidad española en el momento actual?

Hoy tenemos los problemas derivados de un éxito: el hecho de que tengamos una mayor esperanza de vida y de que consigamos que muchas enfermedades ya no acaben con nosotros, sino que las cronificamos. En términos cuantitativos, necesitamos cuidar más enfermedades, por lo tanto, hay más demanda. Y, desde el punto de vista cualitativo, necesitamos también cada vez más innovación para ir avanzando en esa línea. ¿Qué ocurre? Que las necesidades siempre han ido por detrás de las disponibilidades. Y, por lo tanto, seguimos teniendo el problema de nuestra infrafinanciación crónica, del sistema sanitario en nuestro país. Y eso requiere decisiones. Y las decisiones pasan por repartir de otra manera los impuestos y realmente priorizar la atención sanitaria respecto a otras políticas. Creo que hay que tomarse ya en serio si priorizamos, no solo en el discurso, la dotación presupuestaria para la atención sanitaria, claramente, y si no es así, pues, plantearse qué tipos de ingresos complementarios a los impuestos tenemos que tener como tienen otros países. Ahora que estamos en un entorno de próximas elecciones, yo pediría, como muchos en el sector, que por fin dejemos la política de partido a un lado con respecto al tema sanitario, y abordemos la política de interés general, como es el tema sanitario, en todas sus dimensiones: la de planificación, la de resultados, la de financiación.

¿Qué promesas deberían llevar los programas electorales?

Hay que deshacer grandes equívocos. El primero, cuando hablamos de equidad: hay que dejar de hablar de equidad geográfica y empezar a hablar de equidad al resultado. Porque desde el punto de vista de la planificación sanitaria, no se trata de tener centros sanitarios en todos los lugares, sino de que aquellos centros sanitarios tengan la «n» suficiente de pacientes para garantizar la resolución. Y que yo, aunque viva en un sitio donde no haya una «n» de pacientes, pueda acudir con facilidad a otro sitio donde esté esa «n» de pacientes. En segundo lugar, habría que hacer un acuerdo de financiación de la atención sanitaria ajustada a las necesidades. Sin ningún miramiento. Y después otra de las cosas enormemente importantes, es ganar en coordinación del sistema de salud. Exigirle a toda organización el resultado, no el cómo tiene que ser.

"Hay que repartir de otra manera los impuestos y realmente priorizar la atención sanitaria"

Hablando de financiación, un estudio asegura que en 2030 pagaremos más dinero en intereses de la deuda que lo que gastamos en hospitales. ¿Está el Sistema Nacional de Salud (SNS) abocado a la quiebra?

Cobertura universal y prestaciones son algo que, desde mi punto de vista, para un SNS es irrenunciable. Si tu no tienes suficientes recursos para cubrir a todo el mundo y de todo en el momento que lo necesita, tienes que hacer racionamiento. Además, lo dice la OMS en un informe del 2010 sobre la viabilidad de los sistemas nacionales de salud universales: que, en mayor o menor cuantía, no habrá ningún país del mundo que pueda garantizar que tendrá los recursos para las necesidades que se plantean en cada momento. Es evidente que con este estudio, que dice lo que dice, después de estas elecciones tendríamos que sentarnos a ver qué hacemos con todo esto. Porque es un sistema que, con todas sus disfunciones, es modelo de éxito. Además otra cosa muy importante que a veces uno olvida de la protección del sistema sanitario. Y un sistema sanitario público, como el que tenemos, contribuye de una manera clarísima a la equidad social. Porque nadie va a perder su patrimonio, lo que sea por una enfermedad.

Se habla mucho de la progresiva privatización de la sanidad pública. ¿Cree que es cierta esta afirmación?

Es otro de los grandes equívocos. Un servicio público es aquel que le corresponde prestar al Estado, que no puede dejar en manos de mercado, pero que lo puede prestar con medios propios o ajenos conveniados y contratados. Entonces claro, ¿decimos que un servicio de salud, si no lo gestiona directamente la administración, está privatizado? En todo caso, si el modelo de prestaciones de servicios públicos se hace no directamente, sino con medios ajenos, concertados y conveniados, habría que decir que eso no es bueno porque los resultados no son buenos. Demuéstreme que los resultados de este sector son malos, en tres sentidos, porque la gestión pública de la atención sanitaria requiere siempre que haya tres beneficiarios: Primer beneficiario, el paciente. Segundo, el profesional. Que esté trabajando en una organización donde pueda trabajar con libertad, pueda crecer profesionalmente, etc. Y tercero, el contribuyente. Que los recursos que se ponen en el hospital estén eficientemente gestionados. Cuando se demuestre que eso es así, pues eso no va bien. Porque no hay ni buenas ni malas políticas, ni buenos ni malos modelos de gestión: hay buenos y malos resultados.

«Cobertura universal y prestaciones son, desde mi punto de vista y para un SNS, irrenunciables»

¿Qué opinión le merece la reforma del Estatuto Marco que tanta polémica ha despertado?

Lo primero que tiene que tener de concepto y de valor un modelo de ese tipo es que tiene que reconocer algo que es imposible desde el punto de vista del Derecho Administrativo, que es: que todo profesional tiene que cobrar igual por lo que es, diferente por lo que hace con lo que es, y diferente en cómo hace lo que hace con lo que es. Y claro, eso desde el punto de vista administrativo es enormemente complejo, pero lo único que a mí me daría satisfacción como profesional es que me consideraran esos tres aspectos (lo que soy, lo que hago y cómo hago lo que hago). Y ese sería el modelo retributivo (que no solo es la nómina). Pero estamos discutiendo cosas que no son más que rehacer o reconstruir modelos administrativos que vienen de los años 80. Creo que el estatuto marco tendría que ser un marco que estipulara la máxima autonomía posible de gestión a las entidades.

En la actualidad dirige el Instituto Universitario de Pacientes. ¿Qué hacen exactamente?

La definición que nuestro lema del instituto, es un lema de Albert Jovell que viene a decir que necesitamos tener una atención efectiva y afectiva, es lo que llamamos modelo afectivo-efectivo. Y cuando te planteas el modelo afectivo-efectivo, es muy sencillo, cualquier persona tiene que ser atendida, desde el punto de vista médico, con la eficacia con respecto a su enfermedad, pero con la afección de ser una persona, y cada persona y su entorno. Y eso es lo que el instituto revisa, cuando analizamos con foros o con jornadas.

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Boi Ruiz
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Philips ha metido toda su tecnología en esta afeitadora: apura al máximo y hasta te corrige cómo te afeitas

Las afeitadoras eléctricas han avanzado mucho más allá de poner tres cabezales rotativos sobre un motor. En la gama alta empiezan a importar tanto la forma en la que las cuchillas entran en contacto con el vello como la presión que ejercemos, la adaptación a los contornos de la cara o la capacidad de reducir pasadas innecesarias sobre zonas sensibles.

La Philips i9000 Prestige Ultra representa precisamente ese extremo del catálogo. La propia marca la define como su "mejor y más innovadora afeitadora", y combina un nuevo sistema de corte, cabezales flexibles, sensores, cinco modos de afeitado y conectividad con el móvil. Como puedes ver en la web de Philips, su precio oficial es de 449,99 euros, aunque la oferta de Amazon la deja en 326,95 euros.

Puede cortar el vello hasta 0,08 mm por debajo del nivel de la piel

La característica más llamativa está en el sistema Levanta y Corta de triple acción. Es un sistema que levanta el pelo suavemente desde la raíz antes de cortarlo. Haciendo esto, puede conseguir un afeitado extremadamente apurado, de hasta 0,08 mm por debajo del nivel de la piel y sin que las cuchillas lleguen a cortar directamente la piel. Es algo que diferencia a una afeitadora de gama alta de muchos modelos más sencillos. Cuanto más cerca de la raíz se corta el vello, más tiempo tarda en volver a notarse. Y cuanto menos tengamos que repetir pasadas sobre la misma zona para conseguir ese resultado, menor será también la irritación potencial.

Philips acompaña este sistema con sus cuchillas DualPrecision NanoTech, diseñadas para capturar el vello independientemente de la dirección en la que crezca. Según la marca, realizan hasta 8 millones de movimientos de corte por minuto. Además, está pensada para trabajar tanto con una barba de un día como con vello de tres o incluso siete días.

La i9000 Prestige Ultra utiliza un cabezal flexible de precisión de 360 grados. Las tres unidades pueden adaptarse de forma independiente a los contornos para seguir mejor zonas complicadas como la mandíbula, el cuello o el espacio bajo la nariz. El objetivo vuelve a ser reducir pasadas. Piensa que en zonas como la mejilla es relativamente sencillo mantener la afeitadora apoyada correctamente. Pero el cuello o la mandíbula obligan a cambiar constantemente de ángulo. Si conseguimos que el cabezal acompañe mejor ese movimiento, habrá menos necesidad de insistir una y otra vez sobre el mismo punto.

La otra gran parte del sistema es SkinIQ Pro. La afeitadora incorpora sensores capaces de analizar diferentes parámetros durante el uso, y dispone de una guía de presión y movimiento. Así que, además de afeitar, te indica si estás utilizando correctamente la máquina. Al utilizar información visual, ya que te avisa con un anillo luminoso, es muy cómoda de utilizar y te ayudará a encontrar la presión adecuada. Además, permite elegir entre cinco modos de afeitado.

Y sí, también intenta reducir la fricción sobre la piel. Lo consigue incorporando el revestimiento Hydro SkinGlide alrededor de los cabezales. Facilitan el deslizamiento sobre la cara para que la máquina no arrastre la piel mientras nos afeitamos. Se puede usar tanto en seco como en húmedo, utilizar espuma o gel para una mayor comodidad o incluso afeitarte mientras te duchas.

Tiene hasta 60 minutos de autonomía con una sola carga. Y, en recuperarla, tarda otra hora. Pero también tiene un sistema de carga rápida que, tras cinco minutos conectada, te dará energía suficiente para un afeitado. A través de su pantalla LCD podrás ver el porcentaje de batería para que nunca te pille despistado. Incluso podrás conectarla al móvil a través de Bluetooth para consultar datos y recomendaciones relacionadas con la técnica de afeitado.

Sé que incluso ahora, que está rebajada a 326,95 euros, sigue siendo una afeitadora cara. Pero sigue siendo el modelo que se coloca más alto en el catálogo de Philips. No todo el mundo necesita este nivel de tecnología para afeitarse, pero si tienes barba dura, piel sensible o simplemente quieres una máquina de gama alta, la diferencia respecto a los modelos básicos está más que clara.

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Es la afeitadora que Philips coloca actualmente en lo más alto de su catálogo

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Busca cortar el vello hasta 0,08 mm por debajo del nivel de la piel
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144 Hz nativos, QLED y HDMI 2.1 en una Hisense de 50 pulgadas por menos de 400 euros

Las televisiones han empezado a tomarse el gaming mucho más en serio. Ya no basta con reducir algo la latencia cuando detectan una consola. Ahora los modelos más interesantes incorporan paneles rápidos, frecuencia variable y conexiones capaces de recibir señales 4K a altas tasas de refresco. El problema es que todas esas prestaciones suelen empujar el precio hacia gamas bastante superiores.

Por suerte, la Hisense 50E7S Pro intenta llevar buena parte de ese equipamiento a una franja más accesible. Es una QLED 4K de 50 pulgadas especialmente orientada a juegos y ahora puede encontrarse por 399 euros frente a los 529 euros de su precio recomendado, que verás en tiendas como MediaMarkt o El Corte Inglés. La rebaja es interesante, pero aquí lo que realmente llama la atención es el tipo de panel que estamos comprando por ese dinero.

En la Hisense 50E7S Pro los 144 Hz son nativos de verdad

Esta es probablemente la característica más importante de la Hisense 50E7S Pro. Su panel VA de 50 pulgadas trabaja de forma nativa a 144 Hz, en lugar de recurrir a técnicas de interpolación para anunciar frecuencias mucho más elevadas de las que realmente puede mostrar la pantalla. La diferencia importa especialmente en videojuegos. Una pantalla de 60 Hz puede mostrar un máximo de 60 actualizaciones por segundo, mientras que a 120 o 144 Hz el movimiento puede representarse con mucha más continuidad, siempre que la fuente sea capaz de generar suficientes fotogramas.

Ahora que está a punto de salir el GTA VI, es el momento de sacar partido a una tele como esta, acompañada de una PS5 o una Xbox Series X. También un PC Gaming podrá aprovechar bien esos 144 Hz a resolución 4K en títulos donde la tarjeta gráfica tenga rendimiento suficiente. Y no solo hablamos de fluidez visual, porque una frecuencia mayor también reduce el tiempo que transcurre entre una actualización de imagen y la siguiente, algo particularmente útil en shooters, juegos de conducción o títulos competitivos donde unas pocas décimas pueden cambiar mucho la sensación de respuesta.

La E7S Pro dispone de cuatro HDMI. Dos de ellos trabajan hasta 4K y 60 Hz, mientras que los otros dos son HDMI 2.1 compatibles con VRR, ALLM y señales 4K a 144 Hz. Uno de estos últimos incorpora además eARC para conectar una barra de sonido o receptor compatible. Esto permite, por ejemplo, dejar conectados simultáneamente un PC gaming y una consola sin tener que estar intercambiando cables. Hisense añade además AMD FreeSync Premium Pro, orientado precisamente a mantener una experiencia más fluida con hardware compatible y contenido HDR. Vamos, que se toma muy en serio su enfoque gaming.

Pero, fuera de los juegos, tenemos una televisión QLED 4K que utiliza tecnología Quantum Dot y que declara una cobertura aproximada del 90% del espacio DCI-P3. El objetivo del Quantum Dot es ampliar la gama de colores respecto a un LED convencional y mantener una reproducción más intensa en películas, series y videojuegos. El panel es de tipo VA, una tecnología que suele destacar especialmente por su contraste frontal. También admite Dolby Vision, Dolby Vision IQ, HDR10, HDR10+ y HLG, cubriendo prácticamente los formatos HDR más habituales.

Aunque los 144 Hz estén claramente orientados a gaming, una televisión con un buen tratamiento del movimiento tiene ventajas también cuando vemos deporte. La Hisense incorpora MEMC y Smooth Motion con inteligencia artificial, que trabajan para reducir tirones y mantener mejor definidos los elementos que se desplazan rápidamente por la pantalla. Ten en cuenta que, en un partido, una buena gestión del movimiento ayuda a que esas transiciones sean más fáciles de seguir. Y no solo hablo de fútbol, también de baloncesto, Fórmula 1 o motociclismo.

Esta smart TV utiliza HomeOS U9 como plataforma. Desde ella tendremos acceso a Netflix, Prime Video, Disney+, HBO Max, SkyShowtime, DAZN, Movistar Plus+ y un largo etcétera. El procesamiento de imagen corre a cargo de un Quad Core MT9618 con escalado mediante IA hasta 4K, algo que agradecerás cuando reproduzcas contenidos de menor resolución.

En cuanto al sonido, el sistema integrado está formado por dos altavoces de 10 W, una configuración que podemos considerar habitual en esta gama. Es compatible con Dolby y DTS y añade funciones como Room Fitting Tuning e Hi-Concerto. Para televisión, YouTube o una serie es una potencia suficiente, pero si la idea es aprovecharla para un sonido más inmersivo, la conexión eARC permite añadir fácilmente una barra como la Sonos Beam.

Hay televisiones de 50 pulgadas incluso más baratas, pero muchas siguen utilizando paneles de 60 Hz. Aquí tenemos QLED, resolución 4K, 144 Hz nativos, VRR, FreeSync Premium Pro y dos HDMI capaces de recibir 4K a 144 Hz. Todo esto por 399 euros, frente a los 130 euros originales. Su punto fuerte es que no obliga a comprar una televisión de gama alta para acceder a prestaciones gaming que hasta hace poco estaban reservadas a modelos bastante más caros.

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La Hisense 50E7S Pro utiliza un panel QLED 4K con una frecuencia nativa de 144 Hz

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Dolby Vision IQ, HDR10+ y MEMC completan un apartado de imagen que va mucho más allá del gaming
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Este JBL está hecho para salir de casa: aguanta agua, polvo, golpes y hasta 28 horas de música

Los altavoces Bluetooth portátiles suelen obligarnos a elegir entre dos extremos. Los modelos pequeños son cómodos de transportar, pero pueden quedarse cortos cuando queremos llenar una terraza o escuchar música al aire libre. Los más grandes ofrecen bastante más presencia, aunque dejan de ser algo que apetezca mover constantemente.

El JBL Xtreme 5 intenta quedarse justo entre ambos mundos. Sigue teniendo correa para llevarlo al hombro y un formato relativamente manejable, pero ya ofrece prestaciones pensadas para utilizarlo durante muchas horas y en espacios abiertos. Si visitas la web de JBL verás que su precio oficial es de 349,99 euros, aunque ahora puede encontrarse por 239 euros en Amazon, y esto son más de 100 euros de descuento.

El JBL Xtreme 5 no es pequeño, pero todavía apetece llevártelo contigo

El Xtreme 5 pesa 2,9 kg y mide aproximadamente 34,6 centímetros de ancho. Evidentemente, no es un altavoz que vayamos a meter en cualquier bolso, pero JBL incluye una correa ancha para transportarlo al hombro y mantiene un formato mucho más manejable que el de sus modelos PartyBox. Y, al menos para nosotros, ese equilibrio es uno de sus puntos fuertes. Sigue siendo un altavoz que puedes coger para ir a una terraza, una casa rural, la playa o pasar el día fuera sin que transportarlo se convierta en una pequeña mudanza.

La correa tiene una superficie antideslizante y mantiene uno de esos detalles muy JBL que no cambian nada a nivel técnico, pero que son útiles y hacen hasta gracia. Me refiero a que tiene un abridor de botellas integrado en la hebilla, algo que no echas de menos hasta que lo haces. Pero todavía más importante que esto, es la construcción. El Xtreme 5 cuenta con certificación IP68, y eso significa que está protegido frente a polvo y agua. También es resistente a caídas y puede soportar inmersiones de hasta 1,5 metros. ¿Te estoy invitando a que lo tires al agua? No. Solo te estoy diciendo que, si se te cae, es muy posible que sobreviva.

El sistema acústico utiliza un woofer de 90 W RMS y dos tweeters de 20 W cuando está conectado a la corriente. Cuando funciona con batería, la potencia baja a 60 W para el woofer y 15 W por cada tweeter. Como ves, puedes exprimir algo más el altavoz cuando lo utilices en casa, sin penalizar tanto la autonomía cuando salgas con él. La respuesta de frecuencia baja hasta 40 Hz y a nosotros los graves nos convencieron especialmente. Tiene una pegada fuerte sin que acabe dominando todo el sonido a volúmenes normales.

JBL anuncia hasta 24 horas de autonomía, a las que pueden añadirse otras cuatro horas utilizando Playtime Boost. Esta función modifica algunos parámetros para reducir consumo y llevar la autonomía máxima hasta 28 horas, siempre dependiendo del volumen, el contenido reproducido y la iluminación utilizada. De hecho, en nuestro análisis del JBL Xtreme 5, la batería fue uno de los apartados que más valoramos. Necesita unas 3,5 horas para cargarse por completo y, como el USB-C también funciona como salida de carga, se puede utilizar como powerbank.

El Xtreme 5 incorpora Auracast, el estándar de Bluetooth que permite conectar varios dispositivos compatibles para reproducir audio simultáneamente entre ellos. También incorpora AI Sound Boost, un sistema que analiza la señal en tiempo real para optimizar el comportamiento del altavoz cuando subimos el volumen. Gracias a esto, consigue más presión sonora mientras reduce la distorsión y evita que el woofer trabaje fuera de sus límites. En este caso, la inteligencia artificial funciona como un procesamiento de señal aplicado automáticamente al audio.

Esta generación añade iluminación ambiental integrada alrededor del altavoz. Las luces pueden reaccionar a la música y también sirven para mostrar información relacionada con el encendido, la batería, el emparejamiento o Auracast. Obviamente, no mejoran el sonido, pero encajan bastante bien con el tipo de producto que es el Xtreme 5.

Hoy podemos comprar el JBL Xtreme 5 con una diferencia importante respecto a su precio oficial. Nosotros lo hemos probado y por eso te puedo decir que es un altavoz que suena bien, los graves tienen fuerza, aguanta jornadas lejos del enchufe y la batería reemplazable añade un punto de tranquilidad pensando en años de uso. Si los altavoces bluetooth pequeños se te quedan cortos pero tampoco quieres cargar con uno de esos modelos enormes para cada vez que sales de casa, me parece que este JBL se sitúa en un punto muy interesante.

Este artículo está pensado para ayudarte a descubrir productos de tu interés o para que tomes una mejor decisión de compra. Algunos de los enlaces que incluye son de afiliados, por lo que si realizas una compra a través de ellos La Razón podría recibir una pequeña comisión. Este hecho no influye en nuestras recomendaciones ni en el precio que pagas por el producto.

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El JBL Xtreme 5 pesa 2,9 kg e incluye una correa para poder llevarlo cómodamente

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La certificación IP68 lo protege frente al polvo y permite utilizarlo sin miedo cerca del agua
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