Unos grandes desconocidos: sonido firmado por KEF, gran cancelación y unos controles que deberían copiar más marcas
Nothing llegó bastante tarde a un mercado lleno de modelos consolidados de Sony, Bose, JBL o Sennheiser. Eso hacía especialmente difícil destacar con unos primeros auriculares de diadema, porque ya no basta con ofrecer cancelación de ruido o una buena autonomía cuando casi todos los modelos de gama alta cumplen en esos apartados.
Nothing Headphone (1)
Amazon 299,00€149,99€* Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.
Los Nothing Headphone (1) consiguieron diferenciarse por algo menos fácil de resumir en una ficha técnica. Cuando los probamos durante varias semanas, lo que más destacó fue la sensación de que casi todo estaba pensado para resultar cómodo de usar. Cuenta con unos controles físicos precisos, una aplicación muy bien resuelta, sonido trabajado junto a KEF y una cancelación activa que rindió muy bien en situaciones reales. Su precio de lanzamiento fue de 299 euros y ahora pueden encontrarse por 149,99 euros
Los controles físicos se agradecen mucho
Nothing tomó una decisión bastante poco habitual, que fue prescindir de los típicos paneles táctiles y apostar por controles físicos. Hay una rueda para el volumen, una pequeña palanca para cambiar de canción y un botón personalizable. Y esto parece un detalle menor hasta que empiezas a utilizarlos todos los días. Durante nuestra prueba, esta parte terminó convirtiéndose en uno de los puntos fuertes del producto. La rueda tiene un recorrido muy preciso, el cambio de canción mediante la palanca resulta inmediato y no hay que memorizar gestos ni repetir toques porque el auricular no haya entendido bien lo que queremos hacer. Es una solución sorprendentemente sencilla. Mientras otros fabricantes llevan años intentando convertir cada superficie en un panel táctil, Nothing vuelve a algo mucho más directo.
El sonido mejora mucho cuando ajustas los graves
Nothing trabajó junto a KEF en la parte acústica y utiliza un driver dinámico de 40 mm diseñado específicamente para estos auriculares. De serie, el perfil es bastante limpio y equilibrado. Sin embargo, durante la primera escucha, notamos que los graves podían quedarse algo cortos si estamos acostumbrados a un sonido con más pegada. No era un problema de calidad, sino de carácter. Por suerte, la solución llegó desde la aplicación Nothing X. Al activar el refuerzo de graves, el sonido gana bastante cuerpo sin tapar voces ni perder demasiado detalle en medios y agudos. Fue uno de esos ajustes que cambiaron bastante la percepción inicial del producto.
Mientras muchas otras aplicaciones de auriculares sirven poco más que para actualizar firmware y cambiar dos ajustes, la Nothing X está bastante mejor planteada. Permite controlar la cancelación, personalizar botones, activar el refuerzo de graves y utilizar un ecualizador avanzado de ocho bandas, algo que da bastante más libertad que los típicos perfiles predefinidos. Es una app muy fácil de usar, sin menús interminables ni ajustes escondidos. Es nuestro análisis de los Nothing Headphone (1) ya contamos que fue una de las pocas apps de este tipo que realmente apetece abrir para modificar cosas.
La cancelación de ruido rinde muy bien en situaciones reales
Nothing utiliza un sistema de cancelación activa adaptativa en tiempo real. A nosotros nos funcionó especialmente bien en trenes, en casa y caminando por la calle. Los ruidos graves constantes desaparecen en gran medida y también consigue reducir bastante conversaciones y sonidos más agudos. Vale que no llega al nivel de aislamiento de modelos como los Sony WH-1000XM6, que siguen estando por delante cuando la prioridad absoluta es eliminar ruido. Pero la diferencia no es tan grande como cabría esperar teniendo en cuenta la diferencia de precio. Además, el modo Transparencia deja pasar el sonido exterior de forma bastante natural, algo útil cuando necesitamos escuchar un anuncio, hablar con alguien o caminar por una zona con tráfico sin quitarnos los auriculares.
En cuanto a comodidad, las almohadillas utilizan espuma viscoelástica recubierta de piel sintética, con un tamaño suficiente para rodear bien la oreja y repartir la presión. Durante sesiones de dos o tres horas resultaron cómodos. La presión lateral está bien repartida y el acolchado evita que las copas terminen resultando molestas. Eso sí, como la diadema es algo más rígida que la de algunos modelos premium, en sesiones largas puede generar un poco de presión en la parte superior de la cabeza. Solo le daría importancia a este aspecto si buscas unos auriculares par pasar una jornada completa trabajando o para vuelos muy largos.
Nothing anuncia hasta 80 horas de autonomía con la cancelación de ruido desactivada. Con ANC activo, la cifra baja a unas 35 horas. Durante nuestra prueba, con un uso mixto entre desplazamientos y trabajo, fue posible completar una semana laboral sin tener que cargarlos constantemente. Y si se agotan, la carga rápida permite recuperar alrededor de 2,4 horas de reproducción con ANC en cinco minutos, según la prueba publicada. Tampoco el diseño pasa desapercibido. Tiene un aire retro bastante peculiar, casi como una mezcla entre un walkman antiguo y un producto futurista.
Nothing Headphone (1)
Amazon 299,00€149,99€* Precio a fecha de publicación del artículo. Puede variar sin previo aviso.
Cuando probamos los Nothing Headphone (1) costaban 299 euros y ya nos parecieron un producto especialmente completo. De hecho, ya dijimos que podían competir con modelos de marcas mucho más asentadas en varios apartados. Ahora que están disponibles por 149,99 euros, el contexto cambia bastante. Son unos auriculares agradables de utilizar, y eso engloba desde cómo ajustas el volumen hasta cómo suenan, aíslan y se configuran.
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