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Transportes fija unos servicios mínimos del 50% en Cercanías, del 65% en Media Distancia y del 73% en Larga Distancia para la huelga de Renfe del jueves

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha establecido los servicios mínimos ante el paro de 24 horas convocado por el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) en Renfe para el este jueves 29 de octubre.

En Cercanías, se han fijado en un 75% del servicio habitual en hora punta (de 06:00 horas a 09:00 horas; de 13:30h a 15:30h, y de 18:30h a 20:30h), mientras que para el resto del día serán del 50%.

En los trenes de Media Distancia se establece una media de 65%; en los trenes de Alta Velocidad/Larga Distancia, queda establecido en un 73%; y en los trenes de mercancía se establece en un porcentaje del 26% del servicio programado.

En un comunicado, Renfe ha afirmado que las reivindicaciones alegadas por Semaf para llevar a cabo esta movilización "exceden del ámbito competencial de la empresa", por lo que desde la compañía se considera "incoherente" que se convoque una huelga contra su servicio por cuestiones ajenas a la misma, como la normativa de tiempos de conducción, o determinadas actuaciones de la inspección de Trabajo, que también están fuera de su capacidad de decisión.

Para Renfe, las cuestiones que Semaf ha planteado para la convocatoria de la huelga tampoco están recogidas en el convenio colectivo firmado por el sindicato el pasado mes de julio. Así, la compañía ferroviaria defiende su labor ante las peticiones de Semaf de los últimos meses y señala que incluso el propio sindicado reconoce la existencia de acuerdos con la compañía, "que no existen con otras operadoras". De hecho, buena parte de las reivindicaciones de Semaf parten de actuaciones que ya existen o se aplican en Renfe y que el sindicato quiere ver generalizadas al conjunto del sector ferroviario, ha indicado la empresa.

En concreto, ha asegurado que ante condiciones meteorológicas adversas, o situaciones de riesgo, Renfe es el único operador que adopta medidas de seguridad, mientras otros competidores mantienen la circulación, "hecho que también reconoce el sindicato".

Respecto al acuerdo firmado el pasado mes de febrero en el que se adquirió el compromiso de reforzar el sistema ferroviario tras el accidente de Adamuz, acuerdo firmado también por Semaf, la compañía asegura que se han cumplido "de manera íntegra" todas las obligaciones asumidas, tal como se ha informado en las diferentes reuniones de seguimiento del acuerdo desarrolladas en abril, mayo y octubre.

Asimismo, Renfe también defiende haber reforzado la operativa ferroviaria y la seguridad con más de 1.200 nuevos trabajadores contratados, el refuerzo de los equipos de mantenimiento y el impulso de actuaciones para mejorar la fiabilidad de los trenes y la calidad del servicio, entre otras medidas.

Finalmente, Renfe lamenta los perjuicios que esta huelga pueda ocasionar a los viajeros.

Entre los motivos que han llevado a la convocatoria de la huelga, al sindicato de maquinistas cita la necesidad de que se implanten "protocolos reales y vinculantes ante alertas meteorológicas y una normativa clara que coordine las comunicaciones en situaciones de riesgo, garantizando que nunca se anteponga la urgencia por circular por encima de la seguridad".

También solicitan "desterrar la búsqueda automática de culpables en la cabina implantando de forma efectiva la cultura justa" y abrir un canal directo entre los sindicatos, la AESF y la Inspección de Trabajo para vigilar que seguridad y condiciones laborales vayan de la mano.

El sindicato también reclama proteger sus descansos, su jubilación y el cumplimiento de lo pactado.

© EUROPAPRESS

MURCIA.-Renfe elimina el suplemento de bicicleta y la reserva de asiento en algunos Media Distancia

© EUROPAPRESS

MADRID.-Servicios mínimos de Renfe en la huelga de maquinistas de este jueves: 50% para Cercanías y 75% en horas punta
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Las tres películas imprescindibles de José Luis García Sánchez

Hay directores que filman historias y directores que, además, saben mirar un país. José Luis García Sánchez (Salamanca, 1941-Madrid, 2026) pertenecía a la segunda categoría. Fallecido este domingo a los 85 años, el cineasta deja una obra heterogénea, atravesada por el humor, el esperpento y la voluntad de retratar las contradicciones de la sociedad española. Entre sus títulos, tres películas permiten acercarse a su particular universo: «Divinas palabras», «Tranvía a la Malvarrosa» y «Los muertos no se tocan, nene».

«Divinas palabras» (1987)

Ramón María del Valle-Inclán encontró en García Sánchez a un cineasta capaz de comprender su universo grotesco sin domesticarlo. Adaptación de la célebre obra teatral del escritor gallego, la película nos traslada a una Galicia rural dominada por la superstición, la miseria y las pasiones más bajas. Paco Rabal, Ana Belén y Esperanza Roy encabezan un reparto que da vida a una comunidad donde la piedad cristiana convive con la crueldad y el interés. El director convierte el esperpento valleinclanesco en una experiencia cinematográfica de notable fuerza visual, con personajes que parecen atrapados entre la degradación moral y la supervivencia. Es una de las muestras más significativas de su capacidad para trasladar la literatura al cine.

«Tranvía a la Malvarrosa» (1996)

Basada en la novela autobiográfica de Manuel Vicent y con guion de Rafael Azcona, esta película viaja a la Valencia de los años cincuenta. Liberto Rabal interpreta a un joven que descubre el amor, el deseo y la vida adulta en una España todavía sometida a la represión franquista. Con Ariadna Gil, Fernando Fernán Gómez y Antonio Resines en el reparto, García Sánchez reconstruye una época de contrastes: la sensualidad mediterránea frente a la moral asfixiante, la curiosidad juvenil frente al miedo. La ciudad no funciona como mero decorado, sino como un personaje más de una historia de iniciación sentimental y política.

«Los muertos no se tocan, nene» (2011)

Su última película como director fue también una despedida cargada de significado. Adaptación de la novela de Rafael Azcona, recupera la España provinciana de la posguerra a través de un humor negro que desmonta solemnidades y retrata las miserias cotidianas. El proyecto enlaza con la tradición satírica que ambos cultivaron durante décadas y rescata una obra que había quedado fuera de los planes cinematográficos de Azcona durante el franquismo. Su tono absurdo y melancólico constituye un epílogo especialmente revelador para una carrera que hizo de la ironía una forma de resistencia.

© Efe

El director José Luis García Sánchez.
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