El ciego, el tuerto y el parado


El pasado 22 de octubre se celebró la Gala Empresarial ‘Premios Alcobendas Avanza 2026’ en el Eurostars Madrid Congress, que reconoce a las personas, entidades y empresas que contribuyen al desarrollo económico y social de la ciudad. Este encuentro, presentado por Roberto Brasero, reunió a 190 directivos en representación del tejido empresarial, con más de 17.000 empresas, de ellas 1.650 multinacionales, para distinguir y premiar la fortaleza y diversidad de este ecosistema corporativo.
A la tercera edición de esta gala asistieron la alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara; el presidente de CEIM, la Confederación Empresarial de Madrid, Miguel Garrido; el viceconsejero de Hacienda y Función Pública de la Comunidad de Madrid, Juan Revuelta; el director ejecutivo de Invest in Madrid, Luis Socías; el presidente de AICA, la Asociación de Empresarios de Alcobendas, Javier Beitia; la vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Madrid, Eva Serrano; la concejal delegada del Distrito Empresarial de Alcobendas, Mar Rodríguez; además de los más importantes directivos de las empresas más importantes de la ciudad.
La alcaldesa de Alcobendas, Rocío García Alcántara, subrayó que “la ciudad pone en valor a las empresas, instituciones y personalidades que contribuyen al desarrollo económico de la ciudad. Nuestro ecosistema empresarial es un hub de oportunidades con más de 17.000 empresas que impulsa el pleno empleo en Alcobendas y potencia nuevas inversiones y más crecimiento en el municipio”.
La periodista y presentadora Ana Rosa Quintana recibió el ‘Premio Divulgación y Comunicación Empresarial’ de manos de la alcaldesa de Alcobendas.
El ‘Premio Presencia Global’ por su dimensión internacional fue para Carrefour, con la sede corporativa de España en Alcobendas, firma que opera en más de 40 países.
VASS, compañía nacida en la ciudad y especializada en proyectos estratégicos de transformación digital, se llevó el ‘Premio Vanguardia e Innovación’.
Bureau Veritas Iberia obtuvo el ‘Premio Sostenibilidad y Compromiso’ por sus servicios de inspección y certificación que ayudan a empresas y organizaciones a mejorar sus procesos.
En el plano institucional, el ‘Premio Apoyo Institucional’ se entregó a AICA, la Asociación de Empresarios de Alcobendas, que celebra este año su 50 aniversario.
El reconocimiento a la trayectoria personal llegó con el ‘Premio Embajador Empresarial’ para José Azulay, fundador, presidente y director creativo de UNOde50.
Los ‘Premios Alcobendas Avanza’ ponen en valor la diversidad del tejido empresarial de Alcobendas y su aportación al empleo, la actividad económica y la generación de oportunidades en la ciudad.


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Hay marcas que fabrican coches y marcas que los subliman. Entre ellas está Lexus, que refina cada detalle para hacerlos más silenciosos, confortables, lujosos y placenteros. Entre la avalancha de SUV, la marca de lujo de Toyota no abandona su familia ES, la tradicional berlina que nació en 1989 y que, en su octava generación, se mantiene con éxito en el mercado. El nuevo ES 2026 estrena motorización eléctrica, una nueva carrocería más grande y mucha tecnología invisible, pero que se puede sentir.
Más que el primero de una nueva era, el Lexus ES 2026 es el colofón de una larga saga y, cómo no, el mejor de todos. Será el último que emplee la plataforma GA-K, que acaba de ser reforzada y modificada para admitir baterías y motores eléctricos. La carrocería, inspirada en el concept car LF-CZ visto en el Salón de Tokio de 2023, es sobria, equilibrada en proporciones y más grande que su predecesora: 165 mm más larga (5.140 mm), con 80 mm más de distancia entre ejes, 55 mm más ancha (1.920 mm) y con 1.555/1.565 mm de altura, dependiendo de si es eléctrico o no.
Unas dimensiones mayores significan aún más espacio interior, con 77 mm más de distancia entre las filas de asientos y la posibilidad de instalar una «butaca otomana» en la parte trasera derecha: reclinable, con reposapiernas y con la extensión del asiento delantero plegable. Todo ello con masaje, climatización, cortinillas laterales y otras comodidades reguladas desde el reposabrazos central. El máximo lujo en el paquete especial «Confort», pero para un solo ocupante.
La veterana plataforma GA-K ha sido totalmente revisada, reforzada y adaptada para estrenar la versión eléctrica del Lexus ES. Hay dos versiones: el ES 350e FWD y el ES 500e AWD, este último con doble motor y tracción total con control electrónico. Las potencias son de 224 y 343 CV y cuentan con una nueva batería de iones de litio de 77 o 75 kWh, con autonomías de hasta 581 km. No olvidemos que pesan alrededor de 2.700 kg.
Las versiones híbridas ES 300h también pueden contar con tracción delantera o total, añadiendo en este último caso un propulsor eléctrico trasero de 55 CV, aunque ambas ofrecen 201 CV combinados. El motor de combustión es el conocido de 2,5 litros, acompañado de dos motores-generadores de apoyo. La nueva batería de iones de litio va situada bajo los asientos traseros y no reduce el espacio del suelo ni del maletero, de hasta 517 litros de capacidad.
Sentados al volante, se aprecian mucho los cambios, desde los sofisticados asientos hasta el nuevo salpicadero. El cuadro de instrumentos de 12,3 pulgadas tiene forma trapezoidal (como los antiguos de carreras) y se ve a través del volante. Va acompañado por una pantalla central de 14 pulgadas, en cuya base aparecen los «controles invisibles», que solo se iluminan con el coche en marcha. Los detalles minimalistas se aprecian en los paneles laterales (incluso retroiluminados), los revestimientos, las costuras… El lujo japonés en estado puro.
La versión eléctrica era la más interesante de probar por ser una absoluta novedad. A un coeficiente aerodinámico muy bajo, conseguido gracias, entre otros elementos, a los flaps aerodinámicos en diversas partes de la carrocería y al carenado inferior y de las ruedas, se suma un sellado perfecto que elimina ruidos y vibraciones. Los 350e y 500e pueden contar con suspensión electrónica, pero incluso con las suspensiones mecánicas (McPherson delante y multibrazo detrás), la rodadura es cómoda y silenciosa.
De hecho, a pesar de la distancia entre ejes tan larga, la berlina japonesa gira plana y en poco espacio, y no lleva dirección posterior. El motor o los motores eléctricos, recordemos que hay una versión 4x4, empujan con fuerza gracias a su par de 272 Nm. Y de forma muy suave y progresiva. El Lexus ES no está hecho para «ir de carreras», sino para viajes confortables. ¿O no?
La versión eléctrica del ES ofrece una opción de cambio de marchas simulado. El «Interactive Manual Drive» permite convertir la marcha única en ocho ficticias, seleccionadas desde las levas situadas tras el volante. Un sonido sintético acompaña las aceleraciones y cada una tiene un punto de «corte de encendido» que obliga a pasar a la superior. Un juguete para el conductor, que puede disfrutar de una conducción deportiva en carreteras de montaña…
Por supuesto, el Lexus ES va equipado con lo último en ayudas a la conducción (Lexus Safety System 4.0+) y en gestión electrónica de estabilidad y tracción. Los enormes frenos de disco ventilados también van controlados por una bomba eléctrica en lugar de mecánica y tienen capacidad de recarga de la batería, también mediante las levas del volante. Las reacciones no solo son predecibles, sino también cómodas y libres de toda brusquedad. Confort ante todo.
La versión híbrida de sexta generación es menos potente (201 CV) y, probablemente, más razonable para los conductores más tradicionales. Un poco más ruidosa por culpa del motor térmico, pero con un suelo más bajo que aporta más espacio para los pies. No tiene una aceleración tan fulgurante, pero sí es lineal y suave gracias a la hibridación, que también ayuda a reducir el consumo hasta los 5 l/100 km. ¡Y con ese peso!
La gama del Lexus ES ya está disponible en España, con un precio de partida de 56.900 euros (con todas las ayudas y financiado con cuotas de 860 €/mes). Los precios PVP de tarifa oscilan entre 61.500 y 69.500 euros para los ES 300h de tracción delantera (a España no vendrá el 4x4) y entre 61.500 y 78.500 euros (el Omotenashi+ de mayor lujo) para los eléctricos con dos o cuatro ruedas motrices. Todos cuentan con una garantía de 15 años o 250.000 km y, para la batería, de 10 años o un millón de kilómetros.


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Tener que repostar es uno de los principales gastos asociados a tener un vehículo. Con los precios al alza, es normal intentar echar todo el combustible posible para aprovechar hasta el último céntimo invertido. Esto puede llevarnos a seguir repostando incluso cuando la manguera ya ha hecho “clic”.
Sin embargo, este último gesto, por muy habitual que sea, puede jugarnos en contra y hacernos perder dinero, además de dañar nuestro vehículo.
La recomendación es muy sencilla: cuando la pistola se detenga, es mejor dejar de repostar. El sistema está diseñado para detectar cuándo se ha alcanzado un nivel adecuado de combustible.
El boquerel, es decir, la pistola para repostar, cuenta con un sistema que permite la salida de los gases del depósito mientras entra el combustible. Durante el repostaje, es importante que el aire acumulado en el interior pueda salir para dejar espacio al carburante.
Para saber cuándo detenerse, el boquerel dispone de un sistema de desconexión que se activa cuando detecta que el nivel de combustible ha alcanzado la punta de la pistola. De esta forma, se interrumpe automáticamente el suministro cuando se alcanza el nivel recomendado o cuando se altera el flujo de aire.
Por eso, cuando escuchamos este sonido no debemos seguir apretando la pistola para intentar apurar al máximo, ya que es la señal de que se ha alcanzado el nivel aconsejado.
Una de las razones por las que conviene parar es que no debemos llenar el depósito por encima del nivel recomendado. En su interior hay una pieza de carbón activo llamada cánister, encargada de atrapar los vapores de la gasolina y evitar que estos lleguen al habitáculo. Este sistema está diseñado para trabajar con vapores, pero no con combustible líquido. Llenar el depósito por encima del límite puede estropear esta pieza y llegar a costarnos entre 200 y 500 euros su sustitución, además del coste de la mano de obra en el taller.
Otro de los motivos para detenerse es que los depósitos cuentan con una válvula de seguridad que puede actuar si detecta un exceso de carburante. Si esto ocurre, parte del combustible puede acabar desperdiciándose y, con él, también esos euros de más que hemos gastado.
Podemos adoptar pequeños hábitos que nos ayuden a aprovechar mejor el carburante que ponemos en el coche. De esta forma, evitaremos gastar de más y reduciremos el riesgo de provocar problemas en alguna pieza.
Una de las recomendaciones es mantener los neumáticos con una presión adecuada. Llevarlos con una presión inferior puede hacer que el consumo de carburante aumente hasta un 4 %. Por otro lado, también se aconseja reducir la carga del vehículo todo lo posible, ya que el peso adicional aumenta el consumo.
Además, conviene conducir a una velocidad constante, evitar frenazos bruscos y, en caso de permanecer parados durante más de un minuto, apagar el motor para que no siga consumiendo carburante.


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Hace tiempo que Internet no es un espacio al que los menores se incorporan progresivamente. Es, más bien, uno de los entornos en los que crecen, se relacionan y construyen su identidad. La tecnología atraviesa su forma de comunicarse, entretenerse, estudiar y consumir contenidos, hasta el punto de que la frontera entre la vida online y offline resulta cada vez más difícil de separar.
Los datos nos ayudan a hacernos una idea de lo temprano que comienza esta relación. Según el informe “Infancia, adolescencia y bienestar digital. Una aproximación desde la salud, la convivencia y la responsabilidad social”, elaborado en 2025 por UNICEF España, la Universidad de Santiago de Compostela, el Consejo General de Ingeniería en Informática y Red.es, a los 10 años el 41% del alumnado ya tiene teléfono móvil. A los 11, la proporción alcanza el 76%. El acceso a redes sociales y plataformas de vídeo se consolida incluso antes de llegar a la adolescencia.
Nunca una generación había llegado tan pronto al mundo digital, pero la familiaridad no es sinónimo de conocimiento. Un niño puede saber perfectamente cómo abrir una cuenta en una red social, compartir un vídeo, jugar online o moverse entre aplicaciones y, al mismo tiempo, no identificar qué información debería mantener privada, cuándo un perfil puede ser falso o por qué un mensaje aparentemente inocente puede esconder un engaño. Ese desfase entre habilidad digital y criterio digital se ha convertido en uno de los retos de la ciberseguridad: no importa únicamente cuánto tiempo pasan conectados, sino qué decisiones toman mientras están conectados.
En ese contexto, Banco Santander ha lanzado Safie Hacks & Teen Hacks, un espacio digital concebido específicamente para que niños y adolescentes aprendan a desenvolverse de forma más segura en Internet, para que adquieran buenos hábitos desde sus primeros contactos con el mundo digital y para que puedan disfrutar de las oportunidades que este ofrece de una forma más segura.
“Los niños y adolescentes se desenvuelven con enorme naturalidad en el mundo digital, pero eso no significa que sean conscientes de todos sus riesgos. Queremos ayudarles a adquirir, desde pequeños, hábitos sencillos que les permitan disfrutar de todas las oportunidades que ofrece la tecnología de una forma más segura, y dar herramientas a las familias y los educadores para que también sean conscientes de los riesgos y puedan ayudar a sus hijos a protegerse en el mundo online”.
Hazel Díez, CISO global de Grupo Santander
Muchas de las situaciones que para un adulto pueden esconder un riesgo de seguridad no tienen, a ojos de un menor, aspecto de amenaza. Por eso, enseñar ciberseguridad a edades tempranas no consiste únicamente en explicar qué es un virus o cómo crear una contraseña. También implica desarrollar una capacidad esencial: pararse antes de pinchar en un enlace, compartir información o confiar en alguien al otro lado de la pantalla.
No se trata solamente de evitar que alguien acceda a un dispositivo. También hay que proteger la información personal, la identidad digital y la capacidad del menor para distinguir entre una interacción legítima y un engaño. El propio planteamiento de Safie Hacks & Teen Hacks refleja esa evolución: la seguridad se aborda desde la identidad y la privacidad, pero también desde las relaciones con otras personas y desde la protección técnica de las cuentas y los dispositivos. Es una visión más amplia de la ciberseguridad: protegerse no significa únicamente instalar una barrera tecnológica, sino aprender a tomar mejores decisiones.
La plataforma estructura este aprendizaje en tres ámbitos: identidad y privacidad, interacciones online, y seguridad de cuentas y dispositivos. En el primero, los menores aprenden qué información dejan en Internet y cómo protegerla. En el segundo, a reconocer perfiles, mensajes u ofertas que pueden no ser lo que parecen. Y en el tercero, a incorporar medidas como contraseñas seguras, autenticación multifactor, actualizaciones y alertas de seguridad.
La educación digital tampoco puede plantearse como un único manual para todas las edades. Por eso este espacio se divide en dos experiencias diferenciadas por edad:
Una estrategia de protección basada exclusivamente en decirle al niño qué debe hacer tiene un alcance limitado. Las familias y el profesorado también necesitan comprender los riesgos, conocer las herramientas disponibles y, sobre todo, poder mantener conversaciones sobre seguridad digital con los menores. Por eso, este nuevo espacio incluye contenidos dirigidos también a ellos: información práctica para reconocer riesgos y señales de alerta, conocer controles y herramientas disponibles y acompañar a los menores en su relación con la tecnología.
La plataforma está planteada como un espacio que se actualizará periódicamente con nuevos contenidos y temáticas, que se irán sumando a otras iniciativas que Banco Santander ya tiene en marcha, como Cyber Heroes, una herramienta interactiva para poner a prueba conocimientos sobre seguridad online, campañas globales de concienciación y acciones específicas dirigidas a distintos colectivos.


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Invertir interesa a los jóvenes españoles. El 42% asegura tener un interés muy elevado por la inversión según una encuesta exploratoria realizada por Banco Santander. Sin embargo, cuando la pregunta pasa del interés al conocimiento, la cifra cae hasta el 12%. La distancia entre ambos porcentajes dibuja uno de los principales retos financieros de una generación que empieza a tomar decisiones que condicionarán su futuro económico.
Esta fue precisamente una de las realidades en las que la entidad financiera decidió poner el foco en las actividades programadas por el banco con motivo del Día de la Educación Financiera, celebrado el pasado 5 de octubre. Una iniciativa impulsada por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que ya se ha consolidado como la cita anual de referencia para poner en valor la importancia de este tipo de formación en las diferentes etapas de la vida de las personas y cuyo lema este año ha sido “Ahorra. Invierte. Avanza”, un mensaje con el que se quiso destacar la contribución de la educación financiera al desarrollo de conocimientos, habilidades y aptitudes que permiten gestionar mejor las finanzas personales y adoptar decisiones económicas más responsables y fundamentadas.
Si el pasado año Banco Santander centró sus esfuerzos en dirigirse a los colectivos financieramente más vulnerables con amplia información y consejos prácticos para evitar que las personas mayores sufrieran fraudes y abusos patrimoniales, en esta ocasión la actividad de la entidad ha puesto el foco en las personas más jóvenes.
La entidad ha realizado un estudio exploratorio entre personas entre los 18 y los 30 años que muestra resultados muy interesantes.
Mientras que el 42% de los jóvenes consultados afirma tener un interés muy elevado por asuntos relacionados con la inversión, solo el 12% considera que sus conocimientos sobre esta materia son también muy altos.
Este salto entre deseo y realidad no solo se circunscribe al terreno de la inversión, sino que en el del ahorro sucede prácticamente lo mismo. En este sentido, solo el 22% de los encuestados reconoció dominar esa parcela tan importante del presente y del futuro de las personas, mientras que prácticamente todos los jóvenes consultados reconocen tener interés sobre cómo ahorrar de la mejor manera posible.
Al mismo tiempo, dos de cada tres encuestados son plenamente conscientes de que disponer de estos conocimientos será muy importante para tomar sus propias decisiones en los próximos cinco a diez años. Pero solo el 13% reconoce que su nivel actual de conocimientos financieros es alto.
La fotografía no es nueva. El macroinforme internacional “El valor de aprender”, elaborado por Santander a partir de las respuestas de 20.000 personas en diez países ya mostraba el año pasado esa demanda de conocimiento: en España, el 71% de los participantes manifestó interés por ampliar sus conocimientos sobre ahorro y prácticamente el mismo porcentaje, el 67%, expresó lo mismo respecto a la inversión.
Con estos resultados y la realidad más que contrastada en la calle, Banco Santander desarrolló una agenda de actividades a lo largo de una semana con más de 40 sesiones de educación financiera por toda la geografía española a través del programa Finanzas para Mortales (FxM), la iniciativa sobre educación financiera promovida por la entidad y Santander Financial Institute (SANFI) que formó en 2025 a cerca de 37.000 jóvenes.
Además, Marco López, responsable de Negocio de Valores y Mercados en Banco Santander, fue el responsable de impartir un webinar sobre inversión para jóvenes en el que se abordaron conceptos básicos y claves para ayudar a los más jóvenes a adentrarse en ese mundo. “Nos encontramos”, asegura López, “con una generación que tiene curiosidad por la inversión, pero que muchas veces no cuenta con las herramientas necesarias para distinguir entre información fiable y ruido. El interés ya existe; el reto es acompañarlo con conocimiento para que las decisiones se tomen con criterio”.
Pero la labor de Banco Santander para acercar la educación financiera a todos no termina en ningún momento del año. Para todos aquellos jóvenes interesados, Santander pone a su disposición dos cursos gratuitos y online: El camino del inversor y El camino del trader, que pueden encontrar en la plataforma Santander Open Academy.
Además, Marcos López, entre otros especialistas, continuarán con distintas sesiones formativas presenciales durante las próximas semanas en diferentes Work Café de Barcelona, Las Palmas y Valencia.
Porque si algo muestran los datos es que a los jóvenes españoles no les falta interés por tomar las riendas de su futuro financiero. El reto se mantiene en transformar esa curiosidad en conocimiento para que puedan tomar decisiones con criterio y seguridad.


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Guinea Ecuatorial empieza a remontar tras unos últimos años en los que la crisis de los precios del petróleo, junto con la depresión ocasionada por la pandemia mundial del covid, han afectado a la economía del país. Sin embargo, a partir del primer trimestre del año 2022 empezó a mostrar síntomas de recuperación, con un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) en más de un 10%, apoyado en el principal sector productivo, la explotación de los hidrocarburos, aunque otros sectores empiezan ya a despuntar gracias a una enorme riqueza de recursos naturales, que permanecen sin explotar plenamente y que el Gobierno ha empezado a buscar una salida a través de acuerdos internacionales y empresas de capital nacional.
Todo ello se ha producido tras la celebración de la Tercera Conferencia Económica Nacional, que a partir del año 2019 ha marcado la agenda económica a través del Plan Nacional de Desarrollo 2035, cuyos objetivos principales pasan por impulsar la diversificación productiva, prestar servicios sociales de calidad a la población sobre la base de mejoras en el funcionamiento del aparato administrativo, ampliar y mejorar las infraestructuras, potenciar el desarrollo del sector privado y formar recursos humanos.
Es este último punto uno de los principales retos del país, ya que la falta de profesionalización y especialización de la mano de obra ha sido uno de los principales problemas para el desarrollo económico de Guinea Ecuatorial por la falta de formación profesional de la población, como herencia de una economía básica, que hasta la llegada del petróleo era totalmente primaria y de subsistencia, basada principalmente en pequeños cultivos familiares, junto con la caza y la pesca. La gran mayoría de los ciudadanos carecían de estudios superiores, ya que la primera universidad no se abrió hasta el año 1995. Por ello, los escasos técnicos con estudios superiores se habían formado en otros países, principalmente España, gracias a la cooperación internacional.
Así, el Gobierno se ha visto obligado a potenciar y generalizar la educación, acelerando la profesionalización de la sociedad para intentar garantizar el trabajo. Es por ello que en las últimas décadas se han creado docenas de miles de empleos públicos en ministerios, instituciones públicas o empresas nacionales de distintos ámbitos, que han conseguido que los ingresos del petróleo se enfoquen en la reconstrucción nacional a través de la economía privada, que ha impulsado el traslado de grandes masas poblacionales hacia las ciudades, propiciando la apertura de miles de pequeñas empresas y negocios.
Con esta base, Guinea Ecuatorial ha reinvertido sus rentas petroleras en la dotación de infraestructuras económicas y sociales, con una agenda que fomenta la recepción de empresas inversoras, que permitirán explotar plenamente todos los recursos. Esta agenda «ofrece un clima atractivo para el inversor, con medidas concretas para el desarrollo empresarial», explican fuentes del Gobierno ecuatoguineano. Para apoyar la llegada de inversiones, el Ejecutivo ha invertido grandes cantidades en infraestructuras de transporte, que facilitan las conexiones nacionales e internacionales.
Ahora mismo, el país cuenta con varios aeropuertos en Malabo (Isla de Bioko), Bata y Mongomeyén (zona continental) y en las islas de Annobón y Corisco.
La red de carreteras se ha modernizado y el Gobierno presume de tenerlas «en el mejor estado de todo el continente, con autopistas y enlaces entre todos los puntos». También se han reconstruido dos grandes puertos, el de Malabo y el de Bata, que ha facilitado el desarrollo del tráfico de mercancías.
Otro de los puntos fuertes de cara a los inversores es el desarrollo de las telecomunicaciones. El acceso a los servicios de telefonía e internet llega a prácticamente toda la población, gracias, entre otras cosas, al servicio del cable de fibra óptica ACE, que une el oeste de África con Europa. El uso de teléfono móvil e internet está extendido, lo que ha propiciado la generalización de las redes sociales y el acceso a canales de televisión nacionales e internacionales. También se ha realizado una enorme inversión para garantizar la energía eléctrica, con un enorme incremento de producción gracias a la construcción de plantas de turbogas, centrales térmicas y plantas hidroeléctricas.
Por todo ello, el Fondo Monetario Internacional (FMI) –organización que trabaja con el Gobierno desde hace décadas– y otras instituciones oficiales internacionales han reiterado la necesidad de combinar la diversificación económica con la explotación de la riqueza de materias primas para reducir la dependencia de los hidrocarburos. Por ello, auspiciado por el FMI, se ha impulsado un plan de urgencia de búsqueda internacional de inversores que ayuden a explotar y rentabilizar todas las áreas económicas. Para ello se han tomado medidas fiscales y legislativas destinadas a crear un ambiente favorable para que la inversión trabaje con plena seguridad jurídica.


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Aterrizar en Guinea Ecuatorial es casi como llegar a otro mundo. Basta poner un pie en este lugar para entender que no se trata de un destino cualquiera. No es comparable a casi ningún otro lugar del continente. El verde lo invade todo y el paisaje se despliega sin filtros, anunciando al visitante de que está a punto de descubrir el paraíso.
En Malabo esa primera impresión se traduce en una ciudad que termina sorprendiendo sin pretenderlo. Las calles combinan edificios coloniales, comercios y una actividad constante que se mueve a su propio ritmo. Solo hay que perderse por sus calles para entender que aquí no hay decorado turístico: hay vida real.
A esa sensación contribuye también el idioma. Guinea Ecuatorial fue colonia española durante décadas y el español sigue siendo lengua oficial. Eso se nota desde el primer paseo: permite moverse con facilidad, entender lo que ocurre alrededor y establecer una conexión directa con la gente. Es un viaje a África, pero con códigos que resultan familiares.
Pero Guinea Ecuatorial se aprecia mejor cuando se deja atrás la ciudad. Fuera de Malabo, ya en la isla de Bioko, el paisaje cambia con rapidez. La carretera se estrecha, el asfalto pierde protagonismo y la vegetación empieza a ocupar cada vez más espacio. A cada tramo aparecen escenas distintas y todo sucede de manera espontánea; casi sin tiempo para anticiparlo.
Las cascadas forman parte de ese escenario cambiante. Surgen entre la vegetación, descienden con fuerza y, en algunos puntos, continúan su recorrido hasta el mar. Ureka es uno de los lugares donde esta imagen se aprecia con claridad: varias caídas de agua llegan directamente hasta la playa, creando una escena poco habitual incluso en destinos muy conocidos. No hay itinerarios marcados ni elementos que dirijan la visita. El entorno se presenta con naturalidad, dejando que sea el propio paisaje el que marque el ritmo.
Las playas refuerzan la sensación de territorio virgen. La arena se extiende sin cortes, la vegetación se acerca a la orilla y el mar mantiene su presencia constante.
Arena Blanca, una de las más accesibles, permite entender bien ese equilibrio. Está cerca de la ciudad y es frecuentada por sus lugareños, pero no pierde esa sensación de amplitud. Más al norte o en zonas menos transitadas, otros tramos de costa mantienen esa misma idea: espacios abiertos dominados por el paisaje.
Ese contraste entre selva y océano define gran parte del viaje. En distancias cortas, el entorno cambia con claridad: la densidad de la vegetación deja paso al horizonte abierto del mar casi sin aviso.
En la región continental, esa sensación se amplía. El Parque Nacional de Monte Alén introduce una dimensión más profunda del país. Aquí el entorno es más variado y aún menos previsible. Recorrer sus caminos implica avanzar con atención plena, saboreando cada momento sin perder de vista la belleza del entorno. La vegetación envuelve algunos tramos y se abre en otros, dejando pasar la luz de forma irregular. Los sonidos acompañan de forma constante, aunque no siempre se identifique su origen. Es un lugar que ha de recorrerse con todos los sentidos abiertos, dejando que el entorno marque el paso.
Las ciudades completan la experiencia sin romper la armonía. Bata, por ejemplo, ofrece una imagen distinta, más dinámica. Su puerto, sus calles y su actividad comercial marcan un pulso constante. Mercados llenos, gente en movimiento y una estrecha relación con el mar forman parte del día a día. Todas las piezas del puzle encajan y se integran en la vida cotidiana.
Ese equilibrio entre naturaleza y entorno urbano forma parte de un mismo recorrido. Es fácil enlazar escenarios: una jornada puede empezar en la ciudad y acabar en una playa o en plena vegetación sin apenas darse cuenta.
Viajar por Guinea no implica seguir un plan cerrado. Cada trayecto introduce cambios y cada recorrido aporta algo distinto. El propio desplazamiento se convierte en parte de la experiencia. En cuestión de pocos kilómetros, el paisaje puede cambiar por completo y obligar a mirar de nuevo.
La postal es tan dinámica como atractiva: el sonido del agua del mar, la vegetación rodeando el camino, el ritmo de una ciudad o la amplitud de la costa. Todo se va encadenando de forma natural, convirtiendo el viaje en una experiencia difícil de olvidar.


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Medusa, el cable submarino respaldado por el grupo AFR-IX Telecom y que interconecta el sur de Europa, el norte de África, Oriente Medio y África Occidental a través del Mediterráneo, tendrá un nuevo amarre en Guinea Ecuatorial, tras el acuerdo firmado entre el gobierno de dicho país y los responsables de la infraestructura.
De esta forma, el país se suma así a un cable que ofrece una transmisión de alta capacidad, una mayor redundancia de red y una menor latencia, lo que permite satisfacer la demanda de servicios digitales, en rápido crecimiento, tanto en Guinea Ecuatorial como en toda la subregión.
Será el segundo cable submarino en la zona, tras el cable ACE (Africa Coast to Europe), operativo desde diciembre de 2012 que tiene 17.000 kilómetros de fibra óptica para conectar 19 países a lo largo de la costa occidental africana, desde Francia y Portugal hasta Sudáfrica.
En total, y según el mapa de Telecomunicaciones de África 2025 de TeleGeography, hay actualmente 77 sistemas de cable conectados al continente africano, ya sea en servicio o en construcción. En noviembre de 2025, Meta anunció la finalización de la infraestructura central de 2Africa, el sistema de cable abierto de mayor longitud del mundo con sus 45.000 kilómetros. El sistema, respaldado por un consorcio que incluye a MTN GlobalConnect, Vodacom/Vodafone, Orange, China Mobile International y otros, conecta 33 países y está diseñado para dar servicio a más de 3.000 millones de personas.
Estos cables submarinos son de vital importancia para cualquier territorio y más aún para un continente como África. Por hacernos una idea, antes de que el ACE entrara en servicio, la capacidad de transmisión internacional de los países era prácticamente residual. Ahora, y gracias a esos sistemas, se ha multiplicado esa capacidad de conectividad hasta superar los 30 Gbps, y el coste del megabit por segundo se ha desplomado (pasando en algunos casos de costar unos 4.000 dólares a menos de cinco dólares al mes).
El problema, más allá del ancho de banda, es de la vulnerabilidad de estos países, puesto que depender de un único cable implica que cualquier avería en ese sistema puede dejar al país entero sin conexión internacional. De hecho, en marzo de 2024 varios fallos simultáneos en cuatro sistemas (WACS, ACE, SAT-3 y MainOne) dejaron a gran parte de África Occidental y Central sin internet durante horas, por lo que la Autoridad Nacional de Telecomunicaciones de Ghana llegó a confirmar públicamente «una degradación significativa de los servicios de datos en todo el país». En enero de 2026, un fallo técnico en el cable WACS interrumpió el acceso a internet en la República Democrática del Congo.
Cabe señalar que Medusa cuenta con el respaldo financiero de la Unión Europea (que aportó 14,3 millones de euros para su extensión africana). De hecho, este cable tiene su origen en uno mediterráneo que empezó a desplegarse formalmente en octubre de 2025, cuando su primer segmento atracó en Marsella. Diseñado con hasta 24 pares de fibra y una capacidad de diseño de 480 terabits por segundo, conecta el sur de Europa con el norte de África y, a través de su extensión subsahariana, se ramifica hacia el Atlántico. La construcción la lleva a cabo Alcatel Submarine Networks (ASN).
En el caso de Guinea Ecuatorial, la llegada del cable está prevista para el periodo 2029-2030 y el coste de conexión se estima entre 20 y 60 millones de euros, sujeto a la validación de estudios marítimos adicionales. Además, el país también quiere amarrarse al Via Africa, una iniciativa impulsada por un consorcio de siete operadoras que el 12 de mayo de 2026 firmaron un Memorando de Entendimiento para su desarrollo. El proyecto prevé conectar Europa con Sudáfrica bordeando la costa atlántica, con puntos de amarre en el Reino Unido, Francia, Portugal, las Islas Canarias, Mauritania, Senegal, Guinea, Costa de Marfil y Nigeria. El consorcio ha arrancado con un estudio de ruta para determinar el trazado óptimo y está preparando el proceso de licitación para seleccionar al proveedor del cable.
Via Africa está diseñado específicamente como una infraestructura complementaria, cuya razón de ser es proporcionar una ruta submarina distinta a la de cables existentes como 2Africa, Equiano y el propio Medusa Africa.
Sin embargo, y pese a la cantidad de cables que rodean el continente, la penetración de internet en la población sigue siendo baja. En 2023, solo el 34% de los africanos usaba internet, frente al 66% de la media mundial, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Entre las causas de este bajo índice se puede hablar de falta de redes de fibra óptica internas que lleven la señal desde las estaciones de amarre costeras hasta las ciudades del interior, costes de acceso o disponibilidad de electricidad, entre otras.


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Durante décadas, el crecimiento económico de Guiena Ecuatorialestuvo íntimamente ligado al petróleo. El descubrimiento y explotación de hidrocarburos convirtió al país en una de las economías más dinámicas de África, que hoy busca nuevas vías de crecimiento en sectores como la agricultura, el turismo, las energías renovables o la economía digital. Lo hace motivado por la volatilidad de los ingresos petroleros, pero también por un cambio de enfoque hacia un desarrollo más sostenible. El potencial es evidente: tierras fértiles y una biodiversidad única. A eso hay que añadirle su posición estratégica en África Central, lo que le suma atractivo como nodo logístico y plataforma de acceso a un mercado de más de 50 millones de personas. De hecho, en su Agenda 2035 identifican sectores de actuación prioritaria como la economía verde, la azul o el turismo y la digitalización.
Ya se han puesto en marcha algunas reformas como la rebaja del Impuesto sobre Sociedades del 35% al 25%, deducciones del 15% a la inversión y la simplificación administrativa a través de la Ventanilla Única Empresarial. También se han reforzado los mecanismos de seguridad jurídica, con acuerdos internacionales de protección de inversiones y nuevas leyes anticorrupción. A ello hay que sumarle la reciente apertura de tierras agrícolas a inversores nacionales y extranjerosy el acuerdo firmado con Turquía para modernizar y digitalizar los puertos. También ha establecido convenios con república Centroafiricanda y Chad. «Estos acuerdos consolidan a Guinea como un nodo logístico clave para África Central, reforzando su papel como puerta de entrada para el comercio regional», en palabras de Ainhoa Garriga, abogada colaboradora en asuntos de Guinea de Cremades & Calvo-Sotelo.
Tradicionalmente basada en modelos de subsistencia, la agricultura guineana está llamada a transformarse en un motor económico. La clave pasa por modernizar procesos, impulsar cooperativas y apostar por la transformación de productos. «Hay muchos pequeños actores que trabajan de forma tradicional, lo cual puede ser un valor añadido», comenta Garriga.
La fertilidad del suelo permite cultivar productos de alto valor como cacao, plátano, mango o yuca. «El reto está en posicionarlos en mercados internacionales como productos ecológicos y con identidad propia». Así lo cree Terenciano Ondo, CEO de Afrom Exportaciones que cree en el potencial de «transformar la agricultura de subsistencia familiar en economía, a través por ejemplo, de cooperativas, porque «generan otras ventajas: evitamos migraciones a las ciudades porque crea oportunidades». En este sentido, insiste en la necesidad de avanzar hacia certificaciones y denominaciones de origen que incrementen la competitividad de esos productos de gran valor añadido como el cacao.
El turismo, por su parte, emerge como otro pilar estratégico en este camino hacia la economía verde. El país sobresale por su biodiversidad y su riqueza paisajística. De hecho, más del 90% del territorio está cubierto por vegetación. Es más, los bosques tropicales de esta zona cettral de África se consideran uno de los grandes pulmones verdes del planeta junto a la Amazonia.
Entre los parques nacionales guineanos sobresale el Parque Nacional de Monte Alén donde habitan gorilas, chimpancés, elefantes o el parque Nacional del Pico Bsailé. Frente a modelos masificados, Guinea Ecuatorial tiene capacidad para apostar por un enfoque sostenible y experiencial. «La gente quiere viajes naturales e ir a zonas vírgenes», comentan desde Rumbo malabo, empresa especializada en viajes España-Guinea.
La riqueza natural del país, con su selvas, playas vírgenes y parques protegidos, lo convierte en un destino privilegiado para el ecoturismo. Y con potencial para los viajes de empresa.
Guinea Ecuatorial no solo busca crecer, sino hacerlo de manera sostenible, En los últimos años mantiene un crecimiento promedio del 6% en la última década. Además, en la última década se han realizado fuertes inversiones y se ha dotado al país de la segunda red portuaria más grande de África, aeropuertos modernos y una extensa red de carreteras que facilita el comercio y la logística.
Ahora quiere seguir su propia senda de desarrollo sostenible y para ello, tanto el desarrollo agrícola como el turismo afrontan el reto de encontrr el equilibrio entre economía y conservación de manera que los recursos naturales se integren en un modelo que genere riqueza sin comprometerlos.


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