Ibiza pone límites a la iluminación nocturna y fija multas de hasta casi 90.000 euros
Las luces de jardines, piscinas, fachadas y establecimientos de Ibiza tendrán que adaptarse a nuevas restricciones para reducir la contaminación lumínica. El Consell Insular ha aprobado definitivamente este viernes un reglamento que regulará la intensidad de la iluminación nocturna, la orientación de los focos y los horarios de encendido y apagado, además de establecer multas de hasta 86.000 euros para las infracciones más graves.
La normativa afectará tanto a las instalaciones exteriores, públicas y privadas, como a aquellas situadas en el interior de los edificios que proyecten luz hacia fuera. Su aplicación se extenderá a toda la isla, incluidos el litoral y los islotes adyacentes, lo que convierte a Ibiza en la segunda isla de Baleares, después de Menorca, en contar con una regulación específica para proteger el cielo nocturno.
Qué luces estarán restringidas y cuándo deberán apagarse
Uno de los principales cambios tiene que ver con los horarios de iluminación, ya que durante el invierno las luces exteriores deberán apagarse o reducir su intensidad a partir de las 22.00 horas, según el uso al que estén destinadas. En verano, estas restricciones comenzarán a medianoche y se mantendrán hasta la salida del sol.
No obstante, la normativa contempla excepciones por motivos de seguridad y para aquellos negocios que permanezcan abiertos después de esas horas. Los ayuntamientos también podrán establecer horarios especiales durante las fiestas locales, la Navidad y determinados acontecimientos culturales o deportivos.
El reglamento también establece que las luminarias deberán dirigir la luz hacia el suelo para evitar que se disperse hacia el cielo o ilumine zonas innecesarias. Asimismo, se restringirá el uso de luces blancas de alta intensidad, mientras que los carteles luminosos y las pantallas LED tendrán que ajustarse a determinados límites de brillo y horarios de funcionamiento.
Estas condiciones no serán iguales en toda la isla, puesto que los espacios naturales protegidos tendrán restricciones más estrictas que las zonas urbanas. Sin embargo, algunas áreas turísticas, como Platja d’en Bossa o el frente marítimo de Sant Antoni, podrán mantener niveles de iluminación más elevados durante los meses de verano.
Cuándo entrará en vigor y qué multas contempla
El reglamento entrará en vigor veinte días después de su publicación íntegra en el Boletín Oficial de las Islas Baleares, aunque los vecinos, las empresas y las administraciones tendrán un margen de tiempo para adaptar sus instalaciones a las nuevas restricciones.
Los primeros cambios afectarán a los horarios de encendido y apagado, que deberán ajustarse en un máximo de tres meses. Para modificar las instalaciones que ya están en funcionamiento habrá más tiempo, ya que el plazo será de cuatro años en la mayoría de los casos y podrá ampliarse hasta ocho para determinados alumbrados públicos y equipamientos deportivos.
La normativa también afectará a las instalaciones que se reformen o amplíen, siempre que las obras supongan cambios en más de la mitad de su potencia o de sus puntos de luz.
Quienes incumplan estas obligaciones se enfrentarán a multas que irán desde los 215 euros para las infracciones leves hasta los 86.000 euros en los casos más graves. Entre ambos extremos, las sanciones leves podrán alcanzar los 860 euros y las graves oscilarán entre los 860 y los 4.300 euros.
Los ayuntamientos tendrán que vigilar que se cumplan las nuevas normas y comprobar que las instalaciones se adapten dentro de los plazos previstos. Para facilitar estos cambios, el Consell también podrá conceder ayudas a los propietarios de instalaciones privadas.


© Naturgy









