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Marruecos consigue que el Rally Dakar de 2027 atraviese el Sáhara Occidental

El recorrido del Rally Dakar 2027, que atravesará el Sáhara Occidental ocupado

Tras siete años celebrándose en Arabia Saudí, el Rally Dakar vuelve a África. Casi veinte años después, la competición regresa al continente que la vio nacer. En esta ocasión, se celebrará en Marruecos. El recorrido comenzará en Portugal, seguirá por el sur de España y, posteriormente, cruzará hacia el vecino sureño. Sin embargo, Rabat ha conseguido colar el Sáhara Occidental ocupado en el recorrido.

Después de alcanzar Agadir, en el sur de Marruecos, "llegará el momento de dar la espalda al Atlas para adentrarse en los grandes y singulares desiertos del extremo sur del país", anuncia la página oficial del Rally Dakar. ¿El destino? "Smara y, posteriormente, casi Dajla, marcarán los puntos más alejados del mapa de la segunda semana". En ningún momento se menciona que dichos destinos son ciudades del Sáhara Occidental, un territorio ocupado ilegalmente por Marruecos desde hace medio siglo.

A continuación, la caravana iniciará su regreso hacia el norte, para seguir el océano Atlántico y alcanzar Marrakech, el destino final. En esta etapa, los corredores volverán a pasar por Smara. "El Reino de Marruecos siempre ha destacado por la calidad de sus desiertos, que convierten este vasto territorio, todavía lleno de sorpresas, en un excelente terreno deportivo para el rally-raid", dicen los organizadores.

Blanqueamiento de la ocupación

Las autoridades de Rabat han conseguido lo que no lograron con el Mundial de Fútbol de 2030: llevar una competición deportiva de primer nivel al territorio saharaui ocupado. También en este caso España y Portugal acogerán el torneo junto a Marruecos, aunque en esta ocasión como colaboradores directos en la ocupación del Sáhara Occidental.

Mientras se anuncian carreras que surcan el desierto y la costa atlántica, la población de la que fuera la provincia número 53 de España es sometida a graves violaciones de los derechos humanos y discriminación por parte de colonos marroquíes. Una situación que contradice directamente el derecho internacional ya que, según la ONU, el Sáhara es un territorio pendiente de descolonización. La última colonia de África.

Este anuncio se produce en una fecha especialmente significativa. Este viernes el Consejo de Seguridad de la ONU emitirá una resolución sobre el Sáhara Occidental, en la que se prevé que se renueve el mandato de la MINURSO –la misión de la Naciones Unidas en el territorio–. Pero también se espera que el documento señale al plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara como "la única base" de las negociaciones para la solución del conflicto. De aprobarse, supondría una victoria diplomática para Marruecos y un mazazo a la autodeterminación del pueblo saharaui.

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Marruecos corteja a Rusia a pocas horas de que el Consejo de Seguridad emita su resolución sobre el Sáhara

La primera ministra de Marruecos, Fátima Zahra Mansouri, junto al presidente ruso, Vladimir Putin

La nueva primera ministra de Marruecos ya se ha estrenado en la agenda internacional. Fatima Zahra Mansouri ha viajado hasta Rusia en su primer viaje al extranjero. La recién elegida jefa de Gobierno ha sido recibida por Vladimir Putin, en un momento crucial para las relaciones de Rabat con Moscú. Este viernes el Consejo de Seguridad de la ONU, donde los rusos tienen capacidad de veto, emitirá una nueva resolución sobre el conflicto en el Sáhara Occidental. Y Marruecos quiere anotarse un nuevo tanto diplomático.

Junto a Mansouri ha viajado a Moscú el ministro de Exteriores marroquí, Nasser Bourita. Ambos han volado hasta la capital rusa para participar en la cumbre Rusia-África. Con motivo de la cita, se ha producido una reunión de ministros de Asuntos Exteriores africanos junto a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. Pero, además, Bourita ha mantenido un encuentro a solas con el responsable de la diplomacia rusa.

Aunque ninguno ha desvelado el contenido de su charla, Rabat tiene la vista puesta en la votación del Consejo de Seguridad sobre el Sáhara Occidental, que se celebra este viernes. Días antes de su encuentro cara a cara, Bourita telefoneó a Lavrov. La iniciativa surgió del "lado marroquí", según confirmó un comunicado de Exteriores ruso.

En aquella conversación, hablaron sobre los preparativos para la cumbre Rusia-África, que se ha celebrado durante esta semana. Pero también sobre "cuestiones regionales clave en el contexto del mantenimiento de la coordinación bilateral de la política exterior, incluido en las Naciones Unidas", sostiene la comunicación rusa. ¿Y qué asunto hay más trascendental para Marruecos que una resolución de la ONU favorable a sus planes anexionistas sobre el territorio saharaui?

Una resolución clave

La votación de este viernes es clave para Marruecos. El año pasado la Resolución 2797 ya supuso una victoria en la batalla por el discurso en torno a la cuestión saharaui de Rabat. En el texto aprobado entonces, el Consejo de Seguridad renovó durante un año el mandato de la MINURSO –que es el que finaliza precisamente este sábado–.

Sin embargo, esta última resolución aprobada en el seno de la ONU tomó un rumbo inaudito hasta esa fecha, cuando colocó la propuesta marroquí de autonomía "como base" de las negociaciones, considerándola "una de las soluciones más factibles". La decisión se celebró por todo lo alto en Marruecos, con la población saliendo a las calles con banderas como si de una victoria futbolística se tratase. Aun así, al señalar a la propuesta de autonomía como "una de las soluciones más factibles", abría un resquicio para otras alternativas.

En estas últimas semanas, se han filtrado varios borradores sobre la supuesta resolución que el Consejo de Seguridad votará este viernes. Si se confirma su contenido y, sobre todo, se ratifica; se trataría de un revés histórico a la autodeterminación del pueblo saharaui. Y es que estos documentos establecen que el plan de autonomía marroquí es "la única base" de las negociaciones.

Aun así, el contenido desvelado por el momento corresponde a los borradores de EEUU. Este viernes se descubrirá hasta qué punto el resto de Estados miembros del Consejo consentirán estas condiciones, que no son sino un abandono a los derechos del pueblo saharaui. Tradicionalmente, Rusia y China han sido los principales valedores del Frente Polisario dentro de este organismo. Pero las tornas podrían cambiar.

La aprobación de la Resolución 2797 el año pasado da buena cuenta de cómo Marruecos ha maniobrado para ir ganando más apoyos internacionales a su posición en el conflicto por el Sáhara. En los últimos años, cada vez más países han mostrado su conformidad con el plan de autonomía marroquí, pese a que Rabat ocupa ilegalmente el territorio desde 1975, cuando España lo abandonó, dejando inconcluso el proceso de descolonización.

Los apoyos del Polisario en el Consejo de Seguridad

A pesar de que la legalidad internacional es clara –la ONU reconoce al Sáhara Occidental como la última colonia de África–, muchos países prefieren ignorarla para mantener sus buenas relaciones con Marruecos. Así lo hizo el Gobierno de Pedro Sánchez, cuando en 2022 situó el plan de autonomía como la "base más sólida" para la solución del conflicto. Francia fue un paso más allá en 2024, reconociendo la soberanía marroquí sobre el territorio saharaui.

Entre los apoyos significativos más recientes, está el del Reino Unido, que en junio de 2025 declaró que la iniciativa de autonomía marroquí es "la base más creíble, viable y pragmática" para poner fin a la disputa. No es casualidad que justo ese año se aprobase una resolución favorable al plan de Rabat. De los cinco miembros permanentes del Consejo, dos respaldan la soberanía marroquí sobre el Sáhara (Estados Unidos y Francia) y uno la autonomía.

Las matemáticas tampoco juegan a favor del Polisario este año. De los miembros no permanentes en el Consejo, cinco abogan por la soberanía marroquí sobre el Sáhara. De los restantes, solo uno –Liberia– reconoce la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Hasta hace unos pocos meses, Colombia también lo hacía, pero la llegada de Abelardo de la Espriella a la presidencia movió el apoyo hacia Rabat.

El año pasado, todo los países que formaban el Consejo votaron a favor de la Resolución 2797, salvo China, Rusia y Pakistán, que se abstuvieron. ¿Hará Rusia lo mismo en esta ocasión? Si la ONU legitima la colonización marroquí del Sáhara lanzará un mensaje muy peligroso: un Estado podría ocupar otro por la fuerza y, años después, las Naciones Unidas validarían sus acciones. Y, en este sentido, Rusia tiene sus propios intereses en Ucrania.

La cumbre de Moscú

Con este telón de fondo, Mansouri se ha plantado en Moscú. La ocasión ha sido la cumbre Rusia-África, un encuentro promovido por el Kremlin para afianzar su papel de socio privilegiado en la región. En su discurso durante la sesión plenaria de la cumbre, la primera ministra marroquí ha expresado su satisfacción por la "cooperación y el intercambio comercial" de Marruecos con este miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Y, al resto de líderes africanos allí presentes, les ha trasladado su compromiso con la integración en el resto del continente. Para ilustrarlo, ha puesto como ejemplo la Iniciativa Real para África Atlántica de Mohamed VI. Se trata de un proyecto presentado en noviembre de 2023 para que los países del Sahel sin salida al mar puedan acceder a las infraestructuras marroquíes y potenciar así el desarrollo económico de la región. Entre estos equipamientos figuraría el puerto de Dajla, en el Sáhara Occidental ocupado.

No deja de ser irónico que Marruecos proponga a otros países aprovecharse del expolio económico del Sáhara en el contexto de esta cumbre. En ella, Rusia se presenta como un aliado comprometido con el desarrollo africano frente a las injerencias de los países occidentales, y los discursos en contra del "neocolonialismo" son habituales. Mientras, en la mesa se sienta también la jefa de Gobierno del país que lleva sometiendo al pueblo saharaui a un régimen colonial desde hace medio siglo.

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El Sáhara Occidental afronta en la ONU un futuro de autodeterminación sin referéndum

Celebración del Fisahara en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia), en abril.

El mandato anual de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso), que expira el sábado, puede ser el último bajo ese nombre si el Consejo de Seguridad aprueba este viernes una resolución presentada por Estados Unidos para que desaparezca la mención a una consulta popular. Tras lanzar a comienzos de mes un órdago al Frente Polisario, que defiende la independencia del territorio mediante un referéndum, Washington ha redactado una nueva propuesta al Consejo donde el plan de autonomía bajo soberanía de Marruecos deja de ser la “única solución” factible al conflicto para convertirse en “marco negociador” de una salida política, en la que todavía se incluye el concepto de autodeterminación.

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La recarga de un camión cisterna de la ONG ATTSF en el campamento de refugiados de Auserd en Tinduf (Argelia), en mayo.
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«¡La independencia es la solución!»: saharauis se movilizan ante votación en la ONU

Rechazan el «borrador cero» promovido por EE.UU. que pretende imponer la autonomía marroquí como marco exclusivo; alertan que la transformación de la Minurso busca sepultar el referéndum y vulnerar el derecho inalienable del pueblo saharaui a su autodeterminación.
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Coups de feu à la frontière

Le 9 février 2026, des soldats algériens ont tiré en l'air autour du ksar d'Ich, près de la grande oasis de Figuig, à quatre cents kilomètres au sud d'Oujda. Ils venaient d'installer de nouvelles bornes frontières, grignotant quelques hectares de terrains cultivés jusqu'alors par les habitants de ce village fortifié marocain situé en plein désert, sur la ligne de séparation entre les deux pays. En mars 2021, des militaires étaient intervenus au lieu-dit El-Arja, en bordure de Figuig, privant du jour au lendemain les Figuiguis de l'accès à une partie de leurs palmiers. « Cela fait cinquante ans que les Algériens nous prennent nos palmeraies, morceau par morceau », se lamente M. Tijini Jilali, un vieil homme dont les premiers « jardins », comme il les appelle, ont été « volés » en 1975, lorsque le Maroc a mis la main sur le Sahara occidental. « Et pourtant, je me suis battu à leurs côtés contre l'armée française pour les aider à libérer leur pays ! » Sur le continent africain, les colonisateurs européens ont dessiné la plupart des frontières. Or « la région du Sahara possède sa logique propre, avec des populations dont le sentiment d'appartenance n'a rien à voir avec le tracé colonial », rappelle le géographe franco-algérien Ali Bensaâd, qui souligne que « le tracé était très avantageux pour l'Algérie ». Conscient de cet avantage, le gouvernement provisoire algérien avait promis qu'une fois son pays libéré de l'occupation française il accepterait de rediscuter du tracé. Une promesse non tenue, qui provoque la « guerre des sables » en octobre 1963. Celle-ci prend fin rapidement grâce à la médiation de l'Organisation de l'unité africaine (OUA), qui impose sa doctrine : l'intangibilité des frontières héritées de la colonisation. La convention signée par les deux gouvernements en 1972 reconnaît cette inviolabilité. S'agissant d'Ich et de Figuig, les autorités algériennes tolèrent, dans un premier temps, que les habitants continuent de cultiver leurs palmeraies situées en territoire algérien. « Mais, à chaque fois que les tensions se ravivent entre nos gouvernements, les Algériens ressortent la convention de 1972 et nous prennent des terres, poursuit M. Jilali. Le gouvernement marocain nous promet des compensations, mais ne tient pas ses promesses. »

C'est là que le conflit des frontières rencontre une résistance tenace menée par les Figuiguis contre leurs autorités. Depuis octobre 2023, un important rassemblement est organisé tous les vendredis contre la privatisation de l'eau, gérée jusqu'à présent de façon très démocratique par les habitants eux-mêmes. Dans ce combat, les femmes figurent aux avant-postes. « À travers l'eau, c'est notre vie qu'ils essaient de nous prendre, dénonce Nadja, drapée de son asemmired (1), un grand drap blanc qui couvre corps et visage. Sous prétexte que les soldats algériens pourraient nous tirer dessus, nos militaires nous interdisent l'accès à l'oued Zouzfana. Or c'est là qu'on vient chercher le sable pour construire nos maisons ! » Malgré pressions et harcèlements — en 2024, le principal leader du mouvement, M. Mohamed Brahimi, dit « Movo », a passé huit mois derrière les barreaux —, le hirak de Figuig ne fléchit pas, et les femmes continuent chaque vendredi de défier les autorités. Dès sa sortie de prison, Movo a repris sa place à leurs côtés : « Ici, à Figuig, l'État se sent plus faible par rapport aux manifestants parce qu'il sait que nous sommes soudés, et qu'il a peur que nous prenions le parti des Algériens. Pour nous, Figuig et Béni Ounif [la ville algérienne située juste de l'autre côté de la frontière], c'est la même chose, ce sont les mêmes familles, nous parlons la même langue [le zénète], nous mangeons les mêmes plats. Soit c'est eux qui sont marocains, soit c'est nous qui sommes algériens ! »

Voir en ligne : /2026/11/DAUM/70199

(1) Mot zénète, déclinaison locale du tamazight (berbère), traduit par haïk en arabe maghrébin.

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Saharauis rechazan plan de autonomía bajo soberanía marroquí previo a votación en la ONU

Bajo el lema lema «Moriremos unidos, pero no viviremos divididos», el pueblo saharaui se moviliza en los campamentos de refugiados para rechazar el "borrador cero" presentado por Estados Unidos en la ONU, el cual busca imponer la autonomía bajo soberanía marroquí.
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Una tumba de 55 metros de longitud descubierta en el Sáhara Occidental tiene más de 4.000 años

En una llanura de grava del norte del Sáhara Occidental, sin una sombra donde resguardarse, hay un montón de piedras de casi 55 metros de largo del que salen dos hileras de losas. Los arqueólogos las llaman «antenas», y de ahí el nombre de estos monumentos, túmulos con antenas. Son frecuentes en el país y […]

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