¿Qué se hizo en Alicante para limitar los daños de las riadas tras el desastre de 1997?
Hace apenas unos días, el pasado 14 de octubre, el parque urbano inundable La Marjal de la Playa de San Juan de Alicante obtuvo el premio de la Nueva Bauhaus Europea al mejor proyecto en la categoría de Circularidad, Sostenibilidad e Innovación. ¿Un parque? ¿Y qué relación tiene eso con las riadas? La hay, porque la Marjal, además de su aportación estética, de suponer un oasis para vecinos y aves -razón por la cual está vedado a los perros- ha evitado, desde su apertura en marzo de 2015, numerosas inundaciones en una zona particularmente sensible a ellas. Por ejemplo, retuvo 15.500 m³ durante las lluvias históricas de marzo de 2017 y 22.000 m³ en agosto de 2019, protegiendo completamente las zonas urbanas circundantes de los daños causados por las aguas. El proyecto, que tuvo un coste de 3,67 millones de euros, resultó rentable, puesto que costó casi cuatro veces menos que una alternativa tradicional de depósito subterráneo de aguas pluviales.






