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El recuerdo por la dana, inmerso en otro luto

El segundo aniversario de la dana está marcado este jueves por otra tragedia, esta vez en Toledo. Las instituciones valencianas, así como numerosos pueblos afectados, tenían programados sus respectivos minutos de silencio, homenajes y marchas en recuerdo de las 233 víctimas mortales que dejó la riada.

En el caso del minuto convocado por la Generalitat Valenciana a las puertas del Palau -al que también se ha sumado la Diputación provincial con su presidente, Vicente Mompó, y diputados- se ha hecho de manera conjunta por la dana y por el accidente ferroviario de Toledo, pese a que la tarde anterior ya se sumaron al convocado por el Ayuntamiento de Valencia en la fachada consistorial.

El Gobierno municipal también ha guardado este jueves otro minuto de silencio por la dana a las 12.00 horas, y previamente la alcaldesa se ha desplazado a la pedanía de Castellar-l’Oliveral -afectada por la dana- para hacer lo propio también allí junto a sus vecinos.

En otros municipios afectados también se ha recordado a las víctimas. Torrent lo ha hecho en silencio y con una ofrenda floral en el monumento conmemorativo de la rotonda del Mas del Jutge, uno de los espacios más castigados por las inundaciones. En el caso de Catarroja han sido tres los minutos de silencio, y también ha habido ofrenda floral.

Entre Cheste y Chiva, una marcha silenciosa ha partido desde el punto donde confluyen tres barrancos: el Poyo, el Grande y Cueva Morica. Esta ha estado encabezada por una pancarta con el lema «Nuestros familiares han muerto por vuestra incompetencia. Asesinos».

Paterna ha homenajeado a las víctimas preservando la Senyera con barro de Paiporta que el alcalde del municipio, Juan Antonio Sagredo, llevó al Senado días después de la dana como símbolo de unión y solidaridad del pueblo valenciano. Precisamente el Ayuntamiento de Paiporta ha realizado un minuto de silencio junto al monumento en homenaje a las víctimas, situado en Villa Amparo, donde recordaron que las pérdidas "siguen doliendo".

Todo ello en un día marcado por las imágenes del accidente de tren de Urda (Toledo), y la huelga de maquinistas, que ha provocado numerosas incidencias durante la jornada dejando intranquilos a los pasajeros.

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Sentimientos encontrados entre los pasajeros de tren en Valencia: "No existe la seguridad que teníamos antes"

En España últimamente parece que no ganamos para disgustos. Este martes se vivió en Toledo la segunda tragedia ferroviaria de un mismo año. La primera fue en Adamuz el 18 de enero. Y además un día después del accidente de Urda, en Valencia se conmemora este jueves el segundo aniversario tras la dana del 29 de octubre, que dejó 233 fallecidos y daños incalculables. A todo ello se suma, además, la huelga ferroviaria durante toda la jornada.

Los ánimos en las estaciones de alta velocidad del país no están por las nubes, y la estación Joaquín Sorolla de Valencia es buena prueba de ello, con rostros serios y voces bajas. Pero la vida sigue, y los pasajeros que tenían un billete para este día deben continuar su camino y subirse al tren. Siempre y cuando no se haya cancelado por la huelga, claro, como algunos que ya lucen así en los paneles informativos de la estación.

Es el caso de Pepi y Vicenta. Son primas hermanas, valencianas, y en la mañana de este jueves se dirigen hacia Galicia para darle una sorpresa a la hermana de una de ellas. Son de las pocas personas que permanecen en la estación Joaquín Sorolla de Valencia en torno a las 11.30 horas. En una conversación con este periódico, aseguran que lo ocurrido no les frena, aunque "no tiene ni pies ni cabeza".

Sobre el accidente de Urda, creen que "no podemos pensar que nos va a pasar algo a nosotras porque entonces no saldríamos de casa". "Yo ni pienso en lo que pasó ayer, porque no tiene ni pies ni cabeza, es una sin razón", añade Pepi.

Ellas se encuentran esperando a su tren, primero con destino Madrid para después subirse a otro tren en dirección Galicia. Una vez descartado el miedo por los accidentes recientes, sí que miran con recelo las pantallas que indican los trenes con retraso o cancelados por la huelga. "Hemos visto que no nos afecta, que también es muy importante", apuntan.

Han tenido suerte, porque las incidencias en el servicio de Renfe por la huelga de maquinistas sí que afectan a las conexiones Madrid-Valencia y Castellón-Madrid, así como servicios con origen o destino en Alicante, con la supresión de un 22% de los trenes de alta velocidad y un 20% de Euromed.

Renfe ha informado de que se registran cancelaciones y supresiones de servicios mínimos por la huelga, y en los servicios comerciales -AVE, Avlo, Alvia, Euromed e Intercity- se ha registrado un 12,5% de supresiones en los servicios mínimos: 6 de las 48 circulaciones programadas.

Con algo más de incertidumbre se encuentran José y Pilar en las estación. Ellos, también valencianos, tienen un viaje de turismo a Zamora. Para llegar a su destino primero deben coger un AVE hasta Madrid, y después enlazar con otro tren que les lleva hasta su lugar de vacaciones. Pero no saben si la huelga se lo permitirá.

"Todavía no está confirmado si se ha cancelado o no. Hemos preguntado pero tampoco lo saben", explican. Y añaden: "Nos han dicho que podemos cancelar o cambiar el billete pero claro, el precio sería más alto y me han dicho que igual luego lo podría reclamar". Lamenta que nadie les dé una solución firme.

A estos interrogantes por la huelga se suma, además, su miedo a coger un tren tras el reciente accidente de Toledo: "No existe la seguridad que teníamos antes. Íbamos más tranquilos y ahora ves que la seguridad falla".

Subraya José que, a su parecer, lo ocurrido "es un desastre total", algo "bestial" que no entiende cómo puede ocurrir en un país "desarrollado": "Parece tercermundista", añade.

Afecciones

La circulación de la línea de alta velocidad entre Madrid y Levante se encuentra afectada este jueves por retrasos debido a una incidencia técnica en el pantógrafo y la catenaria entre Valdemoro (Madrid) y Villarrubia de Santiago (Toledo), según ha informado Adif en su cuenta de la red social X.

La catenaria es el cable eléctrico aéreo fijo que transmite la energía a lo largo de las vías, mientras que el pantógrafo es el brazo mecánico móvil instalado en el techo del tren para recoger esa electricidad.

Según ha informado Renfe también en X, el origen de la incidencia es una avería de un tren Ouigo que afecta al suministro eléctrico.

Como consecuencia, la circulación por la vía I entre Valdemoro y Villarrubia de Santiago se encuentra interrumpida.

© La Razón

Pasajeros esperan a su tren en la estación Joaquín Sorolla de Valencia
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De hacer pan en su horno a trabajar en la cocina del Roig Arena: así reinventó su vida Palmira tras la dana

Palmira Cortina, a sus 56 años, se ha reinventado. Esta mujer paiportina afectada por la dana se vio obligada a dar un nuevo rumbo a su vida tras perder el negocio en el que había trabajado desde siempre, el horno Hermanos Cortina. Asegura que incluso Juan Roig se ofreció a ayudarla para reabrirlo, pero ella prefirió pedirle trabajo: "Me dijo que si yo era trabajadora, trabajo con él no me iba a faltar". Y así ha sido.

Cuando la riada arrasó el local en el que había invertido la mayor parte de su vida, Palmira no supo qué hacer. Lo veía todo negro. A falta de unos pocos años para jubilarse, se veía sin trabajo y sin fuerzas de reabrir su horno. Dos años después, puede decir que es "una gran afortunada": ha cambiado de trabajo, tiene contrato a jornada completa e indefinido desde el minuto cero. Es feliz.

Han sido dos años duros. Palmira recuerda cómo el 29 de octubre el agua le pilló trabajando en el horno. "Fue todo muy rápido, en 20 minutos nos inundamos", lamenta. Para ella, lo peor fue al día siguiente: "Cuando bajamos y vimos la realidad, lo habíamos perdido todo". Por suerte ninguna vida, aunque destaca que "solo alrededor del horno murieron doce personas".

Hay momentos que, confiesa, todavía se repiten en su cabeza. "Estar oyendo gritos de ayuda, de personas que decían que se ahogaban, y después escuchar el silencio fue terrible", recuerda. Y añade: "Esas cosas no se olvidan, y conforme pasa el tiempo te acuerdas más".

Todavía tiene su local. Vacío, limpio y sin actividad tras la dana. Pero Palmira ya se ve con fuerzas para reactivarlo. No será ella quien lo regente, sino que lo alquilará para volver a dar vida al espacio.

Ella no se veía con fuerzas. "Por la edad, por el dinero que hacía falta y porque mi hijo no iba a querer continuar después", reconoce. No fue por falta de ayuda, ya que como destaca Palmira, World Central Kitchen "se ofrecieron a montar el horno si queríamos". "Cáritas también dijo que había dinero para reabrir", añade.

Después llegó Juan Roig. Y como subraya Palmira, ella sintió que le había "tocado la lotería". "Él venía mucho por Paiporta y yo le pedí trabajo", relata. Asegura que él mismo le instó a que reabriera su negocio, incluso que fabricase para él, pero ella se negó y le pidió trabajo. No quería volver a su horno. De hecho, confiesa que cada vez que entra en su local llora.

Cuando abrió la bolsa de trabajo para el Roig Arena aplicó, y ahora lleva más de un año en la cocina. Se siente una completa afortunada, y aunque al principio le dio vértigo el cambio, se ha sabido adaptar a su nueva vida profesional. "Yo solo sabía hacer pan, y llegué a un sitio totalmente diferente. He pasado de ser autónoma a trabajar para otro", explica.

Precisamente por esta decisión de no reabrir su negocio es que se quedó sin ayudas económicas de la administración, con quienes Palmira es bastante crítica. Defiende que no se trata de ideales políticos, y para ella ninguna institución ha estado a la altura. "No se hizo nada. Desde mi punto de vista, lo público no funciona", denuncia.

Argumenta estas palabras con su vivencia personal: "Por tener seguro no nos ha correspondido ninguna ayuda pública, dicen que con lo que hemos cobrado de él tenemos bastante". Y añade: "También nos negaron los 5.000 euros de autónomo por cerrar el negocio, y para que nos diesen el paro de autónomo tuvimos que justificar lo injustificable".

"No puede ser que el dinero privado llegue enseguida y lo público no funcione". Así, Palmira se acuerda de la ayuda prestada por World Central Kitchen, Juan Roig y Amancio Ortega, entre otros. "Nos dieron de comer y nos animaban a reabrir", recuerda.

Esos días, semanas, en los que pasaron "hambre y miseria" ya quedaron atrás, pero Palmira tiene muy presente todavía lo que vivió aquel 29 de octubre de 2024 y todo lo que vino después. Cada vez que llueve, confiesa, es "una psicosis".

Recuerda cómo en uno de los recientes episodios de lluvia que ha vivido la Comunitat Valenciana, la dana Adam, los primeros rayos y truenos del sábado por la noche la sorprendieron cenando en casa de unos amigos. Era a apenas 200 metros de su propia casa, pero sintió la necesidad de recoger e irse.

Tampoco le ayudan las alertas. Ni el Es-Alert ni las sirenas que han instalado en los municipios de l'Horta Sud para avisar de posibles peligros. "Parece que estemos en la Segunda Guerra Mundial. Es horroroso vivir aquí", exclama.

Sobre todo, Palmira confiesa no entender por qué se instalan estas sirenas "que son necesarias", pero al mismo tiempo existen otros aspectos igualmente importantes que no se han abordado. Se refiere a las alcantarillas: "Que levanten las calles y arreglen el alcantarillado, que aún no lo han hecho".

"Hay calles sin luz, hemos estado con apagones durante más de un año, el día de Navidad no tuvimos luz y en la noche de Reyes tampoco", lamenta. Y añade: "Se gastan el dinero en tirar el puente viejo cuando hay otras cosas que arreglar".

Denuncia que, dos años después de la dana, en Paiporta "no tenemos auditorio, ni polideportivo, ni piscina. Han pasado dos años y están ahora empezando a levantar las calles para arreglar las alcantarillas". Ya se dijo que la reconstrucción tras la dana sería lenta y costosa y Palmira, habiendo dado un giro radical a su vida, da fe de ello.

© La Razón

Palmira, en su local arrasado por la dana
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Las secuelas psicológicas de la dana no desaparecen: "Muchas personas en edad de trabajar están de baja por ansiedad y depresión"

Estrés, ansiedad, depresión. La tragedia de la dana trastocó la vida de miles de valencianos que se vieron afectados por la riada del 29 de octubre de 2024, un episodio que causó 233 muertos y unos daños incalculables.

El agua llegó de noche, hacía frío y humedad. Los vecinos de l'Horta Sud vieron cómo poco a poco el agua llegaba a las puertas de sus casas, se colaba en su interior y arrasaba con toda una vida. El ver cómo de la noche a la mañana su vida habitual se había esfumado hizo que muchos se vieran afectados también a nivel psicológico y precisasen de ayuda. Dos años después, algunos todavía la necesitan.

La Conselleria de Sanidad ha facilitado a LA RAZÓN los datos de la evolución de la atención sanitaria en la zona cero de la dana (l'Horta Sud) hasta septiembre de 2026. Sobre ellos, desde el departamento de la Generalitat aseguran que dos años después de la tragedia, los datos "muestran una evolución favorable de la salud mental en las zonas más afectadas".

Así, explican que "disminuye significativamente el número de pacientes atendidos por estrés, ansiedad y depresión -los principales grupos diagnósticos asociados a las catástrofes-, mientras los recursos profesionales se han incrementado un 47%".

Pero esta conclusión no significa que tras la dana no se incrementasen las atenciones por salud mental. De hecho sí que lo hicieron, y mucho, ya que las inundaciones afectaron a numerosos municipios y "la pérdida de familiares, viviendas, bienes materiales y la alteración de las condiciones de vida suponen importantes factores de riesgo para la salud mental".

Para comparar los datos hace falta conocer primero los previos al 29 de octubre de 2024. Durante los primeros nueve meses de ese año, los servicios públicos de salud atendieron en la zona cero a 360 personas por estrés, a 7.454 por depresión y a 9.253 por ansiedad. En total fueron 17.067 atenciones.

Cabe destacar, antes de continuar, que los datos no contabilizan el número de pacientes sino de servicios prestados. Y como apuntan desde la Conselleria, una misma persona pudo ser atendida en más de un aspecto.

En cualquier caso, el aumento de casos es más que notable. Entre enero y septiembre de 2025 se registró una crecida en el número de pacientes atendidos respecto al mismo periodo de 2024. En total se pasó de los 17.067 previos a la dana a los 18.403, con un aumento total de 1.336 casos en la zona cero.

Aquí el incremento más llamativo es el de los pacientes atendidos por estrés, donde se registró un incremento del 163,3% de casos. Antes de la dana, en nueve meses se atendió a 360 personas, y en el mismo periodo del año siguiente fueron más del doble: 948.

Por depresión y ansiedad también consta un incremento de casos, pero en bastante menor medida. En concreto, 7.817 pacientes necesitaron ayuda por depresión (aumentaron un 4,9%) y 9.638 por ansiedad (un 4,2% más).

Tras este repunte de casos durante el año posterior a la dana, entre enero y septiembre de 2026 volvieron a descender significativamente, aunque los casos por estrés todavía son superiores a los registrados antes del 29 de octubre. En concreto son 640 -han descendido un 32,5%-, pero igualmente contrasta con los 360 registrados en los primeros nueve meses de 2024.

En cuanto a depresión, este año se han contabilizado 7.332 pacientes, con un descenso del 6,2%. Y de ansiedad han descendido un 8,4% los casos, y este año son 8.824 pacientes.

La psicóloga Noelia Marina, contratada -como sus otros once compañeros- por el Colegio Oficial de Psicología de la Comunitat Valenciana (COPCV) y que trabaja en diferentes ayuntamientos de poblaciones afectadas por la dana, asegura que la demanda de atención por parte de la población "ha sido fluctuante": "No sé si diría que ha bajado. Cuando ocurre algo vuelve a aumentar la demanda por parte de la población y también de los agentes municipales".

El perfil de paciente "es muy variado". Asegura Marina que va desde niños hasta personas incluso de 92 años. Ella, en concreto, trata a adultos. "He atendido a muchas personas en edad de trabajar que aún hoy en día están de baja por los síntomas de ansiedad y depresión", explica. En el caso de los más mayores, apunta la psicóloga que "sobre todo tienen miedo de volver a sus casas y dormir solos por la noche". En general, explica que los pacientes tienen síntomas "de malestar, de sensación de injusticia, de abandono, de bronca y de impotencia", entre otros.

La presencia profesionales en la zona cero aumentó tras la tragedia. Desde la Conselleria de Sanidad explican que las plantillas de salud mental de los departamentos de La Fe, Hospital General y Doctor Peset "se han reforzado considerablemente respecto a la situación anterior a la dana". Se trata de un incremento de 88 profesionales, un 47% más, para pasar de los 186 previos a la tragedia a los 274 posteriores. Respecto a las áreas de especialización de las 88 nuevas incorporaciones, esta se desglosa en 22 psiquiatras, 46 psicólogos y 20 profesionales de enfermería de salud mental más.

Una de ellas es la psicóloga clínica Ana Sabater, del Hospital La Fe, que prácticamente desde el día después de la dana pisó la zona cero para atender a los afectados. "Fuimos cuatro psicólogas y dos psiquiatras, pero durante los primeros días no vino mucha gente porque no podían acceder", relata. Así, optaron por atender a quienes se encontraban en la calle.

Sabater estuvo más de un año atendiendo de manera voluntaria a pacientes de la zona cero, tanto individualmente como en grupos. "Yo llevé uno de duelo con familiares de fallecidos y otro de personas con trauma o estrés postraumático", recuerda. Entre los problemas que presentaban, destaca "cuadros de ansiedad, insomnio, disociación y shock".

© EFE

Un hombre abraza a una mujer en la zona cero de la dana tras la riada
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Tres ministros cancelan sus actos en Valencia y Alicante tras el accidente de tren de Toledo

Dos trenes han chocado a primera hora de este miércoles a la altura de la localidad toledana de los Yébenes. El balance provisional es de 50 muertos y numerosos heridos, y los testigos aseguran que, además, al menos dos vagones han caído por un terraplén tras el choque entre un tren de Iryo y un AVE. La circulación de los trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía está cortada.

Según informa el Servicio de Emergencias 112, el suceso ha tenido lugar a las 8.54 horas de la mañana. Poco tiempo después, los ministros han cancelado los actos previstos en agenda. En el caso de Arcadi España, Diana Morant y Luis Planas, tenían previsto visitar la Comunitat Valenciana.

Tanto el ministro de Hacienda como la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades -ambos, además, valencianos- iban a acudir a la localidad de Picanya para visitar el primer tanque de tormentas del municipio, que ha sido financiado por el Gobierno de España. A estos les iban a acompañar el alcalde de Picanya, Josep Almenar, y la comisionada del Gobierno de España para la dana, Zulima Pérez.

Además, tenían previsto desplazarse a Pego (Alicante) para visitar por la tarde el municipio y conocer los efectos de la dana Adam en las zonas productivas y en viviendas de la zona.

Por otro lado, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, intervenía este miércoles en el VI Congreso Nacional de Ingenieros Agrónomos que se celebra en el Museo de las Ciencias de Valencia bajo el lema "Ingenieros Agrónomos: Diseñando la nueva era de los sistemas vivos".

El PSPV también ha informado de que cancela la agenda preelectoral prevista para hoy, como la participación de las candidatas del PSPV-PSOE al Congreso y al Senado por Castelló, Maria Jiménez y Eva Redondo, en el coloquio "Ganarse la vida. Ganar derechos", con representantes de los sindicatos UGT y CCOO en Castellón.

La tragedia ferroviaria coincide, además, con la víspera del segundo aniversario de la dana, una fecha marcada en el calendario de los valencianos para recordar a los miles de afectados y 233 fallecidos por la riada.

Por ello, para este jueves está previsto un minuto de silencio a las 12.00 horas en la entrada de todos los edificios municipales de la ciudad de Valencia, donde además las banderas ondearán a media asta.

Este 29 de octubre será también un día de luto en la ciudad de Valencia, que se suma a la decisión que el Gobierno valenciano aprobó el año pasado de declarar esta fecha como "Día de recuerdo a las víctimas de la dana" y como jornada de luto oficial en la Comunitat Valenciana.

Por este motivo, desde las 00:00 a las 23:59 horas del 29 de octubre, las banderas de los edificios municipales de Valencia ondearán a media asta y los mupis digitales de la ciudad, incluidos los de la plaza del Ayuntamiento, exhibirán un crespón negro, según ha informado este miércoles el Ayuntamiento en un comunicado.

La alcaldesa, María José Catalá, ha trasladado estas medidas en una comunicación a todas las delegaciones y servicios municipales referida al segundo aniversario de la dana que afectó a pueblos y ciudades valencianas y también a las pedanías de La Torre, Castellar-L’Oliveral y El Forn d’Alcedo.

Ayuda

El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha puesto a disposición de Castilla-La Mancha y del Gobierno de España los medios del Ejecutivo valenciano que pudieran necesitarse tras el accidente ferroviario.

En declaraciones a los medios de comunicación tras visitar el puente de la antigua carretera Nacional III en Utiel que ha finalizado su reconstrucción por la dana de octubre de 2024, el jefe del Consell ha manifestado su consternación por la colisión de dos trenes.

En este sentido, ha mostrado en nombre de la Generalitat “nuestra solidaridad con todos los afectados”, además de trasladar “el pésame a las víctimas mortales del mismo”.

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Los nueve centros educativos afectados por la dana licitarán sus obras de reconstrucción en noviembre

Una mañana los alumnos fueron a clase, como es habitual. Al día siguiente todo era barro. Es la situación que vivieron los estudiantes de los centros educativos ubicados en poblaciones afectadas por la dana. Algunos más que otros, porque dos años después, los jóvenes de nueve centros siguen sin poder pisar sus instalaciones. Y nunca lo harán, ya que se tienen que construir desde cero.

Alginet, Alfafar, Massanassa, Catarroja, Algemesí, Paiporta y Utiel. En estas siete poblaciones existen nueve centros -contando dos conservatorios- que claman obras de reconstrucción desde la dana del 29 de octubre de 2024. Un proceso lento y costoso que parece echar a rodar justo dos años después con las licitaciones de obras a partir de este mes de noviembre.

Las instalaciones quedaron completamente inutilizadas con clases anegadas, patios intransitables e incluso en algunos casos, algo peligroso dada la fragilidad de las construcciones. Una vez pasada la catástrofe, cuando los estudiantes tuvieron que reanudar su actividad lectiva, lo hicieron en otros centros que los acogieron temporalmente -entraban a clase cuando acababan los alumnos habituales- e incluso en instalaciones de la Universitat de València.

Esta complicada situación hizo incluso que algunos alumnos se despidieran de su instituto sin estar en su propio instituto, y marchasen ya hacia su etapa universitaria o cualquier otro camino. A otros les ocurre lo contrario, y empezaron su educación secundaria el pasado curso o el vigente, pero lo hicieron sin estar en las instalaciones habituales. Desde fuera puede verse como una cuestión superficial, pero ese sentimiento de "casa" respecto al lugar donde los alumnos pasan casi más tiempo que en sus hogares también es relevante.

Por el momento así seguirá siendo. Aulas prefabricadas con paredes y fachadas blancas y patios improvisados aunque con todas las prestaciones necesarias son el hogar estudiantil de muchos, y aunque el camino hacia la nueva normalidad ya está en marcha, los plazos apuntan a que muchos alumnos culminarán su etapa educativa sin haber vuelto a las paredes de ladrillo.

La Generalitat contempla en el Plan Edificant actuaciones específicas para reconstruir estos nueve centros, con un presupuesto de 70 millones de euros. Pero estas cuestiones no es un "pensat i fet" valenciano, sino que hace falta planificación, estudio y algo de burocracia antes de que las construcciones sean una realidad. Redactar el proyecto, revisarlo, aprobarlo, licitar las obras y ejecutarlas. Eso no se hace de un día para otro, y ya van dos años desde que los antiguos centros desaparecieron.

Los centros afectados

Alginet fue uno de los municipios del litoral sur de Valencia afectados por la dana de 2024. Y recientemente también por la dana Adam, llegando incluso a estar confinados durante una jornada lluviosa y complicada en toda la zona.

Sobre el episodio de hace dos años, el CEIP Blasco Ibáñez resultó gravemente afectado, y los estudiantes fueron trasladados a aulas prefabricadas para poder continuar con la actividad lectiva. Para que la historia no se repita se ha decidido reconstruir el centro en una nueva ubicación, de forma que se reduzca el riesgo de posibles inundaciones.

Según los datos proporcionados a este diario a fecha de 15 de octubre, el proyecto de ejecución está redactado y se encuentra en el Servicio de Supervisión de Proyectos de la Conselleria. Ahora está pendiente la aprobación municipal de la modificación puntual de planeamiento, que esa semana pasó por la Comisión Territorial de Urbanismo. La previsión es iniciar la licitación de las obras en noviembre.

El CEIP Orba de Alfafar resultó tan dañado que tuvo que ser demolido tras la dana y volverá a alzarse de nuevo desde cero. Eso sí, ellos lo harán en el mismo emplazamiento. Por el momento, el proyecto de ejecución se encuentra -desde el 14 de octubre- en el Servicio de Supervisión de Proyectos, y la previsión es iniciar la licitación de las obras también en noviembre.

En Massanassa, el CEIP Luis Vives y la Escuela Infantil Ausiàs March también tuvieron que ser demolidas, ya que la riada destrozó por completo las instalaciones. Incluso parte de una estructura metálica colapsó durante los trabajos de limpieza, lo que provocó la muerte de un operario de Tragsa que se encontraba en el lugar.

Para su reconstrucción, el proyecto básico ya está entregado y compartido con el Ayuntamiento de la localidad. Al entregar el proyecto de ejecución a finales de este mes de octubre, este pasará por el Servicio de Supervisión de Proyectos para poder después licitar las obras. Desde la Conselleria de Educación calculan que esto será entre finales de noviembre y principios de diciembre.

Catarroja también sufrió la virulencia de la dana. Allí continúan sin tener su IES Berenguer Dalmau, que se derribó por los graves daños, y los alumnos permanecen mientras tanto en aulas prefabricadas en una ubicación cercana.

Sobre la reconstrucción, todavía queda un largo camino. El proyecto básico está entregado y compartido con el Ayuntamiento. La entrega del proyecto de ejecución está prevista para noviembre, una vez concluyan los cálculos de estructura y los sondeos geotécnicos de la parcela. Posteriormente pasará por el Servicio de Supervisión de Proyectos antes de licitar las obras.

No es la única infraestructura educativa afectada en la población. Dos años después, Catarroja continúa también sin su Conservatorio Profesional de Música, aunque ya saben que se prevé construir un nuevo auditorio en planta alta. Para ello, el contrato de redacción del proyecto ya está firmado y se encuentra en plena redacción. Una vez entregado, se licitarán las obras.

Una situación algo más complicada es la que tiene el CEIP Carme Miquel de Algemesí. El proyecto básico ya está redactado y compartido con el Ayuntamiento, pero para avanzar en el proyecto de ejecución se necesita resolver dos cuestiones previas sobre la parcela.

La primera es el desvío de la Acequia Real, que la atraviesa y requiere la autorización de la propia Acequia; y la demolición del velódromo municipal anexo, cuya superficie se incorporará en parte a la parcela para ampliar el espacio disponible del centro. Según lo acordado, estas gestiones corresponden al Ayuntamiento, pero la Conselleria colabora para agilizarlas y mantiene contacto con la Acequia Real y con la Confederación Hidrográfica del Júcar.

El CEIP L'Horta de Paiporta tampoco se ha construido todavía. La reposición de este centro, según indica la Conselleria de Educación, corresponde al Ayuntamiento de la localidad, que tiene delegada la competencia desde antes de la dana para reconstruirlo en la misma parcela. En 2025 la Conselleria y el Ayuntamiento acordaron mantener esa delegación.

El Ayuntamiento publicó la licitación en mayo de 2025, pero el procedimiento quedó anulado tras un recurso. Actualmente no consta nueva licitación, y la Conselleria asegura haber solicitado formalmente al Ayuntamiento "en varias ocasiones" información sobre el estado del expediente.

Dos instalaciones de Utiel están también pendientes de reconstruirse. Son el IES Alameda y el Conservatorio Profesional de Música. Sobre el primero, en julio se adjudicó la redacción del proyecto para reparar el edificio existente y construir uno anexo en la misma parcela, además de zonas exteriores y deportivas. El contrato está firmado y el proyecto se encuentra en redacción, con un plazo estimado de cuatro meses. Una vez entregado, se licitarán las obras.

El Conservatorio se construirá desde cero. Este contrato de redacción del proyecto también está firmado y el proyecto se encuentra en redacción. Una vez entregado, se licitarán las obras.

Desde dentro

Más allá de los datos, este periódico se ha interesado por conocer la situación actual de los centros afectados desde dentro. Desde el Comité Local d'Emergència i Reconstrucció de Catarroja (CLER), recuerdan en LA RAZÓN que "todavía no sabemos nada de cuándo dispondremos de instituto de Secundaria".

"En un principio se habló de dos años, luego se hablaba de tres y ahora incluso de cuatro años", lamentan, al tiempo que recuerdan que el IES Berenguer Dalmau es "el único centro de Secundaria público que tenemos en Catarroja".

Asimismo, sobre los barracones apuntan que los alumnos pasan los días en aulas prefabricadas con "un patio minúsculo y sin instalaciones deportivas". "Prácticamente va a haber una generación entera que pase la Secundaria en barracones, con todo lo que eso supone tanto para las familias como para la salud mental de los alumnos y las dificultades de los docentes", añaden.

© EFE

Uno de los centros afectados por la dana

© Europa Press

Aulas prefabricadas para los alumnos afectados por la dana
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