El mercado toma partido en las elecciones, y no nos sorprende
Luiz Inácio Lula da Silva no es un personaje excéntrico que haya salido de la nada y dado un vuelco inesperado al poder en Brasil. Es un líder bien conocido a sus 81 años que, tras su victoria del domingo, inicia un cuarto mandato presidencial (no consecutivo: entre el segundo y el tercero estuvieron Dilma Rousseff, Michel Temer y Jair Bolsonaro). Sin embargo, su remontada en la segunda vuelta electoral, después de haber quedado en la primera detrás de Flávio Bolsonaro, fue respondida por la gente del dinero con un sonoro batacazo de los mercados. El real brasileño se depreció el lunes un 7,8% y el índice Bovespa de la Bolsa, que llegó a paralizar las negociaciones ante la ola de ventas, se hundió un 13,4%. Los inversores lo habían apostado todo por el segundo Bolsonaro, el hijo, un candidato nada ejemplar que pasó en pocas horas de prepararse para firmar el indulto para su padre desde el sillón presidencial a huir a Florida para no acabar encarcelado él mismo. Vaya, ¿acaso se les ha visto el plumero ideológico a los mercados? No respondamos todavía.
© DIEGO HERCULANO (REUTERS)