El Gobierno ha entregado este miércoles al Tribunal Supremo la lista con las identidades de los nacionalizados por la llamada ley de nietos que le reclamó el pasado viernes. Aunque la Abogacía del Estado cifró en 163.020 personas los inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) afectados por la suspensión del derecho al voto decretada por la Sala de lo Contencioso-Administrativo, fuentes del Gobierno señalan que la relación final, tras repasar todos los expedientes, contiene un total de 163.355 nombres, de los que hay 901 cuyos expedientes acreditan la condición de exilio, que ha sido certificada por los cónsules. Según la orden dictada por el Supremo, solo estos podrán votar en las elecciones del 29-N.
Los graves disturbios del sábado en Barcelona y del lunes en Bilbao, aunque de diferente naturaleza, han servido al PP de combustible para intentar reorientar la campaña electoral del 29-N. Para poner el acento en el orden y la seguridad, dos conceptos fuerza para la derecha. Gobierno y PSOE buscan ejercer la fuerza contraria, devolver la conversación pública adonde estaba en las últimas semanas, en los temas sociales y en los patinazos de los conservadores y de su líder y candidato, Alberto Núñez Feijóo. En una pugna tan polarizada, cuando cada día cuenta, conseguir dominar la agenda es capital para cada bloque. Y hasta ahora el ambiente era favorable a la izquierda.
Los socialistas, empezando por el presidente, Pedro Sánchez, han condenado los actos vandálicos, han insistido en que obviamente no dan ni darán ningún tipo de cobertura a la violencia, pero al tiempo son conscientes de las acusaciones repetidas por parte de PP y Vox. "Era cuestión de tiempo que surgieran cachorros dispuestos a practicar lo que sus mayores justifican. Ya tiene Sánchez su kale borroka. Los neoetarras son hijos de Bildu y Sánchez", afirmaba este martes la número dos de la lista por Madrid del PP, Cayetana Álvarez de Toledo. Una "barbaridad" y una "irresponsabilidad" para el Gobierno, según certificó Elma Saiz, la ministra portavoz.
En la Moncloa explican que no pensaban que sería necesario que el presidente verbalizara su condena de los disturbios, porque "el Gobierno siempre es contundente ante cualquier tipo de violencia"
El PP explotó la ventana de oportunidad que le ofrecieron las horas en las que el presidente guardó silencio después de los altercados del sábado en Barcelona, que acabaron con comercios saqueados y vandalizados y con 130 detenidos (la mitad menores), más de 450 identificados y 15 policías heridos. El domingo sí hubo palabras de condena por parte del president de la Generalitat, Salvador Illa —y un aviso por su parte a los padres de los menores, para que supieran que serán ellos quienes pagarán las consecuencias de los actos de sus hijos—, igual que del alcalde de la ciudad condal, Jaume Collboni, pero Sánchez no habló de lo ocurrido el sábado hasta el lunes a las dos de la tarde: "Lo que hemos visto en Barcelona este fin de semana no es un acto de democracia: es puro vandalismo instigado desde las redes. Hay una investigación en marcha y 128 detenidos que responderán ante la Justicia. Este Gobierno lo tiene claro: cero tolerancia a los violentos y pleno apoyo a los agentes y a los comerciantes".
Lo que hemos visto en Barcelona este fin de semana no es un acto de democracia: es puro vandalismo instigado desde las redes.
Hay una investigación en marcha y 128 detenidos que responderán ante la justicia.
Este Gobierno lo tiene claro: cero tolerancia a los violentos y pleno…
Desde la Moncloa explican que no pensaban que sería necesario que el jefe del Ejecutivo verbalizara su condena de los disturbios, porque "el Gobierno es contundente ante cualquier tipo de violencia. Siempre". "Sin paliativos, sin apellidos", apostillaba este martes la portavoz.
Desde el mismo domingo, horas después de las algaradas en Barcelona, Feijóo apuntó de las mismas al Ejecutivo: "Se están resistiendo a abandonar el poder con violencia"
Pero ya el mismo domingo, pocas horas después de la noche violenta de Barcelona, alentada en redes por la plataforma anómima Blocus, Feijóo responsabilizó de los actos vandálicos al Ejecutivo: "Se están resistiendo a abandonar el poder con violencia", aseguró. Desde entonces, el nivel de acusaciones ha ido a más.
Tellado cambia su agenda y viaja hasta Bilbao
Porque a los disturbios en la capital catalana siguieron los de este pasado lunes en Bilbao. En este caso, protagonizados por grupos de jóvenes que protestaban por un acto del agitador ultra Vito Quiles finalmente cancelado. Además de mobiliario urbano, también sufrieron daños algunos comercios. Según el balance de la Ertzaintza, fueron detenidas 17 personas, diez de ellas menores, y también se abrieron diligencias como investigada a una más, bajo la acusación de un delito de desórdenes públicos. El episodio de violencia fue condenado por las instituciones y los partidos vascos, pero sirvió al número dos del PP, Miguel Tellado, para cambiar su agenda prevista para este martes y desplazarse hasta la ciudad. La "responsabilidad política" es del Gobierno por "no anticiparse" y "tratar de minimizar" lo ocurrido, sentenció el dirigente popular.
Ahora toca responsabilidad de los responsables políticos. Unos somos responsables, otros con algunas declaraciones no lo son. Lo que no podemos hacer nunca es fomentar el odio y es una barbaridad hacer esas acusaciones", asegura Saiz
Y desde Madrid se pronunció el propio Feijóo, que este miércoles se desplazará a la zona afectada por los disturbios en Barcelona. En el acto de presentación de su lista para las generales del 29-N, afirmó que la seguridad será uno de los ejes de su Gobierno. "A partir del día 30 [de noviembre] habrá orden, lo advierto, seremos implacables con los violentos, con los que queman, con los que saquean y con los que impiden la libertad de los demás, la ley se cumplirá siempre". Su Ejecutivo, insistió, se preocupará por garantizar el orden y la seguridad, porque la paz social es un "tesoro democrático". Y volvió a mirar al Gobierno de Sánchez, ya que quienes "han perdido la calle" ahora quieren "alterarla". "Saben que están perdiendo y cuanto más pierden, más tensión general crean. Eso es lo que está ocurriendo", denunció.
"Ahora toca responsabilidad de los responsables políticos. Creo que estoy siendo muy clara. Unos somos responsables, otros con algunas declaraciones no lo son. Lo que no podemos hacer nunca es fomentar el odio y es una barbaridad hacer esas acusaciones", sentenciaba este martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz gubernamental, Elma Saiz, quien pedía paciencia antes de sacar conclusiones: hay que "dejar trabajar" a los investigadores, tanto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como a Mossos y Ertzaintza, para a partir de ahí emprender acciones. "Como Gobierno, nos preocupa siempre toda violencia y, por supuesto" que Policía y Guardia Civil, junto con los cuerpos autonómicos, trabajan para evitar que se reproduzca "cualquier episodio de violencia". Su comparecencia había comenzado con una nueva condena de las algaradas: "En democracia, la violencia no tiene cabida".
Feijóo "ha traspasado todas las líneas rojas"
Saiz estaba obligada a aplicar la contención en sus respuestas para evitar cualquier reproche de la Junta Electoral Central. Pero el enfado por las acusaciones del PP es bien patente en el Ejecutivo, que considera que Feijóo y su equipo "han traspasado todas las líneas rojas" con unas declaraciones que "se califican por sí solas".
El PP quiere llevar ahí la campaña, pero no se lo vamos a permitir, y creemos que tampoco se lo consentirá la ciudadanía. A la gente le mueve la esperanza y la alegría, no el miedo ni el odio", aseguran desde el Ejecutivo
Pero en la Moncloa interpretan que la estrategia del PP es diáfana: cambiar el clima de la precampaña, hasta ahora favorable a Sánchez y a la izquierda. "Eso es lo que pretenden la derecha y la ultraderecha, modificar el ambiente. Es normal, han llenado tres años de odio y violencia verbal. Han patrocinado el odio, el miedo, la oscuridad y la violencia verbal, y enfrente tienen a un presidente que, como se está viendo en esta precampaña, reivindica la gestión de su Gobierno y traslada alegría, esperanza o baila. El PP quiere llevar ahí la campaña, pero nosotros no se lo vamos a permitir, y creemos que tampoco se lo consentirá la ciudadanía. A la gente le mueve la esperanza y la alegría, no el miedo ni el odio", describen fuentes muy próximas al líder socialista. Desde el mitin de Fuenlabrada, el pasado 17 de octubre, con el icónico beso de Sánchez a su mujer, Begoña Gómez, el PSOE ha patrocinado otro lema paralelo al oficial (La fuerza de la gente), que es La fuerza del amor, eslogan pintado en las camisetas de los mítines.
El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su mitin este 26 de octubre de 2026 en Gijón, Asturias. En los atriles y pantallas, el lema de precampaña oficial, 'La fuerza de la gente'. En las camisetas, también la de Sánchez, el segundo eslogan: 'La fuerza del amor'. | FLICKR PSOE / EUGENIA MORAGO
En el núcleo más cercano al presidente no creen que estos episodios en Barcelona y Bilbao acaben beneficiando las expectativas de la derecha. "La violencia nunca beneficia a nadie, y por eso pedimos a todo el mundo que ponga de su parte para evitarlo. PP y Vox hacen una exaltación del odio que solo beneficia a los violentos. Nosotros confiamos en el ciudadano, porque a nadie le gusta la violencia, y la posición del Gobierno es la de condena absoluta de la violencia, defensa del civismo, de los derechos humanos... y enfrente solo tenemos odio, crispación y violencia verbal". Desde el Ejecutivo insisten en reclamar "contención" a las derechas, por una cuestión de "responsabilidad institucional", y advierten de que no se pueden mezclar estos altercados concretos que se han visto en los últimos días con las "justas reivindicaciones" por la vivienda que han discurrido de manera pacífica y que han justificado el adelanto electoral.
En el Gobierno creen que no cabe poner en duda su capacidad para controlar el orden: "No es para nosotros un reto. Está en nuestro día a día mantener la seguridad de los ciudadanos"
Una confusión, siguen en el Ejecutivo, que han alimentado PP y Vox, como si ambos hechos fueran lo mismo, cuando los disturbios vividos en Barcelona y Bilbao son "fenómenos puntuales". Tampoco creen en el Gobierno que basten para poner en duda la capacidad para garantizar el orden público: "Es que no es esto para nosotros un reto. Está en nuestro día a día mantener la seguridad de los ciudadanos y el Gobierno trabaja para asegurarla". ¿Cambia algo la previsión ante la huelga general del 11 de noviembre? "Para nada. Nuestra perspectiva sobre ella no se modifica en absoluto", responden en la Moncloa.
"No le viene bien"
El propio ministro de Transportes, Óscar Puente, reconocía, en un encuentro en el Club Siglo XXI de Madrid, que la derecha está "desesperada por girar la campaña" hacia los disturbios de estos días. Hasta ahora, recordó, los debates que se han abierto han sido sobre asuntos como las bajas laborales o la vivienda, y "no por culpa de la izquierda". Los socialistas han sentido como un regalo las meteduras de pata de Feijóo al avisar de que habrá "sacrificios", que recortará el derecho al aborto, que solo se subirá el salario mínimo si hay acuerdo con la patronal. O que se definiese como feminista por el hecho de haberse criado entre mujeres.
Puente advierte de que aún no se sabe quién está detrás de estos altercados. "No creo que la violencia sea la solución de nada, y menos en un país democrático con unas elecciones el 29-N", apunta
Para Puente, la derecha ha pensado que el hecho de que la conversación pública girara sobre esos temas "no le viene bien", por lo que buscar que el debate se reoriente hacia los altercados que se han visto en España, semejantes a los de otros puntos de Europa. "Yo no sé quién está detrás, solo sé quién pretende aprovecharlo o a quién puede beneficiar", opinó tras ser preguntado quién puede estar detrás de los actos de vandalismo. El ministro también condenó los disturbios: "No creo que la violencia sea la solución de nada, y menos en un país democrático en el que además tenemos unas elecciones el día 29 de noviembre", y añadió que quien "no esté a gusto" puede "introducir la papeleta en la urna" para expresar con su voto "qué país quiere", informa Europa Press.
"Por supuesto que la violencia es muy utilizable por la derecha", conviene una integrante de la ejecutiva federal del PSOE y del comité electoral, "pero creo que podremos hacer frente bien a estos disturbios que se están investigando". "La violencia nos preocupa, y también su banalización y que se endose la responsabilidad a quienes no la tenemos —valora igualmente otra fuente de Ferraz—. Es un tema muy serio como para jugar con ello". Por el momento, se trata de episodios aislados y cortos, pero la violencia que tomó las calles de Cataluña a raíz de la sentencia del procéscontaminó la campaña de las elecciones de noviembre de 2019, comicios repetidos en los que el PSOE ambicionaba aumentar su representación para no depender de Unidas Podemos. Pero fracasó. En aquel momento, las algaradas se prolongaron días y días.
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Aún quedaba un coletazo por la confección de las candidaturas socialistas de las elecciones generales del 29 de noviembre. Era el malestar del delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, por no haber sido incluido en ellas. Su enfado era muy conocido en la federación, y le ha llevado finalmente a dimitir de su cargo, el que ocupaba desde marzo de 2023, en señal de protesta. Un golpe imprevisto al Ejecutivo y al propio presidente y candidato, Pedro Sánchez, a escasas cinco semanas de las urnas y en un territorio clave, Madrid, todavía con la acampada por la vivienda en Sol activa y con una guerra siempre abierta con la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida. Ahora, la vacante del delegado será ocupada a partir de este martes, cuando el Consejo de Ministros proceda a su nombramiento, por la actual subdelegada, Pilar Trinidad Núñez.
La renuncia de Fran Martín Aguirre (Madrid, 1981), adelantada por el diario El País y confirmada a este periódico por fuentes de su entorno, hay que conectarla, necesariamente, con las primarias del pasado verano para la candidatura al Ayuntamiento de Madrid entre la portavoz municipal, la exministra Reyes Maroto, y la concejala Enma López. Martín apoyó a esta última, a Enma López, aunque no de manera pública, y movilizó a cargos de la Delegación y de Ferraz a su favor. Un gesto que no pasó desapercibido para nadie. Maroto salió vencedora, por apenas un 55,41% de los votos, en un proceso muy divisivo en una federación históricamente muy problemática.
Respaldar a López era, en aquel momento, una operación de riesgo, porque ella había desafiado a Sánchez: había lanzado su candidatura a dos días de un difícil comité federal, antes incluso de que se lanzara formalmente el proceso de primarias. Ese gesto irritó mucho en Ferraz: la edil era miembro de la ejecutiva federal, portavoz adjunta de la dirección. El núcleo duro del presidente le hizo ver que tenía que dejar sus cargos y ella salió de la cúpula para emprender su carrera interna. No contaba con el apoyo de los aparatos locales ni, por supuesto, de la dirección regional que comanda el ministro para la Transformación Digital, Óscar López. Ella tenía a su favor el sostén de algunos cargos como los concejales Antonio Giraldo o Emilia Martínez, y también tenía de su lado el impulso y la influencia del delegado del Gobierno y de su equipo.
Ha jugado en contra de Martín Aguirre su apoyo a Enma López como candidata a las primarias en Madrid frente a Reyes Maroto, la elegida por Sánchez. Él se quedó fuera de las candidaturas para el Congreso o el Senado, a las que quería entrar
Aquella batalla interna del pasado (muy reciente) explica, como ya advertían en el entorno de Martín Aguirre hace unos días, la decisión del ahora. El delegado no entró en las listas ni del Congreso ni del Senado de las elecciones generales del 29 de noviembre. Y él quería entrar en ellas, y lo había hecho saber. Pero quedó fuera. El malestar era muy evidente, se publicó en varios medios, entre ellos este. Y ese cabreo ha derivado finalmente en su imprevista dimisión. Él entendía que necesitaba también la protección que le confiere un escaño en las Cortes —aforamiento ante el Tribunal Supremo— cuando Vox ya anunció la interposición de una querella contra él por permitir la acampada en Sol y cuando el PP madrileño estudia interponer igualmente acciones legales contra él.
El hasta ahora delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Fran Martín Aguirre, y la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, durante un minuto de silencio frente a la sede de la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid, el pasado 15 de septiembre de 2026, por el asesinato de una mujer de 88 años presuntamente por su cónyuge. | EUROPA PRESS / DIEGO RADAMÉS
Martín Aguirre hacía valer tanto el apoyo de las bases, manifestado en las asambleas locales, y el hedho de que seis delegados del Gobierno —los de Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía, Aragón, Asturias y Extremadura— sí se habían incorporado a puestos de salida del 29-N: Pilar Bernabé, como uno por Valencia al Congreso; Carlos Prieto, como siete por Barcelona; Pedro Fernández, como cabeza de cartel por Granada; Fernando Beltrán, como uno por Zaragoza; Adriana Lastra, como uno por Asturias, y José Luis Quintanacomo uno (y no tres, como inicialmente se previó) por Badajoz, aunque en su caso para el Senado. Además, ocho subdelegados se integraron en las candidaturas. Todos ellos fueron cesados formalmente la semana pasada para poder formar parte de las listas del 29-N.
La lista de Madrid al Congreso va preñada de cargos: tras Sánchez, los ministros Bolaños y Marlaska, y después Rafa Simancas, Borja Cabezón, Vicente Montávez y Víctor Gutiérrez
La lista de Madrid, siempre muy cotizada, iba también de cara al 29-N apretada. Preñada de cargos y miembros del partido de la confianza plena del presidente, que la encabeza. Al tratarse, como impone la ley, de una candidatura cremallera, en la que se alternan hombres y mujeres, los puestos de ellos son los impares. Tras Sánchez, de uno, le seguían, de tres, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños —padrino político de Fran Martín—; de cinco, el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska; de siete, el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y exlíder de los socialistas madrileños, Rafa Simancas; de nueve, el miembro de la dirección federal Borja Cabezón; de 11, el secretario general de Puente de Vallecas, Vicente Montávez, y de 13, el dirigente federal Víctor Gutiérrez.
En las generales de 2023, el PSOE obtuvo 10 diputados. El undécimo escaño se le escapó con el recuento del voto exterior, que acabó asignándoselo al PP. En los comicios del 29-N, los socialistas confían en repetir resultado o incluso crecer, aprovechando que se reparte un asiento más, 38 en total. En el caso del Senado, la dirección regional relevó a José Manuel Franco, secretario general del PSOE-M entre 2017 y 2021, y situó como nuevo cabeza de lista a Antonio Hernando, secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, número dos de Óscar López en el ministerio (ya había sido también su dos en el Gabinete del presidente en la Moncloa) y dirigente también de la total confianza de Sánchez. Hernando había concurrido en 2023 como cabeza de cartel por Almería, plaza que ahora ocupa la dirigente federal Anabel Mateos, que es también su pareja.
Martín dimite por tanto del cargo de delegado del Gobierno, al que accedió en marzo de 2023, por su disconformidad con las listas. Por haber sido excluido de ellas, tal y como reconocen en su entorno más próximo. Un castigo, el quedar fuera del 29-N, que él siempre achacó a su apoyo a Enma López en las primarias. La concejala le despidió con un mensaje de afecto en X: "Gracias, Fran, por todos estos años de buen trabajo, compromiso y entrega. Madrid pierde a un gran servidor público".
En el PSOE-M, hay dirigentes que señalan la "irresponsabilidad" de Martín, por irse a cinco semanas de las generales: "No estaba a la altura del cargo que ejercía", apunta un cargo madrileño
En el PSOE-M, sin embargo, varios cargos acusan a Martín de "irresponsabilidad". Por dejar su puesto a cinco semanas de unas generales en las que Sánchez se juega la reelección y que se presentan muy adversas para el PSOE, según todas las encuestas publicadas hasta ahora, excepción hecha del CIS.
"Es que se va quien tiene que organizar las elecciones aquí en Madrid, y eso es una gran irresponsabilidad. Y queda fatal al reconocer que se va por las listas. Eso demuestra que no estaba a la altura del cargo que ejercía. Es que no te puedes ir por esto", señala un relevante cargo de la federación. Un dirigente que recuerda, además, que la renuncia de Martín Aguirre "deja mal" a su mentor político, el ministro Félix Bolaños, porque había apostado por él, igual que en su día abogó, añade este mismo cargo, por Juan Lobato como secretario general de los socialistas madrileños y hoy convertido en una voz muy crítica con Sánchez. "Lo que ha hecho Fran es un sinsentido. Si quieres, te vas más tarde, cuando pasen las elecciones, pero no ahora", concluye. "Está claro que un poco irresponsable sí que es", se queja otro conocido responsable que sabe muy bien cómo respira el partido en Madrid.
El hasta ahora delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Fran Martín Aguirre, atendiendo a los medios tras reunirse con los alcaldes de los municipios afectados por los incendios el pasado 6 de agosto de 2026, en Madrid. | EUROPA PRESS / MATEO LANZUELA
Un mando de la Moncloa advierte de que en política las elecciones personales "tienen sus consecuencias": "Uno tiene la libertad de elegir, y Fran lo hizo por Enma, pero otros también tienen su libertad para elegirte a ti. Y si él fue en contra de la voluntad del presidente en un tema que es algo menor, como las primarias en Madrid, ¿cómo esperas que confíe en ti para algo mayor, como es su lista de las generales?". "Lamento la decisión porque estaba haciendo un gran trabajo desde la Delegación, aunque la respeto —apunta una relevante dirigente y candidata muy conectada con la Moncloa—. Pero no creo que sea el momento, tanto por las elecciones como por la situación en la que está Madrid, con muchas movilizaciones como la huelga general y la acampada de Sol. Fran ha gestionado con eficacia temas complejos y ahora esa experiencia en la Delegación es muy necesaria".
Martín Aguirre (Madrid, 1981) se va cuando la acampada en Sol ya ha cumplido un mes de vida, aunque podría irse desmantelando en las próximas jornadas, y a escasos días de la huelga general convocada por los sindicatos —el 11 de noviembre—, y del arranque de la campaña —el viernes 13—. También la tensión política y social ha ido a más en Madrid. Para empezar, las relaciones con Ayuso y Almeida son siempre foco de disputa. Y las calles están caldeadas: el pasado 14 de octubre, la Policía respondió con fuertes cargas en la Universidad Complutense en el arranque de la huelga indefinida de profesores, una intervención que el propio delegado consideró "no justificada" y "desproporcionada" y por la que abrió una investigación interna. Los sindicatos policiales se echaron encima de él.
Martín se va cuando la acampada en Sol ha cumplido un mes de vida y con una huelga general y unas elecciones a solo unos días. Él había crecido en estos años en sus choques frente a Ayuso
Para algunos responsables del PSOE-M, el "descontrol" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no dejaba de ser un problema. "Pero es que Fran estaba más en su carrera política que en controlar a los agentes", "él ha abierto varias investigaciones por actuaciones de la Policía, pero no hemos visto conclusiones de ninguna de ellas", sentencian dos cargos. Algunos dirigentes madrileños se reconocen "sorprendidos" por la decisión de Martín, y no alcanzan a comprender qué gana dejando su puesto ahora mismo y visibilizando la razón de su malestar: "No gana nada. Pero el hígado es visceral, ni racional ni pragmático. Pero él está muy dolido. No le encuentro explicación a lo que ha hecho. Ha querido exteriorizar su enfado. No obstante, esto no mueve la aguja del 29-N, en esto reparamos solo los que estamos dentro", señala un veterano que se conoce bien la fontanería del PSOE-M.
Martín, ingeniero de Montes desde 2007 por la Universidad Politécnica de Madrid y MBA en Comercio Internacional por ICEX-CECO, había ido subiendo peldaños en la política básicamente de la mano de Sánchez, al que apoyó en los momentos más duros. En 2017 presidió Bancal de Rosas, la plataforma de micromecenazgo que canalizó las donaciones hacia su candidatura de primarias frente a Susana Díaz y Patxi López y, con su victoria, pasó a convertirse en director de Administración y Finanzas del PSOE. Y ya con Sánchez como presidente, saltó a la Moncloa, primero como director del Gabinete Técnico de la Secretaría General de la Presidencia del Gobierno (junio 2018 a enero 2020) y luego como director del Departamento de Planificación y Seguimiento de la Actividad Gubernamental del Gabinete de la Presidencia del Gobierno (enero 2020 a julio 2021), siempre a las órdenes de Bolaños. Y cuando este fue ascendido a ministro en julio de 2021, heredó su cargo de secretario general de la Presidencia del Gobierno, hasta que en marzo de 2023 fue promocionado a delegado del Gobierno en Madrid. Desde entonces ha chocado en múltiples ocasiones con Ayuso y Almeida, actuaba de facto, con el beneplácito de la Moncloa y de Ferraz, como la oposición a la presidenta regional, sobre todo en los tiempos en que quien dirigía la federación era Juan Lobato, partidario del entendimiento con ella y no de la confrontación. El perfil político del delegado había crecido mucho en estos años, y su nombre se barajó incluso para las candidaturas al Ayuntamiento y la Comunidad.
La subdelegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Pilar Trinidad Núñez, durante un minuto de silencio por los feminicidios por presunta violencia de género de dos mujeres en Asturias y Murcia, el pasado 7 de agosto de 2026, en Madrid. Trinidad será a partir de ahora la nueva delegada en Madrid. | EUROPA PRESS / FERNANDO SÁNCHEZ
A Martín Aguirre le sustituirá, a partir del próximo martes, quien ha sido su número dos, Pilar Trinidad Núñez, subdelegada del Gobierno en Madrid desde diciembre de 2023. Ella tiene un perfil eminentemente técnico: es doctora en Derecho por la Universidad de Extremadura, con premio extraordinario de Doctorado en 2001, profesora titular de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (URJC), y fue secretaria general de esta universidad desde el 16 de abril de 2021 hasta su nombramiento como subdelegada en Madrid. En la URJC fue también vicerrectora de Relaciones Internacionales (2019-2021), y jefa de la Inspección de Servicios (2018-2019).
Pilar Trinidad Núñez, subdelegada en Madrid desde diciembre de 2023, tiene un perfil muy distinto, eminentemente técnico: es doctora en Derecho y profesora de Derecho en la Rey Juan Carlos
Trinidad también ha sido profesora invitada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Nuevo México (EEUU) en 2015 y 2017 y en la Universidad de la República de Uruguay (2017-2022). Y ha impartido docencia en numerosas universidades del Espacio Iberoamericano (Universidad de La Habana, Universidad de Medellín en Colombia, Flacso en Ecuador o Universidad General San Martín en Argentina, entre otras). También fue consejera técnica —asesora jurídica— en la Asesoría Jurídica Internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España entre 2005 y 2009 y consejera técnica en la Dirección General de Cooperación Jurídica Internacional del Ministerio de Justicia, en la Subdirección de Relaciones con las Confesiones Religiosas (2018-2019).
El ascenso de la subdelegada lanza una señal, por tanto, de continuidad en un cargo especialmente sensible. Un nombramiento obligado para Sánchez tras la salida no programada de un dirigente, Fran Martín Aguirre, que había ido creciendo políticamente en los los últimos años como fuerza de choque visible frente a Ayuso y que ahora pasa a la retaguardia. Quizá, especulan algunos en la federación, para esperar la página del postsanchismo.
El presidente vuelve a ser candidato. Y se le nota. Habla con soltura, esquiva dardos, se planta con una sonrisa. Pedro Sánchez, a quien, tras la condena de su hermano y la crisis de Ceuta, se le veía debilitado, da la impresión de haber renacido con el 29-N, sus sextas elecciones generales. “Estos comicios se pueden resumir en una idea muy sencilla: o avanza el pasado o avanza España”, afirma.