O Governo liderado por Donald Trump está ciente de que Flávio Bolsonaro saiu do Brasil rumo aos Estados Unidos e está preparado para conceder asilo ao candidato derrotado nas presidenciais brasileiras. A informação é da Folha de São Paulo.
Camareras de piso de toda España alzan la voz para reclamar una jubilación anticipada que reconozca el desgaste acumulado, pero también una reducción de las cargas de trabajo y unas condiciones laborales dignas que permitan a las nuevas generaciones no tener que llegar al final de su vida profesional con el cuerpo destrozado
Un día con las Kellys, las trabajadoras que mantienen el turismo a costa de su salud
“Tras dos décadas en este oficio, muchas de nosotras tenemos el cuerpo destrozado y necesitamos medicarnos para poder afrontar cada jornada laboral. A la jubilación llegamos hechas polvo”. Rosa es camarera de piso y desde 1999 trabaja en el hotel Guadalupe, en Magaluf (Mallorca), donde limpia 21 habitaciones por jornada. A sus casi 62 años, arrastra una hernia discal, problemas en los tendones del hombro y lesiones en las rodillas. Las habitaciones de salida, explica, pueden exigir entre 45 minutos y una hora y media de trabajo, dependiendo de cómo las hayan dejado los huéspedes. “Encontramos basura, botellas, comida, arena y los baños en condiciones desastrosas”, relata a elDiario.es.
Rosa Fiteni es una de las decenas de 'kellys' que participan este martes y miércoles en las jornadas Coeficientes reductores. Una deuda histórica con las camareras de piso, organizadas por la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT (FeSMC-UGT) en Magaluf. Entre aplausos, abrazos y proclamas, las trabajadoras han reclamado una jubilación anticipada que tenga en cuenta el desgaste físico de su oficio, junto con una reducción de las cargas laborales y unas condiciones dignas que eviten que las nuevas generaciones terminen su vida profesional con el cuerpo destrozado.
Fiteni defiende que las camareras de piso puedan retirarse antes sin que ello suponga una penalización en su pensión. La reivindicación va más allá de adelantar la edad de retiro: exige también aliviar la carga de trabajo y mejorar las condiciones laborales para evitar que los años de esfuerzo pasen factura a su salud. Aunque se considera afortunada porque en su hotel hay personal dedicado a las zonas comunes y ella puede centrarse en las habitaciones, advierte de que esa situación no es generalizada: algunas compañeras deben limpiar 28 o incluso 30 habitaciones por jornada.
Rosa Fiteni, camarera de pisos en Magaluf: "Muchas de nosotras llegamos a la jubilación hechas polvo y con el cuerpo destrozado"
La vivienda agrava, además, la situación económica de quienes trabajan en el sector turístico en Mallorca. “Porque si te cuesta 1.500 y tú cobras 1.500, no se puede”, señala, aludiendo a las dificultades de afrontar el alquiler con un salario equivalente. La camarera de piso defiende que las trabajadoras que ya acumulan un importante desgaste físico puedan retirarse antes y que, al mismo tiempo, se adopten medidas para evitar que las generaciones que se incorporen al sector terminen en una situación similar.
“¿Qué menos que después de nuestra vida laboral podamos tener unos años con una vida digna?”, plantea. El objetivo de su reclamación, abunda, es que las 'kellys' puedan disponer de unos años de descanso en los que puedan vivir sin arrastrar las consecuencias de toda una vida laboral.
“No se puede dejar en el olvido a quienes levantan este país”
“España es un país que vive del turismo. No puede dejar en el olvido a quienes levantan este país. Y ahí estamos nosotras”, proclama por su parte Rosa Requena, quien asevera que el desgaste físico que implica limpiar entre 17 y 18 habitaciones al día le hace cuestionar que pueda seguir ejerciéndolo hasta la edad ordinaria de jubilación. Tras once años como camarera de piso en un hotel de Alicante, asegura que su cuerpo ya acusa las consecuencias de un oficio que, pese a sostener buena parte de la actividad turística, sigue sin tener reconocido el derecho a una jubilación anticipada por su penosidad. “Nuestro desayuno es un café con leche y un paracetamol o ibuprofeno para poder aguantar la jornada”, asegura a este periódico.
Aunque alrededor del 60% de las camas de su hotel ya son elevables, Rosa y sus compañeras todavía tienen que levantar manualmente las que no disponen de ese mecanismo. Si le corresponden 17 habitaciones, calcula que puede tener que levantar 34 camas de unos 32 kilos cada una, además de los elementos que se colocan sobre ellas, que pesan otros siete. A esa carga se suma el esfuerzo de limpiar baños, mover mobiliario y repetir los mismos movimientos durante toda la jornada. “Yo no tenía nada en la espalda. Tengo una hernia producida por mi puesto de trabajo”, relata a elDiario.es.
Rosa Requena, camarera de piso en un hotel de Alicante: "España es un país que vive del turismo. No puede dejar en el olvido a quien levanta ese país. Y ahí estamos nosotras"
Rosa denuncia, en este sentido, las dificultades que las 'kellys' atraviesan para que algunas lesiones sean reconocidas como derivadas de su actividad laboral: cuando una trabajadora sufre una dolencia en el hombro, por ejemplo, el hecho de que pueda estar relacionada con movimientos repetitivos de su puesto puede complicar su reconocimiento como contingencia profesional.
El resultado, prosigue, es que las trabajadoras no solo sufren las consecuencias físicas del oficio, sino que también pueden encontrarse con dificultades cuando necesitan una baja: “Te cruje la espalda, notas un clic y cuando vas a la mutua te dice que no, que no es una lesión profesional porque es un movimiento repetitivo propio de tu puesto de trabajo o de limpiar un cristal. El manguito rotador del hombro tampoco te lo reconocen por ser consecuencia de movimientos repetitivos, con lo cual, encima, acabas perdiendo dinero cuando tienes que coger una baja”.
Las secuelas se prolongan más allá de la vida laboral. Rosa conoce a compañeras que han llegado a la jubilación con los hombros destrozados, operadas de las rodillas, los pies, las hernias o las cervicales. “Es un trabajo muy digno para acabar con una jubilación que no es para nada digna”, lamenta. Y advierte de que no basta con reconocer públicamente el problema: “Que no se queden palabras, que se queden en hechos y en escritos y que aparezca en el BOE. Que las palabras se las lleva el viento”.
Parte de las camareras de piso asistentes a las jornadas
“Que nos dejen jubilarnos con tiempo”
Desde Eivissa, Nusi, quien trabaja para una empresa auxiliar que presta servicios a una de las grandes hoteleras de la isla, reclama que las camareras de piso puedan jubilarse anticipadamente a los 56 años, una reivindicación que justifica por la dureza física del oficio. “Las camareras tienen que estar todos los días medicándose para poder sacar la jornada laboral”, denuncia al igual que sus compañeras. La falta de personal agrava la situación: cuando una trabajadora está de baja, sus habitaciones se reparten entre las compañeras, que pueden verse obligadas a prolongar su jornada para terminar las tareas asignadas.
Aunque asegura no tener quejas concretas por su parte, lamenta que el problema afecta al conjunto del sector hotelero, porque las cargas de trabajo son similares. Por eso, reclama contratar a más personal y reducir el volumen de tareas que asume cada trabajadora. La movilización, advierte, continuará hasta lograr compromisos concretos: “Necesitamos alcanzar un acuerdo. Si no, nos iremos a la calle a reivindicar”.
Nusi: "Necesitamos alcanzar un acuerdo. Si no, nos iremos a la calle a reivindicar"
Fernanda -45 años de trayectoria en el sector hotelero a sus espaldas- comparte la misma preocupación. Comenzó como camarera de piso y después pasó por otros puestos y se formó profesionalmente. Desde esa experiencia, considera que la limpieza de habitaciones es una parte esencial del funcionamiento de los hoteles, pero que las trabajadoras que la realizan no reciben suficiente reconocimiento. Denuncia que los carros pesados, el movimiento constante de ropa y las cargas asignadas obligan a muchas empleadas a continuar trabajando pese a encontrarse mal.
Su testimonio subraya la contradicción entre la importancia de la limpieza para la experiencia del cliente y la invisibilidad de las condiciones en las que se desarrolla. Mientras los huéspedes disfrutan de una habitación preparada, las tareas necesarias para conseguirlo quedan fuera de su vista. La trabajadora reclama que las direcciones de los establecimientos tengan más en cuenta a un colectivo que considera uno de los pilares de la actividad hotelera.
Sabina y Cecilia, dos camareras de piso que trabajan en la zona de Calvià, denuncian que las cargas de trabajo impiden realizar las tareas con el tiempo y las condiciones que se les exigen. “Les da igual ponernos 24 que ponernos 27 que ponernos 30”, explica Sabina en referencia al número de habitaciones que deben limpiar durante una jornada. La presión aumenta cuando se trata de habitaciones de salida, que requieren cambiar las sábanas y hacer una limpieza más profunda.
Sabina, camarera de piso en Calvià: "Les da igual ponernos 24 habitaciones, que ponernos 27 ó 30"
A la carga física se suma la exigencia de mantener los estándares del hotel sin disponer siempre del tiempo necesario. “Si te has dejado un pelo te exigen. ¿Por qué no está en condiciones? Te exigen, ¿por qué corres? No corras, que da mala imagen”, relata una de las trabajadoras. La contradicción, explica, es que se les pide rapidez y, al mismo tiempo, que no se note que trabajan deprisa.
Las dos respaldan la reivindicación de una jubilación anticipada para las camareras de piso, pero insisten también en la necesidad de aumentar las plantillas y reducir las cargas de trabajo. “El trabajo de diez no puede salir entre siete”, resume Cecilia. La sobrecarga, añade, termina repercutiendo en las trabajadoras, a las que se responsabiliza cuando no alcanzan los objetivos marcados, pese a que no cuentan con suficiente personal para cumplirlos.
Cecilia, trabajadora en la zona de Calvià: "El trabajo de diez no puede salir entre siete"
El trabajo invisible que no se cuenta
“Parece que solo es cambiar las sábanas, pero detrás hay muchísimo, muchísimo trabajo”, ilustra Montse, camarera de piso en un hotel de Elche y quien trabajó hace 35 años en Palmanova. A su juicio, medir la jornada únicamente por el número de habitaciones no permite reflejar el esfuerzo real que exige el puesto. Cada estancia requiere, además, una serie de tareas y detalles que condicionan el tiempo necesario para dejarla preparada para el siguiente cliente. Montse, durante su turno de tarde, calcula que puede mover entre 300 y 400 kilos de ropa al vaciar los contenedores de lavandería. “No es solo la carga de las habitaciones”, puntualiza. A todo ello se suman el transporte de ropa limpia y sucia, el manejo del carro y otras funciones, como la reposición de los minibares.
La experiencia de Montse también le permite comparar distintos tipos de turismo. En los establecimientos vacacionales de Baleares, señala, las habitaciones pueden llegar a presentar más suciedad que en hoteles con una clientela principalmente comercial o vinculada a congresos. Sin embargo, sostiene que el número de habitaciones asignadas y las dificultades físicas para limpiarlas no desaparecen por cambiar de destino. Su testimonio ayuda a explicar por qué la reivindicación de la jubilación anticipada no se limita a una zona turística concreta: las tareas y el desgaste pueden repetirse en establecimientos de distintas categorías y lugares.
Parte del público que este martes ha asistido a la primera jornada del encuentro 'Coeficientes reductores: una deuda histórica con las camareras de pisos', organizado por UGT
Las trabajadoras reclaman que se reconozca ese desgaste acumulado y que puedan retirarse antes de la edad ordinaria de jubilación. La reivindicación, sin embargo, sigue pendiente de una respuesta normativa específica. La solicitud anunciada por UGT en julio de 2026 busca abrir el procedimiento para aplicar coeficientes reductores a la edad de jubilación de las camareras de piso, pero no supone que el derecho ya esté reconocido. Para todas ellas, el debate no es abstracto: se trata de que los años de trabajo no terminen convirtiéndose en una jubilación marcada por las lesiones y el dolor.
“No somos números, somos personas”
Sara del Mar, camarera de piso con 23 años de trayectoria y presidenta de Kellys Unión Balears, conoce de primera mano el desgaste físico de un oficio que exige trabajar a un ritmo acelerado y bajo una presión constante. Sevillana de origen, recuerda que muchas trabajadoras llegaron al archipiélago atraídas por la posibilidad de ganar un sueldo que les permitiera vivir y ahorrar durante la temporada, pero la realidad es que buena parte encadena meses de trabajo con periodos de desempleo. “Aquí trabajamos siete, ocho meses, pero luego nos vamos al paro”, explica. Frente al discurso que atribuye la falta de personal a la dependencia de las ayudas, reivindica la dureza de unas condiciones laborales que dificultan sostenerse durante todo el año.
En el diálogo que, en el marco de la jornada, ha mantenido con la directora general de Trabajo y Salud Laboral del Govern, Virginia Abraham, la trabajadora ha puesto el foco en la sobrecarga y en la necesidad de que las mediciones de las cargas de trabajo se traduzcan en cambios reales. No basta con elaborar informes: deben servir para reducir el número de habitaciones asignadas, modificar los procedimientos y rebajar el ritmo de trabajo. La presidenta de Kellys Unión Balears advierte de que, aunque algunos hoteles han empezado a medir esas cargas, muchas trabajadoras no saben si se han realizado evaluaciones o si sus resultados se han aplicado. “Eso tiene que implicar medidas preventivas, medidas correctoras de reducir la carga de trabajo, de modificar los procedimientos de trabajo y de reducir ese ritmo tan intenso”, recoge la transcripción de la intervención.
Varias camareras de piso, entre el público
La otra gran batalla es el reconocimiento efectivo de las enfermedades profesionales. Del Mar denuncia que, pese a los avances, las camareras de piso siguen encontrando obstáculos cuando necesitan que sus lesiones se reconozcan como derivadas de su trabajo, con consecuencias también para las bajas médicas. “Las enfermedades siguen sin estar incluidas en el Boletín Oficial del Estado y, mientras sigan sin estar ahí metidas, aunque las tengamos aprobadas, hay mutuas que se niegan a darlas como enfermedad profesional”, afirma. Su mensaje a los responsables políticos y a los hoteleros es que dejen de tratar a las trabajadoras como piezas sustituibles de una cadena de producción. “No somos números, somos personas”, ha proclamado, valiéndose del aplauso de los asistentes.
Una demanda histórica
La demanda de una jubilación anticipada para las camareras de piso lleva casi una década presente en el debate político y sindical. En 2017, el Parlamento de Canarias aprobó una iniciativa para pedir al Gobierno central que pusiera en marcha el procedimiento. Ese mismo año, el Senado debatió una propuesta en esa dirección, que no salió adelante. En los años posteriores, los sindicatos han mantenido la reivindicación y han intentado implicar a las organizaciones empresariales del sector. En 2024, también en Canarias, las organizaciones sindicales y empresariales llegaron a plantear la posibilidad de una jubilación a los 58 años, aunque esa cifra formaba parte de la reivindicación y no constituía un derecho reconocido para el conjunto de las camareras de piso.
La cuestión volvió a llegar al Congreso mediante iniciativas parlamentarias, entre ellas preguntas de la diputada de Coalición Canaria Cristina Valido y del diputado balear de Sumar Vicenç Vidal. En septiembre de 2025, el Gobierno central respondió sobre el marco normativo aplicable y el procedimiento para estudiar la posible implantación de coeficientes reductores, sin reconocer un derecho específico para las camareras de piso.
Una de las asistentes a las jornadas consulta el programa del encuentro, centrado en la reclamación de una jubilación anticipada para las camareras de piso
El marco normativo cambió en 2025 con la aprobación del Real Decreto 402/2025, de 27 de mayo, que regula el procedimiento para determinar qué actividades pueden acogerse a coeficientes reductores de la edad de jubilación por razón de su penosidad, peligrosidad, toxicidad o insalubridad. La norma exige evaluar las condiciones de trabajo y sus efectos sobre la salud mediante indicadores objetivos, entre ellos la morbilidad, la mortalidad y la incidencia de la incapacidad temporal y permanente. También contempla la intervención de organismos especializados en prevención de riesgos laborales y de la Inspección de Trabajo, que debe analizar si es posible modificar las condiciones laborales para eliminar las circunstancias que justificarían anticipar la jubilación.
En el caso de las camareras de piso, la evaluación debe determinar hasta qué punto el esfuerzo físico sostenido y las condiciones en las que se desarrolla la actividad tienen consecuencias sobre la salud que justifiquen una reducción de la edad de jubilación. No basta, por tanto, con que el trabajo sea físicamente exigente: es necesario acreditar los requisitos previstos en la legislación y completar el procedimiento administrativo.
El real decreto establece, además, que las iniciativas relativas a trabajadores por cuenta ajena deben promoverse conjuntamente por las organizaciones empresariales y sindicales más representativas. Si la evaluación resulta favorable, será necesario establecer la regulación específica correspondiente para reconocer los coeficientes reductores al colectivo afectado. El último paso en esta reivindicación se produjo en julio de este año. El responsable estatal de Hostelería, Restauración Social y Turismo de UGT, Omar Rodríguez Cabrera, registró el día 9 una solicitud para iniciar el procedimiento dirigido a reconocer coeficientes reductores para las camareras de piso.
A 363ª edição da popular Feira de S. Martinho aproxima-se e o Parque de Feiras e Exposições de Portimão prepara-se para, entre 6 e 15 de novembro, voltar a acolher aquele que é o mais antigo e emblemático evento económico-social realizado na cidade.
As origens deste certame remontam a 1662 e o evento tem mantido as tradições com o passar dos anos, ainda que tenha vindo a evoluir apresentando novidades. Nesta edição, não vão faltar, por isso, as famosas farturas, o pão com chouriço quentinho, as castanhas assadas, os frutos secos e batatas-doces, o polvo assado e muitos outros petiscos nos bares e tasquinhas que vão ser instalados no Parque de Feiras.
Não ficarão também esquecidos o algodão-doce, as gomas e as pipocas, que farão as delícias sobretudo dos visitantes mais novos, bem como a diversidade de artigos para o lar, como alguidares, atoalhados, utensílios de cozinha, para além da roupa e calçado.
Por sua vez, as luzes e os sons característicos dos divertimentos vão chamar os visitantes até ao espaço mais central do Parque de Feiras, onde as coloridas pistas de carrinhos-de-choque e os carrosséis, adaptados a diferentes idades, serão um dos pontos mais concorridos do evento.
A Feira de S. Martinho volta ainda, como é habitual nos últimos anos, a promover duas datas temáticas, com preços especiais em todos os espaços aderentes. Assim, o dia 11 de novembro (Dia da Juventude) destina-se às crianças e aos jovens, enquanto o encerramento do evento no dia 15 é dedicado às famílias.
Outro dos atrativos é a mostra de marcas automóveis, que contempla a exposição de veículos novos e usados. O espaço instalado no Portimão Arena poderá ser visitado nos dias 6 e 7 de novembro, das 16h00 às 24h00, de 8 a 12 de novembro, das 16h00 às 23h00, nos dias 13 e 14, entre as 16h00 às 24h00, e, por fim, no dia 15, das 16h00 às 22h00.
Horários do recinto e acessos à Feira de S. Martinho
No dia de abertura, 6 novembro, a Feira de S. Martinho, poderá ser visitada das 16h00 à 01h00, enquanto a 7 novembro funcionará das 10h00 à 01h00. Entre os dias 8 e 12 de novembro, estará aberta das 10h00 às 24h00 e nos dias 13 e 14 de novembro, receberá visitantes das 10h00 à 01h00. No derradeiro dia, 15 de novembro, o certame poderá ser frequentado das 10h00 às 24h00.
Em relação aos acessos, nos períodos em que o certame decorre, a entrada sul do Parque de Feiras e Exposições, a partir da ligação com a zona ribeirinha de Portimão junto à ponte ferroviária, estará transitável. Neste local, existem ainda diversos espaços de estacionamento. Como é habitual, os visitantes que se desloquem a partir do Largo Gil Eanes e da zona das Cardosas podem aceder ao recinto através da entrada norte.
Os visitantes também vão ter possibilidade de recorrer à rede de transportes urbanos Vai e Vem, com paragens nas Cardosas, no Parque de Feiras e Exposições e no Largo do Dique, estando os horários e demais informações disponíveis clicando AQUI
Os trabalhos de montagem e desmontagem do certame obrigam a que esteja interditada a passagem de pessoas que frequentemente se deslocam a pé ou de bicicleta pelo Parque de Feiras e Exposições de Portimão, para ligação à zona ribeirinha da cidade, conforme segue: de 28 de outubro a 6 de novembro para as montagens e de 16 a 19 de novembro para a realização das desmontagens.
O horário estará condicionado de 6 a 15 de novembro, sendo que, no dia 6 o condicionamento será das 16h00 às 01h00, nos dias 7, 13 e 14 das 10h00 à 01h00 e entre os dias 8 e 12 de novembro, assim como no dia 15, os condicionamentos serão das 10h00 às 24h00.
A realização da Feira de S. Martinho obriga ainda a que, em novembro, não se concretizem nem o mercado mensal, que regressa apenas no dia 7 de dezembro, nem a habitual Feira das Velharias, que estará de volta nos dias 6 e 20.
O Comando Territorial de Beja da GNR, através do Núcleo de Proteção Ambiental (NPA) do Destacamento Territorial de Moura, no dia 25 de outubro, deteve um homem de 31 anos, por caça ilegal, no concelho de Moura.
No âmbito de uma ação de fiscalização, realizada numa zona de caça associativa no concelho de Moura, os militares da Guarda detetaram um indivíduo a exercer a atividade venatória sem se encontrar habilitado com licença de uso e porte de arma, motivo pelo qual foi detido em flagrante delito.
No decurso da ação de fiscalização, foi ainda detetada uma situação de incumprimento das regras de segurança na guarda de uma arma de fogo por parte do respetivo proprietário, que não adotou as precauções necessárias para impedir o acesso de terceiros à mesma e prevenir um eventual furto.
Perante os factos, foi elaborado o respetivo auto de contraordenação, ao abrigo do artigo 40.º da Lei n.º 5/2006, de 23 de fevereiro, que aprova o regime jurídico das armas e suas munições.
Na sequência da intervenção policial, foram apreendidos os seguintes artigos:
Duas armas de fogo;
Uma mira telescópica;
Uma caixa contendo nove munições de calibre 12 mm;
Um cadeado e respetivas chaves.
O detido foi libertado após ter sido constituído arguido e sujeito a Termo de Identidade e Residência (TIR), tendo sido notificado para comparecer no Tribunal Judicial da Comarca de Moura, no dia 26 de outubro de 2026, pelas 14h00, para efeitos de aplicação de medidas de coação.
A Guarda Nacional Republicana relembra que o exercício da atividade venatória deve obedecer às regras legalmente estabelecidas, nomeadamente no que respeita à habilitação para o uso e porte de armas, contribuindo para a segurança de pessoas e bens e para a proteção e conservação dos recursos cinegéticos.
A Unidade de Controlo Costeiro e de Fronteiras (UCCF) da GNR, através do Subdestacamento de Controlo Costeiro de Olhão, constituiu oito homens arguidos, com idades compreendidas entre os 17 e os 49 anos, e apreendeu uma viatura e diverso material associado ao tráfico de estupefacientes, no concelho de Olhão.
A Guarda foi alertada para a presença de vários indivíduos e de um bote insuflável numa viatura, na zona de Moncarapacho. Os militares do Subdestacamento de Controlo Costeiro de Olhão deslocaram-se ao local e realizaram buscas na área envolvente, detetando 7 homens e localizando um oitavo escondido numa zona de mato.
No decorrer das diligências, foi ainda apurado que a viatura utilizada pelos suspeitos, de matrícula espanhola, se encontrava sinalizada para apreensão pelas autoridades espanholas.
Da ação resultou a apreensão do seguinte material:
Uma viatura ligeira de mercadorias;
Dois contentores portáteis de combustível (jerricãs), com cerca de 25 Litros de combustível cada um;
Um bote insuflável desmontado;
Um motor de 40 HP;
Cinco bombas de enchimento;
Um depósito de combustível;
Cinco telemóveis.
Os oito homens, todos de nacionalidade estrangeira, foram constituídos arguidos, tendo os factos sido enquadrados nos crimes de auxílio ao tráfico internacional de estupefacientes e falsificação de documento.
A Guarda Nacional Republicana mantém uma vigilância permanente da costa portuguesa, desenvolvendo ações de prevenção e combate à criminalidade transfronteiriça, nomeadamente ao tráfico de estupefacientes e a outras atividades ilícitas associadas à utilização da via marítima.
De entre las diferentes formas de entender y expresar el toreo atendiendo a su lugar de origen o formación (Andalucía, Levante, Norte...), la Escuela Castellana, con el valor seco, la austeridad en las formas y el sentido de la lidia como sello, ha dado nombres de la relevancia de Jumillano, Domingo Ortega, Fernando Domínguez, El Viti, Andrés Vázquez, El Niño de la Capea, Roberto Domínguez... y Andrés Hernando.
Os mercados privados estão consolidados nas carteiras de investimento das seguradoras e deverão ganhar peso nos próximos 12 meses, sobretudo através da dívida privada. Esta é uma das conclusões da 15ª edição do BlackRock Global Insurance Survey (2026), o estudo anual da gestora de ativos norte-americana, considerada a maior do mundo. Segundo o estudo, mais de 40% das seguradoras a nível mundial já destinam mais de 15% dos seus investimentos dívida privada e 76% planeiam aumentar essa exposição.
Para Mark Erickson, Global Insurance Strategist da BlackRock, “as seguradoras estão a transitar de modelos operacionais verticalmente integrados para arquiteturas mais modulares, combinando capacidades internas e parcerias externas em investimentos, capital, tecnologia e distribuição”.
O relatório reúne as perspetivas de 463 executivos de seguradoras de 31 mercados, cujas empresas representam mais de 24 biliões de dólares investidos em ativos. O inquérito foi realizado entre junho e setembro de 2026 e inclui participantes da Europa, Médio Oriente e África (EMEA), América do Norte, Ásia-Pacífico e América Latina.
Segundo a BlackRock, 92% das seguradoras inquiridas já investem pelo menos 5% das suas carteiras em mercados privados. A intenção de reforçar estas posições mantém-se maioritária, embora tenha diminuído face aos níveis dos últimos anos: 94% das seguradoras planeavam aumentar as alocações em 2025, 91% em 2024 e 89% em 2023.
A evolução aponta, de acordo com o relatório, para uma abordagem mais seletiva. Em vez de aumentarem indiscriminadamente a exposição, as seguradoras estão mais concentradas na construção das carteiras, na avaliação do valor relativo dos ativos e na escolha das estruturas de investimento adequadas aos seus objetivos de rendimento, liquidez e capital.
Dívida privada lidera a procura
A dívida privada é a principal aposta entre as classes de ativos dos mercados privados. Foi identificada por 41% dos inquiridos como uma área em que pretendem aumentar o investimento nos próximos 12 meses.
A tendência é acompanhada por mudanças na forma como as seguradoras acedem a estes ativos. Segundo a BlackRock, 74% planeiam investir em dívida privada através de contas segregadas ou mandatos à medida, estruturas que permitem adaptar as carteiras às necessidades específicas de cada companhia.
O estudo relaciona esta evolução com a crescente importância das parcerias externas na gestão dos investimentos. Atualmente, 84% das seguradoras descrevem o seu modelo de gestão de ativos como híbrido, combinando capacidades internas com recursos externos. Quase metade, 49%, espera aumentar a utilização de gestores externos durante o próximo ano.
Para Charles Hatami, responsável global do Financial & Strategic Investors Group e co-responsável do Global Partners Office da BlackRock, o compromisso com os mercados privados não significa comprar ativos indiscriminadamente. O responsável defende que a prioridade passa por selecionar os ativos e as estruturas mais adequados aos objetivos de rendimento, liquidez e capital de cada seguradora.
Inflação continua a ser a principal preocupação
Apesar do reforço dos mercados privados, o enquadramento macroeconómico permanece determinante para as decisões de investimento. A inflação é a principal preocupação de 62% das seguradoras inquiridas, uma proporção inalterada face a 2025.
Já o receio de recessão diminuiu significativamente. Apenas 18% dos participantes identificam este cenário como uma preocupação, menos 17 pontos percentuais do que em 2025, quando a percentagem atingia 35%.
No conjunto dos mercados, 61% das seguradoras esperam uma aterragem suave da economia mundial nos próximos 12 meses. Outros 24% não antecipam uma aterragem, enquanto 9% preveem condições de estagflação, caracterizadas pela combinação de inflação elevada e crescimento económico fraco.
A perspetiva é particularmente favorável na região EMEA, onde 75% dos inquiridos esperam uma aterragem suave. Na América do Norte, a percentagem é de 63%, enquanto na Ásia-Pacífico desce para 47% e na América Latina para 40%.
Estes dados regionais são relevantes para interpretar as prioridades das seguradoras europeias, embora o relatório apresente o indicador agregado da região EMEA, que inclui também o Médio Oriente e África, e não apenas os mercados europeus.
Apetite pelo risco mantém-se estável
O apetite pelo risco de investimento permanece globalmente estável: 82% das seguradoras pretendem manter o perfil de risco das suas carteiras.
Contudo, a estabilidade não significa ausência de reservas quanto à conjuntura. Entre as seguradoras que pretendem manter o atual perfil de risco, 57% consideram que não existem oportunidades suficientes para justificar uma maior exposição, um aumento de 22 pontos percentuais face a 2025.
Por outro lado, 50% procuram maior diversificação dentro do orçamento de risco já definido. A BlackRock interpreta estes resultados como um sinal de maior seletividade na gestão das carteiras, em vez de uma simples confiança nas exposições existentes.
Parcerias alargam-se para além dos investimentos
A colaboração com entidades externas está também a estender-se a outras áreas da atividade seguradora. Segundo o inquérito, 82% das companhias mantêm parcerias externas em pelo menos duas funções empresariais, que podem abranger investimentos, disponibilização de capital, desenho de produtos, gestão de passivos e distribuição.
Mark Erickson, responsável global de estratégia para seguros no Financial Institutions Group da BlackRock, considera que as seguradoras procuram parceiros capazes de contribuir para além da gestão de investimentos. A articulação entre investimento, capital e tecnologia assume, na sua perspetiva, uma importância crescente num ambiente operacional mais complexo.
Inteligência artificial avança a ritmos diferentes
A inteligência artificial (IA) também integra as prioridades de transformação do setor. De acordo com o relatório, 60% das seguradoras já têm pelo menos uma aplicação de IA implementada em escala ou incorporada nos seus processos de trabalho.
A adoção, contudo, varia significativamente entre funções. Na subscrição e tarifação, 21% dos inquiridos reportam aplicações de IA implementadas em escala ou integradas nos processos. Na seleção de investimentos e na monitorização de crédito, a proporção é de apenas 3%.
A diferença evidencia que a utilização de IA está mais avançada em algumas áreas operacionais do que nos processos de investimento e análise de crédito, onde a integração em fluxos de trabalho recorrentes continua limitada.
O BlackRock Global Insurance Survey 2026 conclui, assim, que as seguradoras procuram conciliar novas fontes de rendimento e diversificação com uma gestão mais seletiva do risco, num contexto em que a inflação continua a condicionar as decisões e a utilização de parceiros externos ganha peso nos modelos operacionais.
A BlackRock é a maior gestora de ativos do mundo, de origem norte-americana, que administra investimentos de clientes institucionais e particulares, incluindo seguradoras, fundos de pensões, bancos e governos. Tem posição relevante no capital da Marsh, AON e WTW e nas seguradoras Prudential e AIG gerindo, nesta última, quase 10% do capital.