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Óscar Puente comparecerá ante la Diputación Permanente del Congreso presionado por los socios del Gobierno

El ministro de Transportes, Óscar Puente, a su llegada a la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) este jueves en Toledo

El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, comparecerá ante la Diputación Permanente del Congreso para informar sobre los datos y las novedades relacionadas con el siniestro ferroviario producido este miércoles en la línea de AVE Madrid-Andalucía. Ello tras el choque de un tren AVE y un Iryo entre las poblaciones de Urda y Los Yébenes. Puente reacciona así después de que algunos socios hayan solicitado su comparecencia y la hayan registrado este jueves en el Congreso. Fuentes de Transportes señalan, no obstante, que el ministro comparecerá "por voluntad propia".

A primera hora, los partidos de Frente Amplio, aún constituidos como Sumar en el Congreso, registraron una solicitud de comparecencia del ministro socialista. Les siguió poco después Podemos y ERC, con un texto alternativo rubricado por Ione Belarra y Gabriel Rufián. Con este paso, Puente evita que, junto al PP, una mayoría articulada superior a 35 diputados de los 69 parlamentarios que componen la Diputación le fuercen a acudir.

Alberto Núñez Feijóo, este miércoles en una declaración desde Génova, reclamó una investigación profunda tanto del Gobierno como de la justicia, ahondar, en definitiva en las explicaciones, por lo que dificilmente no se entendería que no hubiese o un apoyo a esas iniciativas o la presentación de una propia en la Cámara para luego llegar a un punto común con el resto de agrupaciones. Este jueves, durante una visita a Urda y al Centro de Cooperación Operativa Integrado (CECOPI) junto al líder del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, y el dirigente socialista y presidente autonómico, Emiliano García-Page, Feijóo apuntó que "esta forma de gestionar" que tiene el Gobierno no puede continuar. Consideró de "frivolidad" el descargue de responsabilidades en el operario de Renfe. "Las responsabilidades políticas no se pueden asumir cuando se acabe la investigación, porque no son opcionales, son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral", instó Feijóo a la dimisión de Puente. A diferencia de Frente Amplio, Podemos o ERC, los populares evitaron concretar si pedirían la presencia de Puente en la Diputación, a la espera de conocer más detalles. También sobre su futuro. En la cuerda floja, el socialista aún está decidido en no dimitir.

Puente toma el mismo camino que otros representantes del PSOE durante los últimos meses, por ejemplo Pedro Sánchez, que tras se presionado y solicitado, dio explicaciones por las novedades sobre las investigaciones sobre corrupción, sobre el 'caso Leire' o por el rescate de Plus Ultra, la presunta relación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la derivada de las joyas, la reacción del PSOE ha seguido un patrón: solicitar por iniciativa propia la comparecencia. Sánchez lo hizo en julio tras apretarle los socios.

Críticas entre los socios del Gobierno

A las demandas de "responsabilidades políticas" de Frente Amplio este miércoles y a su solicitud de una "auditoría independiente", se unió la solicitud de la candidata a la presidencia del Gobierno, Ada Colau, para que Puente haga un ejercicio de "transparencia". Más duro fueron desde Podemos. La candidata por Madrid a las generales y número 'dos' de la formación, Irene Montero, arremetió con que se ponga en el foco el "error humano" al que se aferra el Ejecutivo en las primera horas y aún con la investigación en marcha. "Todo el mundo ve que el sistema falla, que la liberalización y el negocio tiene consecuencias", aludión, en todo caso, la entrada al sistema ferroviario de compañías privadas como Ouigo e Iryo.

En esa línea se posicionó Colau poco después de conocer que Puente acudirá al Congreso. "Es inaceptable el señalamiento a los trabajadores. Un error humano no puede exolicar una tragedia provocada por errores de un sistema de seguridad complejo". Desde Compromís, aliado electoralmente con el Frente, pero con autonomía, Joan Baldovi cargó sin aludir directamente a Transportes sobre la "despreciable" filtración de los audios en medios entre el personal de Adif y los maqunistas de los dos trenes que chocaron.

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Muere Fátima Báñez, ministra de Empleo de Rajoy, en el accidente de tren de Urda

La exministra de Empleo y Seguridad Social Fátima Báñez falleció el miércoles en el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), en el que se vieron implicados un tren de Iryo y un AVE de Renfe que cubrían la ruta entre Madrid y Sevilla. Así lo ha confirmado el portavoz del PP, Borja Sémper este jueves.

Báñez viajaba a bordo del Iryo con destino a la capital andaluza, donde tenía previsto participar en un acto con motivo del Día de la Empresa organizado por la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA). La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), de cuya fundación era presidenta, había confirmado horas después del siniestro que la exministra se encontraba entre los pasajeros del convoy.

Los dos trenes habían partido de Madrid con destino a Sevilla cuando se produjo el accidente esta mañana entre Los Yébenes y Urda, en la provincia de Toledo. Renfe confirmó que uno de los vehículos implicados era el AVE que había salido de Madrid-Puerta de Atocha a las 8.00 horas con destino a Sevilla-Santa Justa.

Báñez presidía la Fundación CEOE desde 2020, después de haber abandonado la primera línea política tras casi dos décadas como diputada y cerca de siete años como integrante del Gobierno de Mariano Rajoy.

Casi siete años al frente de Empleo

Nacida en San Juan del Puerto (Huelva) en 1967, Fátima Báñez fue ministra de Empleo y Seguridad Social entre diciembre de 2011 y junio de 2018, durante los dos gobiernos de Mariano Rajoy. Su etapa en el Ejecutivo estuvo marcada especialmente por la reforma laboral de 2012, aprobada en los años más duros de la crisis económica y convertida en uno de los principales ejes de la política económica del Partido Popular.

La reforma modificó profundamente las relaciones laborales y reforzó la flexibilidad de las empresas, al tiempo que provocó un fuerte rechazo entre los sindicatos y la oposición. Durante sus años al frente del Ministerio, Báñez también tuvo que gestionar unas cifras de desempleo que llegaron a superar el 26% durante la crisis y posteriormente acompañó la recuperación del mercado laboral.

Entre agosto y noviembre de 2016 asumió además el despacho ordinario del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad después de la salida de Alfonso Alonso, que abandonó el Gobierno para presentarse como candidato del PP a lehendakari. Dolors Montserrat asumió posteriormente la cartera.

Licenciada en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia Comillas-ICADE, completó su formación con estudios de posgrado en Administración y Dirección de Empresas en Harvard y un programa de Liderazgo para la Gestión Pública en el IESE.

Su carrera política había comenzado años antes en Andalucía. En el año 2000 llegó por primera vez al Congreso de los Diputados como representante por Huelva, circunscripción por la que mantuvo su escaño durante seis legislaturas. Antes de entrar en el Gobierno desempeñó distintas responsabilidades económicas dentro del Grupo Parlamentario Popular y de la dirección del PP andaluz.

Tras la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de La Moncloa en junio de 2018, Báñez permaneció todavía unos meses en el Congreso y abandonó definitivamente la Cámara en 2019. Un año después fue nombrada presidenta de la Fundación CEOE, desde donde desarrolló iniciativas relacionadas con el empleo, la formación, el talento y la colaboración entre empresas y sociedad.

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Las horas más amargas de la familia de Fátima Báñez

Fátima Báñez hace nueve días junto a la vicepresidenta tercera del Gobierno andakuz, Carolina España

La ex ministra de Empleo y Seguridad Social Fátima Báñez es una de las desaparecidas del cruento accidente de Urda (Toledo) que ha dejado un reguero casi setenta muertos. La lógica confusión de las primeras horas, la imposibilidad de recabar información de los familiares, amigos y compañeros que iban en los trenes siniestrados, firman las horas más amargas de todos aquellos que quieren saber de los suyos. Una de esas familias es la de Báñez, cuyo esposo, Jaime Alonso, y una de sus hijas se trasladaron a la zona del accidente. A esta hora, todavía no ha habido confirmación oficial sobre la situación de la ex ministra a pesar de que varias informaciones apuntaban a un desenlace fatal.

La ex ministra viajaba en el primer vagón que recibió todo el impacto del choque

La familia más directa se aferraba a la esperanza de que, a pesar de ir en uno de los vagones más afectados por la colisión, el número 1, entraba dentro de lo probable que su móvil hubiera quedado inutilizado por el choque en una zona, además, de muy mala cobertura. De ahí la enorme dificultad para poder contactar con ella, lo que hacía albergar la fe respecto a que no formara parte del trágico recuento de fallecidos.

A la inquietud de la familia se sumaba la de los amigos que tejió durante su etapa de ministra en los gobiernos de Mariano Rajoy, como la entonces vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, y todo aquel grupo que conformaban, entre otros, Alfonso Alonso,  José Luis Ayllón, los hermanos Nadal, Álvaro y Alberto, o Íñigo de la Serna. De hecho, Báñez hubiera sido la secretaria general del PP de haber ganado Sáenz de Santamaría el traumático congreso extraordinario del PP de 2018.

Accesible y amable, una de sus técnicas de negociación era trufar de bromas el tenso diálogo con los sindicatos

También la CEOE y sus organizaciones territoriales estuvieron durante todo el día de ayer cruzándose mensajes, impactados tras saber que viajaba en el Iryo siniestrado. De hecho, la ahora presidenta de la Fundación de la patronal iba a Sevilla para participar en el Día de la Empresa. La hacedora de la reforma laboral de la 'era Rajoy' tuvo una relación intensa y no siempre fácil con UGT y Comisiones Obreras. Accesible y amable, explicaba que una de sus técnicas de negociación era trufar de bromas el tenso diálogo con las organizaciones sindicales para relajar un poco el ambiente lo que les dejaba, decía, algo descolocados.

Alberto Núñez Feijóo: "No hay angustia comparable a esa espera. La sentimos en carne propia porque también la hemos sufrido. Saben que me refiero a la exministra Fátima Báñez, de quien todavía no tenemos noticias confirmadas". pic.twitter.com/qwMmp0KUGl

— RTVE Noticias (@rtvenoticias) October 28, 2026

Alberto Núñez Feijóo canceló -como el resto de los candidatos, salvo Santiago Abascal-, su agenda electoral para seguir desde su despacho en la calle Génova el minuto a minuto de la catástrofe e intentar recabar información de la ex ministra. En una declaración institucional admitió que "no hay angustia comparable a esa espera. La sentimos en carne propia porque también la hemos sufrido. Saben que me refiero a la ex ministra Fátima Báñez, de quien todavía no tenemos noticias confirmadas". Aunque dejó la política en 2018 y nunca quiso volver a primer línea a pesar de los distintos cantos de sirena que recibió, el líder del PP la ‘fichó’ para el equipo económico de la fundación popular, Reformismo21, destinado a hacer papeles y propuestas para el primer partido de la oposición. 

Tellado dio instrucciones para que no se hicieran declaraciones "más allá del acompañamiento en su dolor a las familias"

Originaria de Huelva y siempre muy vinculada al partido en Andalucía, donde inició sus primeros pasos en política, la consternación del PP andaluz era más que palpable. Su "amigo y compañero" Juanma Moreno aludió ayer también a ese terrible compás de espera. "Fátima Báñez -dijo- es una andaluza más entre esas personas de las que no tenemos noticias todavía. Y este sufrimiento de no saber de ella me duele especialmente porque se subió a ese tren para estar con nosotros en un acto".

Tras la declaración institucional de Feijóo, desde el PP revelaron que el director de campaña y secretario general del partido, Miguel Tellado, dio instrucciones a toda la organización para que no se hicieran declaraciones "más allá del acompañamiento en su dolor a las familias de las víctimas y de solidaridad ante lo sucedido". Un dolor que también toca a la familia popular.

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El accidente de Urda 'revienta' la campaña del 29-N y desplaza el debate social y de vivienda de Sánchez en favor de PP y Vox

El presidente de Vox, Santiago Abascal, durante un acto preelectoral este miércoles en Valladolid, tras el accidente ferroviario de Urda

En septiembre se afirmaba que Ceuta y la crisis migratoria y ciudadana aún persistente iban a marcar lo que restaba de legislatura al Gobierno de Pedro Sánchez. A la entrada de octubre, las izquierdas consiguieron imponer un debate sobre el acceso a la vivienda tras la derrota con los dos decretos de esta materia, lo cuál incentivó al presidente a adelantar los comicios generales, alternado completamente el escenario. El accidente ferroviario de este miércoles entre Urda y Los Yébenes, en Toledo, sin embargo, altera completamente el rumbo de la precampaña y dinamita una situación en el que tanto PSOE como Frente Amplio preveían una remontada en las encuestas. "¡Como Lula –da Silva– en Brasil!" llegaron a afirmar tanto Sánchez como el ministro Pablo Bustinduy este lunes, al calor de la victoria histórica del presidente brasileño.

El shock que supone el accidente es total. Primero, claramente humano. Al cierre de esta edición, el número de víctimas determinado por el Gobierno de Castilla-La Mancha era de 68 personas. A ellos se unen casi una centena de heridos, 15 de ellos en estado de gravedad, 53 en un rango estable y el resto leves. En los dos trenes siniestrados viajaban 444 personas. En el Iryo (6079), 147 pasajeros, incluido un bebé. En el AVE (2080), 297 personas. Dos coches de cada vehículo se han precipitado por un terraplen, siendo la principal causa de las muertes y de los heridos de mayor riesgo. A ese impacto humano, se une desde el punto de vista político y su influencia en campaña, el emocional. La carga emotiva de este episodio lo revoluciona todo, y más allá del debate, abre un ambiente perfecto para mayor polarización, enfrentamiento y vía libre para que la desinformación campe sin cuartel. Ninguna encuesta que se esté 'cocinando' ahora sirve ya.

La inmigración, la inseguridad, o la economía y la fiscalidad por parte de la derecha, o el precio de la cesta de la compra, la vivienda o 'frenar a la ultraderecha' dejan, al menos por ahora, de ser los ejes prioritarios del debate. Lo pasa a ser un enfoque claro: la gestión del Gobierno y el dilema de si España funciona o no. Algo que, indirectamente, entra en los límites del discurso del 'orden' que partidos como PP y sobre todo Vox quieren explotar. El impacto es claro y lo refleja la atención de la prensa internacional a la cuestión. Desde The Guardian, la BBC, Le Monde, Il Corriere della Sera y hasta el New York Times comparon su portada con el asunto toda la jornada de ayer.

Por un lado, se rompe el esquema de 'positividad' al que se aferra la izquierda, principalmente Sánchez, con eventos como el de Leganés de hace dos semanas donde protagonizó una imagen de resistencia y de propuesta del afecto y el amor con el ya trascendente beso con su esposa Begoña Gómez; al más puro estilo de la campaña de la argentina Cristina Fernández de Kirchner en 2011. O también contraponiendo lo que consideran que sería una etapa oscura para el país, de un "retroceso de 50 años" frente a "avances". Porque el accidente dificulta notablemente restituir una estrategia de campaña optimista, especialmente por ser un debate de peso, de trascendencia que no se evaporará o quedará en un segundo plano como en Ceuta. Todo pese a que la celeridad del debate público generalmente cambia agendas en cuestión de días.

Por otro lado, la gestión copa protagonismo en el debate general, con mayor o menor carga de emoción para movilizar al voto antisanchista en el caso de la derecha –especialmente Vox–, y la sensación de incertidumbre e inestabilidad que este tipo de sucesos provocan en la población. Ante asuntos como este, ir contra las políticas de PP y Vox puede no ser suficiente. Incluso aunque la izquierda plantee que ambas formaciones buscan aprovechar la tragedia para su éxito electoral y la derrota del Gobierno. Ese foco sobre la gestión se intensifica cuando en el centro del debate queda el ministro de Transportes, Óscar Puente, y por su lógica combativa en redes sociales, lo que ha dado combustible a sus rivales para definir que hay una falta de implicación y de prioridades en su mandato.

También teniendo en cuenta que Transportes ha sido uno de los quebraderos de cabeza para Sánchez esta legislatura: desde los casos de 'mordidas' y prostitución derivados del anterior mandato de José LuisÁbalos, a los reiterados fallos en la infraestructura ferroviaria, Adamuz y la actual crisis.

La estrategia del PSOE, afectada haya o no dimisión de Puente

La primera respuesta de Puente, visiblemente afectado en su comparecencia desde el centro de control de Adif en Atocha este martes, ante el escenario que se abre de cuestionamiento de la gestión y la infraestructura, es la de acotar el debate no tanto al estado de la infraestructura sino a que el accidente ha podido derivarse de un "error humano". Evitó en todo caso señalar directamente al operario que dio la orden al AVE a reiniciar su marcha despues de la caída del sistema LZB de seguridad, que bloquea los trenes automáticamente, y con el que posteriormente se produjo el impacto con el Iryo, que seguía parado en la misma vía por la que el tren circulaba. "El centro de control toma la decisión de reanudar la marcha. No atribuyo responsabilidades a nadie, solo relato hechos constatables", dijo Puente.

Después vino una pregunta clave: dos accidentes en diez meses, ¿es seguro viajar en tren? "Es fiable y seguro con unos límites que abarcan los límites del material, de la infraestructura y de la capacidad humana, como cualquier transporte". Tras la comparecencia, reaccionaron desde PP y Vox, hasta los propios socios del Gobierno, que mostraron dureza. Si bien hay cuestionamiento interno de Puente dentro de Frente Amplio, la refundación de Sumar pidió que Moncloa asuma "responsabilidades políticas" y que haya "una auditoría independiente" para comprobar qué ha ocurrido.

Las propias dudas de los socios evidencian que independientemente de si es un error humano o de la infraestructura, Transportes, con Puente a la cabeza no traslada confianza al público en general. En paralelo, desde Génova, Alberto Núñez Feijóo clamó porque haya "una investigación gubernamental y judicial" con todos los medios. El presidente del Gobierno, se compromete ha que una investigación concluya si ha habido "negligencias", porque "no es asumible para España" sufrir dos siniestros de este rango "en un mismo año". Pero independientemente de lo que haga Puente, la estrategia socialista queda dañada. Si se va, se asume una responsabilidad que desde hace mucho se lleva exigiendo al PSOE, y si se queda, el señalamiento de PP y Vox va a ser constante.

El PP, con el freno pisado mientras Abascal se lanza

El debate que se abre es claramente más beneficioso para la derecha frente a un Gobierno que tiene que mostrar que ofrece la mejor versión posible de gestión. En su comparecencia de este miércoles, Feijóo expuso un modelo de acción completamente distinto al de Vox. Declaró que si bien no habrá "silencio" por parte de su partido, la situación requiere un tiempo donde primen las condolencias, el respeto y la atención a los heridos y los familiares de las víctimas.

Declaración del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, tras el accidente ferroviario en Urda: https://t.co/9sI4YNnsRS

— Partido Popular (@ppopular) October 28, 2026

Hubo críticas de Feijóo muy veladas contra Sánchez, contra su "muro" en vistas de la actuación "unida" de la ciudadanía. Pero también de ese cuestionamiento a Puente, sin citarlo, con la propia demanda de investigación y dibujando un panorama de falta de funcionamiento del país que apunta a intensificarse próximamente. "Tengo confianza en que este país puede volver a funcionar. España tiene derecho a saber qué está pasando con sus infraestructuras", si se ha dado respuesta tras el accidente de Adamuz, y en "qué se invierte cada euro". "Garantizo quen todo esto lo tendrán", expresó Feijóo, contraponiendo el modelo que ofrece con el 'modelo Puente'. A través de sus redes, Génova compartió una fotografía con fondo blanco y texto: "Ya está bien". Algo mucho más claro contra la gestión y que anticipa que la ofensiva va a ser dura.

El perfil crítico mostrado por Feijóo responde al momento, pero también ante la previsión de que el PSOE confrontaría con los populares de haber una reacción inmediata, frontal y directa contra ellos. No lo necesitan, en todo caso. Fuentes próximas al partido, conocedoras de la estrategia electoral, apuntan que con el escenario previo al accidente la victoria sobre la izquierda y junto a Vox estaba garantizada en 190 escaños si no había ningún elemento desestabilizador. Eso ahora puede cambiarlo todo, aseguran.

Vox, desde los minutos posteriores al accidente, se mostró partidario de esa vía de exigencia de responsabilidades, pero yendo en ascenso en el tono empleado y arremetiendo directamente contra el Gobierno aún con el recuento de víctimas subiendo. Los de Abascal añaden ese elemento emocional, bifurcador, a un debate sobre gestión que les funciona entre su público, pero también entre el electorado indeciso que puede decidir por asuntos como este pasar de una papeleta a otra o de la abstención a su colegio el domingo 29-N.

Abascal pasó este martes de mostrarse algo contenido durante una intervención en Antena 3 desde Santander a horas después, en declaraciones a los medios, a arremeter directamente contra el Gobierno y acelerar la llegada de esa discursión que el PP aplaza. Sin suspender el partido ninguna agenda y eludir el "luto" para evitar esa confrontación, Abascal aseguró sentir "absoluta rabia" –conexión emocional– por la tragedia. La vinculación del accidente con una mala gestión e indirectamente con una falta de inversión, precisamente en el ministerio donde se han producido esos escándalos derivados del 'caso Koldo', le deja abierto el marco de oportunidad al partido ultraconservador. No tardaron en determinar el eslogan que apunta a replicarse durante toda la campaña: "la corrupción mata". De hecho, su sindicato Solidaridad, ya lo ha aprovechado para movilizar con imagenes generadas con inteligencia artificial, de hecho.

Allí estará VOX.

Hay que denunciar a este Gobierno criminal todos los días a todas horas. https://t.co/O9CJBbDHno

— VOX 🇪🇸 (@vox_es) October 28, 2026

Un marco emotivo que beneficia al relato de Vox

Los hechos permiten a Vox volver a plantear el marco del debate de definición del PSOE y el Gobierno como "una organización criminal". Que lo sucedido en Urda adquiera ese rango de 'crimen' en una lógica simplista y que a su vez la crítica permita conectar ese asunto con otros como el rechazo a la recaudación o a la fiscalidad del Gobierno, que pueda definirse como "saqueo" de forma digerible para un votante cuando un momento de altos ingresos no se refleja en lugares como la red ferroviaria y sí se suceden escándalos sobre "mordidas" o "prostitución" vinculadas al Ministerio de Transportes en la etapa de José Luis Ábalos –incluso a "las joyas de Zapatero"–. Pero también asienta debates planteados como el de un Ejecutivo 'ausente', que "pone en riesgo tanto a España en Ceuta como al resto" y que apuesta por una precampaña de "bailes" y "chistes sobre Renfe", precisó Abascal en esas declaraciones, en alusión a una intervención de Puente reciente en el late night de La Sexta.

🔴 @Santi_ABASCAL denuncia que algunos se escudan en el luto para que no se hable de la realidad:

“Estamos de duelo, como el resto de los españoles, pero también tenemos el deber de manifestar nuestra rabia y nuestro hartazgo ante una banda criminal que lo ha destruido todo.… pic.twitter.com/Aewv0MQQBk

— VOX 🇪🇸 (@vox_es) October 28, 2026

Abascal se desplazó a Valladolid por la tarde para un acto preelectoral. Insitió: "Claro que estamos de luto, pero que no utilicen el luto para callarnos". "No vamos a aceptar un luto que nos amordaza", dijo para luego llamar a la movilización el 29-N: "Que nadie falle porque España se merece otra cosa". Durante el acto, el partido homenajeó con 'La muerte no es el final' a los fallecidos, dando más emotividad a una carrera electoral que puede terminar destacando por su alto contenido polarizador. La duda es si un discurso muy duro de la derecha puede terminar movilizando a la izquierda.

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Feijóo, tras el accidente ferroviario: "Debe haber una investigación inmediata. Los españoles deben conocer el estado de sus infraestructuras"

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, durante una rueda de prensa, en la sede del PP

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ofreció este miércoles una declaración tras el accidente ferroviario a la altura de Urda (Toledo), en la línea de AVE que une Madrid con Andalucía, desde la sede nacional de Génova. Después de mandar un mensaje de ánimo "en estos momentos de luto, dolor, solidaridad y de exigencia", recalcando que él y su partido acompañan "en el dolor a las familias de los fallecidos", y recordar a la exministra popular Fátima Báñez, que viajaba en el último vagón del tren Iryo afectado y de la que aseguró no saben nada. Feijóo reclamó una respuesta firme.

"No hay angustia comparable a esa espera de los familiares", expresó. "El dolor no nos obliga a callar, la serenidad no es silencio. Pero este es el momento de respeto a los heridos, a los fallecidos y a sus familiares. Eso no significa que no vaya a haber respuesta", adelantó. "Primero respeto, por eso el PP ha anulado sus actos de hoy. En segundo lugar, es necesaria una investigación gubernamental y judicial inmediata, con todos los medios" posibles.

El popular alabó la reacción "unida" de toda la sociedad ante la catástrofe, ello "sin ningún muro que los pueda separar", una alusión clara y crítica contra el Gobierno y contra el presidente de Pedro Sánchez, una 'barrera' frente a la derecha y la ultraderecha planteada por el socialista incluso ya desde su investidura a mediados de noviembre de 2023. "Tengo confianza en que este país puede volver a funcionar. España tiene derecho a saber qué está pasando con sus infraestructuras (...) y el estado en el que están" o "las advertencias y medidas que se tomaron desde el accidente de Adamuz (Córdoba)" hace tan solo diez meses, en la misma línea de Alta Velocidad. "Los españoles tienen derecho a que se rindan cuentas sobre en qué se invierte cada euro" y "garantizo que todo esto lo tendrán".

El popular avanzó que su partido secundará los minutos de silencio frente a todos los ayuntamientos del país tras la convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). "Deseo que los heridos evolucionen favorablemente y que las víctimas descansen en paz", concluyó.

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