Cómo Roland Barthes nos enseñó a hacer filosofía con la cultura pop: el diseño de los Citroën, la lucha libre y el vino francés
Los automóviles, dice el ensayista francés Roland Barthes (1915-1980), son las nuevas “catedrales góticas”: obras colectivas y anónimas que los ciudadanos consideran “un objeto mágico”. Lo escribió en una serie de artículos, publicados en la revista Les Lettres Nouvelles, en los que se detenía en fenómenos en apariencia superficiales: del nuevo Citroën DS a los anuncios de detergentes, pasando por los juguetes de plástico y la coronación de Isabel II de Inglaterra.

© Phil Talbot (Alamy / CORDON PRESS (EL PAÍS)