El País Vasco pone en marcha un programa de ejercicio físico para personas que han sufrido un ictus
Terminar la rehabilitación después de sufrir un ictus no siempre significa recuperar por completo la movilidad o la autonomía. Muchos pacientes continúan teniendo dificultades para realizar determinadas actividades cotidianas y, cuando dejan de acudir al hospital, mantener una rutina de ejercicio puede resultar complicado.
Para ayudarles a continuar con su recuperación, el Hospital de Gorliz, en Bizkaia, ha impulsado un programa piloto de ejercicio físico supervisado junto a Getxo Kirolak. La iniciativa permitirá que hasta 24 personas participen durante doce semanas en sesiones adaptadas a sus necesidades, una vez finalizada la fase principal de rehabilitación.
Quiénes podrán participar en el programa de ejercicio físico
El proyecto está dirigido a personas adultas que hayan sufrido un ictus isquémico o hemorrágico y que ya hayan completado su rehabilitación hospitalaria. Está especialmente pensado para quienes presentan secuelas motoras leves o moderadas, siempre que puedan participar con seguridad en actividades grupales.
Los profesionales del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital de Gorliz seleccionarán a los participantes y diseñarán los ejercicios en función de sus capacidades. Las sesiones tendrán lugar en las instalaciones deportivas de Gobela, en Getxo, donde podrán mantener una rutina de actividad física fuera del entorno hospitalario.
Según explica el Gobierno Vasco, uno de los problemas que afrontan estos pacientes es que muchos reducen progresivamente su actividad física al terminar la rehabilitación, lo que puede provocar una pérdida de capacidad funcional. Por ello, el programa busca ayudarles a conservar los avances conseguidos y mejorar aspectos como la fuerza muscular, el equilibrio y la movilidad, además de favorecer su autonomía en las tareas cotidianas.
Cerca de 6.900 personas fueron atendidas por ictus en Euskadi en 2025
La puesta en marcha de este programa coincide con el Día Mundial del Ictus, que se celebra cada 29 de octubre. Según los datos de Osakidetza, durante 2025 los servicios sanitarios vascos atendieron a cerca de 6.900 personas por esta enfermedad, de las cuales más de la mitad, concretamente 3.858, tenían más de 75 años. Por su parte, los pacientes de entre 46 y 75 años representaron el 39,7 % del total.
En cuanto a la distribución por territorios, Vizcaya fue la provincia con más personas atendidas, al superar las 3.500, mientras que en Gipuzkoa se contabilizaron más de 2.400 y en Álava, más de 800. Aunque el número total de pacientes apenas ha variado respecto a 2024, Osakidetza ha detectado un ligero aumento entre los mayores de 75 años.


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