La empresa Boost Air Defence S.L., conocida anteriormente como Gestair Maintenance, propiedad de Hyperion, el fondo de defensa fundado por el expresidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha sido adjudicada con el mantenimiento de los aviones de adiestramiento, reconocimiento y fotografía aérea, Cessna Citation V, según la documentación contractual consultada por El Independiente. Por un importe de de 7 millones de euros, la compañía se ocupará de la reparación y el mantenimiento de estas aeronaves propiedad del Ejército del Aire y del Espacio para el periodo comprendido entre 2026 y 2030.
Este es el segundo de los dos lotes que la Dirección de Adquisiciones del Mando de Apoyo Logístico del Ejército del Aire y del Espacio licitó por 118,6 millones de euros el pasado 12 de julio. El primer lote de ellos, de 73,5 millones de euros, por el momento bloqueado, abarca los servicios de reparación y sostenimiento para las flotas de las aeronaves T.18 (Falcon 900) y T.22 (Airbus A310) del Ejército del Aire y del Espacio, por lo que la licitación se encuentra en estos momentos "parcialmente adjudicada".
Este lote fue bloqueado el pasado 2 de octubre cuando el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) anunció que concedía la medida cautelar para el mantenimiento de los Falcon y los Airbus A310 (lote 1), sin verse afectado al sostenimiento de los Cessna Citation V (lote 2), tal y como adelantó este medio. El congelamiento del lote 1 de los Falcon y los Airbus A310 ocurrió después que los competidores de Hyperion -la UTE formada por Hispano Lusitana de Aviación S.L., Jordan Aircraft Maintenance Ltd y Dassault Aviation Business Services-, impugnaran en los meses de agosto y septiembre su expulsión de este lote.
Con estas compañías descartadas, quedaba como única opción la empresa Gestair Maintenance, ahora conocida como Boost Air Defence S.L. En el caso de la UTE Hispano-Lusitana de Aviación, fue descartada por parte de los coordinadores del programa por incumplir con el requisito EASA 145. "La cláusula 18 del Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares (PCAP) exige de forma explícita que cada una de las empresas que integran la UTE debe disponer individualmente de la certificación EASA 145 habilitada para mantenimiento en línea y en base de ambos aviones del Lote 1 (Falcon 900 y Airbus A310)", recogía la documentación oficial.
Por parte de European Aviation Competence Center GmbH, fue excluida el pasado 18 de agosto al no subsanar los defectos en su documentación: la compañía no aportó certificaciones de calidad ni tampoco el certificado EASA 145 requerido para el Cessna Citation. Así, administrativamente, la Mesa de Contratación dio por excluida a las competidoras y propuso como ganadora a Boost Air Defence, S.L. con 100 puntos. Pero, legalmente, el Órgano de Contratación no puede adjudicar formalmente el Lote 1 hasta que el Tribunal TACRC resuelva el recurso presentado por la UTE rechazada.
Mogadiscio, 28 oct (Prensa Latina) El grupo islamista Al Shabaab se atribuyó una emboscada en la que dicen haber causado 20 supuestas bajas al ejército somalí al sur del país, se conoció hoy aquí.
Era el proyecto de defensa del siglo. Al menos hasta el momento. Uno en el que participaba España. El caza de sexta generación FCAS (Future Combat Air System) de 100.000 millones de euros no encontró solución después de que Francia y Alemania tirasen lo suficiente de la cuerda como para romperla. Tras ello, Francia decidió ir por vía libre y Alemania y España siguieron un camino aparte. Entre la baraja de opciones para construir el caza de sexta generación resaltaba el GCAP británico o unirse a Suecia, mediante la gigante Saab.
Y ahora, Alemania está centrándose en la opción de construir el caza de sexta generación con Suecia, pero sin dejar de lado a España como socio principal en el proyecto del FCAS. Una evaluación del Ministerio de Defensa alemán señala que España, Alemania y Suecia cuentan con requisitos militares estrechamente alineados y posiciones de partida comparables, según ha informado Politico. Así, los funcionarios de defensa alemanes aconsejaron a Berlín de que buscara una nueva colaboración con Suecia y España, en vez de unirse al GCAP liderado por Reino Unido, Japón e Italia. Aunque esta recomendación no inclina de forma definitiva la decisión de Alemania.
Esto es porque, según consideran, la alianza germano-sueca-española es más ventajosa y prometedora que el Global Combat Air Programme (GCAP) que entrará en servicio en 2035. Este proyecto inició en 2022, cinco años después de la primera propuesta del FCAS, y ha mostrado avances, a diferencia del sepultado programa europeo tripartito. El GCAP está formado por tres gigantes de la defensa. BAE Systems, por parte de Reino Unido; Leonardo, de Italia; y Mitsubishi Industries, por parte de Japón.
Por otro lado, un portavoz de Airbus, representando a la parte alemana del proyecto, afirmó que el grupo estaba "abierta a la cooperación", siempre y cuando la industria alemana y española obtuvieran un "papel sustancial e igualitario" en el desarrollo, la producción y la operación. Y en este punto no parecen chocar, pues fue Francia, mediante Dassault, la que terminó por dinamitar un proyecto en el que cada país quería tener más papel del que le correspondía en un primer lugar. De hecho, el papel de Indra y España se vio difuminada en el trío de países y, a pesar de tener la misma propiedad del proyecto (33%), su rol ha sido menor que el de Francia y Alemania.
Esto es porque hasta el momento el papel de España en el proyecto del caza se situó casi desde la posición de un mero observador. José Vicente de los Mozos, antiguo CEO de Indra, aseguró en marzo, en medio del conflicto entre Airbus-Alemania y Dassault-Francia, ante una pregunta realizada por este medio que el papel de España sería "en función de los requerimiento de cada país y de la plataforma". Es decir, España se mantiene al margen de las disputas, en tierra de nadie, esperando a la resolución de sus socios europeos.
Además, la información del diario estadounidense llega a la vez que una entrevista en el medio alemán Handelsblatt del CEO de Airbus Espacio y Defensa, Michael Schöllhorn. El ejecutivo afirmó que Alemania no construirá el caza de sexta generación en solitario ni con un único aliado, por lo que, "además de España, necesitamos al menos un socio fuerte más". La verdadera pregunta no es si España y Alemania podrían construir su propio caza de sexta generación, sino si serían capaces de hacerlo a tiempo de las necesidades que estos tiempos requieren.
"Y no quedan muchas opciones. Podemos mirar hacia Gran Bretaña e Italia, y podemos mirar hacia Suecia. El proyecto GCAP ya está bastante avanzado, así que hay poco margen de maniobra", aseguró Schöllhorn.
Airbus Defence and Space ha entregado al Ministerio de Defensa el tercer Airbus A330 MRTT que entrará en las filas del Ejército del Aire y del Espacio y que operará el Ala 45 desde la Base Aérea de Torrejón de Ardoz. Este pedido entra en el programa de aviones cisterna y de transporte multimisión realizado por España en 2021.
La entrega de este avión ha tenido lugar en las instalaciones de Airbus en Getafe, donde se encuentra el Centro de Conversión del A330 MRTT. Los Airbus A330 MRTT para el Ejército del Aire y del Espacio se encuentran equipados con un sistema de reabastecimiento de tipo manguera y cesta de última generación y disponen de una autonomía de más de 18 horas de vuelo y un alcance de 16.000 kilómetros.
El A330 MRTT, que cuenta con más de 375.000 horas de vuelo, es el único avión cisterna y de transporte estratégico de nueva generación disponible y operativo en la actualidad. Su gran capacidad básica de carga de combustible de 111 toneladas le permiten, entre otras funciones, desempeñar con éxito misiones de repostaje aéreo sin necesidad de añadir depósitos de combustible adicionales.
Hasta la fecha, Airbus Defence and Space cuenta con una cartera de pedidos de 91 A330 MRTT, de los cuales ha entregado 68 aviones a más de 18 países.
"No hay por donde cogerlo". "Ganamos por goleada". Son algunas las respuestas de diferentes fuentes del sector de la defensa y la seguridad cuando se les pregunta acerca de la diferencia de capacidades marítimas entre España y Marruecos. También apuntan que una guerra común entre ambos países es muy improbable debido al artículo 5 de la OTAN que blinda a España con el paraguas de la Alianza.
Es por eso que Rabat ha decidido ampliar la presión sobre España desde otro argumentario. La guerra híbrida, advierten las fuentes, es el escenario perfecto para Marruecos. Es el escenario perfecto para presionar a un país. Pero, no entienden, dicen las fuentes consultadas, la respuesta del Gobierno de España, que no ha sabido reaccionar "correctamente" desde el punto de vista político. Más aun cuando España se encamina a convertirse en el tercer inversor en Marruecos y es el principal socio comercial de Rabat. Y parece que España no sabe jugar con esa baza. Juntos suman un comercio anual que supera los 22.000 millones de euros.
Pero además, desde el plano militar, comparar a España con Marruecos, a pesar de que Rabat haya reforzado su inversión en defensa con un nuevo récord de gasto, "no es una comparativa real", asegura a El IndependienteJuanjo Rodríguez, Chief Engineer de sistemas de guerra electrónica. Marruecos aumentó su gasto militar, pasando del 3,44% del PIB al 3,54% del PIB y ya se posiciona como la decimoquinta (15º) economía que más gasta en proporción de su producción anual.
Aún así, Rodríguez insiste en que, más allá de que Marruecos tenga una capacidad militar mucho menor que España a pesar de su récord de inversión militar, "sí cuenta con esa fuerza para generar acciones de guerra híbrida de las que no es fácil defenderse en una sociedad polarizada". En el plano marítimo, España cuenta con el Portaaviones Juan Carlos I, además de 11 fragatas, entre las que se incluyen las cinco avanzadas clase F-100 con la tecnología Aegis,el sistema de combate más avanzado del mundo y que solo lo disponen siete ejércitos en el planeta.
Mientras tanto, Marruecos posee seis fragatas. Una FREMM, tres Sigma y dos Floréal. Pero Juanjo Fernández advierte que aunque la Marina Real marroquí fue una fuerza de protección costera, "eso está cambiando. Hoy su buque insignia es la fragata FREMM Mohammed VI, de 6.000 toneladas, una de las unidades de combate más modernas del Mediterráneo occidental, acompañada de tres fragatas clase Sigma", añade. Así, "Marruecos está pasando de vigilar su costa a tener una flota con capacidad oceánica".
"Pero lo que de verdad debería hacernos levantar la vista del mapa no es un buque. Es un puerto", asegura Rodríguez. Se trata de la base naval de Ksar Sghir que está terminando de construir Marruecos a treinta kilómetros de Tánger, ubicado en el punto más angosto del Estrecho de Gibraltar, el paso marítimo más estratégico que comparte con España. Este puerto "está llamado a ser la principal base de la Marina Real, y el puerto desde el que operarán sus fragatas más modernas".
Incomparables por debajo del agua
En el plano de los sumergibles, mientras España cuenta con dos submarinos disponibles y otros tres en pruebas y construcción, Marruecos no cuenta con ninguno en sus filas. La Armada española tiene el S-81 Isaac Peral que está operativo, además del S-71 Galerna pero que, a pesar de estar en la flota, está pendiente de retirada. Pero el futuro de los submarinos españoles es aún más prometedor tras el éxito tecnológico de las recientes pruebas del sistema AIP (Propulsión Independiente de Aire) del submarino S-83 que fueron descritas como "un hito tecnológico clave para la industria naval española". En este momento, las prioridades de las instalaciones de Cartagena se centran en el S-82 Narciso Monturiol que, con la superación del hito clave de su primera inmersión estática, "demostró la estabilidad y resistencia de su casco".
El submarino Isaac Peral (S-81) a su llegada a la Escuela Naval Militar de Marín en su primera navegación nacional desde Cartagena a Galicia. | EFE/ Lavandeira jr
Y ahora, con el éxito de la integración del sistema avanzado AIP, los submarinos S-80 "tendrán la capacidad de permanecer en inmersión durante semanas, frente al par de días habitual en submarinos convencionales equipados únicamente con baterías de plomo-ácido". Con ello, esta nueva capacidad proporcionará una ventaja táctica "sin precedentes a la Armada", ya que incrementa "de forma significativa" su capacidad para mantenerse indetectable y su poder de disuasión.
Y por el otro lado, cruzando el Mediterráneo, Marruecos, sin ningún sumergible, se posiciona en mayor indefensión. Sin embargo, la prensa local ha informado del interés de Rabat de hacerse con tres submarinos en 2027. Y aquí, en opinión de Juanjo Rodríguez, "conviene pararse", ya que "un submarino en el Estrecho no es una herramienta de vigilancia, es una capacidad de negación de acceso". El submarino posibilita "amenazar, condicionar o cerrar un paso que España (y media Europa) necesitan mantener abierto. Como acabamos de aprender en Ormuz, no cambia quién patrulla el Estrecho, cambia quién puede cerrarlo".
Capacidades militares de Marruecos de origen español
Y entre las capacidades marítimas de Marruecos reflota una de origen español. El Avante 1800 es la primera embarcación que construye España para Marruecos desde que le entregó la corbeta Teniente Coronel Errahmani hace ya 43 años. La principal función del aparato, que se entregó el pasado mes de septiembre será la de controlar el tráfico marítimo, además de vigilar la zona para luchar contra el narcotráfico.
El patrullero Avante es una corbeta "compacta y asequible, diseñada para misiones de guerra aérea, superficie y electrónica, además de vigilancia de Zonas Económicas Exclusivas. Con un diseño furtivo, gran autonomía y sensores avanzados, combina flexibilidad operativa con la experiencia de Navantia en el diseño de fragatas", explica el fabricante.
Pero España no solo ha construido este patrullero, ya que en 2025 las exportaciones de España a Marruecos registraron un aumento de más del 40% con respecto a 2024, según datos de la Secretaría de Comercio del Ministerio de Economía analizados por El Independiente. Las ventas militares a Marruecos pasaron de 21 millones a 29,6 millones de euros, en el que destacaron las partidas conocidas como "armas de guerra" y "bombas, granadas y torpedos".