Un nuevo fármaco reduce un 41 % el riesgo de progresión del cáncer de endometrio avanzado
Las mujeres con cáncer de endometrio avanzado o recurrente cuentan con opciones terapéuticas limitadas cuando la enfermedad continúa avanzando después de recibir quimioterapia basada en platino e inmunoterapia. Sin embargo, un nuevo medicamento experimental, denominado sacituzumab tirumotecán (sac-TMT), ha mostrado resultados prometedores al disminuir significativamente el riesgo de progresión de la enfermedad y de muerte en comparación con la quimioterapia convencional.
Los datos proceden de un ensayo clínico internacional en fase 3, cuyos resultados se han dado a conocer durante el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), celebrado en Madrid. La investigación también se ha publicado en la revista científica The Lancet y ha contado con la colaboración de 242 centros hospitalarios de 31 países, entre ellos varios españoles.
Sac-TMT forma parte de una nueva generación de medicamentos diseñados para actuar de manera más selectiva sobre las células cancerosas. Su mecanismo consiste en reconocer Trop-2, una proteína que se encuentra en grandes cantidades en la superficie de las células del cáncer de endometrio, y transportar hasta ellas un compuesto destinado a destruirlas. De esta forma, el tratamiento busca concentrar su acción sobre el tumor.
Menor riesgo de progresión y muerte tras 14 meses de seguimiento
El ensayo TroFuse-005/ENGOT-en23/GOG-3095 evaluó la eficacia del nuevo medicamento frente a la quimioterapia convencional en mujeres con cáncer de endometrio avanzado o recurrente que ya habían recibido ambos tipos de tratamiento: quimioterapia e inmunoterapia. Todas las participantes habían sido tratadas previamente con pembrolizumab (Keytruda), un fármaco que bloquea la proteína PD-1 para facilitar que el sistema inmunitario identifique y ataque las células tumorales.
En el momento del análisis, la mediana de seguimiento de las pacientes era de 14 meses. Los resultados reflejaron una diferencia significativa entre los dos grupos: el riesgo de progresión del cáncer fue un 41 % menor entre las mujeres que recibieron sac-TMT que entre aquellas tratadas con quimioterapia convencional. Asimismo, el riesgo global de muerte se redujo un 32 % con el medicamento experimental.
Estas cifras representan reducciones relativas del riesgo observado entre ambos grupos durante el periodo analizado. Por tanto, no implican que el tratamiento evite la muerte en un 32 % de las pacientes.
Más respuestas al tratamiento y efectos secundarios manejables
La investigación también encontró diferencias en la respuesta de los tumores. Entre las mujeres tratadas con sac-TMT, el 35,1 % experimentó una respuesta al medicamento, frente al 17,3 % de las pacientes que recibieron quimioterapia convencional. Esto significa que la proporción de mujeres cuyo tumor respondió al tratamiento fue superior al doble con el nuevo fármaco.
En cuanto a la seguridad, los efectos secundarios más habituales fueron la anemia, la neutropenia, la inflamación de la mucosa de la boca y las molestias oculares, como la sequedad y el picor. Según los investigadores, estas reacciones fueron manejables.
Bhavana Pothuri, oncóloga ginecológica de NYU Langone Health e investigadora principal del ensayo, considera que los resultados respaldan sac-TMT como "una nueva opción de referencia para el cáncer de endometrio recurrente después de la inmunoterapia".
Los resultados abren una posible vía terapéutica para las pacientes que necesitan nuevas alternativas tras la inmunoterapia. No obstante, al tratarse de un fármaco experimental, será necesario tener en cuenta la evaluación de los datos clínicos y los procedimientos regulatorios correspondientes antes de determinar su disponibilidad como tratamiento habitual.


© istock