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La visita de Gabriel Rufián e Irene Montero da a ‘La Revuelta’ el tercer programa más visto de su historia

28 October 2026 at 08:22

La visita de los candidatos a las elecciones generales de noviembre ha vuelto a dar un gran dato de audiencia a La Revuelta. Tras el récord histórico obtenido la semana pasada con su encuentro con Pedro Sánchez, la llegada este martes de Irene Montero (Podemos) y Gabriel Rufián (ERC) ha otorgado al programa presentado por David Broncano su tercera mejor marca de siempre: 21,7% de cuota de pantalla y una media de 2.654.000 espectadores, apunta el informe de Dos 30′ con datos recopilados por Fifty5Blue.

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© EPV

Gabriel Rufián e Irene Montero visitaron 'La revuelta' este martes.

El riesgo de Broncano: invitar a Abascal convencido de que rechazará la oferta

27 October 2026 at 23:03
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su entrevista con David Broncano (d), en 'La revuelta'.

Irene Montero y Gabriel Rufián ya han hecho una paradita por La Revuelta de David Broncano en TVE, que, a diferencia de Jordi Wild, sí ha tenido con la formación política morada la deferencia tan habitual en esa casa hacia los morados.

Lo más llamativo de la entrevista de Broncano a Pedro Sánchez del pasado día 22 es que David Broncano quiso dejar claro que él había invitado al programa a Santiago Abascal y a Núñez Feijóo y que eran estos quienes no querían acudir. Curiosos estos tiempos en los que las invitaciones de los Broncanos y los Wilds ya no se conciertan llamando a jefes de prensa ni mandando cartas, sino que se formulan en antena y, si el invitado no responde, la culpa es suya. Broncano le pidió ayuda el pasado jueves a Sánchez con el tema de Feijóo, aunque insistió menos con el de Abascal, no vaya a ser que, de tanto insistir, el candidato verde acabe aceptando.

Y es que, aunque ahora, en tiempos de campaña electoral, Broncano esté obligado a disfrazarse de neutral y equidistante, resulta muy complicado cuando él y sus colaboradores tienen la hemeroteca que tienen en ese campo, según la cual Vox no es un partido más: hay que mencionarlo lo menos posible y, en su lugar, usar el mantra de "la ultraderecha", que es como decir "la amenaza fantasma", un aura deshumanizada que deambula por ahí. Ese fue el lenguaje que entrevistador y entrevistado utilizaron el día 22.

Antes del día 22, sólo dos políticos habían estado en el programa de Broncano. Manuela Carmena en La Resistencia el 22 de enero de 2020, y Gabriel Rufián en La Revuelta el 20 de octubre de 2025; los dos, por tanto, de una tendencia política muy determinada. Pero es que, además, cuando Gabriel Rufián, en aquella entrevista del día 20, preguntó a Broncano si invitaría a Abascal a su programa, este se apresuró a contestar con un contundente y escueto "¡No!", aunque su sueldo también lo paguen los tres millones de votantes de Vox.

No era la primera vez que Broncano saltaba como un resorte ante esa posibilidad. Ya en La Resistencia de Movistar, el 11 de octubre de 2019, cuando Gerard Piqué le preguntó si invitaría a su programa a Abascal (que por aquellas fechas acababa de estar por primera vez en 'El Hormiguero'), la respuesta de Broncano había sido idéntica: "¡No!". Pablo Motos vivió su primera gran cancelación por osar hacer aquella entrevista.

No era un tema personal. Su colaborador Marcos Martínez (Grison) ya expresó en el pódcast Tómatelo con vino, del 10 de junio de 2025, su convencimiento de que Vox nunca iría al programa La Revuelta. Lo decía como si considerara que no existe motivo alguno para que Vox se sienta poco estimado por ellos. El mismo Grison que, unos meses antes, en el programa A las Bravas de la Cadena SER, el 19 de diciembre de 2024, había soltado que no se puede ser negro y votar a Vox. Pero de buen rollito.

Si algo caracterizaba a Broncano en La Vida Moderna era que contra "el fascismo", que es lo que para ellos representa Vox, no se puede ser equidistante. El programa del 26 de mayo de 2020 en la Cadena SER fue cristalino a ese respecto. Frente a quienes buscaban poner al mismo nivel a los partidos a la derecha del PP, como Vox, y a la izquierda del PSOE, como Podemos, Broncano, Ignatius y Quequé tenían claro que no cabía tal equidistancia entre fascistas y antifascistas: "Es como decir: "Ni cáncer ni anticáncer". Hombre, no. El cáncer es una enfermedad y el anticáncer es la quimioterapia. No están al mismo nivel ni se tocan". No parecía que, en aquel momento, a Broncano ni siquiera se le pasara por la cabeza la posibilidad de que la etiqueta de "fascista" pudiera ponerse con suficiente ligereza como para convertirse en el arma ideal para deshumanizar a una opción escogida por unos cuantos votantes.

Como muestra de que TVE se mantiene fiel a esa idea de no ser equidistante con el fascismo, ahí está Silvia Intxaurrondo, quien, al comentar el pacto del PP y Vox en el Senado, se preguntaba a quién iban a votar ahora los seguidores del PP contrarios a juntarse con "homófobos, machistas y racistas". Bonitos adjetivos difundidos por la televisión pública que también pagan esos sucios "homóboides racistas" y "machirulos" que representan a la tercera fuerza política de este país. La deshumanización no es sólo cosa de la izquierda. Anda que no intentaron el PP y sus satélites deshumanizar a Podemos entre 2014 y 2019, como si sus integrantes fueran el ejército infiltrado de Hugo Chávez que venía a expropiarlo todo. Pero, en eso, reconozcamos que el ala diestra siempre es bastante torpe, no por falta de ganas, sino por falta de capacidad.

Es irónico que aquel Broncano que tanto decía que no se podía ser equidistante ahora tenga que simular equidistancia para justificar que, en el programa estrella de TVE, asegure con la boca pequeña que ha invitado a Vox, cuando lo que menos les interesa a él y a sus padrinos políticos es que Santiago Abascal cruce la pasarela de La Revuelta. Pedro Sánchez basa, una vez más, su programa electoral en que, si no gobierna él, vendrá el fascismo en sidecar con Feijóo. Broncano y Grison bromearon con que Abascal y Feijóo no iban a su programa para no cogerles cariño, cuando lo paradójico es que ese es precisamente el motivo por el que a La Moncloa nada le gustaría menos que ver al barbudo del caballo aparecer por su "Revuelta", donde se correría el riesgo de acreditar que es un ser humano.

¿Se imaginan cómo reaccionarían ante esa entrevista Broncano, Grison, Castella y el gran jefe? Ojalá no tuviéramos que imaginarlo, porque, por una vez, los gurús de la comunicación del ala diestra de la política supieran jugar bien sus cartas y, en este caso, Vox aceptara esa entrevista. Y saludará a Broncano, a las productoras externas de TVE y a todos sus amigos. Hasta podría saludarles con un "Hola, aquí el cáncer, que decíais". Él sabrá, pero, si no va, ya sabe Abascal a quién le está haciendo el juego.

No es sólo una cuestión de estrategia para Vox, si no también de coherencia. Manuel Mariscal, diputado de Vox, retó en octubre de 2024 a Broncano a que invitara a Abascal antes de unas elecciones. A regañadientes o no, la invitación está cursada, aunque se haya hecho bajo el convencimiento de que la iban a rechazar. Es Vox quien tiene que decidir si será coherente o no.

Montero y Rufián marcan su hoja de ruta en 'La Revuelta': expropiaciones y un PSOE "sometido" a su izquierda

27 October 2026 at 23:02

La política ha vuelto a sentarse en el sofá de David Broncano. Cinco días después de que Pedro Sánchez estrenara la ronda electoral de La Revuelta, Irene Montero y Gabriel Rufián han desembarcado juntos en el programa de RTVE en plena precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre. Y esta vez la política apareció incluso antes de que comenzaran las preguntas.

Los tradicionales regalos a Broncano tuvieron otros destinatarios. Montero no llevó ninguno para el presentador. Reservó unas rodilleras para Santiago Abascal y Alberto Núñez Feijóo, en respuesta a las alusiones de carácter insinuante que, según denunció, suelen dedicarle. La exministra devolvió el golpe asegurando que los “sometidos” son ellos, por su relación política con Donald Trump y Benjamin Netanyahu.

Rufián tampoco quiso desaprovechar el momento. Para Abascal llevó un despertador, con la pulla de que el líder de Vox “nunca está a las nueve en el Congreso”. Y pensando en una eventual visita de Feijóo al programa preparó algo distinto: una fotografía de Pablo Casado. Su explicación fue sencilla: cree que el presidente del PP “palmará las elecciones”.

🎁 Los regalos de Gabriel Rufián e Irene Montero Cómo se lo han pasado eligiéndolos, eh #LaRevuelta @IreneMontero @gabrielrufian https://t.co/dZzC87BEkV

— La Revuelta (@LaRevuelta_TVE) October 27, 2026

Ni siquiera quedó fuera de la broma el perro que Sánchez recibió durante su entrevista de la semana pasada. Montero y Rufián llevaron una correa para el animal. El motivo: evitar “que tire a la derecha”.

Fue el aperitivo de una entrevista en la que ambos aprovecharon el tono distendido de La Revuelta para trasladar algunos de los mensajes con los que Podemos y ERC afrontan la campaña. Porque una vez repartidos los regalos, Broncano entró en política.

Rufián dejó claro que no tendría inconveniente en que el PSOE volviera a encabezar el Gobierno después de las elecciones. La condición estaría en quién consigue marcarle el rumbo. Su apuesta pasa por un Ejecutivo socialista condicionado por Podemos, ERC y el resto de formaciones de izquierdas.

Una idea que encaja con el discurso que ambos vienen defendiendo desde que sellaron su alianza electoral: mantener al PSOE en el Gobierno si los números lo permiten, pero desde una izquierda capaz de “someter” sus políticas y obligarle a avanzar más. En su primer acto conjunto de campaña ya habían planteado precisamente esa relación de fuerzas.

Que voten lo que quieran, pero que voten izquierda

Montero aprovechó la conversación para explicar también su ruptura con el espacio de Sumar, que atribuyó a su progresivo acercamiento a los socialistas. Broncano puso entonces sobre la mesa uno de los grandes problemas que arrastra la izquierda: su fragmentación. Rufián lo resolvió sin pedir directamente el voto para unas siglas concretas. “Que voten lo que quieran, pero que voten izquierda”, resumió.

Crisis migratorias sin asumir el marco de la xenofobia

La inmigración dio pie a uno de los intercambios más ideológicos de la noche. Rufián sintetizó primero su diagnóstico: “Ser de derechas es muy fácil porque la culpa siempre es de un inmigrante”.

Broncano quiso saber cómo puede responder la izquierda a las crisis migratorias sin asumir el marco de la xenofobia. Montero situó la respuesta en los servicios públicos. “No hay nada más terrorífico que tener unas condiciones de mierda y echar la culpa a alguien que está mucho peor”, sostuvo.

La dirigente de Podemos reclamó cambiar el foco y contrapuso el debate constante sobre la inmigración con la menor atención que, a su juicio, reciben quienes utilizan la vivienda como inversión. Rufián incidió en una idea parecida: “La derecha y la ultraderecha critican al inmigrante por pobre”. La izquierda, defendió, tiene que ofrecer un discurso que combine “inclusión y seguridad”.

Y si hubo un asunto en el que ambos quisieron detenerse fue la vivienda.

🏠 El problema de la vivienda #LaRevuelta @IreneMontero @gabrielrufian https://t.co/ZY08fnjvDY

— La Revuelta (@LaRevuelta_TVE) October 27, 2026

Rufián aseguró que ya había avisado al PSOE de que el problema terminaría pasándole factura. No es una cuestión nueva para el dirigente de ERC. En anteriores visitas al programa había defendido el principio de “una familia, una casa”, mensaje que Podemos y ERC han convertido ahora en uno de los ejes de su campaña.

Montero fue más allá al concretar las medidas: prohibir la especulación, limitar la adquisición de vivienda cuando su finalidad no sea residir en ella y reducir un 40% el precio del alquiler. A eso añadió dos de las propuestas económicas que Podemos está defendiendo en campaña: subir el salario mínimo y reducir la jornada laboral.

La conversación derivó entonces hacia hasta dónde debería llegar la intervención del Estado. Montero defendió que los sectores estratégicos vinculados a necesidades básicas no deberían servir para hacer negocio y se mostró favorable a recurrir a expropiaciones. Ahí volvió a marcar distancias con Sánchez: “El PSOE jamás se atreverá a eso”.

De Errejón al feminismo

El tono cambió cuando Broncano llevó la conversación al feminismo y preguntó a Montero cómo veía la situación actual del movimiento. La exministra reconoció que queda “mucho por hacer” y lamentó que se haya instalado la sensación de que las reivindicaciones feministas han llegado demasiado lejos.

Rufián aprovechó entonces para reivindicar su papel. “El feminismo ha parado al fascismo”, aseguró antes de recordar el acoso que Montero sufrió durante meses frente a su domicilio familiar.

“Irene tuvo en su casa a nazis gritándole con sus hijos en casa y nadie le dijo nada ni le preguntó”, señaló. Y remató: “Yo estoy orgulloso de estar hoy a su lado”.

La conversación llevó inevitablemente hasta Íñigo Errejón. Broncano preguntó a ambos cuánto les había sorprendido el caso que terminó provocando su abandono de la política.

Montero dejó una de las frases más contundentes de la entrevista. “Yo creo que lo sabía bastante gente”, respondió. A su juicio, es precisamente el poder el que proporciona a determinados hombres una sensación de impunidad.

Rufián, al tener que cuantificar en una escala el grado en que le había sorprendido, lo situó en un diez.

El caso Íñigo Errejón #LaRevuelta @IreneMontero @gabrielrufian https://t.co/BNuS29pIDU

— La Revuelta (@LaRevuelta_TVE) October 27, 2026

La mirada hacia el futuro cerró buena parte del contenido político. Preguntados por aquello que más les preocupa de cómo pueda ser España dentro de diez años, Montero volvió a los bienes básicos: que vivienda, alimentación o energía continúen sometidos a la especulación.

Rufián respondió con una preocupación menos económica y más cultural: “Me preocupa que esté de moda ser un cabronazo”. También mostró su temor a que una futura mayoría de derechas tenga capacidad suficiente para reformar la Constitución de una manera que, sostuvo, perjudique a la mayoría social.

Y todavía encontró tiempo para promocionar su libro, Cómo ganar a los fachas (leer antes de votar), cuando llegó el turno de otra de las preguntas clásicas del programa: el dinero.

Montero y Rufián, los nuevos Javis, vuelven loco a Broncano

27 October 2026 at 23:16

“Disfruta España, Gabriel”, le dijo Broncano con su pin español en la solapa al candidato Rufián. El presentador hizo una pregunta áspera y necesaria: ¿sigue siendo independentista Rufián? Si será divertida España que se le pregunta, y se le pregunta además con interés, al candidato de Esquerra si es indepe. Como diría él con su eterno latiguillo: por lo que sea. Respondió Rufián que, de haber referéndum de independencia, diría sí. Fue entonces cuando se le dijo algo a lo que Rufián está acostumbrado: que está muy bien en Madrid. Cosa perfectamente compatible con sentirse de otro país, por otro lado. Lo gracioso es Rufián diciendo que apenas conoce cuatro calles: aún va a pasear por más cadenas de televisión que calles.

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Irene Montero (d) y Gabriel Rufián, candidatos de Podemos y ERC a las elecciones generales del 29 de noviembre, han visitado este martes 'La Revuelta' de La 1.
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