Por muchos personajes que hayan desfilado por los cada vez más numerosos episodios de Chicago P.D. y pese a que la serie nos ha enseñado ya en más de una ocasión lo que es una pérdida, nunca es fácil despedirse de aquellos que nos han acompañado durante todos estos años; claro que si es por una buena causa, lo entendemos.
Eso es precisamente lo que ha sucedido en la temporada 14, ya en emisión en Estados Unidos, aunque por estos lares todavía tendremos que esperar para verla. En España, Prime Video ofrece las diez primeras temporadas incluidas en la suscripción y las siguientes, 11 y 12, mediante compra, mientras que Netflix cuenta con las cinco primeras y Movistar Plus con las temporadas 9 y 10. Por ahora, no hay fecha confirmada para el estreno de la temporada 13 en nuestro país.
El segundo episodio de la temporada, titulado Don't Blink, marca el adiós de Kevin Atwater, el policía al que LaRoyce Hawkinsha dado vida desde el comienzo de la ficción. Después de 14 temporadas en el universo de Chicago P.D., el personaje decide que ha llegado el momento de cambiar de rumbo, una decisión que llega tras convertirse en padre y sufrir un disparo que, por fortuna, detiene su chaleco antibalas.
Atwater llega a plantearse un ascenso, pero acaba comprendiendo que lo que necesita es pasar más tiempo con su familia. Por eso acepta un puesto como profesor en la academia de policía de Atlanta, lejos de las calles de Chicago y de sus compañeros de la unidad de inteligencia. Antes de marcharse, se despide de todos en una celebración en el bar Molly's y recuerda los 14 años que ha pasado junto a ellos, a los que considera su familia.
Un nuevo policía para la unidad de inteligencia
El hueco que deja Atwater no tarda en empezar a cubrirse. En el cuarto episodio, My Eye, My Call, conocemos a Donovan "Penny" Watts, interpretado por Naiqui Macabroad, un agente con seis años de experiencia en uno de los distritos más complicados de Chicago. Su conocimiento de las calles y su capacidad para detectar detalles llaman la atención de Hank Voight.
El agente Penny promete y seguro que dará que hablar próximamente
Durante una investigación sobre homicidios y tráfico de armas, Penny desobedece una orden para comprobar si hay niños dentro de una vivienda y descubre que una madre y su hijo están retenidos. Su intuición y su valentíaconvencen a Voight, que le ofrece incorporarse a inteligencia. El apodo de Penny, por cierto, alude a que siempre acaba apareciendo, como una moneda que uno vuelve a encontrarse.
El agente acepta, aunque su pasado en Durham, Carolina del Norte, sigue rodeado de incógnitas. Por ahora, NBC no ha confirmado si Macabroad continuará como miembro habitual del reparto, pero su llegada abre una nueva etapa para la unidad.
Starlink está comunicando a algunos clientes que sus cuotas dependerán de la capacidad de la red y de la demanda en su zona. Si sobra capacidad en la zona, podría bajar el precio; lo contrario, si la demanda aumenta. Todo ello con la misma tarifa.
En España ya se están notificando rebajas. Algunos abonados al plan de 100 Mbps pasarán de pagar 35 a 31,50 euros al mes. Sin embargo, la compañía advierte de que podrá modificar este importe, aunque avisará con un mes de antelación.
La misma conexión cambia su precio según dónde vivas
La clave de este modelo radica en cuántos clientes utilizan la red y qué capacidad tiene para atenderlos. Si dispone de más recursos en una zona, Starlink puede abaratar el servicio. En cambio, si aumenta la demanda, puede encarecerlo. Por tanto, el domicilio influye en la cuota, incluso entre usuarios que contratan el mismo plan.
De hecho, las diferencias ya se aprecian en Estados Unidos. El plan Residencial Max figura a 104 dólares mensuales en Marysville, Kansas, mientras que en Rolla, Misuri, alcanza los 156 dólares. Son 52 dólares de diferencia por la misma modalidad.
En España, Starlink avisará con un mes de antelación antes de aplicar un cambio de precio. Esto significa que el cliente conocerá la nueva cuota un mes antes de que entre en vigor, lo que no implica que vaya a cambiar todos los meses.
En Estados Unidos, las comunicaciones recogidas por medios especializados hablan de revisar los precios aproximadamente trimestralmente, aunque cada revisión no tiene por qué acabar en una subida o una rebaja.
En mi caso, Residencial 100 baja de 35 a 31,50 | Starlink
Para las nuevas contrataciones, Starlink permite consultar el precio por domicilio en su web. Basta con introducir la dirección donde se instalará la antena para comprobar las opciones disponibles y su coste. Así, que un cliente reciba una rebaja no significa que ese mismo descuento esté disponible para cualquier vivienda de España.
El mundo es cada vez más hostil. En lugar de vivir, millones de personas sobreviven, pasando día a día como bien pueden. Acceder a una vivienda es complicadísimo, por no decir imposible para mucha gente, y el coste de un alquiler se ha vuelto inasumible en varias ciudades españolas. El precio del combustible está por las nubes. El coste de la cesta de la compra no para de crecer, incluso en productos básicos y de primera necesidad. Y el SMI (Salario Mínimo Interprofesional) no es suficiente para llegar a final de mes.
Por si fuera poco, desde finales de 2022, con el lanzamiento de ChatGPT, la humanidad se enfrenta a otro problema: la inteligencia artificial. Ya no es que amenace con quitarnos el trabajo (es una realidad: Países Bajos planea reemplazar a miles de funcionarios por sistemas automatizados), sino que los centros de datos que la mantienen «viva» han acaparado componentes tan esenciales como la memoria RAM, los discos duros y las tarjetas gráficas, provocando un aumento de sus costes hasta volverlos prohibitivos.
Si estás interesado en comprar un ordenador, te encontrarás con que un modelo lanzado el año pasado ahora cuesta cientos de euros más. Lo mismo está pasando con otros productos electrónicos, véase los smartphones. Si bien Apple nunca se ha caracterizado por ofrecer artículos asequibles, su nuevo iPhone 18 Pro Max parte de los 1.619 euros, cuando su predecesor, el iPhone 18 Pro Max, partía de los 1.469 euros. Y la culpa de estos sobreprecios la tiene la IA. Por eso se dice que quien tiene memoria RAM en propiedad tiene un tesoro, aunque Sam Altman cree que es una pérdida de recursos porque la gente no la aprovecha.
Nadie pagaría por utilizar ChatGPT todos los meses si puede hacer lo mismo que el chatbot de OpenAI en su propio ordenador
Cuando Sam Altman habla, sube el pan. El CEO de OpenAI no es ajeno a la polémica, y sus declaraciones no suelen nunca dejar indiferente a nadie. Hace tan solo unas horas, concedió una entrevista a Cheeky Pint, un podcast presentado por John Collison (cofundador de Stripe) especializado en entrevistar a gente importante, como fundadores de compañías, para tratar temas complejos y delicados relacionados con los negocios, la ingeniería y la estrategia corporativa.
En el último episodio del podcast, titulado ‘Por qué Sam Altman está en contra de una única superinteligencia’, el «padre» de ChatGPT reflexiona sobre cómo los modelos de IA descubrieron las vulnerabilidades de PHP, por qué la capacidad de cómputo durante la fase de inferencia permite el despliegue de enjambres masivos de agentes y cómo los experimentos internos de OpenAI han logrado resolver problemas matemáticos complejos. Además, profundiza en por qué el aislamiento de modelos superinteligentes sigue siendo presentando un dilema de seguridad sin resolver, así como que las empresas deben adaptarse a medida que los agentes personales reemplazan los formularios web y aplicaciones móviles tradicionales.
Sam Altman joined John Collison for a pint to discuss the scaling laws of agent teams, proving Navier-Stokes, why hand-written software will soon look quaint, the optics of token pricing, and what computing looks like beyond the keyboard and screen.
De la entrevista, de poco más de 50 minutos de duración, se pueden sacar varias declaraciones y conclusiones interesantes, pero una que se ha viralizado en las redes sociales tiene que ver con la inferencia local y que las personas tengan DRAM en sus casas que no sepan aprovechar. Antes de presentar las palabras exactas de Altman, conviene explicar primero que es la inferencia local en el campo de la inteligencia artificial.
Es el proceso por el cual un modelo de IA ya entrenado ejecuta una petición directamente en el propio hardware, sin depender de servidores remotos controlados por una empresa externa. Para entenderlo mejor, te proponemos el siguiente ejemplo: tienes un teléfono móvil inteligente con capacidades de IA, y le pides que te genere una imagen de un oso montado en una bicicleta recorriendo la ruta 66 de Estados Unidos. En lugar de enviar la petición por Internet a un servidor de OpenAI u otra compañía, el dispositivo aprovecha su potencia interna (procesador, RAM, gráfica, etc.) para generar la imagen en cuestión. En otras palabras: todo el proceso se ejecuta localmente en el dispositivo.
sam: local inference is a terrible allocation of scarce resources
“a lot of people want local inference, and somehow they assume that the problem is solved now because we have open-source models, we're going to be able to run them on our computers, and so we're not going to need… pic.twitter.com/1li36ZxUu6
Según Sam Altman: «mucha gente quiere inferencia local, y de algún modo asume que el problema está ahora resuelto porque tenemos modelos de código abierto que vamos a poder ejecutar en nuestros propios ordenadores, y no vamos a necesitar los centros de datos para nada». Pero el CEO de OpenAI continúa hablando:
Pero desde una perspectiva de asignación global, en realidad es bastante terrible que todo el mundo tenga un montón del suministro limitado mundial de DRAM en su ordenador y que solo se utilice el 5 % del tiempo.
Sam Altman, CEO de OpenAI
Altman no quiere que la gente pueda ejecutar modelos de IA localmente por una simple razón: nadie pagaría por utilizar ChatGPT todos los meses si puede hacer lo mismo que el chatbot de OpenAI en su propio ordenador, sin requerir un servicio adicional. Y por otro lado, sabiendo que los datos personales de los usuarios son tan importantes para las empresas tecnológicas, OpenAI perdería información valiosísima sobre qué es lo que quieren exactamente los usuarios, cómo utilizan ChatGPT, cuáles son las preguntas más frecuentes, etc.
Como avanzábamos, las redes sociales se han llenado de comentarios criticando las declaraciones de Altman. Un usuario comentó al respecto que es como si «el CEO de Chipotle dice que es ineficiente y una pérdida de tiempo cocinar en casa». Otro argumentó que es una táctica típica de vendedores de producto: «aquí está por qué tener tu propio producto en lugar de alquilarlo de mí es una idea terrible».
Quienes trabajamos a diario en movimiento, llevamos años atrapados en un dilema bastante frustrante. Si eliges un ultraportátil de trece o catorce pulgadas para no destrozarte la espalda en el metro o en los viajes de trabajo, te condenas a pasar el día haciendo desplazamientos horizontales y verticales constantes en una pantalla donde apenas caben dos ventanas juntas sin reducir la letra a un tamaño microscópico. Si, por el contrario, apuestas por un ordenador tradicional de dieciséis o diecisiete pulgadas, acabas cargando en la mochila con un bloque de más de dos kilos más su correspondiente ladrillo de alimentación. El LG gram Pro de 17 pulgadas lleva años defendiendo en solitario una tercera vía mucho más inteligente, y esta nueva edición AI Chocolate de 2026 viene a demostrar que ya no hace falta renunciar a la fuerza bruta para disfrutar de una pantalla gigante que parece de papel al levantarla.
He estado utilizando el nuevo LG gram Pro 17 AI Chocolate como mi equipo de trabajo durante las últimas semanas. Es el ordenador de mayor diagonal de toda la familia gram de este año y, sin duda, el más llamativo a nivel visual gracias a ese nuevo acabado marrón bronceado que da nombre al producto.
La propuesta de este año corrige de raíz la gran espina clavada que siempre habían tenido los portátiles ultraligeros de la firma surcoreana: el rendimiento gráfico y multinúcleo. Gracias al estreno del chip Intel Core Ultra X9 388H y a su sorprendente gráfica integrada Intel Arc B390, este equipo deja de ser simplemente una máquina de ofimática con pantalla grande para atreverse con cargas creativas serias, manteniendo una autonomía real de entre diez y doce horas que sigue sin tener rival dentro del ecosistema Windows en este tamaño. Eso sí, alcanzar este equilibrio entre ligereza, batería y precio ha obligado a LG a tomar decisiones conservadoras en su panel IPS de 60 hercios y en su configuración térmica que conviene analizar al detalle antes de invertir más de dos mil euros en él.
LG gram Pro AI 17 Chocolate
91 / 100
Pros
Increíblemente ligero y portable para su tamaño
Rendimiento y desempeño gráfico que, ahora sí, están a la altura
Precio del LG gram Pro 17 AI Chocolate y dónde comprarlo
El LG gram Pro 17 AI Chocolate se sitúa en la franja alta del catálogo de informática de consumo, reflejando tanto la exclusividad de su chasis de aleación ligera en formato de diecisiete pulgadas como la integración del procesador más avanzado de Intel para portátiles delgados. El equipo ya está disponible en España por un precio oficial de salida de 2.249 euros para la configuración con 512 gigabytes de almacenamiento, existiendo también una variante superior con 1 terabyte de disco sólido.
Se puede adquirir directamente a través de la tienda oficial en línea de LG España, así como en los principales distribuidores de electrónica y comercios autorizados del país. Si estás valorando su compra, merece mucho la pena revisar las promociones activas en la web del fabricante durante este lanzamiento: la marca ofrece un descuento directo de 200 euros en el carrito, financiación al cero por ciento de intereses hasta en doce meses y una ampliación gratuita hasta los cinco años de garantía oficial.
Ficha técnica de características
Especificación
LG gram Pro 17 AI Chocolate (17Z90UB)
Dimensiones y peso
379,4 x 265,4 x 13,3 milímetros y 1.539 gramos
Pantalla
Panel IPS táctil de 17 pulgadas (43,18 cm), formato 16:10, resolución WQXGA (2560 x 1600 píxeles), cobertura del 99 % DCI-P3, contraste 1200:1, brillo de 350 nits y tasa de refresco variable de 31 a 60 Hz
Procesador
Intel Core Ultra X9 388H (arquitectura Panther Lake, proceso Intel 18A, 16 núcleos, 16 hilos, hasta 5,1 GHz, 18 MB Intel Smart Cache y NPU de 50 TOPS)
Tarjeta gráfica
Intel Arc B390 integrada
Memoria RAM
32 GB LPDDR5X a 8533 MHz en doble canal (soldada en placa)
Almacenamiento
512 GB o 1 TB SSD M.2 NVMe PCIe Gen4 (cuenta con una segunda ranura M.2 libre para ampliación)
Puertos
Izquierda: 2x USB4 Gen3x2 Tipo-C (con Thunderbolt 4, DisplayPort y carga rápida) y 1x HDMI 2.1. Derecha: 2x USB-A 3.2 Gen 2x1 y 1x toma combinada de auriculares y micrófono de 3,5 mm
Conectividad inalámbrica
Wi-Fi 7 (Intel Wireless-BE211 2x2) y Bluetooth
Batería
77 Wh de polímero de litio de 4 celdas (hasta 26,5 horas de reproducción de vídeo según fabricante)
Sonido
Sistema de 4 altavoces de 3,0 W (estéreo con Smart Amp de hasta 5 W) y soporte Dolby Atmos
Cámara y micrófonos
Webcam Full HD (2 MP) a 30 fps con sensor infrarrojo (IR) para Windows Hello y doble micrófono integrado
Construcción y durabilidad
Chasis de aleación de magnesio y nanocarbono en color Chocolate con certificación militar MIL-STD-810H (7 pruebas superadas)
Seguridad y sistema
Windows 11 Home (Copilot+ PC), encriptación dTPM, seguridad SSD y control remoto de bloqueo y borrado mediante LG ThinQ (ThinQ26)
Precio oficial
Desde 2.249 euros
Diseño y construcción: el tono chocolate rompe la monotonía en un chasis que engaña a tus manos
Parte trasera del LG gram Pro 17 AI en color Chocolate / Fotografía de Christian Collado
El mercado de los ordenadores portátiles profesionales lleva una década atrapado en una paleta de colores francamente aburrida donde todo se reduce al gris espacial, el plata clásico o el negro mate. Por eso se agradece que LG haya decidido vestir a su modelo más grande con este acabado Chocolate. No estamos ante un marrón plano ni estridente: el tratamiento anodizado del metal cambia de matiz según cómo incida la luz ambiental sobre la tapa, virando de forma muy elegante entre un tono bronce oscuro y un marrón cálido. Cuando lo sacas de la funda y lo apoyas en una mesa de reuniones o en una cafetería, el ordenador tiene una personalidad propia que destaca de inmediato sin perder ni un ápice de sobriedad.
Pero más allá del color, el verdadero espectáculo físico de cualquier integrante de la familia gram sigue siendo el cortocircuito mental que se produce cuando lo levantas de la mesa por primera vez. Tu vista ve un ordenador enorme de 17 pulgadas que ocupa casi cuarenta centímetros de ancho, por lo que tu cerebro tensa los músculos del brazo esperando levantar más de dos kilos de metal. En cambio, el equipo sube como una pluma porque detiene la báscula en exactamente 1.539 gramos, manteniendo un grosor uniforme y limpísimo de apenas 13,3 milímetros de extremo a extremo.
En generaciones muy antiguas de esta serie, lograr un peso tan bajo traía consigo una sensación de carcasa hueca que se hundía al presionar el centro del teclado o la tapa. En esta entrega de 2026, el trabajo con la aleación de magnesio reforzada con nanocarbono está mucho mejor resuelto. Los bordes están rematados con sumo cuidado, el tacto es cálido y al presionar la cubierta superior con ambas manos no se aprecia ninguna flexión preocupante que ponga en peligro el cristal. Además, el chasis mantiene la certificación militar estadounidense MIL-STD-810H tras superar siete pruebas de laboratorio contra golpes, caídas en tránsito, vibraciones, polvo y temperaturas extremas.
La bisagra central acompaña esta buena sensación. Está tarada con la dureza justa para que puedas levantar la pantalla utilizando un solo dedo sin que la base inferior se despegue de la mesa, ofrece un ángulo de apertura muy amplio y, lo más importante en un panel de diecisiete pulgadas con cristal táctil, sujeta la pantalla con firmeza sin que tiemble ni oscile mientras tecleas con fuerza.
Puertos del lateral derecho del LG gram Pro 17 AI / Fotografía de Christian Colado
En los laterales de esos 13,3 milímetros de grosor, LG ha conseguido mantener una dotación de puertos físicos muy generosa que te evita depender de adaptadores externos en tu rutina de oficina. En el canto derecho se ubican dos puertos USB-A 3.2 Gen 2 de tamaño tradicional junto al conector de auriculares de 3,5 milímetros, mientras que en el flanco izquierdo tenemos una salida de vídeo HDMI 2.1 completa acompañada de dos conectores USB4 de tipo C compatibles con el estándar Thunderbolt 4, salida DisplayPort y carga rápida.
Aquí nos encontramos con una pequeña espina ergonómica que la marca arrastra desde hace años: al haber concentrado los dos únicos puertos USB-C en el lado izquierdo, es físicamente imposible cargar el ordenador por el lateral derecho. Sé que entra dentro de la categoría de problemas del primer mundo, pero en un chasis tan ancho de casi treinta y ocho centímetros, si el enchufe de tu mesa de trabajo o del asiento del tren te queda a la derecha, estás obligado a rodear todo el portátil con el cable de corriente. En una máquina de este tamaño, repartir un puerto Thunderbolt a cada lado sería una solución mucho más práctica.
Pantalla y sonido: diecisiete pulgadas para trabajar sin agobios, pero ancladas en los 60 hercios
El brillo y la tasa de actualización de la pantalla, probablemente los puntos más débiles de este portátil / Fotografía de Christian Collado
El motivo principal por el que alguien compra este ordenador y no un modelo de catorce pulgadas se entiende en el mismo instante en que abres dos programas a la vez. Contar con un panel IPS de 17 pulgadas en proporción 16:10 y resolución WQXGA de 2560 por 1600 píxeles cambia por completo tu higiene postural y tu velocidad de trabajo. Aquí puedes colocar un documento de texto o un navegador web en la mitad izquierda y una tabla de Excel enorme en la mitad derecha viendo todas las columnas de un vistazo, sin que las letras queden diminutas ni tengas que andar cambiando de ventana con el teclado cada cinco segundos. En edición de vídeo o fotografía, disponer de este espacio físico permite desplegar todas las paletas de herramientas y ver la línea de tiempo completa con una holgura que ningún portátil pequeño puede igualar.
La relación entre resolución y tamaño arroja una densidad de unos 177 píxeles por pulgada. A la distancia habitual a la que colocamos los ojos frente a un portátil de estas dimensiones, la nitidez es perfecta configurando el escalado de interfaz de Windows 11 al 125% (y no al 150% que viene recomendado por defecto). Además, el panel esconde un mérito técnico muy destacable en su reproducción cromática: a pesar de tratarse de una pantalla IPS tradicional sin capa de puntos cuánticos, logra cubrir el 99 por ciento del espacio de color cinematográfico DCI-P3. La paleta de colores es notablemente más rica y profunda que la de la inmensa mayoría de paneles IPS del mercado, y viene tan bien calibrada de serie que puedes enfrentarte a trabajos de diseño o retoque fotográfico con exigencia cromática sin necesidad de perfilarla con un colorímetro externo.
Ahora bien, en un portátil que supera los dos mil doscientos euros en pleno 2026, esta pantalla presenta tres puntos débiles que no podemos pasar por alto:
Una tasa de refresco de solo 60 hercios: mientras que los modelos de dieciséis pulgadas con panel OLED de la propia familia gram y casi toda la competencia de este precio se mueven ya a 120 o 144 hercios, este panel IPS se queda en un refresco variable que oscila únicamente entre los 31 y los 60 hercios. Para redactar textos o editar vídeo a 24 o 30 fotogramas por segundo no supone un drama funcional, pero al mover ventanas por el escritorio o desplazarte rápido por páginas web se echa de menos esa fluidez visual inmediata que ya damos por sentada en la gama alta.
Un techo de brillo de 350 nits y reflejos marcados: la luminosidad máxima del panel se detiene en los 350 nits. Es una cifra que cumple sin problemas para trabajar dentro de una oficina, en casa o en un estudio con iluminación controlada. Sin embargo, al no contar con un tratamiento antirreflejos mate efectivo debido a su superficie táctil, en cuanto sales a trabajar al exterior o te sientas junto a un ventanal por el que entra mucha luz lateral, los reflejos penalizan la legibilidad de la pantalla. Tratándose de un equipo pensado por definición para llevarlo a cualquier parte, un techo de 450 o 500 nits le habría sentado de maravilla.
La paradoja del panel táctil en diecisiete pulgadas: LG ha optado por montar un digitalizador táctil en esta unidad. Aunque agradezco que el recubrimiento superficial esté muy bien tratado para repeler la grasa de los dedos y reducir las huellas visibles, lo cierto es que en un portátil clásico de bisagra tradicional (que no gira 360 grados para convertirse en tableta) y con una pantalla tan grande alejada del cuerpo, levantar el brazo para tocar iconos en el cristal tiene bastante poco sentido práctico en el día a día.
Donde el enorme tamaño del chasis juega totalmente a favor de la experiencia multimedia es en el apartado sonoro. El equipo monta un sistema de cuatro altavoces de 3 vatios (apoyados por amplificación inteligente capaz de alcanzar picos de 5 vatios) certificado con tecnología Dolby Atmos. Al disponer de tanta superficie interna en la base de diecisiete pulgadas para actuar como caja de resonancia física, el sonido supera con creces lo que suelen ofrecer los ultraportátiles finos: las voces en las videoconferencias suenan con un cuerpo y una claridad estupendos, y al reproducir películas o música la escena sonora tridimensional es tan amplia que por momentos te hace olvidar que el audio está saliendo de un chasis de apenas trece milímetros de grosor.
Teclado, touchpad y cámara web: aprovechar cada milímetro de superficie
Detalle del teclado y el TouchPad del LG gram Pro 17 AI / Fotografía de Christian Collado
La anchura de este formato permite a LG ofrecer un área de escritura sin apreturas. El teclado incorpora un bloque numérico completo a la derecha sin necesidad de encoger el tamaño de las teclas principales ni desplazar en exceso la postura de las manos.
Pese a la delgadez extrema del cuerpo, el recorrido de las teclas es sorprendentemente generoso, ofreciendo un rebote firme, rápido y muy preciso que evita la fatiga en los dedos cuando encadenas varias horas seguidas redactando artículos. Además, el mecanismo es bastante silencioso, por lo que no molestarás a quien tengas sentado al lado en un vagón de tren en silencio, y cuenta con una retroiluminación blanca uniforme para trabajar de noche.
Justo debajo de la barra espaciadora descansa un panel táctil de dimensiones gigantescas, uno de los más amplios que he probado en un ordenador con Windows. Su superficie permite deslizar los dedos con total suavidad de punta a punta y registra los gestos multitáctiles de tres y cuatro dedos sin un solo fallo de lectura. Por su parte, en el marco superior de la pantalla se aloja una cámara web con resolución Full HD de dos megapíxeles a 30 fotogramas por segundo que ofrece una calidad de imagen correcta para reuniones de trabajo, acompañada de dos micrófonos direccionales y de un sensor infrarrojo que permite desbloquear la sesión al instante con nuestra cara mediante Windows Hello nada más levantar la tapa.
Rendimiento: Panther Lake y la gráfica Arc B390 cambian las reglas para los ultraligeros
Detalle de las pegatinas en el chasis del LG gram Pro 17 AI / Fotografía de Christian Collado
Históricamente, quien compraba un LG gram sabía que adquiría el campeón indiscutible del peso pluma y la batería, pero asumía que su procesador se quedaría corto en cuanto le exigiera tareas pesadas de edición o cálculo multinúcleo debido a las limitaciones de espacio para disipar el calor. Esa percepción cambia de forma radical en esta generación gracias a la llegada de la plataforma Panther Lake de Intel, fabricada bajo el nuevo nodo litográfico Intel 18A.
En el corazón de este LG gram Pro 17 AI Chocolate late el procesador Intel Core Ultra X9 388H, la variante más potente de esta nueva hornada para equipos profesionales delgados. Cuenta con 16 núcleos y 16 hilos capaces de alcanzar una frecuencia turbo de hasta 5,1 gigahercios, 18 megabytes de memoria caché inteligente y una unidad de procesamiento neuronal (NPU) de 50 TOPS. Todo ello viene escudado por 32 GB de rapidísima memoria RAM LPDDR5X funcionando a 8533 megahercios en doble canal. En las pruebas sintéticas, el gram ha obtenido algunas de las mejores puntuaciones que hemos obtenido en un portátil de esta categoría.
Sin embargo, lo que más me ha sorprendido en todas estas semanas de pruebas es su nueva tarjeta gráfica integrada: la Intel Arc B390. Esta gráfica integrada pulveriza a cualquier chip gráfico integrado anterior de Intel y se mete de lleno en el terreno de rendimiento que hasta hace muy poco estaba reservado en exclusiva a las tarjetas gráficas dedicadas de gama de entrada de NVIDIA.
Es, de largo, la mejor GPU integrada que LG ha montado jamás en un ordenador de la familia gram. En la práctica, esto significa que puedes editar líneas de tiempo de vídeo en 4K con fluidez, acelerar exportaciones pesadas, mover modelos de inteligencia artificial en local e incluso permitirte el lujo de jugar de forma casual a títulos actuales a resoluciones medias sin que el portátil se convierta en un pase de diapositivas.
En cuanto al almacenamiento interno, mi unidad de pruebas monta un disco SSD M.2 NVMe PCIe Gen4 de 512 GB (capacidad que se antoja algo justa para el precio del equipo si trabajas con vídeo, por lo que conviene mirar la versión de 1 terabyte o usar esa segunda ranura libre). Al medir su velocidad con archivos grandes, el disco entrega unas tasas de 3.500 megabytes por segundo en lectura y 3.100 megabytes por segundo en escritura. En el uso productivo diario el sistema arranca en segundos y los programas abren al instante, pero siendo rigurosos, son velocidades propias de la gama de entrada del estándar Gen4 que se quedan algo cortas frente a los 6.000 o 7.000 MB/s que ofrecen otros rivales de más de dos mil euros.
En cuanto a la gestión térmica, el gran formato de diecisiete pulgadas le otorga una ventaja física evidente: hay más espacio interior para disipar el calor. El nuevo sistema de doble ventilador Mega Dual Cooling incrementa el flujo de aire en un veintiuno por ciento respecto a la generación previa, permitiendo que en nuestras pruebas de estrés continuado el procesador mantenga un rendimiento sostenido superior al noventa por ciento sin hundirse por estrangulamiento térmico. Aun así, se nota que los ingenieros de LG siguen apostando por una curva térmica conservadora que prioriza mantener el chasis fresco y los ventiladores muy silenciosos antes que exprimir hasta el último vatio del chip durante horas. Si tu trabajo consiste en dejar el ordenador renderizando animación tridimensional al cien por cien durante toda la noche, una estación de trabajo gruesa de dos kilos y medio seguirá siendo más rápida, pero para todo lo demás el equilibrio logrado aquí es envidiable.
Un motor con tres inteligencias artificiales y un ecosistema pensado para no complicarse
Detalle de las especificaciones del LG gram Pro 17 AI Chocolate / Fotografía de Christian Collado
El apellido AI de este modelo no se limita a incluir la tecla obligatoria de Windows en el teclado, sino que despliega una arquitectura basada en tres herramientas distintas que se reparten el trabajo según necesites privacidad absoluta o potencia en la nube:
gram chat On-Device: es el elemento más diferenciador de la propuesta de LG. Se trata de un asistente impulsado por el modelo propio EXAONE 3.5 que se ejecuta al 100% del portátil apoyándose en la NPU de 50 TOPS, sin enviar ni un solo byte a internet. Su mayor utilidad práctica reside en la indexación, búsqueda y resumen de tus propios archivos locales (ideal para localizar un dato perdido dentro de los documentos de un proyecto o pedirle que te resuma el contenido de una carpeta antes de entrar a una reunión), además de contar con una función opcional de viaje en el tiempo que recuerda lo que has visto en pantalla y permitirte cambiar ajustes del portátil (activar el modo ahorro, bajar el brillo o encender el modo lectura) con comandos sencillos. ¿Su limitación actual? No funciona como un gran modelo de lenguaje conversacional libre al estilo ChatGPT: la propia LG avisa de que está diseñado para órdenes directas y puntuales, no para mantener charlas continuas, y en cuanto te sales de instrucciones muy concretas o le pides tareas fuera del inglés en búsquedas complejas, falla más de la cuenta. Es una idea excelente para abogados, consultores o directivos que manejan documentos confidenciales que jamás pueden subir a un servidor externo, aunque todavía tiene margen de maduración por delante.
gram chat Cloud (con GPT-4o): para cuando necesitas capacidad de razonamiento profundo, redacción creativa o análisis de documentos largos sin restricciones de conversación, la misma interfaz se conecta a la nube utilizando el modelo GPT-4o de OpenAI, compatible con tus cuentas de Google Workspace y Microsoft 365. El gran valor añadido aquí es que LG incluye un año entero de suscripción gratuita a este servicio tras registrar el equipo (conviene tener en cuenta que esta modalidad integrada no incluye navegación web en tiempo real ni el entorno interactivo para ejecutar código).
Microsoft Copilot+ PC: al superar con su NPU los 40 TOPS exigidos por Microsoft, el ordenador integra de forma nativa todas las funciones de inteligencia artificial de Windows 11 y la suite Microsoft 365 sin requerir configuración adicional.
Más allá de la inteligencia artificial, merece una mención muy positiva el paquete de utilidades con el que LG arropa al usuario menos técnico. La aplicación LG gram Link funciona de maravilla para romper el muro entre sistemas operativos: te permite conectar de forma inalámbrica tu teléfono o tableta (da igual si es un iPhone con iOS, un móvil Android o una pantalla con webOS) para transferir fotos y archivos pesados al instante, contestar llamadas o usar tu tableta como segundo monitor extendido en un par de clics. Y en el terreno de la seguridad corporativa, la integración con LG ThinQ (ThinQ26) permite localizar el ordenador desde el teléfono móvil y, si te lo roban o lo pierdes en un viaje, bloquear el acceso de forma remota o ejecutar un borrado completo y definitivo del disco duro a distancia para que nadie pueda recuperar tus datos.
Autonomía y carga: hasta doce horas reales que siguen humillando a su categoría
La carga del portátil se realiza a través de los dos puertos USB-C situados en el lateral izquierdo del portátil / Fotografía de Christian Collado
Llegamos al apartado que históricamente ha coronado a la familia gram y donde este modelo tenía su examen más difícil. El chasis aloja una batería de polímero de litio de cuatro celdas con una capacidad de 77 vatios hora, una cifra que sobre el papel debe alimentar tanto a un procesador de la serie H mucho más potente como a una enorme pantalla IPS de diecisiete pulgadas que consume bastante más energía en fondos blancos que un panel pequeño.
Pese a esa exigencia extra de hardware, el resultado en la vida real es, sencillamente, fabuloso. Olvidándonos de las veintiséis horas y media que promete el laboratorio reproduciendo un vídeo en local con todo apagado, en mis jornadas de trabajo mixto real (combinando decenas de pestañas abiertas en el navegador, edición de textos en la nube, un par de videoconferencias diarias, retoque fotográfico ligero, conexión Wi-Fi 7 activa y el brillo de la pantalla fijado al 80%), el LG gram Pro 17 AI Chocolate me ha entregado de forma constante entre 9 y 11 horas de autonomía real.
Superar la barrera de las diez u once horas de trabajo productivo real en un ordenador Windows con pantalla de diecisiete pulgadas y este nivel de potencia sigue siendo algo excepcional en el mercado actual.
El sistema de carga rápida a través de cualquiera de sus dos puertos Thunderbolt 4 ofrece un ritmo de recuperación muy ágil: enchufando el equipo desde el cero absoluto, logra recuperar el 50% de la capacidad de la batería en aproximadamente 50 minutos, dándote otras cinco o seis horas de trabajo real en lo que tardas en comer.
Conclusión: ¿vale la pena el LG gram Pro 17 AI Chocolate?
Tapa marrón del LG gram Pro 17 AI Chocolate / Fotografía de Christian Collado
El LG gram Pro 17 AI Chocolate consolida la idea que esta familia de portátiles lleva años defendiendo a contracorriente en el mercado: ofrecer una pantalla enorme de diecisiete pulgadas en la que da gusto trabajar durante muchas horas seguidas dentro de un chasis que pesa apenas kilo y medio. La gran noticia de esta generación de 2026 es que, gracias al salto a los procesadores Intel Panther Lake y a la sorprendente gráfica integrada Intel Arc B390, este ordenador deja de ser únicamente un equipo ligero de ofimática para ofrecer un músculo multinúcleo por fin a la altura de su apellido Pro y una potencia gráfica que invade sin complejos el terreno de las tarjetas dedicadas de entrada, todo ello respaldado por un sistema de refrigeración que aprovecha muy bien la amplitud de su chasis.
Si a eso le sumas una autonomía real de diez a doce horas que sigue sin tener rival en Windows dentro de esta diagonal, un año gratis de GPT-4o, funciones de inteligencia artificial 100 % locales para proteger documentos confidenciales y un acabado color Chocolate que rompe con el aburrido gris de siempre, el paquete resultante es formidable.
Evidentemente, no es un ordenador exento de peajes que debes valorar antes de desembolsar los 2.249 euros que cuesta de salida. Su pantalla IPS, pese a tener una calibración de color excelente del 99 % DCI-P3, se queda un escalón por debajo del contraste de los paneles OLED, mantiene una tasa de refresco de solo 60 hercios que sabe a poco en este rango de precio y sus 350 nits de brillo sin tratamiento antirreflejos mate sufren cuando trabajas cerca de ventanas muy luminosas. También toca asumir pequeñas manías como la imposibilidad de enchufar el cargador por el lateral derecho, un disco SSD de 512 gigabytes en el modelo base que se queda algo justo en capacidad y velocidad bruta para el precio del equipo, y un asistente de IA sin conexión al que todavía le falta madurez en cuanto te sales de órdenes muy básicas y directas.
Tampoco hay que confundir su propósito: no es una estación de trabajo gruesa diseñada para soportar renderizados pesados durante horas ininterrumpidas, porque LG sigue priorizando de forma deliberada el silencio de los ventiladores y la duración de la batería sobre la fuerza bruta desbocada. Pero si tienes claro que perteneces al perfil de usuario al que apunta este portátil (aquel profesional que necesita muchísimo espacio visual para trabajar cómodo con varias ventanas o líneas de tiempo sin cargar con una losa en la mochila ni vivir atado a un enchufe), el equilibrio que logra este LG gram Pro 17 AI Chocolate es, a día de hoy, prácticamente imposible de superar por ningún otro fabricante.
Navantia está trabajando en una nueva fragata F110 con cuatro veces más celdas de lanzamiento de misiles que la versión actual. Se llama F110 Flight II y, además de ser más grande que las cinco unidades que ya se están construyendo en Ferrol, podría utilizar misiles Patriot desde el mar e incorporar armas láser y sistemas para combatir drones.
Según recoge InfoDefensa, la compañía española ha presentado los detalles del proyecto durante un encuentro con periodistas celebrado tras la botadura de la Roger de Lauria, la segunda F110 de la Armada. La intención es construir dos fragatas adicionales con mayor capacidad de defensa aérea y antimisiles, aunque todavía falta que el Ministerio de Defensa autorice su desarrollo.
Cuatro veces más celdas para misiles y armas láser
Las F110 que Navantia está construyendo actualmente tienen 16 celdas de lanzamiento vertical, desde las que pueden dispararse misiles sin necesidad de utilizar lanzadores exteriores. La nueva versión pasaría a tener 64, con lo que cuadruplicaría su capacidad de lanzamiento vertical. Eso no significa necesariamente que transportase 64 misiles, ya que el número dependería del tipo de armamento instalado.
Además de los misiles ESSM y de la familia Standard, Navantia contempla la posibilidad de utilizar variantes navales de los Patriot PAC-3, diseñados para interceptar amenazas aéreas y misiles balísticos. La F110 Flight II también emplearía el sistema de combate Aegis, que ya utilizan otras fragatas españolas, acompañado de un nuevo radar SPY-7 (V)2.
A todo esto se añadirían armas de energía dirigida y sistemas de defensa contra drones. Entre las primeras están los láseres, que permiten atacar determinados objetivos mediante energía concentrada en lugar de proyectiles convencionales. También se contempla incorporar defensas para amenazas cercanas y munición merodeadora, es decir, drones armados capaces de permanecer en vuelo mientras localizan un objetivo.
El Ministerio de Defensa ya incluye el desarrollo de armas de energía dirigida entre sus líneas de investigación militar, por lo que la propuesta de Navantia encajaría con esos planes. Eso sí, todavía no se ha especificado qué arma láser llevaría la nueva fragata, ni su potencia o los tipos de amenazas contra los que podría utilizarse.
Una fragata más grande que todavía necesita la aprobación de Defensa
Para instalar todo este equipamiento, Navantia también tendría que modificar el casco. La nueva F110 mediría 149,8 metros de eslora, casi cinco más que las actuales, y tendría un desplazamiento de unas 7.000 toneladas frente a las 6.200 de la primera serie. Mantendría el cañón de 127 milímetros, los misiles antibuque NSM y buena parte de sus capacidades de guerra antisubmarina.
La fragata también podría transportar dos helicópteros y tendría una bahía preparada para operar drones aéreos, de superficie y submarinos. Estos vehículos se integrarían mediante Naiad, un sistema desarrollado por Navantia para gestionar las operaciones de vehículos no tripulados desde el barco, tanto en misiones de vigilancia como de reconocimiento.
Eduardo Dobarro, director del astillero de Navantia Ferrol, asegura que "ninguna fragata ofrece estas características hoy por hoy en el mercado". No obstante, la F110 Flight II todavía no tiene un contrato de construcción, y tampoco se conoce cuánto costarían las dos unidades previstas. Las condiciones económicas se negociarían durante la siguiente fase del proyecto.
Navantia espera firmar la fase de diseño final entre diciembre de 2026 y enero de 2027, un proceso que duraría aproximadamente nueve meses. Si se cumplen los plazos, la orden de construcción podría llegar a finales de 2027, aunque desde el astillero reconocen que "todo depende del escenario político".
Con ese calendario, Navantia calcula que necesitaría unos cinco años desde la formalización del pedido para entregar el primer buque. Por tanto, la primera F110 Flight II podría entrar en servicio entre 2032 y 2033, siempre que el Ministerio de Defensa termine aprobando la construcción de las dos unidades previstas.
Canadá ha dado el primer paso tangible para renovar su aviación de combate con la recepción de dos cazas F-35A Lightning II, fabricados por la compañía estadounidense Lockheed Martin. Las aeronaves fueron entregadas el 22 de octubre de 2026 en la base aérea de Luke, en Arizona, donde se utilizarán para formar al personal canadiense antes de que los aviones comiencen a operar desde territorio nacional.
La entrega llega en un momento delicado para las relaciones entre Ottawa y Washington. Las amenazas comerciales de Donald Trump y sus declaraciones sobre una posible anexión de Canadá han contribuido a aumentar las dudas sobre la dependencia militar del país vecino. Por ese motivo, el Gobierno canadiense está revisando el alcance de su adquisición y estudia alternativas europeas, aunque no ha cancelado el programa ni anunciado una decisión definitiva sobre el tamaño de la futura flota.
Los primeros F-35A llegan mientras Ottawa revisa el contrato
Canadá anunció en enero de 2023 su intención de adquirir 88 F-35A para sustituir a los veteranos CF-18 Hornet, en servicio desde la década de 1980. El programa contempla no solo los aviones, sino también armamento, formación, equipos de apoyo, mantenimiento e infraestructuras necesarias para operarlos.
Sin embargo, en marzo de 2025, el primer ministro Mark Carney ordenó revisar la adquisición para evaluar sus costes, las necesidades operativas y las implicaciones estratégicas de depender de tecnología estadounidense. El presupuesto de adquisición anunciado asciende a 27.700 millones de dólares canadienses.
La revisión no ha impedido que avance la incorporación inicial de los cazas. Los dos primeros aparatos permanecerán en Arizona para facilitar el entrenamiento, mientras que las primeras entregas destinadas a operar en Canadá están previstas para 2028. El plan oficial contempla que la capacidad operativa inicial llegue en 2029 y que la plena operatividad se alcance en 2033.
La flota de F-35 está llamada a desempeñar un papel importante en la defensa del espacio aéreo canadiense, así como en los compromisos del país con el Mando Norteamericano de Defensa Aeroespacial (NORAD) y la OTAN.
El Gripen de Saab, una alternativa en plena tensión con Estados Unidos
Entre las opciones que estudia Ottawa figura el Gripen E, desarrollado por la compañía sueca Saab. La empresa ha planteado una mayor participación de la industria canadiense, incluida la posibilidad de fabricar o ensamblar aviones en el país si obtiene un contrato suficiente.
Una flota combinada de F-35 y Gripen permitiría repartir las misiones entre dos plataformas con características distintas, pero también supondría mantener cadenas logísticas, sistemas de entrenamiento y estructuras de mantenimiento diferentes. Además, el Gripen E utiliza un motor estadounidense, por lo que tampoco eliminaría por completo las dependencias tecnológicas de Estados Unidos.
La dimensión industrial pesa en la decisión: más de 110 empresas canadienses han recibido contratos relacionados con el programa F-35, por un valor superior a 5.200 millones de dólares canadienses, según datos oficiales. Cambiar parte del pedido podría alterar tanto las oportunidades industriales como el calendario de modernización de la Fuerza Aérea.
Las presiones políticas de Washington han añadido una dimensión diplomática a la elección. En enero de 2026, el embajador estadounidense en Canadá advirtió sobre posibles cambios en la cooperación de defensa aérea si Ottawa reducía la compra prevista. Aun así, la decisión canadiense deberá equilibrar sus necesidades militares, el coste, el empleo nacional y la autonomía estratégica.
La llegada de los dos primeros F-35A, por tanto, no significa que Canadá haya confirmado definitivamente la adquisición de los 88 aviones. El programa avanza, pero el Gobierno sigue evaluando cuántos cazas comprará y qué combinación de capacidades servirá mejor a sus intereses a largo plazo.
Os preços continuaram a acelerar em outubro, com os produtos energéticos a puxar a inflação para cima. Terá avançado 3,8% em outubro, mais 0,2 pontos face a setembro.
¿Estás pensando en comprar un televisor con tecnología Mini LED porque su precio te resulta atractivo? Es normal preguntarse si pagar más se traduce realmente en mejor calidad de imagen, o si detrás de esa etiqueta solo hay marketing y posicionamiento de marca. Actualmente, hay ciertas disputas de consumidores sobre las especificaciones que anuncian algunos fabricantes. Estas, incluso, han provocado investigaciones legales, recordándonos que no todos los televisores Mini LED se construyen ni rinden igual.
La clave no está en la publicidad, sino en la arquitectura de la retroiluminación del panel. Hay que fijarse en cómo se distribuyen los diodos, si el televisor cuenta con zonas de atenuación local independientes y cómo las gestiona para controlar los niveles de negro, el contraste y el efecto blooming, ese halo luminoso que puede aparecer alrededor de objetos brillantes sobre fondos oscuros, como estrellas en el firmamento.
A continuación, vamos a aclarar estas dudas de forma sencilla, para que sepas exactamente qué aspectos valorar antes de elegir un televisor Mini LED. Así evitarás dejarte llevar únicamente por un precio atractivo o pagar por una etiqueta "Mini LED" sin obtener, a cambio, la calidad de imagen que realmente esperas.
Cómo identificar un verdadero Mini LED: la importancia del panel y el FALD
La calidad de un televisor Mini LED con FALD es solo comparable a las OLED
Para entender la calidad de una pantalla, lo primero es mirar detrás del cristal y conocer las tres arquitecturas principales de retroiluminación que hay en el mercado:
Edge LED
Edge LED: los diodos de luz se colocan únicamente en los bordes del televisor. Aunque permite diseños muy delgados, la distribución de luz es desigual y carece de control por zonas, ofreciendo negros algo grisáceos.
Direct LED
Direct LED (sin atenuación local): los LED cubren toda la parte trasera, pero se encienden y apagan a la vez. Esto mejora la uniformidad, pero sigue fallando al intentar mostrar sombras oscuras junto a elementos brillantes.
Full Array Local Dimming (FALD)
Full Array Local Dimming (FALD): es la auténtica evolución de la retroiluminación. Matriz completa de diodos organizada en zonas de atenuación local independientes que pueden apagar su luz por completo en las partes oscuras de la escena, mientras mantienen el brillo máximo en las zonas claras.
Una retroalimentación Mini LED con FALD permite reducir drásticamente el efecto blooming(como los subtítulos en una película o las estrellas en el espacio). La precisión en la gestión por zonas independientes es la que logra un contraste muy superior y negros profundos y detallados.
Poniendo a prueba la TCL P8L
El sonido integrado incluye Sistema Hi-Fi ONKYO 2.1 a partir de 65", con Dolby Atmos y DTS:X en todos los tamaños
La smart TV TCL P8L, que analizamos en profundidad, es el ejemplo práctico perfecto de cómo hacerse con una tele con pantalla QD-Mini LED con arquitectura FALD de alto rendimiento sin tener que pagar un precio elevadísimo. En el uso real, la P8L demuestra un control impecable de la iluminación y del pico de brillo:
En películas y series, mantiene la riqueza de las escenas oscuras y los detalles en sombras sin quemar las zonas de luz en contenidos HDR.
Al ver deportes, el control de luz es uniforme y evita que se formen sombras en grandes campos de césped o pistas con colores claros.
En videojuegos, esta tele aporta fluidez, alta tasa de refresco y tiempos de respuesta mínimos, conservando un alto contraste sin problemas de destellos.
La experiencia de sonido: el 50% de la experiencia inmersiva
No te hará falta añadir una barra de sonido a esta tele, ella sola se basta para hacerte vibrar
Una guía de compra completa no puede limitarse a analizar la calidad visual; el apartado acústico es crucial para lograr una inmersión completa en el salón de casa sin depender obligatoriamente de comprar un equipo de sonido externo, con el coste extra que esto conlleva.
Análisis acústico en el uso diario con la TCL P8L
El sistema de sonido integrado de la TCL P8L ha sido diseñado para ofrecer un rendimiento equilibrado en cualquier tipo de contenido habitual:
Claridad de voz y diálogos nítidos: uno de los problemas más comunes en televisores delgados es la pérdida de definición en las voces, lo que te obliga a subir y bajar el volumen constantemente entre escenas de acción y diálogos. La P8L procesa y realza las voces para que no tengas que tocar el mando en ningún momento durante la película o serie.
Compatibilidad con formatos avanzados: soporta estándares de audio inmersivo (como Dolby Atmos y DTS:X), con lo que tendrás una escena sonora amplia y bien estructurada para disfrutar de películas y videojuegos.
Equilibrio diario sin barra de sonido externa: te ofrece la potencia y la respuesta en frecuencias medias y bajas necesarias para disfrutar de series, retransmisiones deportivas y juegos de consola o PC gaming de forma envolvente.
El sistema operativo Google TV es un valor seguro también
El sistema de la TCL P8L lo preside Google TV, un sistema operativo sobre Android TV con una interfaz intuitiva en la que tendrás unificadas todas tus plataformas de streaming preferidas. En su interior, un procesador de 64 bits con núcleos A73 a 1,39 GHz, acompañado de 2 GB de memoria RAM y un generoso almacenamiento de 32 GB, te garantiza una navegación rápida, fluida y libre de molestas esperas.
A nivel de conectividad, el televisor se puede integrar en tu hogar inteligente gracias a su conectividad WiFi 5. Del mismo modo, estarás completamente abierto a otros modos de conexión con Bluetooth 5.4 para auriculares inalámbricos, AirPlay 2 para mostrar la pantalla de tu dispositivo Apple en la tele y varios puertos HDMI para conectar reproductores o consolas. Y para una mayor comodidad, el mando a distancia incluye micrófono para poder hacer búsquedas en pantalla sin usar un teclado e interactuar con la inteligencia artificial de Google (con integración de Gemini y el Asistente de Google) para encontrar rápidamente tus películas o resolver dudas en segundos.
El respaldo y liderazgo tecnológico de TCL
La experiencia de TCL en este sector hace que cada vez más usuarios se decidan por una televisión de ellos
Elegir un televisor con la mejor relación calidad-precio no significa renunciar a la solvencia ni a la garantía del fabricante. Detrás de la TCL P8L se encuentra la líder mundial en televisores Mini LED y de gran formato:
Pioneros e innovadores: TCL fue la primera marca del mundo en lanzar comercialmente un televisor Mini LED en 2019, lo que le hizo liderar este desarrollo de paneles de gran tamaño y tecnología de retroiluminación avanzada.
Transferencia de tecnología: el hecho de haber desarrollado tecnologías como SQD-Mini LED ha mejorado el poder trasladar esa tecnología y experiencia a las series más accesibles como la P8L (QD-Mini LED). Esto mejora las garantías en procesamiento de imagen, durabilidad de los diodos y gestión del color. De este modo, quien compre el Mini LED de entrada de TCL tendrá tecnología avanzada pagando menos.
¿Dónde encontrar la TCL P8L este Black Friday?
Si quieres poner en práctica los consejos de esta guía y dar el salto definitivo a la verdadera experiencia Mini LED con retroalimentación FALD en tu salón, la TCL P8L es la opción recomendada por su inmejorable relación calidad-precio. Puedes consultar disponibilidad, tamaños y ofertas especiales para este Black Friday tanto en la tienda online de Carrefour como en sus hipermercados físicos.
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Tras el trágico accidente de trenes en Urda (Toledo), se ha cortado la línea de alta velocidad que enlaza Madrid con el sur, que mueve cada año a más de ocho millones de viajeros. Eso obliga a quienes tienen que desplazarse entre ambos puntos a buscar alternativas de transporte. La línea de autobús Madrid-Sevilla ha multiplicado por cinco el número de plazas, Iberia y Air Europa han incrementado los vuelos un 40%, mientras los viajes compartidos en coche en Blablacar se han sextuplicado. El Ministerio de Consumo ha detectado un aumento generalizado de los precios en los transportes alternativos al tren, como el avión, y monitoriza desde ese día los precios de otros medios de transporte. El departamento de Bustinduy intentará recuperar el mecanismo para limitar los precios que ya aprobó en febrero, pero PP, Vox y Junts tumbaron luego en el Congreso.
Está en todas partes. La mediocridad premium es un fantasma que recorre el planeta e impregna todos los nichos de consumo concebibles en la actual etapa del capitalismo tardío, de la hostelería a los espectáculos pasando por la oferta cultural, la moda, la salud, la belleza o los viajes.
Primera hamburguesa "exclusiva" de las mil despachadas durante el World Burger Day en un restaurante de comida rápida (o de lujo, según se mire) en Italia, en 2023.