Joseba Barrenengoa, CEO de Easygas, sobre los problemas de desabastecimiento en Europa: "A nosotros nos afectan más los conflictos geopolíticos que el problema del refino, porque somos totalmente dependientes de las importaciones"
El inestable contexto geopolítico y los conflictos bélicos activos en la actualidad han provocado que se produzca un encarecimiento notable de los combustibles. El inicio de la ofensiva entre Estados Unidos, Israel e Irán y el consiguiente cierre del estrecho de Ormuz provocó que el precio del petróleo Brent se situara superando los 100 dólares por barril a principios de mayo y alcanzando sus máximos desde mediados de 2022.
Debido a ello, el precio de la gasolina y el diésel se ha disparado a nivel mundial, así como una notable reducción de las exportaciones de petróleo procedentes de Oriente Medio. Debido a ello, tanto en Francia como en Italia se han producido movilizaciones, así como problemas de abastecimiento en algunas de sus gasolineras. En el país francófono, se produjeron dificultades en aproximadamente un 25% de las estaciones de servicio, según el gobierno.
Por su parte, en el sur de Italia se llegaron a producir problemas de abastecimiento tanto en diferentes gasolineras como en aeropuertos. Una situación que, sumada al elevado precio de los combustibles, provocó numerosas manifestaciones por parte de los transportistas y el bloqueo de una de las principales autopistas de Roma. Como consecuencia, grandes cadenas de supermercados también se encontraron desabastecidas. Lo que obligó a su presidenta, Giorgia Meloni, a aprobar un paquete de apoyos para combustibles de 540 millones de euros.
Ante este panorama en los países vecinos, y el elevado precio del combustible en España, el cual se encuentra a 1,739 euros/litros de gasolina y a 1,895 euros/litros de diésel, ha provocado que miles de ciudadanos se encuentren con el temor de que puedan producirse problemas de desabastecimiento. Para resolver estas dudas, LA RAZÓN ha entrevistado a Joseba Barrenengoa, CEO de EasyGas, una empresa formada por una red de estaciones de servicio que ofrecen alta calidad a precios low cost.
¿Qué factores explican el encarecimiento de la gasolina y el diésel y cómo está afectando al sector?
El precio de los carburantes es muy sensible a dos factores principalmente. Uno es el refinado del producto y otro los conflictos geopolíticos. En cuanto a los conflictos políticos, actualmente hay dos que afectan especialmente al carburante a nivel mundial: Oriente Medio, el más reciente; y otro menos reciente, pero que sigue vigente, es el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Estos dos conflictos hacen que las rutas del producto que estábamos acostumbrados a utilizar después se alteren y, en consecuencia, afectan al precio del barril Brent, que es lo que nosotros vemos en las noticias habitualmente. Por otra parte, en cuanto al refinado, ha cambiado alguna de las estrategias de refinado y esto hace alterar el valor de los carburantes.
¿Por qué está subiendo especialmente el precio del diésel?
Una de las razones es el tema del refinado. En Europa se han cerrado en los últimos años el 20% de sus refinerías. Esto no era un problema hasta tanto teníamos en cuenta que a Europa entraba una parte muy importante de diésel desde Rusia. Pero con el conflicto con Ucrania se boicotearon las exportaciones y, además, tenemos una capacidad de refinado inferior a la de hace unos años.
Esto lo que ha hecho es un desequilibrio de la oferta y la demanda, donde antes lo teníamos bastante equilibrado, de repente se ha roto este equilibrio. Y esto ha alterado los mercados y, por supuesto, la ley de oferta y demanda. Las empresas aprovechan esta mayor demanda para subir sus precios. Y esto es en lo que estamos ahora con el diésel.
Francia e Italia están experimentando problemas de abastecimiento por motivos diferentes. ¿Qué está pasando en el mercado europeo de carburantes?
La primera noticia que salió en Francia fue que tiene problemas de suministro. No, Francia no ha tenido problemas de suministro ni creo que los vaya a tener. Lo que ha sucedido es que una empresa muy grande francesa que se llama Total decidió topar los precios ante esta escalada de precios motivada por Oriente Medio. Al hacerlo, deslocalizó el sumo, es decir, los franceses tendieron a repostar en todas las gasolineras de esta compañía. ¿Qué sucedió con esta compañía? Que no tuvo capacidad de respuesta ante tanta demanda.
Pero tengamos en cuenta que el número de gasolineras de total en Francia solo es el 25%. Es decir, hay un 75% de gasolineras en Francia que no tienen ningún problema. Tienen problemas esas que sí toparon precio porque lo venden más barato y, lógicamente, el ciudadano francés va a donde está más barato. Entonces, sí hubo una falta de estocaje en total, pero nada más que en total.
Y en Italia pasó algo muy parecido, pero incluso más pequeño. Allí se dieron casos muy puntuales de estaciones de servicio que se quedaron sin producto, pero esto puede pasar aquí en España. Una mala previsión o una mala logística puede desembocar en que una gasolinera o unas pocas gasolineras, en un momento dado, no tengan combustible. Pero esto pasa en las tiendas, en los supermercados, puede pasar en una gasolina, etc. No es un problema de Estado ni de Europa. Son casos muy puntuales.
¿Existe un riesgo real de que España sufra problemas de suministro?
No. España tiene una capacidad de refino superior a sus necesidades. De hecho, exporta combustibles. Por lo tanto, esto se puede dar porque tenemos bastantes refinerías y con una de las tecnologías más punteras, podría decir incluso del mundo. Entonces, no tendremos ninguna dificultad de capacidad de refino.
Aunque sí tenemos el problema de que no somos productores de petróleo. Entonces, sí que a nosotros nos afectan más los conflictos geopolíticos que el problema del refino, porque somos totalmente dependientes de las importaciones. Sin embargo, y afortunadamente, nuestras importaciones por el estrecho de Ormuz no suponen más de un 5%, por lo que no nos afecta mayormente.
Sí que es cierto que ha afectado a los mercados internacionales, haciendo que el barril de Brent se haya elevado y, en consecuencia, los españoles también pagamos el precio de esta subida, a pesar de no tener ese problema.
¿Qué tendría que ocurrir para llegar a esa situación?
Podríamos tener problemas si nuestras importaciones se vieran en peligro. En este momento no tenemos este problema, pero estamos viviendo un momento muy convulso en el que unos conflictos geopolíticos acaban y empiezan otros y, dependiendo de dónde toque, a lo mejor sí que estamos afectados. Por lo tanto, tenemos una dependencia de lo que suceda fuera.
¿Hasta qué punto la capacidad de refino española puede protegernos de las tensiones internacionales?
Nos protege de una manera muy importante. Otros países no tienen un problema de petróleo, pero sí que tienen muchas dificultades de refino. En nuestro caso, nosotros no tenemos dichas dificultades, pero quizás podríamos tener problemas con nuestra dependencia energética. Por lo tanto, aquí sí que hay que anticiparse y tener muchas alianzas en los mercados internacionales para que nunca veamos desprovistos del crudo.
Creo que en eso trabajan muy bien nuestros gobiernos y nuestras compañías petrolíferas, ya que lo tienen muy bien gestionado para que no tengamos unos únicos proveedores. Es decir, lo interesante para ser solventes es tener muchos hilos conductores de este crudo para que, si nos falla un canal, podamos tirar de los siguientes. En este aspecto, España está muy bien situada y no creo que pudiéramos tener problemas de este tipo a corto plazo.
¿Qué evolución esperáis para los precios de la gasolina y el diésel durante los próximos meses?
Soy optimista, básicamente por un hecho que son los datos. El estrecho de Ormuz ha estado cerrado, pero en la actualidad está parcialmente abierto y está pasando ya el 80% del tráfico que tenía antes del conflicto de Oriente Medio. Por lo tanto, podríamos decir que hay una tendencia a la normalidad. Y, en cuanto al problema geopolítico en Rusia, los mercados han sido capaces de solucionarlo, importando producto de otros sitios, por lo que ya no es un problema.
Además, los precios tan disparados que tenemos ahora mismo ya no lo están tanto gracias a las subvenciones a las que le ha sometido el nuestro gobierno. Por todo ello, creo que la tendencia de los precios va a ser a la baja en las próximas semanas, precisamente porque no tenemos un problema de refinado y los problemas de importación de producto que hemos tenido parecen que se van solventando.
Easygas ofrece precios competitivos respecto a otras estaciones de servicio. ¿Cuáles son las claves de vuestro modelo de negocio?
Este banco tiene tres patas principalmente, que son las claves del éxito de nuestro negocio. La primera es que nosotros compramos producto todos los días y lo vendemos a nuestros clientes. Al precio de compra le puedo aplicar un margen mayor o menor, pero nosotros hemos decidido aplicar el mínimo posible para nuestra estructura. A diferencia de otras estaciones de servicio que aplican márgenes de tres o cuatro veces al nuestro. Por lo tanto, esa es la primera pata. Márgenes muy reducidos y que, además, son fijos y no porcentuales.
La segunda pata de este banco es la calidad del producto. Nosotros estamos ensayando en un laboratorio todos los productos que se comercializan en España y, tenemos la honra de decir que tenemos el mejor carburante que se vende en el país, debido a que lo aditivamos con 1.000 ppm, algo que no hace nadie más.
Y la última pata es que ofrecemos servicio atendido por personas las 24 horas del día, los 365 días del año. Tenemos una media de 10 trabajadores por cada gasolinera para atender a todos los ciudadanos en nuestras estaciones. Por tanto, nosotros nacimos atendiendo a los clientes, con un producto extraordinario y con precios con márgenes muy reducidos. Ese es el éxito de nuestro negocio.
¿Dónde se produce el principal ahorro que os permite vender el combustible más barato?
En los márgenes. Si yo al precio al que compro el producto le aplico un margen reducido, el resultado final es un precio PVP en mi surtidor muy económico. Este es el secreto. Para paliar con esto, tenemos que conseguir vender mucho producto. La cuenta es muy sencilla. Márgenes estrechos, grandes volúmenes da un resultado favorable. O márgenes muy grandes con ventas muy reducidas que dan un margen que puede ser semejante. Nosotros hemos optado por márgenes reducidos, vendiendo mucha cantidad de producto, y aquí estamos después de 25 años de existencia de forma, yo creo, bastante exitosa.


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