Los familiares de las personas desaparecidas tras el accidente ferroviario de Urda viven la travesía de un vacío informativo que aumenta su agonía según transcurren las horas de espera, mientras las autoridades cotejan denuncias, listas de pasajeros y pruebas de ADN. Han pasado más de 24 horas y los familiares se mueven para dar con respuestas, que seguramente llegarán por una llamada telefónica de la Guardia Civil.
El día del accidente los familiares pasaron de los puntos de información a las dependencias policiales para dar muestras de ADN y ahora sólo pueden esperar. En el punto de atención habilitado en Atocha se dejan caer algunos familiares, muy pocos, un día después.
“Buscan información, porque no tienen; es lo que les falta”, explica Andrés Horcajo, persona de contacto para asistencias, familiares y víctimas del punto de información de Atocha. Desde la apertura del centro de atención, los equipos han atendido a 157 familiares, aunque la información disponible sigue siendo escasa y, en muchos casos, se reduce a esperar. “Si hay información se les da, pero desgraciadamente la información que tenemos suele ser poca”, asegura. El único mensaje que pueden dar es el de estar a la espera.
La confirmación de un fallecimiento no se comunica en esos espacios, sino que corresponde a la Guardia Civil, previa autorización judicial y una vez realizadas las verificaciones de ADN. Mientras tanto, los familiares permanecen atrapados entre listados de desaparecidos y denuncias que aún deben concordarse.
Buscar, moverse, agarrarse a una esperanza
Muchos familiares han recorrido Urda, Toledo y Madrid en busca de cualquier dato. Algunos acudieron primero a los pabellones habilitados y después se desplazaron a la comandancia de la Guardia Civil en Toledo, donde se centraliza parte de la información.
accidente ferroviario de Urda, describe esa movilidad como una reacción comprensible: “Es una búsqueda de respuestas… la sensación de estar haciendo algo también forma parte de este proceso”. Tras horas sentados, revisando noticias y esperando, moverse les permite sentirse útiles o creer que se acercan a una respuesta.
La incertidumbre es el denominador común, pero cada familia procesa la situación de manera distinta. “Hay familias que lo viven con más incertidumbre, algunas están muy unidas y se basan en eso, en esa unidad que tienen de apoyo. Es verdad que la inquietud y la incertidumbre es algo que se repite entre la mayoría, pero luego cada familia y cada situación son un mundo”, asegura.
Los equipos detectan tristeza y dolor intensos, junto con sentimientos de culpa, miedo y enfado que pueden aparecer de forma desigual. Los psicólogos insisten en que no existe un duelo lineal ni una única reacción “correcta”. Su trabajo consiste en validar lo que sienten las familias, prepararlas para lo que pueda suceder y recordarles la importancia de mantenerse unidas, descansar cuando puedan y no quedarse aisladas.
Algunos familiares que acudieron a los centros de atención recibieron el consejo de volver a casa a descansar, pero muchos continuaron llamando durante la noche para preguntar si había novedades. Otros decidieron permanecer cerca de los puntos de información, incapaces de resignarse a esperar en casa una llamada.
Esa vigilia prolongada agrava el agotamiento físico y emocional. Los equipos de atención intentan recordarles que cuidarse también forma parte de la espera: comer, descansar aunque sea brevemente y apoyarse en otros familiares puede ayudarles a afrontar las horas siguientes, aunque ninguna recomendación elimine la angustia de no saber.
Para muchas familias, cada hora sin noticias mantiene abiertas dos posibilidades contradictorias: la de encontrar a su ser querido con vida y la de recibir una confirmación definitiva de su muerte. Esa oscilación constante entre esperanza y temor convierte la espera en un sufrimiento propio, distinto del duelo, porque impide empezar a elaborar la pérdida.
Los profesionales evitan dar falsas expectativas, pero tampoco cierran la puerta a la posibilidad de que aparezcan más datos. Su objetivo es preparar a los familiares para cualquier escenario, sin decidir por ellos cómo deben sentirse ni cuándo deben asumir lo que todavía no han podido confirmar.
Un apoyo que debe continuar
La atención inicial en los pabellones y centros habilitados es solo el comienzo. Cuando pase la emergencia y los equipos de primera intervención se retiren, muchas familias seguirán necesitando acompañamiento para procesar lo ocurrido, especialmente si la espera se prolonga o si termina en una pérdida confirmada.
Cruz Roja ofrece recursos gratuitos de apoyo posterior, como “Cruz Roja te acompaña” y “Cruz Roja te escucha”, pensados para quienes necesiten continuidad psicológica.
En la vía del tren que une Madrid con Andalucía, entre los coches destrozados, volvieron a sonar los móviles de los pasajeros sin que nadie contestara. Una sintonía tétrica que conocemos desde que sonó en Atocha y Santa Eugenia en 2004 y que de nuevo se escuchó en Adamuz, hace apenas nueve meses, y que nadie pensó que volveríamos a escuchar tan pronto como sonó ayer en Toledo. Mientras a quienes llamaban no podían contestar, aparecieron, como siempre, los que nadie llama. Vecinos de Urda, de Consuegra y de Yébenes escucharon la noticia y fueron a ayudar.
La zona cero del accidente ferroviario de Urda fue ayer una sopa de letras de entidades sanitarias y de emergencias de la muñeca rusa institucional española. Policías locales de las localidades cercanas, 455 guardias civiles, 200 militares de la UME, 102 efectivos de protección civil y bomberos, sanitarios y funerarios de varias comunidades autónomas. Estaban todos los que tenían que estar. La carretera de Toledo 3360 que une la N-401 con el centro de mando junto a los trenes siniestrados fue, durante todo el día, un trasiego de ambulancias, furgones funerarios, cuerpos policiales, soldados y bomberos. Pero para los demás estaba cortada, los periodistas acudían andando y los familiares eran redirigidos al punto de información de Urda.
Los que no eran ni una cosa ni otra eran voluntarios como Jonathan Arroyo, un comerciante de 40 años que en cuanto se enteró de la colisión organizó un punto de encuentro en Yébenes y empezaron a llevar comida y bebida hasta el lugar de la zona cero. Le encontramos, junto con otros voluntarios, cargando bolsas por la carretera cortada hasta el puesto de mando. Son unos 400 metros, lleva toda la mañana haciendo viajes desde su pueblo. “Hemos descargado unos 200 kilos de cosas que nos ha dado la gente del pueblo”, explica. Las botellas de agua se acumulan en los distintos puntos de acceso al lugar del siniestro. A cada lado de la vía hay unidades de rescate recuperando heridos y cuerpos. Un grupo de voluntarios les ofrece agua. Eloy es conductor, pero desde que llegó está apostado en una esquina ofreciendo bebidas a sanitarios, guardias civiles o a quien se lo pida.
Por su puesto solidario se para el párroco de Consuegra, José Manuel Consuegra; sale exhausto de atender a los heridos y darles consuelo mientras sacaban los cadáveres del tren. “He tenido momentos de oración para los difuntos de un lado y otro de la vía y he estado hablando con los heridos que podían hablar. 'Rece por nosotros, rece por esta tragedia', me decían”. En este episodio que el párroco tardará en olvidar ha podido dar el consuelo del sacramento de extremaunción. A la zona cero del accidente se acercó también el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro. “Es una situación dramática, de mucho sufrimiento, de mucho dolor en el que lo que pretende la Iglesia es sólo cercanía a las personas que sufren”, nos explicó el arzobispo.
Urda, un pueblo solidario
Los vecinos de Urda, por su cercanía, fueron los primeros en llegar al siniestro. Allí asistieron a heridos y empezaron a trasladar a los más leves al pueblo. El polideportivo de la localidad quedó a disposición de los heridos leves, los graves fueron derivados a centros médicos, mientras que se habilitaba el colegio del pueblo para los familiares. Hasta allí se desplazó la solidaridad de los vecinos. José Luis, un restaurador del pueblo, se activó tan pronto supo de la situación y se puso manos a la obra para hacer un gran caldo para los afectados en el polideportivo de Urda.
Del pabellón deportivo sale Tanvi Binir, un joven de 22 años que viajaba en el Iryo con su padre, cada uno en vagones diferentes. Está bien físicamente, sin heridas; dice que su padre también. Pero ha visto cosas que no termina de procesar tras el impacto del AVE con su tren. “Hablé con un herido que tenía el pie roto por el talón, se le veía el hueso; otro pasajero herido pedía que por favor buscaran a su pareja... Fue difícil, he visto cosas que no había visto nunca”, asegura. Todavía está asimilando lo vivido.
Café solidario en Urda. | I. Cánovas
Por ese motivo están allí las emergencias psicosociales: recibieron la alerta del 112 de Toledo a los cinco minutos del accidente y a las 10 de la mañana ya estaban desplegados. “Cada persona encaja lo vivido de una manera distinta”, explica Carmen García, de este servicio de Cruz Roja. “Hay personas asustadas, hay personas tristes y personas muy enfadadas. Había una chica que viajaba también en el tren de Adamuz y estaba totalmente noqueada, pero dice que no puede dejar de coger trenes. Los necesita por trabajo”, explica.
Las necesidades de cuantos han pasado por esa situación necesitan ser abordadas de manera individual, asegura la psicóloga. Para soluciones universales estaban Víctor, de 38 años, y Laura, de 24; tienen desplegado desde la mañana su “chiringuito de festivales” con su flamante máquina de café de bar alimentada con una bombona de butano. Un cartel impreso y pegado a la pared con la palabra “café” y mucha voluntad de ayudar; no necesita más esta pareja de raveros -habituales de las convocatorias de free partys (o raves ilegales)- para aportar su granito de arena. De café, en su caso.
Entre 2016 y 2023, el calor se relacionó con una media de 540.800 muertes al año en todo el mundo, casi un 36% más que durante el periodo 2006-2015, según el informe de 2026 deLancet Countdownsobre salud y cambio climático. El estudio estima que el calentamiento provocado por las actividades humanas fue responsable del 68% de esos fallecimientos: unas 369.900 muertes anuales y casi tres millones en el conjunto de los ocho años analizados. Esto es, sin cambio climático hubieran muerto casi tres millones menos de personas.
El balance más grave corresponde a 2023, el año más caluroso del periodo estudiado, cuando las altas temperaturas se relacionaron con unas 710.000 muertes, más que las causadas por la malaria o el VIH, según el informe. De ellas, el 71,5% se atribuye al cambio climático.
"Las pruebas son innegables: el cambio climático es una de las mayores amenazas para la salud a las que se enfrenta la humanidad", afirma el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus. Sus efectos, advierte, ya se manifiestan en "un mayor estrés térmico, fenómenos meteorológicos extremos, inseguridad alimentaria y enfermedades".
El décimo informe anual de Lancet Countdown, dirigido por el University College de Londres y elaborado en colaboración con la OMS, reúne el trabajo de 146 investigadores de más de un centenar de instituciones de más de 30 países. A través de 54 indicadores, sus autores concluyen que muchos de los riesgos y daños para la salud asociados al cambio climático crecieron más deprisa en la década 2016-2025 que en la anterior.
"Una década después del Acuerdo de París, nuestros resultados son inequívocos: los daños del cambio climático para la salud están creciendo más rápido que la respuesta mundial y, en muchos casos, incluso se están acelerando", señala Marina Romanello, directora ejecutiva de Lancet Countdown. Por ello, los autores reclaman que el cambio climático sea reconocido formalmente como una emergencia sanitaria mundial y que la protección de la salud oriente las decisiones sobre emisiones, adaptación y financiación.
Un impacto desigual
Las consecuencias no se distribuyen de manera uniforme. Alan Dangour, director de Clima y Salud de Wellcome, advierte de que los daños recaen con mayor intensidad sobre "los niños, las embarazadas, las personas mayores, quienes trabajan al aire libre y las personas con problemas de salud previos". A su juicio, la escalada de estos impactos constituye "el mayor desafío sanitario de nuestro tiempo".
El calor también limita la capacidad para trabajar y agrava las desigualdades económicas. En 2025, la pérdida de ingresos potenciales asociada a esa reducción de la capacidad laboral se estimó en 1,07 billones de dólares, equivalentes al 0,91% de la producción económica mundial. Fue el tercer año consecutivo en el que esta factura superó el billón de dólares. La agricultura y la construcción concentraron, respectivamente, el 38% y el 29% de las pérdidas.
El 51,8% de la superficie terrestre mundial sufrió sequías extremas durante al menos un mes
El sudeste asiático y África fueron las regiones más afectadas, con pérdidas equivalentes al 3,9% y al 3,2% de su PIB, frente al 0,2% de Europa. En África, la agricultura acumuló el 71% de los ingresos potenciales perdidos por el calor, lo que ilustra la vulnerabilidad de las economías con una fuerte dependencia del trabajo físico al aire libre.
A estos impactos se suman otros riesgos climáticos. En 2025, el 51,8% de la superficie terrestre mundial sufrió sequías extremas durante al menos un mes, el segundo valor más alto registrado, después del de 2023. Las precipitaciones extremas también afectaron a una mayor extensión del planeta durante la última década, con el consiguiente aumento del riesgo de inundaciones, deslizamientos de tierra y enfermedades transmitidas por el agua.
"Desde olas de calor e inundaciones mortales hasta inseguridad alimentaria, contaminación y más enfermedades, los impactos climáticos ya están golpeando la salud humana a gran escala y sometiendo a una enorme presión a los sistemas sanitarios y sus trabajadores", sostiene Simon Stiell, secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático, en las declaraciones de apoyo al informe.
Jordi Aragonès i Martínez (Pineda de Mar en 1993), es el ideólogo de Aliança Catalana y su candidato a la Alcaldía de Barcelona para las municipales de 2027. Con 33 años este historiador y profesor de secundaria ha pasado a ser una figura central en el partido ultraconservador catalán. Es primo de Pere Aragonés, expresidente de la Generalitat de ERC. Militó en Unió Democràtica de Catalunya antes de cofundar el Moviment Demòcrata Català. En 2020 se integró en el proyecto de Sílvia Orriols. Como secretario de Estudios y Programas del partido es el responsable de buena parte de su programa ideológico.
Nos recibe en la sede del partido en Barcelona, que se abrió hace menos de un año. Es una sede humilde, no se corresponde con la proyección que ahora tiene el partido, pero suficientemente grande para dar cabida a la eclosión del fenómeno político llamado a revolucionar el panorama político de Cataluña.
En la puerta de la sede hay una persona sin hogar que encaja con la idea de una Barcelona decadente que pregonan en el partido. En la sala de conferencias está colgada la letra de la canción Barcelona, cantada por Freddie Mercury y Montserrat Caballé, es una copia numerada, cedida por un militante para la sede, escrita a mano por el cantante británico descendiente de parsis. El himno de la ciudad en su mejor momento.
Su discurso independentista, su apuesta por el liberalismo económico y sus mensajes duros contra la inmigración han puesto al partido a disputar la segunda plaza como partido más votado, según las encuestas. Un sondeo reciente de Ipsos para La Vanguardia atribuye a Aliança Catalana un 17,9% de intención de voto y 30 escaños, empatado con el PSC, mientras que Sigma Dos le concede entre 25 y 28 diputados y el barómetro del CEO entre 23 y 25. Frente a los dos escaños obtenidos en 2024, el partido de Orriols se perfila como una de las grandes fuerzas del futuro parlamento catalán. En Barcelona, los sondeos anticipan su entrada en el Ayuntamiento de la mano de Aragonès, con entre cinco y seis concejales según GESOP, aunque todavía lejos de las primeras posiciones.
Pregunta: Para alguien que viene de fuera de Cataluña que quiera comprender el fenómeno de Aliança Catalana ¿Cuáles son los ejes del partido?
Respuesta: Mira, tres ejes. Primero, inmigración: es un partido con una política migratoria muy restrictiva. Es decir, considera que Cataluña ha superado con creces su capacidad de incorporar nueva inmigración, y que eso afecta tanto a la lengua catalana como a los salarios de los catalanes, a la seguridad, a la vivienda, a las infraestructuras, a la sanidad, a la educación, etcétera. Segundo eje: economía de mercado, industrialización. Es un partido a favor de la industria, a favor de la presa catalana, a favor de generar riqueza. Es un partido que no quiere el marco regulatorio actual de Cataluña, ni tampoco el marco fiscal actual de Cataluña; quiere un marco fiscal y regulatorio óptimo para las empresas catalanas y para la generación de riqueza de los catalanes. Y, además, es un partido profundamente catalán, profundamente nacionalista, que viene a restaurar el Estado catalán, y quiere, además, que ese Estado catalán sea libre, próspero, seguro y occidental. Estos son los tres ejes.
P: No os presentáis a las elecciones generales, ¿esto es estrategia puntual o va a serla dinámica en el futuro?
R: Más que una estrategia es ADN. Aliança se funda en Cataluña, para Cataluña y con una perspectiva únicamente catalana. Es un partido que, en sus estatutos, dice ser de carácter estatal. Y esto es porque Aliança puede presentarse en Valencia, puede presentarse en Mallorca, puede presentarse en la Franja de Aragón, incluso podría presentarse en Francia si se inscribiera en el ministerio francés, pero no contempla, ni nunca ha contemplado, presentarse al Congreso de los Diputados. Nuestra perspectiva, ahora mismo, es actuar en el ámbito estrictamente catalán.
P: ¿Con la idea de los Países Catalanes?
R: No entraría en denominaciones, porque es un tema que puede generar debate y generar problemas, pero la verdad es que es absurdo el enfrentamiento que existe entre mallorquines, valencianos y catalanes, porque tenemos intereses compartidos en el ámbito empresarial, tenemos intereses compartidos en infraestructuras, como el Corredor Mediterráneo, tenemos intereses compartidos en relación con el maltrato fiscal que sufre Valencia, que sufre Mallorca y que sufre Cataluña, tenemos un empresariado con objetivos comunes y, además, compartimos, sin duda, una identidad común.
Es decir, Valencia siempre ha sido un reino desde su fundación y, por tanto, Valencia tiene un corpus jurídico propio, diferente del de Cataluña. Mallorca, desde que aparece también dentro de esta esfera, aparece como un reino propio. Por tanto, nosotros no vamos asaltando los fueros propios de Valencia o los fueros propios de Mallorca. Respetamos la identidad jurídica y legal de estos territorios.
Lo que ocurre es que no nos engañemos a nosotros mismos: la lucha por nuestros objetivos es común, y Aliança lo entiende así y hará lo posible para que Valencia, Cataluña y Mallorca actúen con una línea única de defensa de sus intereses conjuntamente.
P: ¿Qué han hecho mal los partidos catalanes mayoritarios hasta la fecha para que un partido joven como vosotros esté en el punto en el que está?
R: Ignorar la realidad. En primer lugar, creo que el primer punto que han ignorado es el fenómeno o invasión migratoria. No solo lo han ignorado, sino que lo han negado. Durante años, Junts, Esquerra, la CUP y el PSC han negado la presión migratoria sobre Cataluña. En pocos años han llegado al Principado cerca de dos millones de habitantes.
Cuando yo nací, y durante bastantes años, éramos 6 millones. Ahora somos algo más de 8 millones: 8.200.000. Algunos dicen que, dentro de 10 o 15 años, seremos 10 millones. Nadie puede decir que Cataluña esté preparada hoy para asumir, desde el punto de vista lingüístico, sanitario, educativo y habitacional, 10 millones de habitantes en Cataluña. No estamos preparados para eso, ni tampoco en términos de seguridad.
Durante años, Junts, Esquerra, la CUP y el PSC han negado la presión migratoria sobre Cataluña.
Los partidos lo han negado y ahora se encuentran con que el votante les dice: “Escuche, usted puede negar la realidad, pero en la calle esa no es la realidad que yo veo”. Y, por tanto, Aliança ha sido el primer partido que dice: “Escuche, hay un problema, y lo dirá abiertamente”.
Pregunta: ¿De dónde vienen los votantes de Aliança Catalana?
R: De todas partes. En primer lugar, desencantados con los partidos tradicionales: de Junts, también de Vox, del PSC, de Esquerra, del PP; muchos procedentes de la abstención y algunos incluso de la CUP. Pueden venir de cualquier lugar. Gente que vota por primera vez: la juventud está cansada. Las nuevas generaciones que llegan y que tienen por primera vez derecho a voto no votan en absoluto según la clave en la que votaban sus padres. En Cataluña tenemos padres y abuelos que votan a Junts o al PSC, y los jóvenes votan a Aliança Catalana, porque ya no se tragan las mentiras de los partidos tradicionales. Hay una sensación de que Aliança crece por el descrédito de la clase política tradicional.
P: Compartís con Vox ese discurso sobre la inmigración. ¿Hay también una prioridad catalana?
R: Sí. Nosotros planteamos que los servicios públicos de Cataluña deben ser para la población catalana, es decir, para la población arraigada de Cataluña, para la población que lleva años viviendo, trabajando y arraigada en Cataluña. Aunque a Vox no le guste oírlo, se han manifestado en la plaza de Sant Jaume de Barcelona gritando a los latinoamericanos que ellos no son inmigración, que son españoles y que, por tanto, no hace falta que se integren. Algo parecido a lo que hizo Pere Aragonès, presidente de la Generalitat, cuando dijo a la población musulmana que ellos eran catalanes y que no hacía falta que se integraran. Ni unos ni otros.
Catalán es quien se siente catalán, pero para ser catalán no basta con decir “soy catalán”: hay que hablar catalán, sentirse del país, aceptar una serie de principios, de valores, de cánones occidentales; hay que aceptar la democracia liberal como sistema, aceptar la igualdad entre hombre y mujer como valor social y cívico, y aceptar la separación entre la religión, la Iglesia o el islam, y el Estado.
Jordi Aragonés. | Rafa Ordóñez
Ser catalán es fácil; lo que ocurre es que hay que hacer un esfuerzo.
Toda esta serie de principios debe aceptarse y, por tanto, nosotros tampoco podemos regalar a dos millones de habitantes la condición de catalán sin pedir nada a cambio. Ser catalán es fácil; lo que ocurre es que hay que hacer un esfuerzo.
P: ¿Los españoles que viven en Cataluña procedentes de otras regiones del Estado que encaje tienen dentro de vuestra perspectiva migratoria?
R: Ser catalán es una decisión personal de cada uno. Evidentemente, si tus padres son catalanes y hablan catalán, seguramente lo tendrás muy fácil para ser catalán. Pero conozco a mucha gente que vino de otras regiones del Estado y se ha hecho catalana al 100%: hablan catalán, piensan como catalanes y piensan, sobre todo, en los intereses de Cataluña como comunidad política. Parte de mi familia vino de Almería y de Alcant, se integró, adoptó el catalán como lengua y adoptó, sobre todo, la defensa de los intereses de Cataluña como comunidad política. Por tanto, yo no entraría a decir quién es catalán y quién no. Quien lo es, ya sabe que lo es.
P: Entiendo que el objetivo de Aliança es la independencia y un Estado catalán.
R: Cataluña fue incorporada jurídicamente al marco común español actual mediante una invasión militar que se saltó toda la legalidad vigente que había en Cataluña, que eran las Constituciones catalanas existentes desde siglos atrás. Las liquidaron todas, aplicaron el Decreto de Nueva Planta y eliminaron toda la legalidad que había en Cataluña, a diferencia de Navarra y Bilbao, que pudieron mantener sus fueros. Después, España no está satisfaciendo las necesidades de Cataluña, ni lingüísticas, ni económicas, ni fiscales, y, además, no cumple ni su propia ley de extranjería. Como no tenemos ninguna esperanza de que España recapacite o haga cumplir su ley, nosotros hemos decidido que aplicaremos todas las facultades del poder en Cataluña desde el ámbito catalán, desde Barcelona.
P: ¿Aliança Catalana quiere volver a pasar por algo parecido al procés?
R: No, por un motivo, Aliança Catalana no librará una batalla que no pueda ganar. Ahora bien, que no podamos ganar una batalla y no la libremos, no significa que las reivindicaciones no sean esas. Y tal como van ahora mismo las encuestas, creemos que incluso la gente que durante el procés se opuso a la independencia acabará apoyando la independencia de Cataluña con Aliança Catalana, por un motivo: porque, entre una España socialista abierta a los flujos migratorios del tercer mundo, incapaz de defenderse ante la islamización, la pauperización de los servicios y la inseguridad, y un Estado catalán libre, próspero, seguro y occidental, mucha gente elegirá el Estado catalán.
España que ya no es España si no una especie de poti poti del Tercer Mundo
Una España que es incapaz de defenderse ante la islamización, ante el empobrecimiento de los servicios de la sociedad, ante esta España que ya no es España si no una especie de poti poti del Tercer Mundo. Mucha gente que se sentía española, pero que vive en Cataluña entre un estado catalán libre, próspero y occidental y un califato o una España reguetonizada, pobre, violenta o sin esperanzas, elegirá el estado catalán.
P: ¿Es viable esa reindustrialización de Cataluña sin una mano de obra laboral que que necesariamente es migrante?
R: Lo primero para reindustrializar Cataluña es que Cataluña deje de perder industrias. Para dejar de perder industrias, necesita un marco regulatorio y un marco fiscal óptimos. Cambiaremos radicalmente la normativa en el ámbito tributario, en el de las regulaciones y en el de las facilidades para las empresas.
El segundo punto: Europa vive un momento de reindustrialización estratégica, empezando por la industria de defensa. Cataluña tiene una industria del automóvil que podría pasar a producir industria dual, y 200 pymes dedicadas al mundo de la defensa. La Generalidad actual ha creado clústeres, pero no ha conseguido ningún contrato en comparación con Andalucía, Aragón, el País Vasco o Madrid. Sectores como la defensa, la alimentación, la energía y la sanidad son estratégicos. La industria de hoy ya no se basa en mano de obra extensiva, como en los años 70 u 80; está altamente automatizada y digitalizada.
P: Pero a mí en la recepción del hotel me ha atendido una chica latinoamericana, otra me ha dado un café y me ha traído aquí en taxi un pakistaní.
R: En Barcelona hemos pasado de tener 76.000 inmigrantes en total a tener 550.000 y, en cambio, la población de Barcelona se ha mantenido casi estable. La población autóctona se ha ido fuera por el precio de la vivienda y se ha ido sustituyendo por población inmigrante. El objetivo no es ir sustituyendo a la población autóctona por población emigrada a la que se le pague un salario más bajo, sino pagar un salario más alto y mantener a la población arraigada.
P: ¿Apoyáis la remigración?
R: Creemos que cualquier persona que haya entrado de forma ilegal en Cataluña, en Barcelona o en Europa debe ser devuelta a su país y que, si alguien entra, debe ser por las vías legales que prepara la ley y que contempla la ley.
P: ¿Y los regularizados que ya viven aquí?
R: Existe un proceso que aplican Canadá y otros países, que es la desnaturalización: si una persona se ha regularizado de forma fraudulenta, puede ser devuelta. Creo que si alguien se ha regularizado de forma fraudulenta debe ser devuelto. Sin duda, debe iniciarse un proceso de desnaturalización. Y no solo eso: si una persona, además, ha delinquido o ha actuado de manera indebida, también debería contemplarse la desnaturalización. Sin duda, pero creo que no es un debate que tendrá España o Cataluña; lo tendrá Europa en su conjunto, y cada vez más.
P: Pasando a Barcelona, ¿Qué proponéis?
R: Vamos a hacer que Barcelona vuelva a ser una ciudad para los catalanes, empezando por resolver la crisis de vivienda. Para ello, proponen anular el tope al alquiler y la obligación de reservar el 30% de vivienda protegida en las nuevas promociones, medidas que, según sostienen, han expulsado pisos del mercado y generado inseguridad jurídica entre los propietarios. En su lugar, defienden dar garantías a los caseros para que vuelvan a alquilar sus viviendas.
En segundo lugar, prometen reforzar la seguridad: más policía en la calle y menos trabajo burocrático, más medios y respaldo institucional, especialmente en barrios como el Raval, donde aseguran que devolverán la seguridad en menos de un año y evitarán que se convierta en una “zona no-go”.
Por último, plantean recuperar la capitalidad de Barcelona dentro de Cataluña: mejorar las conexiones viarias y de transporte público con el resto del país y aprovechar el peso internacional de la ciudad, su cultura, arquitectura, cocina, industria y empresas, para proyectar Cataluña al mundo y devolverle su papel como capital del Mediterráneo.
P: En la política municipal y parlamentaria, ¿qué apertura tenéis a pactos políticos?
R: Aliança viene a ganar, primero de todo; por tanto, Aliança no contempla ahora mismo pactos con ninguna fuerza política. Venimos a ganar y a gobernar. Estamos, en primer lugar, con la disposición de quedar como la primera fuerza de la derecha en el Ayuntamiento. Es decir, si contamos juntos a todos los partidos que hay ahora mismo en el Ayuntamiento como más o menos de derechas -PP, Vox y Aliança-, nosotros tenemos la disposición de quedarnos como primera fuerza y trabajamos para ello.
El día que Aliança gobierne será para restaurar el Estado catalán.
A partir de ahí, la normativa municipal es la que es. Nosotros, si tenemos que aprobar una normativa municipal beneficiosa para la ciudad, pactaremos con quien sea: pactaremos con Junts, con Vox, con el PP, con el PSC o con Esquerra, si es para aprobar una normativa municipal que sea del beneficio de la ciudadanía.
También en el Parlamento, en esta misma dirección. Aliança ahora mismo no contempla pactos de gobierno. De hecho, Aliança no viene a hacer un gobierno, porque el día que Aliança gobierne será para restaurar el Estado catalán. Ahora bien, dentro del Parlamento, cualquier ley que sea del beneficio de la ciudadanía, Aliança votará a favor de esa ley, como hace a día de hoy con cualquier fuerza política que plantee una ley beneficiosa para Cataluña.
P: ¿Cómo ves el proyecto en unos años vista?
R: Muy diferente, puede acabar siendo el partido más grande de Cataluña en número de militantes, puede acabar siendo el partido más grande de Cataluña en número de diputados, puede acabar siendo el partido más grande de Cataluña en número, quizá incluso, de alcaldías trascendentales. Es decir, en Girona tiene unas perspectivas buenísimas y podría tener la alcaldía; en Lleida, lo mismo. En Barcelona es difícil, pero no es una broma. Es decir, vamos a ganar, vamos a gobernar.
Podríamos tener ahora mismo una fuerza municipal determinante en grandes ciudades dentro de cinco años; una fuerza en el Parlamento determinante, como primera o segunda fuerza. Podríamos ser determinantes para cualquier aprobación legal del Parlamento. Entonces, ¿con qué se traduce esto? Pues se traduce, en primer lugar, en algo muy sencillo: porque ya no en cinco años, sino dentro de tres o dentro de dos, podemos tener un Parlamento de Cataluña que tumbe sucesiones. Podemos tener un Parlamento de Cataluña que baje el impuesto de patrimonio, podemos tener un Parlamento de Cataluña que dé apoyo a la policía, podemos tener un Parlamento de Cataluña que tumbe el marco regulador nefasto que tiene Cataluña y haga que Aragón deje de llevarse todas las empresas catalanas con sus planes piloto y con todos sus marcos reguladores más óptimos que los nuestros.
Es decir, podemos tener un Parlamento que, por primera vez en muchos años, ponga a los catalanes y a las empresas catalanas en el centro del debate y en su beneficio.
Querido Evan Hansen llega al Teatro Rialto de Madrid, la producción de ATG Entertainment que adapta a la Gran Vía una historia que ha emocionado a miles de espectadores en los escenarios de Broadway de Nueva York y del West End de Londres. Un atípico musical que aborda la ansiedad social, el aislamiento adolescente y la necesidad de pertenecer a algo.
La obra obtuvo seis premios Tony, incluido el de Mejor Musical, por su montaje original de Broadway; un Grammy al Mejor Álbum de Teatro Musical; y tres premios Olivier en Londres, entre ellos también el de Mejor Musical.
El punto de partida es sencillo, Evan Hansen es un chico de 17 años con trastorno de ansiedad social que desea encontrar un lugar en el mundo. Su terapeuta le recomienda que se escriba cartas a sí mismo explicando por qué “hoy será un buen día”. Una de esas cartas acaba en manos de Connor Murphy, un compañero conflictivo del instituto, y un malentendido hace creer a todo el mundo que es un carta de suicidio lo que desencadena que Hansen se convierta en una persona muy popular.
Su dilema será si decir la verdad y perderlo todo, especialmente la relación con Zoe, la chica de la que siempre estuvo enamorado. El libreto es de Steven Levenson, ganador de un premio Tony, mientras que la música y las letras corresponden a Benj Pasek y Justin Paul, los creadores de las canciones de La La Land y The Greatest Showman. La música y las canciones llevan el peso de este musical en el que hay mucha interpretación actoral y nada de baile.
Escena de 'Querido Evan Hansen' | Javier Naval
El peso de las redes sociales
Querido Evan Hansen es una historia de instituto y eso hoy transcurre tanto en la vida real como en las redes sociales. La historia habla de la ansiedad generacional por la conexión con los otros en un mundo hiperconectado en lo virtual pero que puede llegar a ser un páramo en el mundo real. Una generación criada bajo el escrutinio de las pantallas que tiene su reflejo en la puesta en escena que incorpora un diseño audiovisual que permite representar el impacto de las redes sociales en la vida de los personajes.
El montaje madrileño está dirigido por David Serrano, quien también firma la adaptación junto a Alejandro Serrano. Un texto que han calificado como "multigeneracional, edificante, poderoso y contemporáneo". La dirección musical corresponde a Joan Miquel Pérez, con escenografía de Pizarro Studio, iluminación de Carlos Torrijos, vestuario de Efrén Latorre y diseño de sonido de Gastón Briski.
El protagonista es un solvente Guillermo Martín, actor madrileño nacido en 2005 que debutó profesionalmente en 2022 en el elenco original de Los Chicos del Coro, El Musical. Carga con la responsabilidad de la historia al interpretar a Evan Hansen. Junto a él, Iván Clemente interpreta a Connor; Elvira Santa María a Zoe; Lorena Calero, Cynthia; Jessica Garcés, Alana; Armando Pita, Larry; Arnau Camps, Jared; y Verónica Ronda, Heidi.