Antonio Armada, coronel y director de la Academia de Infantería del Ejército de Tierra: «no basta con tener medios tecnológicamente avanzados»
La modernización de las Fuerzas Armadas no depende exclusivamente de incorporar vehículos, armamento, sensores o sistemas de comunicaciones de última generación. También exige contar con profesionales preparados y una organización sustentada en principios que orienten su actuación. Esa fue la idea central que trasladó el coronel Antonio Armada, entonces director de la Academia de Infantería del Ejército de Tierra, durante la inauguración del IV Foro 2E+I, celebrado los días 6 y 7 de octubre de 2021 en Toledo.
El encuentro reunió a representantes militares, responsables institucionales y empresas vinculadas al sector de la defensa para analizar las necesidades del Ejército y las posibilidades que ofrecía la industria de cara al desarrollo de la Fuerza 35. Armada, que ejerció como anfitrión del evento, aprovechó su intervención para recordar que la tecnología por sí sola no garantiza la preparación de una fuerza militar. «No basta con tener medios tecnológicamente avanzados, solo si el Ejército se cimenta en los valores estará en condiciones de afrontar el futuro», afirmó.
La Fuerza 35 necesita innovación y colaboración con la industria
El IV Foro 2E+I se celebró en la Academia de Infantería y en el Museo del Ejército, con el objetivo de reforzar la cooperación entre las Fuerzas Armadas y las empresas del sector. Bajo el lema «Fundando un futuro más seguro», las jornadas abordaron las necesidades operativas del Ejército y las soluciones que podía aportar la industria para responder a los escenarios de seguridad previstos.
El programa incluyó diferentes bloques dedicados a la Fuerza 35, la experimentación, los proyectos de investigación, desarrollo e innovación, las propuestas empresariales y los posibles escenarios de actuación. También se realizó una exhibición de nuevos materiales y se debatió sobre las necesidades de las unidades en entornos tan diferentes como el combate asimétrico, las operaciones en zonas urbanizadas o los escenarios convencionales de la OTAN.
Durante la inauguración, el teniente general Fernando M. García y García de las Hijas, jefe del Mando de Apoyo Logístico del Ejército, destacó que el foro permitía conectar las necesidades militares con las posibilidades de la industria. La colaboración entre ambos ámbitos se consideraba fundamental para avanzar en los proyectos de modernización.
Los valores militares como fundamento de la modernización
La intervención de Antonio Armada introdujo una dimensión que iba más allá de la adquisición de nuevos equipos. Su mensaje defendía que la preparación tecnológica debía acompañarse de una sólida formación humana y profesional. Los medios avanzados pueden mejorar las capacidades de una unidad, pero su eficacia depende también de las personas que los utilizan y de los principios que guían sus decisiones.
La referencia a los valores cobra especial importancia en un contexto de transformación como el planteado por la Fuerza 35. La incorporación de nuevas tecnologías, sistemas de información y herramientas de apoyo a las operaciones modifica la forma de trabajar de los militares, pero no elimina la necesidad de disciplina, responsabilidad, liderazgo y cohesión.
El foro también abordó proyectos como la futura Base Logística del Ejército en Córdoba, concebida para centralizar buena parte de las instalaciones logísticas existentes e incorporar tecnología avanzada e inteligencia artificial.
La reflexión de Armada mantiene así su sentido dentro del debate sobre el futuro de las Fuerzas Armadas: modernizar los medios es necesario, pero la preparación de los profesionales y los valores de la institución siguen siendo elementos esenciales para afrontar los desafíos militares.


© Ismael Herrero (EFE)

























