El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, se ha reunido con expertos ferroviarios y de infraestructuras para analizar las causas de las tragedias de Adamuz y de Urda y las posibles vías de solución. Tampoco se pueden ofrecer soluciones mágicas, a corto plazo, dado el deterioro en la prestación del servicio, pero ha prometido, como primeros pasos si llega a gobernar, una "revisión técnica independiente, una auditoría y un plan de emergencia como prioridad".
"Ni un hecho aislado, ni un fallo personal, ni una fatalidad inevitable"
Así lo ha explicado en un comparecencia al término de esa reunión, en la que manteniendo el mismo tono institucional aunque ya algo más crítico, ha explicado que los ciudadanos "necesitan algo más que meras declaraciones de políticos. Necesitan certezas en este caos y que se haga lo posible para evitar tragedias". A su juicio, las dos catástrofes ferroviarias en apenas nueve meses "no son un hecho aislado, ni un fallo personal, ni una fatalidad inevitable", sino una "dramática gota que colma el vaso" de reiteradas quejas de los ferroviarios, de advertencias y de retrasos que han dejado, de momento, un reguero de 115 muertos.
Con Adamuz y Urda se "ha quebrado la confianza de miles de españoles en su servicio ferroviario" y restaurar la confianza "será muy difícil", ha agregado para volver a insistir, como hizo ayer, en que la asunción de responsabilidades políticas no pueden esperar al resultado de ninguna investigación.
"De esta situación se puede salir, pero con rigor, experiencia y conocimiento. No es taparse los ojos y señalar a una sola persona, eso cobarde e inmoral", ha apuntado respecto a la estrategia gubernamental de apuntar al controlador de Atocha que ordenó al AVE que reiniciara la marcha a velocidad normal. Ofrece a cambio "gestión, gestión y gestión" y "poner a los mejores al frente de las decisiones".
Siete de cada diez muertos en alta velocidad se han producido en accidentes en España
Dice Feijóo, tomarse "muy en serio lo que está pasando. Gobernar no es una broma, cada decisión puede medirse en muertos. La alta velocidad tiene una situación crítica", pero entiende que no es una cuestión de circulación y frecuencia, tampoco de fondos, sino de una "mala" gestión y un abandono de la seguridad. Propone "trascender" la búsqueda de chivos expiatorios, ese "plan de acoso y derribo contra un único operario" porque el accidente de Urda "evidencia que falló todo lo que podía fallar, todas las capas de seguridad" y en el mismo corredor ferroviario donde el accidente de Adamuz.
Precisamente, otra de las medidas será abordar la seguridad en su conjunto y reforzar el departamento dedicado a garantizar la seguridad de los pasajeros, ahora en manos de una persona de confianza de Puente.
Óscar Puente ofrecerá a las 11.30 horas en su Ministerio una rueda de prensa para hablar del accidente ferroviario ocurrido el pasado miércoles en Urda (Toledo), en el que han fallecido 69 personas tras ser embestido un tren Iryo por un tren AVE de Renfe que circulaba por la misma vía, ambos en dirección a Sevilla y con salida en Madrid.
La comparecencia de Puente, que no venía recogida en la agenda del Gobierno para este viernes, se producirá después de que la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil (Aitat), encargada de investigar el siniestro de Urda (Toledo), haya informado de que todas las hipótesis sobre las causas del accidente se mantienen abiertas, evitando "aventurar" explicaciones.
En una nota informativa consultada por Europa Press, la Aitat señala que, al estar la investigación en una fase inicial, todas las hipótesis con respecto a las posibles causas y factores que pudieron influir en el suceso "están abiertas y no se pueden aventurar explicaciones más allá de los datos constatados". "Las conclusiones de la investigación serán reflejadas, a su debido tiempo, en el informe final", apunta.
La Aitat abrió este jueves el expediente para investigar el accidente ferroviario, que ha calificado como categoría 'grave'.
En la nota informativa, la Autoridad ha detallado que la colisión por alcance entre ambos trenes se produjo a las 8.53 horas a la altura del punto kilométrico 118+800 de la vía 2 de línea de alta velocidad 010 Madrid-Sevilla, en la entrada de la estación de Urda.
En el caso del tren Iryo -con ocho vagones, 147 pasajeros y cinco tripulantes--, se encontraba detenido ante la señal de entrada de la estación. Fue alcanzado por cola por el tren AVE -en el que viajaban 379 viajeros y siete tripulantes en ocho coches-- a una velocidad estimada de entre 160 y 200 kilómetros por hora, si bien la velocidad concreta no se conocerá hasta la extracción de los datos del registrador jurídico embarcado.
Dicha colisión provocó que el coche de cabeza del AVE (vagón 8) quedase empotrado en el de cola del Iryo (vagón 1), quedando ambos "volcados y girados al pie del terraplén de la vía".
El resto del AVE quedó completamente descarrilado, quedando sobre la plataforma los seis últimos coches y cayendo el número 7 por el terraplén. El coche 3 quedó además atravesado por un fragmento de carril de vía deformado a consecuencia del choque.
En cuanto al tren Iryo, aparte de lo mencionado sobre su coche de cola, descarrilaron todos sus vagones salvo los dos primeros (números 7 y 8), cayendo por el terraplén.
Para recopilar esta información, los equipos desplegados por la Aitat han inspeccionado el punto de la colisión, la infraestructura y los vehículos accidentados. Asimismo, han revisado el libro de telefonemas y las grabaciones de las comunicaciones producidas en el momento de la colisión.
La Aitat ha expresado su agradecimiento por la colaboración del resto de entidades, equipos de emergencias y fuerzas de seguridad presentes en el lugar del accidente ferroviario, así como sus condolencias a las víctimas de la tragedia y a sus seres queridos, ante los cuales se ha puesto a su disposición.
El Gobierno no solo está investigando qué pudo originar el terrible accidente en Urda del pasado miércoles que se ha cobrado la vida de al menos 69 personas. También aportará "soluciones para reforzar aún más el sistema de la alta velocidad" en España, dado que la "confianza" está "quebrada". Es lo que prometió este viernes el presidente, Pedro Sánchez, tras una nueva reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) en Toledo. Pero este es el segundo siniestro ferroviario en apenas nueve meses, porque el 18 de enero tuvo lugar el de Adamuz, con 46 fallecidos.
Sánchez, junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, participó en la cita en el Centro 112 de la capital toledana, del lado del presidente regional, Emiliano García-Page, que adelantó la decisión de desescalar el nivel de la emergencia, que pasa de nivel 2 a nivel 1, lo que permitirá la desmovilización de "muchos medios que han cumplido ya con su trabajo". El jefe de la Junta, además, mantuvo en 69 el número de víctimas mortales, si bien no descartó que pueda aumentar el volumen de fallecidos, ya que hay 70 denuncias de desaparecidos y "hasta 31 bolsas con restos".
Lo que vamos a hacer no es solamente investigar cuáles son las causas de lo sucedido, sino aportar soluciones para reforzar aún más el sistema de la alta velocidad en nuestro país", remarca
Sánchez, en su breve declaración institucional con Page a la salida de la reunión, insistió en que el Ministerio de Transportes y el conjunto del Gobierno continúa investigando lo sucedido "para conocer cuáles son las causas de este accidente ferroviario". Y reiteró aquello que ya avanzó el miércoles, que "no es asumible para un país como España, con un sistema de alta velocidad tan potente como el que tenemos, sufrir dos accidentes de estas características y de esta magnitud en un año". Una afirmación que algunos cargos en el partido y en el Ejecutivo interpretaron como una futura depuración de responsabilidades que podría suponer la salida de Óscar Puente, aunque posteriormente tanto la Moncloa como Ferraz reiteraron que el ministro de Transportes cuenta con todo el respaldo del presidente y que por tanto no dimitirá ni será cesado.
Pedro Sánchez: "Desde el Ministerio de Transportes y el Gobierno estamos siguiendo con la investigación para conocer las causas de este accidente ferroviario. No es asumible para un país como España, con un sistema de alta velocidad tan potente como el que tenemos, sufrir dos… pic.twitter.com/9GNML5WdfJ
Y precisamente porque no es "asumible" que haya dos tragedias ferroviarias en menos de 10 meses, siguió, el Gobierno se moverá: "Lo que vamos a hacer no es solamente investigar cuáles son las causas de lo sucedido, sino aportar soluciones para reforzar aún más el sistema de la alta velocidad en nuestro país. Hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad en nuestro país y la labor del Gobierno no es solamente hacer el diagnóstico, conocer cuáles son las causas, sino ofrecer soluciones para que una tragedia de esta magnitud, como ayer dijo el jefe del Estado, el rey Felipe VI, no vuelva a suceder. Y en ese trabajo estamos". El presidente no detalló en qué tipo de "soluciones" piensa el Ejecutivo, ni los plazos que se marca. Ni hizo autocrítica por el hecho de que no se hubiera resguardado más el sistema pese a la catástrofe de Adamuz, que sucedió hace muy poco, el 18 de enero.
Se baja el nivel de emergencia, de 2 a 1, lo que permitirá la desmovilización de "muchos medios que han cumplido ya con su trabajo". Page agradece la labor de 1.300 efectivos y la ayuda de las CCAA
Sánchez subrayó que desde el Gobierno, desde Protección Civil y desde el resto de instituciones se está proveyendo "todo el apoyo material, humano y psicológico en unas circunstancias absolutamente inimaginables". Además, como Page, alabó la "extraordinaria cooperación y colaboración que ha habido entre instituciones" y agradeció no solo la "solidaridad" de otras comunidades con la región, sino la del propio pueblo castellanomanchego: "Creo que en un momento como este, la profesionalidad de los servidores públicos de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de las diputaciones, de los ayuntamientos, a nivel de consejerías, desde luego es encomiable. Es de una extraordinaria eficacia en situaciones muy dramáticas, de una absoluta empatía y, desde luego, nosotros desde el sistema de Protección Civil. No podemos sino reconocer esa profesionalidad, ese saber hacer y reconocer también en el pueblo de Castilla-La Mancha la extraordinaria empatía y solidaridad que también se ha reflejado con las víctimas de este accidente y con sus familiares".
Pedro Sánchez: "Quería reiterar las condolencias y el compromiso del Gobierno de España con las víctimas, heridos y familiares [...] Estamos trabajando de manera incansable para tratar de dar la mayor información" https://t.co/NHmW24bjdkpic.twitter.com/kHQ5N0SBxf
Las víctimas y sus familiares, recordó, no solo son españoles. Hay hasta 27 nacionalidades de víctimas que pueden haber fallecido en este accidente, y desde el Gobierno, señaló, están comunicando y coordinándose con "todos los consulados de los países" con afectados por la tragedia para que "tengan la información más pronta posible y más detallada posible sobre sus nacionales".
Emiliano García-Page informa sobre el accidente ferroviario de Urda (Toledo): "Los fallecidos siguen siendo 69 [...] Hay 70 denuncias de desaparición, puede haber más denuncias y no descartamos que haya más fallecidos. Cuando hablamos de fallecidos, hablamos de cuerpos completos… https://t.co/scHWwHzkVepic.twitter.com/tAfuielsJz
Page, por su parte, agradeció el "inmenso trabajo" de los más de 1.300 efectivos "de unos y otros servicios", con la colaboración de todas las CCAA, porque "absolutamente todas se han ofrecido a Castilla-La Mancha". "Es bueno que la ciudadanía sepa que en momentos de dolor, hay muchísima solidaridad", recalcó.
El choque de dos trenes de alta velocidad registrado este miércoles entre Los Yébenes y Urda, en Toledo, sigue conmocionando al país mientras avanzan las tareas de rescate e identificación de las víctimas. Entre las personas que no han podido ser localizadas figura Marisa Manchado Torres, una de las compositoras contemporáneas más reconocidas de España y Premio Nacional de Música en 2024.
Manchado viajaba, tal y como adelantaron medios como El País y El Mundo, en el coche 6 del tren AVE que partió desde la estación de Madrid-Atocha con destino a Sevilla. En la capital andaluza tenía previsto participar esa misma mañana en el encuentro académico Música para el presente: Diálogos con la obra de la compositora Marisa Manchado. La cita estaba organizada por la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Sevilla para analizar sus aportaciones a la creación musical española.
Preocupación en el mundo de la cultura
La confirmación de su presencia a bordo desató una ola inmediata de preocupación en el entorno cultural. La Asociación Mujeres en la Música, colectivo del que es socia histórica y figura fundacional, dio la voz de alerta. Expresó públicamente su angustia y deseo de "poder volver a abrazarla". A los mensajes de apoyo se sumaron entidades como la asociación Clásicas y Modernas y la propia Facultad de Ciencias de la Educación hispalense.
La escritora Rosa Montero, con quien Manchado colaboró en la década de los noventa al firmar el libreto de su primera ópera, El cristal de agua fría (1994), también se ha pronunciado. La ha definido a través de redes sociales como "una música extraordinaria y una mujer maravillosa", sumándose a la llamada de esperanza. Mientras, su hermano, el astrofísico Arturo Manchado, se desplazó a Madrid y colabora con los equipos forenses aportando muestras de ADN.
Quién es Marisa Manchado
Pianista, doctora en Musicología y licenciada en Psicología por la Universidad Complutense, Marisa Manchado es una gran figura cultural. Se trata de una de las creadoras indispensables para comprender la vanguardia y el repertorio contemporáneo en España. Se formó inicialmente en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid bajo el magisterio de figuras como Carmelo Bernaola, Antón García Abril y Luis de Pablo. Poco después, completó su aprendizaje internacional en Turín, Darmstadt, París y Roma.
A lo largo de más de cuatro décadas de carrera ha construido un catálogo que supera las 150 obras. Ha abarcado desde la música sinfónica y de cámara hasta la experimentación electroacústica. En octubre de 2024, el Ministerio de Cultura le concedió el Premio Nacional de Música en la modalidad de Composición. Se le reconocía así una trayectoria marcada por la hibridación de estilos y el impacto de su ópera La Regenta.
Con libreto de la filósofa Amelia Valcárcel a partir de la novela de Leopoldo Alas 'Clarín', la obra se estrenó en el otoño de 2023 en las Naves del Español en Matadero. Era una coproducción junto al Teatro Real, logrando además una candidatura a mejor estreno mundial en los International Opera Awards.
Su trayectoria ha estado marcada también por el compromiso pionero con la visibilidad de la autoría femenina. En 1982 fundó el programa radiofónico Mujeres en la Música en Radio 2 (actual Radio Clásica de RNE). Años después, en 1998, publicó el ensayo de referencia Música y mujeres, género y poder. Constituyó una obra clave para el desarrollo de la musicología con perspectiva de género. En el ámbito de la gestión institucional, ocupó a finales de los noventa la Subdirección General de Música y Danza del INAEM.
Las horas posteriores al accidente
El choque por alcance entre el AVE y el Iryose ha cobrado ya al menos 69 vidas y un centenar de heridos. Tal magnitud en la tragedia ha llevado al Gobierno a decretar tres días de luto oficial. Mientras continúan los trabajos periciales en la zona del siniestro, el mundo de la cultura, con minutos de silencio como el guardado a las puertas del Teatro Real o la suspensión de actos de la Fundación SGAE, permanece en vilo a la espera de noticias oficiales sobre la compositora.
El Instituto de Medicina Legal de Toledo y Ciudad Real ha recibido ya un total de 69 cadáveres de personas fallecidas en el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), y de ellos los médicos forenses han realizado hasta el momento un total de 48 autopsias, ha informado el Centro Integrado de Datos (CID), constituido el pasado miércoles.
Además de la recepción de los 69 cuerpos en el Instituto de Medicina Legal de Toledo y Ciudad Real, el CID confirma una persona fallecida que fue ingresada herida en el hospital de Ciudad Real, cuya autopsia se ha realizado en la sede del Instituto en esa ciudad.
El balance provisional, añade el comunicado del CID, es en este momento de 69 fallecidos.
Agrega que han sido notificadas a las familias 5 identificaciones que corresponden a 3 mujeres y 2 hombres.
"Hasta el momento todas las identificaciones de los fallecidos se han realizado mediante huella dactilar, realizada por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil".
Refiere también que las oficinas de las Comandancias de la Guardia Civil de Madrid, Toledo, Sevilla, Logroño y Ciudad Real han recogido un total de 70 denuncias de familiares y allegados de desaparecidos como consecuencia del accidente ferroviario, y dos de esas personas han sido encontradas con vida.
De ese número de denuncias, 38 se han registrado en Toledo, 23 en Madrid, 7 en Sevilla, una en Ciudad Real y otra en Logroño.
Las labores de autopsia e identificación de personas fallecidas prosiguen ininterrumpidamente desde el miércoles con el mayor rigor y celeridad posible, se indica en el comunicado del CID.
En dichas labores participan 12 médicos forenses del Instituto de Medicina Legal de Toledo, 6 del de Ciudad Real, 2 del de Cáceres y 2 médicas forenses asesoras del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
En la realización de las autopsias intervienen también 3 técnicos de autopsia de Toledo, 2 de Albacete y 1 de Guadalajara, especifica la nota, que añade que seis técnicos del Instituto Nacional de Toxicología realizan las pruebas de ADN post mortem.
Así mismo, tres psicólogas del Instituto de Medicina Legal de Toledo, otra de la Oficina de Atención a las Víctimas del Delito y una más del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Órganos con Jurisdicción Estatal, conforman un equipo de apoyo a las familias de las víctimas.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) presta apoyo logístico a las actuaciones desarrolladas por el Instituto de Medicina Legal de Toledo y Ciudad Real "proporcionando las capacidades y medios necesarios para facilitar la gestión de los fallecidos y el desarrollo de las labores de identificación y asistencia médico-forense, concluye el CID.
Lo primero, lo único verdaderamente irreparable, son los muertos: 115 en lo que va de año en la red ferroviaria española, cinco veces más que la media de la década anterior, y el cómputo de Urda sigue abierto. 45 en Adamuz en enero; 69 este miércoles entre Mora y Urda, sobre la misma línea Madrid-Sevilla. Una red que hasta hace poco presumía de ser vanguardia mundial. Tras el luto insoportable y el dolor de las familias, España debe mirarse al espejo y afrontar la magnitud del desastre que se cierne sobre nuestro futuro: el Gobierno ha quebrado la seguridad de los ciudadanos y ha dinamitado, en nueve meses, treinta años de prestigio de la ingeniería española en el mundo.
La degradación no ocurrió de la noche a la mañana; nos fueron cociendo a fuego lento. Todo empezó el día en que suprimieron el histórico compromiso de puntualidad, aquel que devolvía el importe íntegro del billete si el AVE se retrasaba apenas cinco minutos. Parecía un detalle comercial; era una declaración de intenciones: la renuncia oficial a la excelencia. Después nos acostumbraron a retrasos cada vez mayores, a trenes parados sin luz ni aire acondicionado en mitad de la nada, a un caos diario normalizado desde el poder. Más tarde llegaron las vibraciones anómalas que los pasajeros grababan con inquietud y que los maquinistas denunciaron por escrito miles de veces, topándose con el muro de un Ministerio entregado a la propaganda. La curva del deterioro estaba trazada y ha terminado en Urda: un centro de control que autoriza a un AVE a reanudar la marcha en aviso rojo, 25 kilómetros de viaje con un tren detenido más adelante, 69 muertos. El ministro de Transportes lo califica de «inexplicable». No lo es: es el final lógico de esa curva.
La primera consecuencia es interna y devastadora: el miedo. ¿Quién se va a montar tranquilo en un AVE a partir de ahora?
La primera consecuencia es interna y devastadora: el miedo. ¿Quién se va a montar tranquilo en un AVE a partir de ahora? Cuando el ciudadano sabe que los sistemas automáticos de frenado y bloqueo fallan por falta de mantenimiento y que las advertencias de los profesionales se ignoran sistemáticamente, subir a un tren a trescientos kilómetros por hora deja de ser un viaje para convertirse en un acto de fe. Han roto la confianza básica entre el ciudadano y las infraestructuras críticas del Estado.
La segunda consecuencia es geopolítica y económica, y nos empobrecerá durante décadas. Durante treinta años, el talento de los ingenieros españoles obró un milagro tecnológico admirado en los cinco continentes: nuestras empresas construyeron el AVE a La Meca y lideraron licitaciones en Estados Unidos, Europa e Hispanoamérica. Hoy toda esa reputación la ha tirado a la basura una deplorable gestión política.
El mercado global de las infraestructuras no perdona la negligencia, y la comparación es de manual. El Shinkansen japonés lleva desde 1964 sin un solo pasajero muerto por colisión o descarrilamiento. La alta velocidad francesa no acumula nada comparable en servicio comercial. Y la china, que sí tuvo su tragedia —Wenzhou, 2011: 40 muertos por un fallo de señalización tras un rayo—, hizo lo que hace un Estado serio: sancionó a 54 responsables, recortó la velocidad de toda la red y no ha vuelto a registrar un accidente mortal.
No solo han matado el prestigio del AVE; han destruido la credibilidad de una nación entera, y tarde o temprano tendrán que responder por ello ante los tribunales
España ha reproducido en 2026 el mecanismo exacto de Wenzhou, quince años después, y la respuesta oficial es un ministro que declara que el sistema «sigue siendo fiable». ¿Adónde van a acudir mañana los países que quieran construir sus líneas de alta velocidad? A Tokio, a París o a Pekín. Ningún gobierno extranjero va a comprar tecnología ni gestión ferroviaria a un país que acumula 115 muertos en un año en su red principal. La Marca España acaba de quedar expulsada del mayor mercado de obra civil del siglo XXI.
Y frente a esta ruina humana, moral y económica, Pedro Sánchez sale a declarar con un cinismo insoportable que «dos accidentes de AVE en un año no son asumibles», hablando como si fuera un comentarista ajeno a la tragedia y no el máximo responsable del Ejecutivo tras ocho años en el poder. Si no son asumibles, ¿por qué nadie los asume? Porque acto seguido, Óscar Puente vuelve a comparecer para anunciar que, otra vez, no piensa dimitir.
Esa soberbia blindada en el sillón demuestra que ya no bastan las responsabilidades políticas, porque quienes nos gobiernan carecen del más mínimo sentido del honor institucional. Estamos ante responsabilidades penales de libro: imprudencia grave con resultado de muerte. No solo han matado el prestigio del AVE; han destruido la credibilidad de una nación entera, y tarde o temprano tendrán que responder por ello ante los tribunales.
Óscar Puente no caerá. No dimitirá ni el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo cesará. No está en los planes de ninguno de los dos que pueda abandonar el Ejecutivo. Es lo que repiten en la Moncloa y en Ferraz, también fuentes cercanas al propio ministro de Transportes y Movilidad Sostenible. "Apoyo total", no hay "ningún motivo" para que deje su cargo, para que asuma responsabilidades políticas, insisten, no puede echarse a la espalda una culpa cuando el accidente de Urda (Toledo), el que se ha llevado por delante la vida de al menos 69 personas, es achacable a un "error humano". Puente y Sánchez, por tanto, aguantarán la presión creciente, no solo de la derecha, sino incluso de los socios de izquierdas o del propio sindicato CCOO, que piden su cabeza. La consigna es resistir. Al menos, por ahora, porque "no hay decisión política detrás de un error humano y por tanto no puede haber responsabilidad política". Ni por la catástrofe de Urda ni por la ocurrida nueve meses atrás, en Adamuz (Córdoba), en la que fallecieron 46 personas.
Este jueves, Puente participó en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), en Toledo, junto a su compañero de Interior, Fernando Grande-Marlaska —las cámaras captaron un cálido abrazo entre ambos—. Encuentro que dirigieron Sánchez y el jefe de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Fueron los dos presidentes los que atendieron a los medios. Sánchez incidió es que se esclarecerá "hasta el último detalle" de lo sucedido y se reforzará la seguridad ferroviaria para poder restaurar la credibilidad en el sistema. Después, el presidente y el titular de Transportes visitaron el centro de control H24 de Adif, en Atocha. Allí no hubo declaraciones. Las últimas suyas fueron las del miércoles, casi seis horas después del impacto mortal entre el AVE 2080 de Renfe y el Iryo 6076 en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. Entonces, a la pregunta de si se planteaba renunciar, respondió que en ese momento no estaba "pensando" en él mismo, sino en atender la emergencia.
El ministro comparece este viernes en rueda de prensa desde el ministerio y el martes se enfrentará a la Diputación Permanente del Congreso, después de que se lo pidieran ERC, Podemos y Sumar
Puente volverá a enfrentarse a los medios este viernes desde la sede de su ministerio, en una previsible larga rueda de prensa, y el próximo martes, 3 de noviembre, a las 17 horas, comparecerá ante la Diputación Permanente del Congreso, a petición propia pero también después de que lo solicitaran ERC, Podemos y Sumar. No se prevé su salida del cargo ni antes ni después de su paso por la Cámara baja.
"No dimite. Segurísimo. Tampoco después de que acuda a la Diputación Permanente. Aguantará el chaparrón hasta el final. No está sobre la mesa su dimisión", indican desde su entorno, en el que subrayan que no se rendirá ante la "presión ultra" del exterior, pese a que quien le pide cuentas son grupos como ERC, Podemos y Frente Amplio, y pese a que quien ha exigido su "inmediato cese" es el sector ferroviario de CCOO por "culpabilizar" a los trabajadores del centro de control de Adif en Atocha, "poniendo en la picota al eslabón más débil de la cadena, cuando aún no se ha terminado la investigación". El ministro había calificado de "inexplicable" que un operario diera la orden "errónea" al AVE de reanudar la marcha, y a velocidad "normal" —en el entorno de los 200 km/h—, cuando se cayó el sistema de señalización LZB, contraviniendo los protocolos de circulación. Estos prescriben que cuando colapsa el sistema de protección LZB y se detienen de manera automática los trenes, debe retomarse el viaje con "marcha a la vista", a un máximo de 40 km/h, precisamente para evitar choques.
Apoyo total al ministro. Es un buen gestor y un buen político. No hay ningún motivo para que dimita. Piden su dimisión los que quieren hacer un uso político del accidente", aseguran en la Moncloa
Fuentes próximas a Puente señalan que "nadie" le ha pedido su dimisión. Desde luego, no la única persona que puede hacerlo, el presidente, insisten. Una versión que casa con la que ofrece la propia Moncloa: "Apoyo total al ministro. Es un buen gestor y un buen político. No hay ningún motivo para que dimita. Piden su dimisión los que quieren hacer un uso político del accidente". En el Ejecutivo valoran además su capacidad de "dar la cara" y no esconderse.
El cierre de filas con el titular de Transportes en las últimas horas es más que evidente. Pero en los momentos siguientes al siniestro el partido y una parte del Ejecutivo respiraba de otra forma. Sobre todo después de unas palabras muy significativas de Sánchez: "Lo que no es asumible para un país como España es sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año, como hemos sufrido". Varios cargos del PSOE y del Gabinete interpretaron que el presidente dejaba la puerta a una eventual salida de Puente, y en todo caso dudaban de que este pudiera continuar en su puesto. "No iba por ahí", aseguran con rotundidad desde Ferraz, donde rehúsan aclarar a qué aludía entonces, con el argumento de que ya se irán avanzando "los siguientes pasos que dé el Gobierno". El líder socialista prometió actuar con "contundencia" y tomar "las medidas oportunas" para "reconstruir esa confianza" en el sistema español de alta velocidad, considerado hasta ahora joya de la corona y marca España, y para "garantizar aún más la seguridad de nuestros conciudadanos que utilicen este servicio".
Cuándo hay responsabilidad política
"Es que no hay motivo para que Puente dimita. No hay decisión política detrás del error y por tanto no puede haber responsabilidad política", esgrimen de manera coincidente en la dirección federal del partido. En Ferraz, igual que en la Moncloa, se agarran al hecho de que no se pueden exigir responsabilidades al ministro cuando, como se escucha en los audios filtrados, quien dio la orden "errónea" de reanudar la circulación a "marcha normal", sin limitación de velocidad, y no a "marcha a la vista", fue el controlador que asumió el mando una vez caído el sistema de frenado LZB.
No hay responsabilidad directa ni indirecta del ministro, no hay decisión política que propicie el accidente. Las responsabilidades políticas se asumen cuando hay una decisión política que deriva en el problema", esgrimen en Ferraz
"A un operario de estampación le pilla una máquina y le mutila un brazo porque su encargado se salta los protocolos y reanuda la máquina... ¿y tiene que dimitir el CEO de la empresa? O pongamos otro ejemplo: una enfermera que negligentemente administra un tratamiento a un paciente que no le corresponde y muere, ¿tiene que dimitir el consejero de Sanidad? —defienden desde la cúpula federal—. Es que en el caso de este siniestro, no hay responsabilidad directa ni indirecta del ministro, no hay decisión política que propicie el accidente. Las responsabilidades políticas se asumen cuando hay una decisión política que deriva en el problema, y no es así".
En el cuartel general socialista y en el corazón del Gobierno otorgan pleno respaldo a la versión ofrecida por Puente: hubo un fallo del sistema LZB, sí, pero automáticamente se pararon los trenes —los seis que, en principio, había en ese tramo de 63 kilómetros—, pero fue en el centro de control de Adif en Atocha donde "se incumple el protocolo y la normativa". "Los fallos del sistema pueden pasar y por eso se bloquea para que no circulen los trenes y preservar la seguridad", justifican.
En el cuartel general recalcan que fue un operario el que por error "incumple el protocolo y la normativa", al autorizar al AVE la marcha sin límite de velocidad pese a que tenía el Iryo delante
Pero no está claro por qué colapsó el sistema LZB, más allá de un error de comunicación de tres ordenadores de la red, según dijo Puente. O por qué no se había procedido ya a la sustitución del LZB, que funcionaba desde la entrada en funcionamiento de la línea, en 1992, por el más moderno e interoperable ERTMS, el estándar europeo que se licitó para el corredor Madrid-Andalucía en 2021 y que debería haberse implantado en los siguientes 52 meses (o sea, como tarde, a primeros de 2026), y que sin embargo no estaba listo. Tampoco se sabe de qué información exacta disponían en pantalla los operarios de Adif en Atocha, o si funcionaron el sistema ASFA —que detiene un tren en marcha si rebasa un semáforo en rojo sin permiso del centro de control— o el bloqueo de señalización lateral (BSL) —que entra en acción cuando cae el LZB y que busca garantizar la separación entre convoyes—. No se sabe por qué permaneció detenido el Iryo. Los sindicatos, además, denuncian sobrecarga de trabajo y falta de inversión en la red, también plantillas raquíticas que no se han redimensionado tras la liberalización del servicio.
La recomendación desatendida de la CIAF
En 2024, la ya extinta Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) aconsejó adoptar medidas técnicas para que la verificación humana no fuera la última capa de seguridad en los casos en los que esta sustituye al sistema automaticado, como ocurrió en Urda al colapsar el LZB. Ese informe de la CIAF aludía a un incidente que se produjo el 25 de junio de 2024 cuando el AVE 05903 que circulaba con el sistema ERTMS-1 rebasó indebidamente una señal que le obligaba a detenerse en la estación de Cuenca-Fernando Zóbel.
Hay muchas preguntas por responder y consejos de la CIAF por aplicar, como los que expuso tras un incidente parecido en Cuenca (pero sin muertos) en 2024: pedía implantar "medidas mitigadoras de carácter técnico" porque el humano puede fallar
En aquella ocasión, no ocurrió nada, no hubo muertos ni heridos. Pero lo que ocurrió es que tras la caída del sistema y el freno del convoy, ni el maquinista ni el responsable de circulación identificaron la señal de rebase indebido. El control ordenó que reanudara la marcha. La CIAF se dio cuenta de que cuando falla la automatización, la seguridad descansa en una autorización humana y, si no hay una capa extra de protección automática, entonces puede haber una colisión por error, que fue lo que sucedió en Urda. La comisión puso de manifiesto la necesidad de implantar medidas "mitigadoras de carácter técnico", dado que la autorización humana es "susceptible de fallar".
Accidente de tren en Toledo | Pedro Sánchez: "Todo el Estado está volcado en un triple vertiente. En primer lugar, de respuesta a la emergencia [...] En segundo lugar, el conocimiento y esclarecimiento de las causas y, finalmente, el resarcimiento, al menos desde el punto de… pic.twitter.com/lyzmTsntjI
En la dirección responden que "ni el sistema ferroviario ni el de seguridad es de Puente, y aquí el problema es que un señor ha incumplido el protocolo". "Ni el ERTMS ni el LZB tienen fallos cero. Siempre puede haber fallos, de ahí el protocolo que entra en acción después y que no se respetó", aducen. Puente también había puesto el acento en los 17 minutos que transcurrieron entre la orden de reanudar la marcha, 8.36, hasta la embestida del Iryo, 8.53, en los que nadie reparó que el AVE se estaba aproximando a una velocidad que rondaba los 200 km/h a un convoy detenido. 17 minutos en los que nadie rectificó la directriz dada.
En el núcleo duro de Sánchez creen que hay que aguantar la presión incluso frente a los socios, que son más exigentes con el Gobierno, aducen, por "el momento electoral", por la cercanía del 29-N
La Moncloa y Ferraz consideran que hay que aguantar la presión de estos días. También la que ejercen los socios, que son más exigentes con el Gobierno, indican en el aparato del partido, "por el momento electoral", por la cercanía de los comicios del 29-N.
"Nos van a caer palos y palos"
Pero la presión también viene de dentro. De dentro del propio PSOE. En la ejecutiva hay dirigentes que no entienden que Puente no se marche, que creen que la losa de 115 muertes —la suma de los fallecidos en Adamuz y los por ahora contabilizados en Urda— es demoledora, que anticipan que el partido no podrá remontar cara a las generales con un ministro tan señalado todavía en pie. "Es que como poco hasta la huelga general del 11 de noviembre nos van a caer palos y palos, y el 12 por la noche empieza la campaña. Los gritos de dimisión o cese están también entre los nuestros. Hemos pasado de una precampaña que iba muy bien, muy positiva, alegre y liderando a una situación en la que se nos ve hundidos", constata un barón provincial y parlamentario en esta última legislatura.
En Ferraz no están de acuerdo. No creen que sea una buena señal sacrificar a Puente, porque se interpretaría, a menos de un mes de las urnas, como una enmienda a la totalidad de la gestión ferroviaria. "Todo en esta vida no se puede medir en claves electorales. No ha hecho nada Puente en esto", justifican. Y él está dispuesto a resistir, cosa que no hizo Montse Mínguez, la portavoz de la ejecutiva que decidió dimitir de todos sus cargos y abandonar las listas del 29-N con la polémica por las propiedades inmobiliarias que tenía su pareja. "Ella no quiso aguantar la presión, y es respetable", explican.
Los gritos de dimisión o cese están también entre los nuestros. Hemos pasado de una precampaña que iba bien, positiva y liderando a ahora, cuando se nos ve hundidos", apunta un barón provincial
Tampoco creen en la dirección que el caso del ministro sea siquiera comparable al del president Carlos Mazón, que tuvo que dimitir un año después por la catastrófica gestión de la dana del 29 de octubre de 2024, en la que murieron más de 230 personas. "¿Cómo va a ser comparable un tío que estaba de comilona en El Ventorro con un error de un trabajador? Es de locos", se indignan.
Entre los cargos socialistas se apunta a que Puente tiene más difícil salida por su actitud, por el gatillo fácil con el que maneja su cuenta de X, desde la que en muchas ocasiones insulta a rivales (y miembros de su partido). En la dirección defienden, sin embargo, que "es el mismo tuitero que hizo una maravillosa gestión en la dana", cuando logró reconectar la zona cero de las riadas y reparar las infraestructuras dañadas en poco tiempo.
"Nadie duda de que hubo un error humano —señala un dirigente con hilo con la Moncloa—. Lo que sucede es que la gente también se pone en el lugar del pobre operario, y que nadie resiste políticamente dos accidentes de esta magnitud en un mismo año. Óscar lo sabe, y se le pudo leer en el rostro en la rueda de prensa. La cuestión es que nadie sabe cómo gestionar políticamente un impacto de este calibre a un mes de unas elecciones. Nadie sabe qué es mejor: sacrificar ya, más adelante, aguantar… No hay precedentes". Este dirigente, que conoce bien el circuito monclovita, no da nada por hecho, de modo que, como otros dirigentes consultados, no descarta que la renuncia de Puente pueda llegar más adelante: "Hay que reorientar toda la campaña y la dimisión se decidirá en función de lo que finalmente se estime menos lesivo en términos políticos. Ahora lo que toca es aguantar, pero la última palabra la tiene el presidente".
Hay dirigentes que creen que la dimisión podría llegar más tarde, porque ahora mismo no conviene ya que podría hacer más daño a la marcha de la campaña. La última palabra la tiene el presidente
Otros responsables insisten en que la situación de Puente es "insostenible", creen que Sánchez se hace daño a sí mismo y al PSOE si no le cesa, que la campaña no aguanta "ni un segundo" con el ministro en su puesto. Por ahora, sin embargo, la decisión no parece reversible. "Claro que no va a dimitir ni se lo va a pedir Pedro", resuelve una dirigente que ha formado parte de equipos pasados de Sánchez, "Óscar es su niño bonito". Un peso pesado de su núcleo de confianza, del que no quiere ni puede prescindir.
¿Dónde estás, Fátima?, ¿dónde estás, Luis?, ¿dónde estás, Antonio…? Esta última pudo haber sido la llamada de mi madre, usando torpemente por los nervios su móvil, tratando de averiguar si su hijo había sobrevivido a un trágico accidente de trenes de alta velocidad. Afortunadamente, no ha sido así en mi caso, y podré darle un abrazo este fin de semana. Pero Fátima no podrá abrazar a sus hijos ni a su marido, ni Luis, ni Jorge, ni… Así hasta sesenta y nueve personas, quizá alguna más. Pero podrían haber sido cien o doscientas, da igual. Personas todas, con familias, hijos, padres, hermanos, con amigos, con compañeros de trabajo, con vida…
Desde hace mucho tiempo, algunos tratan de convencernos de la diferencia entre siniestro y accidente. Los que trabajamos en seguros, bendita profesión, las mezclamos sin cuidado. Y no, no hay que hacerlo. Desde hace tiempo nos vienen advirtiendo los cuidadosos del marketing que siniestro es propio de nuestra actividad y que frente a los clientes suena mal. Pero ¿cómo no va a sonar mal, si siempre lo utilizamos cuando es un momento trágico para uno, unos pocos o muchos? Y veníamos hablando de accidente, accidente, accidente… Una y otra vez. Accidente, dice el diccionario, es un "suceso eventual o acción del que resulta daño involuntario para las personas o las cosas". Un accidente de coche usualmente no es un accidente. Un evento trágico como el que ocurrió ayer en Urda (Toledo), no, no es un accidente. No ha ocurrido por un "acto de Dios", como lo define la vieja teoría anglosajona del seguro: aquel acto fortuito, de fuerza mayor, extraordinario, totalmente imprevisible, exento de responsabilidad.
No, esto no ha sido un accidente, no ha ocurrido por providencia divina –perdonadme el atrevimiento–. Ha sido un evento extraordinario, terrible, pero previsible y con responsabilidades que acabarán dilucidándose. Escribo estas líneas con lágrimas, muchas, en los ojos, incapaz de asimilar por qué Fátima, o Luis, y otros muchos no amanecen esta mañana junto a sus seres queridos.
Casi cuarenta años de profesión aseguradora, unas veces atendiendo a víctimas, tantas otras trabajando en la formación para la prevención. En nuestra actividad, el accidente es genérico: ocurre por una acción humana, una imprudencia, una falta de diligencia, o simplemente ocurre porque la naturaleza o las circunstancias no humanas lo han provocado. Como aseguradores, vivimos la tragedia todos los días: niños huérfanos, padres que pierden a sus hijos, parejas jóvenes que quedan truncadas para siempre. Nuestros esfuerzos en prevención –ingentes los que desarrolla el sector asegurador; sí, ojalá nuestra actividad desapareciera para siempre porque el mundo fuera perfecto–, los del tercer sector, los de los medios de comunicación, los de las autoridades por difundir la prevención, la protección y la minimización del riesgo, no son suficientes, nunca lo son. Pero si evitamos muchas desgracias, o una sola, el esfuerzo merece la pena. Nos sentimos recompensados y felices sabiendo que cada día contribuimos a tener un mundo más seguro y feliz.
La estadística lo dice: es posible, pero no es probable. Pero desgraciadamente sí puede ser: cuando la imprevisión, la negligencia, la incompetencia afloran, puede ser, sucede
Pero toda esa felicidad se borra de golpe un solo día, en un solo instante, cuando alguien escribe en un chat de amigos: "Acaba de ocurrir un grave accidente en el AVE de Andalucía, en la provincia de Toledo". Otra vez la palabra. Y de inmediato surge en tu mente Adamuz: cuarenta y seis fallecidos, cientos de lesionados, cientos de familias destrozadas. Y comienzas a rezar y a esperar que esta vez no sea así. No, no puede ser. La estadística lo dice: es posible, pero no es probable. Pero desgraciadamente sí puede ser: cuando la imprevisión, la negligencia, la incompetencia afloran, puede ser, sucede.
Y solo nos queda rezar por los cientos de seres humanos –niños, ancianos, hombres, mujeres– que iban escuchando música, viendo una película, durmiendo, tomando un café o simplemente preparando la próxima reunión en Sevilla. Sabemos que la alta velocidad es inapelable. Que, si ocurre una desgracia, serán muchos los afectados. Y así está siendo. Muchos, demasiados, siempre demasiados.
Ahora solo cabe que aparezcan todos, todos los que faltan. Ahora solo cabe llorar a las víctimas, ahora solo cabe esperar que los supervivientes se recuperen pronto, ahora solo cabe rezar por todos, incluso si no eres creyente, y confiar en que algún día seamos capaces de construir un país mejor, una sociedad mejor, en la que todo lo evitable –los "accidentes"– se evite. Solo entonces podremos ser felices del todo.
Descansa en paz, querida Fátima; descansad en paz todos los que tuvisteis la mala fortuna de perder la vida por viajar en ese maldito tren.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, comparecerá ante la Diputación Permanente del Congreso para informar sobre los datos y las novedades relacionadas con el siniestro ferroviario producido este miércoles en la línea de AVE Madrid-Andalucía. Ello tras el choque de un tren AVE y un Iryo entre las poblaciones de Urda y Los Yébenes. Puente reacciona así después de que algunos socios hayan solicitado su comparecencia y la hayan registrado este jueves en el Congreso. Fuentes de Transportes señalan, no obstante, que el ministro comparecerá "por voluntad propia".
A primera hora, los partidos de Frente Amplio, aún constituidos como Sumar en el Congreso, registraron una solicitud de comparecencia del ministro socialista. Les siguió poco después Podemos y ERC, con un texto alternativo rubricado por Ione Belarra y Gabriel Rufián. Con este paso, Puente evita que, junto al PP, una mayoría articulada superior a 35 diputados de los 69 parlamentarios que componen la Diputación le fuercen a acudir.
Alberto Núñez Feijóo, este miércoles en una declaración desde Génova, reclamó una investigación profunda tanto del Gobierno como de la justicia, ahondar, en definitiva en las explicaciones, por lo que dificilmente no se entendería que no hubiese o un apoyo a esas iniciativas o la presentación de una propia en la Cámara para luego llegar a un punto común con el resto de agrupaciones. Este jueves, durante una visita a Urda y al Centro de Cooperación Operativa Integrado (CECOPI) junto al líder del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, y el dirigente socialista y presidente autonómico, Emiliano García-Page, Feijóo apuntó que "esta forma de gestionar" que tiene el Gobierno no puede continuar. Consideró de "frivolidad" el descargue de responsabilidades en el operario de Renfe. "Las responsabilidades políticas no se pueden asumir cuando se acabe la investigación, porque no son opcionales, son imprescindibles desde el punto de vista ético y moral", instó Feijóo a la dimisión de Puente. A diferencia de Frente Amplio, Podemos o ERC, los populares evitaron concretar si pedirían la presencia de Puente en la Diputación, a la espera de conocer más detalles. También sobre su futuro. En la cuerda floja, el socialista aún está decidido en no dimitir.
Puente toma el mismo camino que otros representantes del PSOE durante los últimos meses, por ejemplo Pedro Sánchez, que tras se presionado y solicitado, dio explicaciones por las novedades sobre las investigaciones sobre corrupción, sobre el 'caso Leire' o por el rescate de Plus Ultra, la presunta relación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y la derivada de las joyas, la reacción del PSOE ha seguido un patrón: solicitar por iniciativa propia la comparecencia. Sánchez lo hizo en julio tras apretarle los socios.
Críticas entre los socios del Gobierno
A las demandas de "responsabilidades políticas" de Frente Amplio este miércoles y a su solicitud de una "auditoría independiente", se unió la solicitud de la candidata a la presidencia del Gobierno, Ada Colau, para que Puente haga un ejercicio de "transparencia". Más duro fueron desde Podemos. La candidata por Madrid a las generales y número 'dos' de la formación, Irene Montero, arremetió con que se ponga en el foco el "error humano" al que se aferra el Ejecutivo en las primera horas y aún con la investigación en marcha. "Todo el mundo ve que el sistema falla, que la liberalización y el negocio tiene consecuencias", aludión, en todo caso, la entrada al sistema ferroviario de compañías privadas como Ouigo e Iryo.
En esa línea se posicionó Colau poco después de conocer que Puente acudirá al Congreso. "Es inaceptable el señalamiento a los trabajadores. Un error humano no puede exolicar una tragedia provocada por errores de un sistema de seguridad complejo". Desde Compromís, aliado electoralmente con el Frente, pero con autonomía, Joan Baldovi cargó sin aludir directamente a Transportes sobre la "despreciable" filtración de los audios en medios entre el personal de Adif y los maqunistas de los dos trenes que chocaron.
Los familiares de las personas desaparecidas tras el accidente ferroviario de Urda viven la travesía de un vacío informativo que aumenta su agonía según transcurren las horas de espera, mientras las autoridades cotejan denuncias, listas de pasajeros y pruebas de ADN. Han pasado más de 24 horas y los familiares se mueven para dar con respuestas, que seguramente llegarán por una llamada telefónica de la Guardia Civil.
El día del accidente los familiares pasaron de los puntos de información a las dependencias policiales para dar muestras de ADN y ahora sólo pueden esperar. En el punto de atención habilitado en Atocha se dejan caer algunos familiares, muy pocos, un día después.
“Buscan información, porque no tienen; es lo que les falta”, explica Andrés Horcajo, persona de contacto para asistencias, familiares y víctimas del punto de información de Atocha. Desde la apertura del centro de atención, los equipos han atendido a 157 familiares, aunque la información disponible sigue siendo escasa y, en muchos casos, se reduce a esperar. “Si hay información se les da, pero desgraciadamente la información que tenemos suele ser poca”, asegura. El único mensaje que pueden dar es el de estar a la espera.
La confirmación de un fallecimiento no se comunica en esos espacios, sino que corresponde a la Guardia Civil, previa autorización judicial y una vez realizadas las verificaciones de ADN. Mientras tanto, los familiares permanecen atrapados entre listados de desaparecidos y denuncias que aún deben concordarse.
Buscar, moverse, agarrarse a una esperanza
Muchos familiares han recorrido Urda, Toledo y Madrid en busca de cualquier dato. Algunos acudieron primero a los pabellones habilitados y después se desplazaron a la comandancia de la Guardia Civil en Toledo, donde se centraliza parte de la información.
accidente ferroviario de Urda, describe esa movilidad como una reacción comprensible: “Es una búsqueda de respuestas… la sensación de estar haciendo algo también forma parte de este proceso”. Tras horas sentados, revisando noticias y esperando, moverse les permite sentirse útiles o creer que se acercan a una respuesta.
La incertidumbre es el denominador común, pero cada familia procesa la situación de manera distinta. “Hay familias que lo viven con más incertidumbre, algunas están muy unidas y se basan en eso, en esa unidad que tienen de apoyo. Es verdad que la inquietud y la incertidumbre es algo que se repite entre la mayoría, pero luego cada familia y cada situación son un mundo”, asegura.
Los equipos detectan tristeza y dolor intensos, junto con sentimientos de culpa, miedo y enfado que pueden aparecer de forma desigual. Los psicólogos insisten en que no existe un duelo lineal ni una única reacción “correcta”. Su trabajo consiste en validar lo que sienten las familias, prepararlas para lo que pueda suceder y recordarles la importancia de mantenerse unidas, descansar cuando puedan y no quedarse aisladas.
Algunos familiares que acudieron a los centros de atención recibieron el consejo de volver a casa a descansar, pero muchos continuaron llamando durante la noche para preguntar si había novedades. Otros decidieron permanecer cerca de los puntos de información, incapaces de resignarse a esperar en casa una llamada.
Esa vigilia prolongada agrava el agotamiento físico y emocional. Los equipos de atención intentan recordarles que cuidarse también forma parte de la espera: comer, descansar aunque sea brevemente y apoyarse en otros familiares puede ayudarles a afrontar las horas siguientes, aunque ninguna recomendación elimine la angustia de no saber.
Para muchas familias, cada hora sin noticias mantiene abiertas dos posibilidades contradictorias: la de encontrar a su ser querido con vida y la de recibir una confirmación definitiva de su muerte. Esa oscilación constante entre esperanza y temor convierte la espera en un sufrimiento propio, distinto del duelo, porque impide empezar a elaborar la pérdida.
Los profesionales evitan dar falsas expectativas, pero tampoco cierran la puerta a la posibilidad de que aparezcan más datos. Su objetivo es preparar a los familiares para cualquier escenario, sin decidir por ellos cómo deben sentirse ni cuándo deben asumir lo que todavía no han podido confirmar.
Un apoyo que debe continuar
La atención inicial en los pabellones y centros habilitados es solo el comienzo. Cuando pase la emergencia y los equipos de primera intervención se retiren, muchas familias seguirán necesitando acompañamiento para procesar lo ocurrido, especialmente si la espera se prolonga o si termina en una pérdida confirmada.
Cruz Roja ofrece recursos gratuitos de apoyo posterior, como “Cruz Roja te acompaña” y “Cruz Roja te escucha”, pensados para quienes necesiten continuidad psicológica.
El líder del PP se ha desplazado este jueves a la localidad toledana de Urda para conocer de primera mano el epicentro del terrible accidente ferroviario con un saldo de 69 fallecidos. Allí ha visitado el puesto de mando avanzado donde se ha reunido con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, al que ya telefoneó el pasado miércoles, y con Manuel Galán, el alcalde de la localidad que se volcó en asistir a los heridos en las primeras horas del accidente.
A estas horas nadie del Ejecutivo se ha puesto en contacto con el líder del primer partido de la oposición, según ha revelado el propio Alberto Núñez Feijóo en unas breves declaraciones ante la prensa. A cambio "he sido atendido muy cordialmente por Page y yo se lo agradezco mucho". Ha sido el presidente autonómico socialista el que le ha informado de las circunstancias de la tragedia dente en una cita a la que también asistían el delegado del gobierno, José Pablo Sabrido, y los responsables de Protección Civil.
En declaraciones a la prensa y sin abandonar unn tono institucional, Feijóo, no ha querido explicitar una petición de dimisión del ministro Óscar Puente, pero sí ha apelado a que las "responsabilidades políticas no son opcionales sino imprescindibles desde el punto de vista ético y moral". Al hilo de esta reflexión, defiende que la política "no consiste en descalificar, en hablar, sino en hacer". Y para ejercer un cargo "se necesitan experiencia, gestión y rigor", todo una carga de profundidad contra el titular de Transportes. Por tanto, ha proseguido, "los nombramientos tienen que hacerse a personas que tengan trazabilidad y experiencia, que se llegue aprendido". Ante las insistencia de las preguntas respecto a si Puente debe dejar su cargo, Feijóo señala que "yo sé lo que haría, primero en el nombramiento; segundo, durante la ejecución, y tercero con los accidentes reiterados" de la alta velocidad.
"Cabeza fría" y "respeto" a los fallecidos
Tras apelar la "cabeza fría" y al respeto a los fallecidos, ha insistido en que "o te rodeas de gente que sabe o te pasan cosas como esta", de modo que la "gestión rigurosa y la experiencia contrastada, volverán sin duda porque es imprescindible para nuestro país". "Más de cien muertos en dos accidentes en ocho meses y en el mismo corredor ferroviario conlleva un cuestionamiento. Los españoles necesitan respuestas y se preguntan qué pasa en la alta velocidad", ha subrayado.
Acompañado del líder del PP castellanomanchego, Paco Núñez, ha informado que se mantiene en contacto con antiguos cargos de Renfe, Adif y Fomento "para establecer una serie de conclusiones". También con el accidente de Adamuz pusieron en marcha este 'consejo de expertos' para analizar las causas de aquel accidente.
El consejero delegado de Iryo, Fabrizio Favara, explicó hace tres semanas en el Senado que los maquinistas de la empresa venían avisando a Adif de que, en la línea Madrid-Sevilla, cuando sus trenes se paran como consecuencia de la desconexión de la señal de tierra --provocada por ejemplo por un fallo del sistema LZB-- después les cuesta "bastante tiempo reconectarse y empezar nuevamente el servicio".
En la mañana de este miércoles se produjo un fallo en el sistema LZB que dejó seis trenes parados, entre ellos los dos que colisionaron este miércoles a la altura de Urda (Toledo), provocando un accidente que ha costado la vida al menos a 69 personas.
En concreto un AVE de Renfe, que tras el parón retomó la marcha a su velocidad normal cuando así se lo indicaron desde el centro de mando de Adif, chocó con un Iryo que seguía parado en la vía más adelante porque no había podido reemprender la marcha, tal y como comunicó su maquinista al mismo centro de control.
Durante su comparecencia del pasado día 5 de octubre ante la comisión de investigación sobre el estado de la red ferroviaria que se creó en el Senado tras los accidentes ferroviarios ocurridos en enero Adamuz y Gelida (Barcelona), se preguntó al consejero delegado de Iryo qué incidencias relacionadas con la vía o con la infraestructura en el Corredor Madrid-Andalucía comunicaron los maquinistas o los servicios técnicos de Iryo a Adif el año pasado.
Un sistema seguro pero "bastante antiguo"
Favara contestó que la mayoría de las comunicaciones de los maquinistas de Iryo en 2025, estaban relacionadas con la línea Madrid-Barcelona, pero que en la línea Madrid-Sevilla el "asunto más frecuente" tenía que ver con el sistema de señalización LZB.
"Sobre la de Madrid-Sevilla, el asunto más frecuente, independientemente de algún hecho extraordinario, como un incendio, es que sobre el estado de la red ferroviaria en España está conectado con el sistema de señalización LZB, que es un sistema seguro, pero bastante antiguo, y cada vez que la señal del tren se desconecta de la señal de tierra, el tren se para. No se puede mover y lleva bastante tiempo reconectarse y empezar nuevamente el servicio", figura en el Diario de Sesiones del Senado, recogido por Europa Press.
Favara también señaló que las reglas establecen que es quien conduce el tren quien, cuando tiene evidencia de algo que afecta a la marcha del tren, debe avisar al Centro de regulación del tráfico de Adif. Eso fue lo que hizo la maquinista del Iryo siniestrado en Urda, que informó a Adif de que el tren no le permitía reiniciar el sistema LZB, por lo que seguía detenido en la vía.
La exministra de Empleo y Seguridad Social Fátima Báñez falleció el miércoles en el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), en el que se vieron implicados un tren de Iryo y un AVE de Renfe que cubrían la ruta entre Madrid y Sevilla. Así lo ha confirmado el portavoz del PP, Borja Sémper este jueves.
Báñez viajaba a bordo del Iryo con destino a la capital andaluza, donde tenía previsto participar en un acto con motivo del Día de la Empresa organizado por la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA). La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), de cuya fundación era presidenta, había confirmado horas después del siniestro que la exministra se encontraba entre los pasajeros del convoy.
Los dos trenes habían partido de Madrid con destino a Sevilla cuando se produjo el accidente esta mañana entre Los Yébenes y Urda, en la provincia de Toledo. Renfe confirmó que uno de los vehículos implicados era el AVE que había salido de Madrid-Puerta de Atocha a las 8.00 horas con destino a Sevilla-Santa Justa.
Báñez presidía la Fundación CEOE desde 2020, después de haber abandonado la primera línea política tras casi dos décadas como diputada y cerca de siete años como integrante del Gobierno de Mariano Rajoy.
Casi siete años al frente de Empleo
Nacida en San Juan del Puerto (Huelva) en 1967, Fátima Báñez fue ministra de Empleo y Seguridad Social entre diciembre de 2011 y junio de 2018, durante los dos gobiernos de Mariano Rajoy. Su etapa en el Ejecutivo estuvo marcada especialmente por la reforma laboral de 2012, aprobada en los años más duros de la crisis económica y convertida en uno de los principales ejes de la política económica del Partido Popular.
La reforma modificó profundamente las relaciones laborales y reforzó la flexibilidad de las empresas, al tiempo que provocó un fuerte rechazo entre los sindicatos y la oposición. Durante sus años al frente del Ministerio, Báñez también tuvo que gestionar unas cifras de desempleo que llegaron a superar el 26% durante la crisis y posteriormente acompañó la recuperación del mercado laboral.
Entre agosto y noviembre de 2016 asumió además el despacho ordinario del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad después de la salida de Alfonso Alonso, que abandonó el Gobierno para presentarse como candidato del PP a lehendakari. Dolors Montserrat asumió posteriormente la cartera.
Licenciada en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia Comillas-ICADE, completó su formación con estudios de posgrado en Administración y Dirección de Empresas en Harvard y un programa de Liderazgo para la Gestión Pública en el IESE.
Su carrera política había comenzado años antes en Andalucía. En el año 2000 llegó por primera vez al Congreso de los Diputados como representante por Huelva, circunscripción por la que mantuvo su escaño durante seis legislaturas. Antes de entrar en el Gobierno desempeñó distintas responsabilidades económicas dentro del Grupo Parlamentario Popular y de la dirección del PP andaluz.
Tras la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de La Moncloa en junio de 2018, Báñez permaneció todavía unos meses en el Congreso y abandonó definitivamente la Cámara en 2019. Un año después fue nombrada presidenta de la Fundación CEOE, desde donde desarrolló iniciativas relacionadas con el empleo, la formación, el talento y la colaboración entre empresas y sociedad.
La Comunidad de Madrid ha desplegado un amplio operativo de emergencia a través de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 para colaborar en la respuesta al accidente registrado en Toledo. El suceso, ocurrido en la mañana de este miércoles, ha involucrado a un convoy AVE operado por Renfe y a un tren de la compañía Iryo, ambos en la ruta que conecta la capital con Sevilla. Ante la entidad del siniestro, la administración autonómica ha activado sus recursos de intervención directa y asistencia.
Como parte de la respuesta inicial, la Dirección General de Protección Civil ha puesto en marcha el servicio de atención a familiares en la estación madrileña de Atocha. En este recinto se han desplegado diez efectivos del equipo ERIVE junto a un completo equipamiento logístico de soporte. El dispositivo cuenta con ambulancias, vehículos todoterreno y un camión articulado provisto de carpas, camillas e iluminación para la emergencia.
El Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid ha destinado al área afectada a 27 efectivos especializados en tareas de salvamento. La dotación incluye tres bombas rurales pesadas, tres furgones de rescate y mandos de coordinación. Las unidades permanecen articuladas sobre el terreno para actuar según los requerimientos de la intervención.
En el apartado sanitario, el SUMMA112 ha movilizado a medio centenar de profesionales junto a un amplio abanico de medios de transporte asistido. Entre ellos destacan un helicóptero medicalizado, dos UVI móviles y diez unidades de Soporte Vital Básico. Además, el despliegue incorpora vehículos de intervención rápida y unidades especiales para situaciones de catástrofe.
De forma simultánea, en la estación de origen se ha establecido un punto de apoyo atendido por psicólogos y personal sanitario para acompañar a los allegados. Asimismo, el Consorcio Regional de Transportes ha puesto a disposición su flota de autobuses interurbanos para el traslado de viajeros. Esta medida busca colaborar activamente con el Ministerio de Transportes y la Junta de Castilla-La Mancha.
Finalmente, los responsables de la agencia ASEM112 mantienen un seguimiento continuo de la emergencia para reajustar los medios en función de la evolución. Las autoridades han confirmado que los dispositivos asistenciales continuarán activados mientras lo requiera la situación.
El atletismo español está de duelo por la muerte deJulieta Gallego, saltadora de longitud de 24 años que figura entre los 69 fallecidos en el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), según ha confirmado este jueves la Real Federación Española de Atletismo (RFEA).
"La familia del atletismo español se une al dolor por el fallecimiento de Julieta Gallego, atleta de la A.D. Sprint, en el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo)", ha escrito la RFEA en sus redes sociales.
"Queremos trasladar nuestro pésame y todo nuestro apoyo a su familia, seres queridos y compañeros de club", ha añadido la federación.
Su trayectoria deportiva
Julieta Gallego desarrolló su carrera deportiva en la Asociación Deportiva Sprint, donde compaginó la práctica del salto de longitud con las pruebas de velocidad, especialmente los 60 metros.
Su mejor registro en longitud, 5,90 metros, la situó entre las atletas destacadas de su generación en categorías de formación, y su participación en el Campeonato de España sub-23 en pista cubierta de 2023, disputado en Antequera (Málaga), reflejó su progresión dentro del atletismo nacional.
El homenaje de su club
Por su parte, y tal como apunta EFE, la madrileña Asociación Deportiva Sprint también ha lamentado la muerte de la joven promesa del atletismo español: "Estamos con el corazón encogido y queremos trasladar nuestro más sentido pésame a su familia, amigos, compañeros y a todas las personas que la querían".
El club guardará un minuto de silencio en memoria de Gallego este jueves en las pistas de atletismo de las escuelas de Paracuellos y Santa Ana.
La circulación de la línea de alta velocidad entre Madrid y Levante está afectada por retrasos, debido a que un tren Ouigo que va de Murcia a Valladolid permanece detenido en Aranjuez (Madrid), tras sufrir un enganchón de catenaria que afecta al suministro eléctrico.
El gestor ferroviario Adif ha informado de que la incidencia técnica se localiza en la catenaria (el cable eléctrico aéreo fijo que transmite la energía a lo largo de las vías) y el pantógrado (el brazo mecánico móvil instalado en el techo del tren para recoger esa electricidad) entre Valdemoro (Madrid) y Villarrubia de Santiago (Toledo).
La operadora Ouigo ha explicado que el tren 6775 Murcia-Valladolid ha sufrido un enganchón de catenaria en un túnel a la altura de Aranjuez (Madrid), donde se encuentra detenido.
Según señala, no hay daños personales y está coordinando ya el envío de un tren para realizar el transbordo de los pasajeros a la mayor brevedad y continuar su viaje hasta Madrid-Chamartín.
Aquellos viajeros que continuasen su trayecto hasta Segovia y Valladolid lo harán en autobús.
En el caso de los viajeros cuyo trayecto fuese Madrid-Valladolid, el servicio se cancela y se aplica la máxima política de compensación: cambio gratuito del billete o su devolución íntegra.
Adicionalmente, los viajeros recibirán una compensación equivalente al 200% del coste del billete.
Por su parte, Renfe ha indicado que, como consecuencia, la circulación por la vía I entre Valdemoro y Villarrubia de Santiago se encuentra interrumpida.
Esta incidencia se produce 24 horas después del accidente ferroviario de Urda (Toledo), en el que al menos han fallecido 69 personas y más de un centenar han resultado heridas.
Adif asegura que está trabajando para solventar la incidencia con la mayor brevedad posible.
Julio Iglesias ha calificado de "injusticia" el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en Urda (Toledo), donde han fallecido -por el momento- 69 personas, y ha criticado la "falta de cuidado" de las infraestructuras y que no se siga "las normas de mantenimiento de las estructuras modernas".
Así lo ha expresado el cantante en un comunicado que ha publicado en una historia en su perfil de Instagram. "Todos podríamos habernos subido a este tren. Mi alma podría haber viajado en él", ha señalado Julio Iglesias.
El cantante ha trasladado su pésame a los familiares "angustiados" de los fallecidos por "culpa de la falta de cuidado de las nuevas infraestructuras". "Las personas que han perdido la vida, sus familiares, sus amigos, quienes los quieren y todos nosotros, los que amamos profundamente la vida, estamos angustiados por no haber seguido las normas de las estructuras modernas", ha afirmado.
En este sentido, ha sostenido que las nuevas técnicas hacen posible que las comunicaciones "sean más rápidas y que todo se modernice", pero al mismo tiempo defiende que necesitan "que se cuiden y se vigilen profundamente".
"Todo lo que avanza en la vida tiene que ir siempre acompañado de una revisión exhaustiva de lo que se ha construido", ha explicado.
El corredor ferroviario entre Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía sigue completamente cerradotras el grave accidente de tren en Urda (Toledo). Con miles de desplazamientos en el aire a las puertas del puente de Todos los Santos y una huelga estatal de maquinistas de Semaf activa este jueves, el cómo llegar al sur peninsular ha desatado una oleada de dudas entre miles de usuarios.
Quienes necesiten desplazarse en las próximas horas o tengan un billete comprado se encuentran con un escenario complejo pero con varias opciones. A continuación, una guía práctica para saber qué transportes funcionan, cuáles no y qué pasos dar para no perder el dinero.
¿Hasta cuándo estará cortada la alta velocidad?
La respuesta corta es que no hay una fecha oficial de vuelta. Retirar los trenes y arreglar la infraestructura llevará semanas de trabajo técnico, lo que ha obligado a las compañías a frenar la venta de billetes.
Renfe ha bloqueado comercialmente el corredor hasta el 13 de diciembre, aunque reactivará el servicio si Adif repara la vía antes. Por su parte, Iryo ha cancelado todas sus salidas desde Atocha al sur y no permite comprar plazas en su web antes del 9 de noviembre. Mientras, Ouigo ha suspendido todas sus circulaciones al menos hasta el 2 de noviembre incluido.
Dentro de este parón generalizado hay dos excepciones. El trayecto de alta velocidad entre Madrid y Toledo sigue operando con total normalidad, al igual que los trenes internos en territorio andaluz que cubren la ruta entre Sevilla y Málaga.
Trenes: lanzaderas más lentas que coinciden con la huelga y plan especial desde este viernes
Viajar hoy en tren entre Madrid y Andalucía es inviable, pero Renfe ha habilitado un servicio especial de trenes AVANT por la red convencional para conectar la capital con Ciudad Real y Puertollano, un desvío provisional que añade en torno a una hora y media al tiempo de viaje habitual.
Quienes tengan que viajar este jueves deben tener en cuenta, además, que la huelga convocada por Semaf puede alterar los trenes protegidos por servicios mínimos. Por ello, la recomendación oficial es aplazar cualquier viaje que no sea imprescindible.
Salidas desde Madrid-Atocha: 08:00, 10:30, 12:00, 14:00, 16:30, 18:00, 20:00 y 22:30 h.
Salidas desde Ciudad Real: 07:15, 09:00, 11:00, 13:30, 15:00, 17:00, 19:30 y 21:00 h.
Salidas desde Puertollano: 04:45, 06:45, 08:15, 10:00, 12:00, 15:30, 18:15 y 20:15 h.
Viajes a Andalucía a partir del viernes
Para llegar más al sur, hasta Córdoba, Sevilla o Málaga, habrá que esperar a mañana, viernes 30 de octubre. Renfe activará un plan combinado de trenes convencionales y transbordos en autobús cuyos horarios exactos se publicarán en las próximas horas.
Viajar en avión: vuelos de refuerzo y tarifas con precio tope
El avión se ha colocado como la vía más rápida para trayectos urgentes. Sin embargo, la avalancha de demanda ha provocado que los precios de los billetes vuelvan a multiplicarse. En muchas plataformas las opciones directas están prácticamente agotadas o arrojan combinaciones con escalas a tarifas desorbitadas.
Para mitigar esta situación, Iberia ha fijado un tope en sus tarifas hasta el domingo 8 de noviembre. Ningún billete con salida o destino en Andalucía superará los 99 euros en clase turista o los 149 euros en Business.
Además del límite en los precios, la aerolínea ha sumado tres vuelos de ida y vuelta adicionales (dos a Málaga y uno a Sevilla) y ha cambiado sus aviones por modelos Airbus A321 de mayor capacidad, lo que añade 520 asientos diarios. Air Europa también ha programado frecuencias extra diarias. Para dudas o cambios de billete, Iberia mantiene operativo su teléfono gratuito.
Los autobuses cuentan con un refuerzo masivo de plazas
El transporte por carretera es ahora mismo la alternativa terrestre con mayor capacidad. La patronal Confebus ha confirmado que sus empresas han llegado a multiplicar por cinco el número de plazas habituales para absorber la avalancha de viajeros hacia el sur.
Socibus: cubre trayectos desde la Estación Sur de Méndez Álvaro hacia Córdoba, Sevilla, Cádiz, Huelva y Jaén.
ALSA y Movelia: centralizan las salidas directas desde Madrid a Granada, Málaga, Jaén y Almería.
El ritmo de venta es muy alto y los asientos se agotan con rapidez. Conviene comprar el billete por la web de las compañías antes de desplazarse a Méndez Álvaro, donde las taquillas registran largas colas y apenas queda disponibilidad en el momento.
Carretera: autovías despejadas y falta de coches de alquiler
Viajar por carretera en coche particular no presenta ahora mismo complicaciones de tráfico vinculadas al accidente. La autovía A-4 está despejada y mantiene la fluidez habitual tanto hacia Córdoba y Sevilla como en sus enlaces hacia la Costa del Sol por la A-45 o hacia Granada por la A-44.
El problema aparece al intentar alquilar un vehículo. Las oficinas de las principales compañías en la estación de Atocha y en el aeropuerto de Barajas se han quedado prácticamente sin coches disponibles, y los pocos vehículos que quedan en catálogo muestran tarifas desorbitadas. Ante este escenario, plataformas de viaje compartido como BlaBlaCar se han convertido en la opción más accesible para encontrar hueco hacia el sur sin pagar sobrecostes.
Qué pasa con tu billete de tren y cuáles son tus derechos como viajero
Si tu tren ha sido cancelado, estas son las opciones y advertencias que recuerda Facua:
Devolución íntegra o cambio gratis:Renfe, Iryo y Ouigo permiten solicitar el reembolso del 100% del billete o cambiar la fecha sin coste alguno desde sus respectivas webs y aplicaciones, sin necesidad de ir a la estación.
Gastos por cuenta propia: si decides comprar por tu cuenta un billete de autobús, un vuelo o alquilar un coche para llegar a tu destino, las operadoras de tren no asumirán ese sobrecoste. Solo están obligadas a devolver el importe del billete que no se ha podido utilizar.
Para gestiones presenciales o dudas urgentes, Renfe e Iryo mantienen abiertas y con personal de atención continuada las salas de las estaciones de Madrid-Atocha, Sevilla-Santa Justa, Córdoba y Málaga-María Zambrano.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, participó este jueves en la reunión de seguimiento tras el terrible accidente de tren en Urda, en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), en Toledo. Y su mensaje a la ciudadanía fue básicamente el mismo que el de ayer, a las pocas horas de que se produjera la tragedia, que se trabaja "día y noche" para esclarecer "hasta el último detalle" de lo ocurrido y que se reforzará la seguridad del sistema ferroviario para que "no vuelva a suceder nunca más" una catástrofe como la sufrida ahora o como la que tuvo lugar en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero, hace nueve meses.
Sánchez compareció ante los medios acompañado del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien actualizó la cifra de fallecidos —son ya 69, uno más respecto a ayer— y de heridos: de los 110 ingresos en los hospitales de la región, 60 están de alta y 50 permanecen en distinto estado de preocupación, aunque de los 15 en código rojo, los cuatro que se presumían más graves están evolucionando "positivamente". El presidente regional apuntó que este jueves seguirán los movimientos de grúa, especialmente "sobre el vagón que queda volcado", aunque no cree que haya muertos debajo de él. A la reunión del Cecopi también acudieron los ministros del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y Transportes, Óscar Puente.
Sánchez remarca que "todo el Estado" está volcado en la "respuesta" ante la emergencia, el esclarecimiento de lo sucedido y el "resarcimiento material" a los familiares de las víctimas
El presidente del Gobierno agradeció su labor a los trabajadores públicos que estuvieron "durante horas" en el lugar del accidente, a la Cruz Roja, al 112, a los servicios de asistencia psicológica que ayudan a los familiares de las víctimas. Y justo a continuación trasladó "a toda la ciudadanía" que todas las instituciones que forman parte del Estado, "desde el pequeño municipio al Gobierno de España", están "trabajando día y noche para no solo dar una respuesta a los familiares de las víctimas, sino, por supuesto, también para esclarecer hasta el último detalle de esta tragedia y, por supuesto, reforzar la seguridad para que esto no vuelva a suceder, nunca más".
Accidente de tren en Toledo | Pedro Sánchez: "Todo el Estado está volcado en un triple vertiente. En primer lugar, de respuesta a la emergencia [...] En segundo lugar, el conocimiento y esclarecimiento de las causas y, finalmente, el resarcimiento, al menos desde el punto de… pic.twitter.com/lyzmTsntjI
Fue el mensaje de cariz más político de Sánchez este jueves, sin llegar al subrayado que ayer lanzó desde Urda, que "no es asumible" para un país como España sufrir dos accidentes de tren de esta envergadura en un mismo año. Hoy no hubo ese aviso. Se centró en la parte más operativa de la tragedia. Quiso resaltar que "todo el Estado" está volcado, primero, en la "respuesta ante la emergencia", para levantar los cadáveres y proceder a su identificación y también para filiar y asistir a los heridos. Dos, el "conocimiento y esclarecimiento de cuáles han sido las causas que han originado este terrible accidente ferroviario". Y tres, algo que llegará posteriormente, que es el "resarcimiento material", la indemnización, que el Estado abone a los familiares de las víctimas.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente; el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska; la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, durante la reunión del Cecopi en el Centro 112 de Toledo, este 29 de octubre de 2026. | EUROPA PRESS / JUANMA JIMÉNEZ
Sánchez enfatizó que "desde el primer momento" el Gobierno puso en marcha el Plan General Estatall de Emergencia de Protección Civil, movilizando efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), de la Policía, de la Guardia Civil y de Protección Civil que han estado trabajando "bajo el mando y la coordinación" de la Junta de Castilla-La Mancha "y todo el operativo que distintas administraciones han puesto en marcha para dar una respuesta rápida, urgente y eficaz a esta tragedia".
El presidente agradece la "coordinación" y "profesionalidad" de "todos los servidores públicos de las distintas administraciones que, sin duda alguna, están dando lo mejor de sí mismos"
El jefe del Ejecutivo agradeció la "coordinación" y "profesionalidad" de "todos los servidores públicos de las distintas administraciones que, sin duda alguna, están dando lo mejor de sí mismos". También recordó que Renfe ha puesto en marcha un plan de asistencia a las víctimas y sus familiares, habilitando un número de teléfono (900 10 10 20) y un centro de asistencia en distintas estaciones de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, igual que han hecho lo propio Iryo —la compañía cuyo tren fue embestido por el AVE a las 8.53 de este miércoles— y Adif, el gestor ferroviario.
A punto de cumplir las nueve de la mañana de este miércoles, los servicios de emergencia se movilizarontras confirmarse la colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo cerca de la estación de Urda (Toledo). Bomberos, Guardia Civil, sanitarios y efectivos de la UME se encontraron con varios vagones descarrilados y caídos por un terraplén.
El balance oficial provisional asciende ya a 68 fallecidos —44 pasajeros de Iryo y 24 del AVE—, además de numerosos heridos trasladados a hospitales de la zona. Mientras continúan las labores de rescate, queda por esclarecer qué provocó una tragedia de esta magnitud y si su origen estuvo en un fallo humano, en deficiencias técnicas o en una combinación de factores.
El accidente de Urda se suma a una cadena reciente de siniestros en la red ferroviaria española que comenzó el pasado 18 de enero de 2026, cuando la alta velocidad sufrió un grave accidente en Adamuz (Córdoba), dentro de la línea Madrid-Andalucía. Aquella colisión provocó la muerte de 46 personas y dejó más de 160 heridos. Apenas dos días después, el 20 de enero, la borrasca Harry provocó el derrumbe de un muro sobre la vía en Gelida (Barcelona), en la línea R4 de Rodalies de Cataluña, causando la muerte de un maquinista en prácticas y heridas a más de 40 pasajeros.
Estos hechos desencadenaron un debate parlamentario que acabó en la Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible del Congreso de los Diputados. La dirección de Renfe sostuvo que sus trenes y personal cumplían con todas las normas e inspecciones de seguridad, señalando a la empresa pública como una afectada más por los fallos de la infraestructura.
Por su parte, la creación de la Asociación de Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz —el 25 de febrero de 2026— y la intervención de su presidente en la comisión de investigación del Senado pusieron voz al malestar de los afectados, que criticaron la falta de coordinación inicial en las llamadas al 112 y reclamaron una investigación que aclare lo ocurrido, determine responsabilidades y permita implantar sistemas capaces de detectar fallos en las vías en tiempo real.
La investigación técnica correspondía a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) regulada por un Real Decreto y cuyo trabajo consistía en analizar las posibles causas del accidente; desde el estado de las vías y los trenes hasta los sistemas de señalización, los procedimientos operativos y los factores humanos. Cuando detectaba deficiencias, formulaba recomendaciones de seguridad, pero no era la encargada de determinar responsabilidades.
Con todo esto, la CIAF recogía pruebas, encargaba el análisis técnico y elaboraba un informe final, que debía publicarse, por regla general, en un plazo de doce meses. Sin embargo, la Comisión tenía una limitación: identificar las causas y emitir recomendaciones no garantizaba que las medidas se aplicasen ni que los fallos se detectasen a tiempo.
Respecto a su composición y mecanismo de designación, los miembros del Pleno de la CIAF –un Presidente y los cinco vocales– no eran elegidos internamente por el propio organismo, sino nombrados por el Ministro Transportes, en su momento de Fomento, tras la comparecencia e informe de los candidatos ante la comisión competente del Congreso de los Diputados. Eran seleccionados entre profesionales de reconocido prestigio en el sector para un mandato fijo e inamovible de seis años no renovables.
Una sola autoridad para investigar trenes, barcos y aviones
Pero el Gobierno aprobó en 2024 las tres comisiones que antes investigaban por separado los siniestros de trenes (CIAF), aviación (CIAIAC) y barcos (CIAIM). La gran novedad de esta entidad radicaba en su teórica independencia del Gobierno: cuenta con presupuesto propio, un Consejo independiente para tomar decisiones y una unidad especializada exclusivamente en atender a las víctimas y a sus familias durante todo el proceso.
El objetivo central era claro: evitar que el Ministerio investigase sus propias infraestructuras. Sin embargo, el Consejo de Ministros aprobó en julio el nombramiento del presidente y de los consejeros de la nueva comisión que se ha hecho cargo de las investigaciones que ya se encontraban en curso como la de Adamuz.
El presidente del organismo es el capitán marítimo Gonzalo Julián Guillén Espejo-Saavedra, mientras que los consejeros son Jorge Navacerrada Álvarez y José Antonio Pañero Huerga como expertos ferroviarios; Verónica Elvira Olalla com experta en el ámbito aéreo; y Nuria Obiols Vives y Juan Andrés Pérez Pérez como expertos marítimos. María Teresa Lumbreras Encinas renunció a la semana siguiente de ser nombrada.
Con todo ello, la llegada de la AITAT no busca romper con el trabajo técnico que ya hacía la CIAF, sino trasladar sus investigaciones a un entorno de mayor independencia, permitiendo que los peritos continúen con sus análisis sin interrupciones. Sin embargo, ante siniestros de la magnitud de Urda o los antecedentes de Adamuz y Gelida, la respuesta pública no agota el mandato legal con la apertura de causas judiciales o la emisión de informes técnicos.
A diferencia de un sistema de cooptación interna, la AITAT no nombra a sus propios miembros; su Estatuto impone un trámite de consulta pública para recabar propuestas del sector, las candidaturas son seleccionadas por el Ministerio de Transportes, que según está regulado, deben comparecer obligatoriamente ante la comisión competente del Congreso de los Diputados para su examen e informe, y son finalmente nombradas por Real Decreto del Consejo de Ministros.
Con todo esto, la creación de la AITAT y las ayudas a las víctimas mediante el plan PAVAFF buscan mejorar la investigación y la atención a los afectados, pero la obligación de garantizar la seguridad ferroviaria, que está recogida en el artículo 64 de la Ley del Sector Ferroviario, atribuye responsabilidades tanto a los administradores de la infraestructura, como ADIF, como a las empresas ferroviarias.