❌

Reading view

Un año con Alcalá Norte: un grupo disfuncional ante el reto de su segundo disco

Hoy no parece un buen día para quedar con Alcalá Norte. Carlos Elías, el guitarrista, pasó una noche regular, aquejado de una incómoda infección de garganta. Álvaro Rivas, cantante, apenas pegó ojo y vomitó ocasionalmente. “Algo me debió sentar mal”, aduce. De Jaime Barbosa (batería) y Pablo Prieto (bajista) poco se sabe, y no asomarán la cabeza en toda la mañana. La única que se presenta despejada es Laura de Diego, la teclista. Pero se le tuerce el gesto a los pocos minutos de entrar en el estudio madrileño donde se graba el nuevo disco del grupo. Rivas habla sobre el pudor que le da escribir canciones con estribillos proclives a que la audiencia desate sus gargantas, como si eso fuera algo sencillo. “El otro día me comentó Jota [líder de Los Planetas] que siempre seremos un grupo de nicho, y creo que tiene razón”, apunta el cantante, quizá para reforzar la idea de huir de las composiciones facilonas. Laura interviene, con tono severo: “Harías mejor en no hacerle mucho caso a Jota”. Estamos en noviembre de 2025, un año antes de la publicación del segundo álbum de Alcalá Norte. Y no va a ser un camino sencillo.

Seguir leyendo

© FRANCIS TSANG (EL PAÍS)

De izquierda a derecha, Carlos Elías (guitarra), Laura de Diego (teclados), Álvaro Rivas (voz), Jaime Barbosa (batería) y Pablo Prieto (bajo), en el Taller de Ideas (Madrid), el pasado mes de junio.
  •  

Teenage Fanclub, las melodías hermosas no necesitan del algoritmo: “No podemos devolverle a la gente la juventud perdida”

Norman Blake (izquierda) y Raymond McGinley, miembros de Teenage Fanclub, posan el pasado 15 de octubre antes de su concierto en la sala Lab/Wagon, Madrid.

Nunca han querido estar de moda. Dicen los escoceses Norman Blake y Raymond McGinley, a sus 60 y 62 años, que ni siquiera cuando crearon Teenage Fanclub en Glasgow en 1989 les interesaba figurar en una escena. “Parte de lo que hacemos, y de lo que hacíamos entonces, consiste en ignorar un poco todo lo demás y seguir nuestro propio camino, al margen de las tendencias”, reflexiona McGinley, “cuando empezamos estaban los Happy Mondays, los Stone Roses, aquella escena baggy [del Manchester de finales de los ochenta]. En el Reino Unido no había muchas bandas que sonaran como nosotros. Hacíamos lo nuestro”. La fórmula —basada en melodías de guitarra y armonías vocales, pero sin miedo a la distorsión— les ha funcionado: llevan juntos 37 años (40 si se tiene en cuenta su primera formación, The Boy Hairdressers), acaban de publicar su decimotercer álbum de estudio, Do Not Dare to Dream (no son supersticiosos, su cuarto disco se tituló Thirteen), y están inmersos en una gira europea que ha sumado 12 fechas en España.

Teenage Fanclub se formó en Glasgow en 1989. En la imagen, los dos cabecillas posan en Madrid el 15 de octubre de 2026.

Seguir leyendo

Blake y McGinley visitaron con Teenage Fanclub por primera vez España en 1992 como teloneros de Nirvana.
  •  
❌