Caño Roto Norte reformará los interbloques degradados entre 1.310 viviendas para zonas verdes y pasadizos
Los pasadizos estrechos, las aceras deterioradas y las zonas verdes que invaden los recorridos peatonales forman parte del paisaje cotidiano del Poblado de Caño Roto Norte, en Latina. En algunos puntos, los vallados y los matorrales dificultan el acceso a espacios situados junto a los bloques residenciales, mientras que los desperfectos en pavimentos y bordillos también afectan a las bolsas de aparcamiento. Ahora, el Ayuntamiento de Madrid da un nuevo paso para transformar estos rincones del Poblado, cuya situación urbanística y registral ha dificultado hasta ahora las intervenciones municipales.
La Junta de Gobierno ha aprobado inicialmente el Plan Especial de Regularización de Espacios Libres de Caño Roto Norte, en el distrito de Latina. La actuación permitirá ordenar la situación jurídica de más de 80.000 m2 de espacios entre edificios, una superficie desde la que se podrán plantear futuras obras de mejora. El ámbito comprende 146.728 m2, en los que viven 3.266 personas repartidas en 1.310 viviendas. Con esta actuación, el Ayuntamiento replicará las obras del Plan Regenera recién terminadas al sur del Poblado, pero ahora en el norte.
Fuentes municipales enmarcan la aprobación en la necesidad de resolver una situación que afecta desde hace años a los espacios libres del barrio. Según explican desde el Ayuntamiento, el plan permitirá establecer "las condiciones adecuadas para su gestión y transformación" y fijar las directrices para orientar su regeneración. El objetivo es que estos espacios dejen de ser "terrenos de difícil gestión y puedan convertirse progresivamente en lugares más accesibles, verdes y conectados".
La disposición de Caño Roto, con bloques abiertos y zonas libres entre edificios, hace que estos espacios sean fundamentales para desplazarse por el barrio. Sin embargo, el diagnóstico municipal señala "pasadizos peatonales estrechos y con pavimentos envejecidos", además de zonas verdes cuyo crecimiento invade aceras y recorridos. También hay espacios junto a los edificios residenciales delimitados por vallas o matorrales que dificultan el acceso, además de desperfectos en los bordillos y las superficies de las áreas de aparcamiento.
Facilitar el paso de vehículos de emergencias
La futura regeneración pretende abordar estos problemas con "mejoras de los recorridos peatonales, incrementos de zonas verdes y arbolado y refuerzos en la accesibilidad". Otro de los puntos destacados es el acceso de los servicios de emergencia. La intervención busca adaptar los espacios entre edificios para "garantizar el acceso de los vehículos de emergencia a todas las edificaciones donde hasta ahora no tienen acceso".
El plan distingue diferentes tipos de espacios según su función. De los suelos incluidos en la propuesta, 57.571 m2 se clasificarán como áreas estanciales; otros 14.511 m2 serán espacios libres vinculados a la edificación, y 659 m2 tendrán la consideración de espacios libres de uso general. Esta última categoría son terrenos privados que mantienen su titularidad, pero cuyo uso es público. La nueva ordenación establece "una servidumbre legal de uso general a favor del Ayuntamiento", que podrá ejecutar obras sin necesidad de convertirlos en propiedad municipal.
En total, se pretende regularizar más de 115.000 m2 de espacios libres, lo que permitirá sentar las bases para crear una red de recorridos y zonas públicas conectadas entre viviendas, equipamientos y zonas verdes. La regularización es especialmente importante en esta colonia porque, al estar concebida en los años sesenta, la configuración abierta de los edificios invita a que buena parte de la vida cotidiana transcurra en los espacios intermedios. La iniciativa se enmarca en el Plan Regenera Madrid, para mejorar los barrios consolidados construidos antes de 1985.















